Cenicienta – Capítulo 42: Noche (3)

Traducida por Den

Editada por Sakuya


Cogí el vaso de agua que me dio y bebí sedienta. Cuando terminé, se lo entregué y dije:

—Gracias.

Sonrió y apartó las sábanas. De repente me avergoncé. Mis pechos y mi trasero estaban expuestos al aire libre, a pesar de que él había visto casi todo, la timidez no ha desaparecido.

— ¿Tienes frío? —preguntó.

—No, sólo un poco de timidez.

Colocó el vaso en la mesilla de noche y se metió en la cama. Me moví para darle espacio.

Volker se sentó contra la cabecera con unas cuantas almohadas detrás de él y me hizo señas. Me senté y estaba a punto de sentarme frente a él, pero me giró, así que estaba sentada de espaldas a su pecho y me abrazó desde atrás.

Fui fascinada por la calidez de sus brazos cuando besó mi nuca. Se rio mientras chupaba mi sensible piel. Su risa hacía cosquillas.

— ¿Es diferente si no me ves? —susurró en mi oreja. Un escalofrío recorrió mi espalda. Volker pronto descubriría que su voz es un arma.

—…Solo un poco.

Se rio y volvió a besar y chupar mi cuello nuevamente. Gemí. Sus manos subieron por mi vientre y agarró mis pechos.

—Los pechos de Frederick son muy suaves y firmes. También se nota aquí… eres muy sensible. Quiero tocarte para siempre.

Las manos que habían estado acariciando toda la parte inferior de mis pechos, de repente tocaron mis pezones. La electricidad recorrió mi piel y el calor aumentó.

— ¡Kyan! —chillé como un cachorro, me sorprendí ante el inesperado sonido. Detrás de mí, hubo una risa mientras respiraba en mi cuello.

—Pensé que mi bebé era como un gatito, pero en este momento eres como un cachorro. Mi novia tiene muchas caras diferentes.

¿Consigo un collar? Sus manos pellizcaron mis pezones. ¿Era divertido?

— ¿Puedo pedir un collar en Kalome…?

Se rio y dijo:

—Puedes ordenar todo lo que quieras.

Aunque estaba disfrutando del juego de tocar, poco a poco me puse nerviosa. Su cosa caliente y dura estaba tocando mi trasero. Quería decirle algo a Volker pero no lo hice. ¿No era nada? Este calor…

Incluso si lo era, tienes que aguantarlo, ¿verdad? Aguantar no es bueno para el cuerpo.

Creo que eso es lo que estoy haciendo. Estaba caliente y picaba entre mis piernas. ¿Era una sinvergüenza si quería que Volker me tocara ahí? No podía soportarlo…

¿Nn? ¡Oh, quizás esté ahí! Tócame ahí Volker, era lo que quería decir.

Es por eso que no lo pensé.

Pero, mientras retorcía mis pezones, las palabras no salían. ¿Cómo me expreso de la manera correcta? ¿Sonaría extraño? Siento que estaría bien decírselo. Parece mal de alguna manera, sonará extraño. ¿Debería ser directa?

¡Debería hacerlo ahora!

¡Ahí voy!

—Volker, eso…

— ¿Qué pasa? —preguntó. Tomó mi mano izquierda y acarició mis dedos, mientras descansaba su barbilla en mi hombro. Se sintió muy íntimo.

Tomé la mano de Volker y la presioné entre mis piernas. Quería que supiera que lo quería ahí.

—Ya no duele aquí…

—Fredericka…

Su peso desapareció de mi hombro y las manos de Volker sujetaron mi cintura con fuerza. ¿Volker, por qué ahí? ¡Estás agarrando la carne de mi vientre, la carne!

Cogí sus manos y lo insté a lo largo de mis muslos y abrí mis piernas. Inconscientemente utilicé fuerza en el movimiento; me tragué mi timidez y relajé mis piernas. Me di cuenta de que mis mejillas estaban calientes cuando puse la mano de Volker justo donde quería.

Su huesudo dedo se extendió y exploró mi entrada. Hubo un desagradable sonido de donde mi miel se había derramado. Parecía como si estuviera expresando mis expectativas, no podía soportarlo.

—Volker…

Mi lugar secreto devoró los dedos de Volker y los apretó. *Kyun.

—…Por favor no te detengas. —dije.

Pude tomar un segundo dedo. Fue distinto de cuando era solo uno. Sus dedos se movían y pellizcaban las paredes de mi vagina, volviéndome loca al sentir la picazón.

Hice muchos sonidos divertidos, pero no recuerdo mucho.

No podía entender por qué estaba diciendo esas cosas. Mi amor estaba detrás de mí, pero quería ver su cara. Así que grité, me giré y lo abracé.

Volker me sonreía; espero que no pensara que estaba siendo problemática.

Es muy fuerte, pensé.

—No puede doler más, por favor, mételo… —dije. Esta sensación agradable me hizo perder la cordura y mi fuerza física.

—Todavía no es bueno. —respondió Volker amablemente. Volker lo ha estado aguantando durante mucho tiempo, debe ser doloroso para él. ¿Ha sido entrenado para guardar su energía y fuerza ahí? No, no, entonces se mira mal si has entrenado, no es absolutamente bueno si solo una parte no puede soportarlo.

Así que estaba luchando para sacar el poder de mi feminidad para que pudiera aceptar a Volker rápidamente y desesperadamente emborracharme con el placer que me estaba dando. Especialmente porque tenemos disparidades físicas, me puede llevar más tiempo acostumbrarme que a otros.

Volker sacó sus tres dedos y se frotó contra mi entrada, mi consciencia que se había desvanecido, resurgió.

— ¿Fredericka, estás bien?

Volker secó mi sudor. Su intrépido rostro estaba colorado por su atractivo sexual que se grabó en mi retina. ¿Cómo estás haciendo tal expresión? La sensación lujuriosa no está solo en mi entrepierna, está subiendo a mi pecho.

—Volker…

— ¿Debería meterlo?

Justo cuando asentí, un calor me presionó. Una cuña caliente entró en mí como si me dividiera.

— ¡Ah…!

Mi lugar secreto, en el que había pasado mucho tiempo intentando prepararlo, estaba gritando milímetro a milímetro.

Terminé llenando mis pulmones con demasiado aire.

¡Oh, me duele!

— ¿Fredericka, estás bien?

¡No sé si estaré bien! ¡Pero Volker luce tenso! Es porque he mostrado dolor, ¿es así? Él lo estaba aguantando. ¡Incluso cuando suda, todavía se ve sexy, pero ahora no es momento para estar pensando esas cosas! ¡Pero no sé qué hacer! ¿Qué hago para liberar mi poder?

Levanté mis brazos y los puse alrededor de su cuello y me subí a él. Olía a sudor y a bosque: su esencia única.

—Te amo…

—Fredericka, respira…

Volker sonrió y besó las lágrimas que habían brotado sin mi consentimiento.

Oh, quiero un beso…

—Volker, bésame.

Después de observarme por un momento, Volker me dio un profundo beso. Eso me alivió desde el fondo de mi corazón, Volker es increíble.

Con el esfuerzo de cada uno, pude aguantar la excelente figura de Volker dentro de mí mientras nos abrazábamos. Me sentía muy sudorosa por todo mi cuerpo, pero estoy aceptando mucho más a Volker en mi entrepierna. Siento las articulaciones de mi cadera torpes, pero las ignoro.

Finalmente, no una analogía de las cosas, soy realmente una con Volker. La sensación de plenitud es…

La felicidad que sentía calentó mi corazón, Volker estaba respirando en mi oreja.

— ¿Fredericka, no es doloroso?

Asentí a Volker con ojos llorosos. Parecía que lloraría si decía algo, así que en su lugar me aferré fuertemente a su cuello. Lo amo.

¡Pon tus sentimientos en ello!

Volker respondió fortaleciendo el agarre de sus manos alrededor de mi espalda.

Oh, era difícil, ¡pero lo intenté!

Me sentía llena de sentimientos, pero entonces me abrumé por lo que Voker me preguntó.

— ¿Te importa si me muevo?

¿Eee? ¿Qué?

¿Moverse?

— ¡Es muy, muy…!

Oh, ¡se ha ido! Pensé reflexivamente, me dijiste que te dijera si era doloroso. Lo siento, ya estoy llena… No puedo decirlo de nuevo mirando la cara feliz de Volker, ¿huh?

Soy una mujer.

¡Ven, esposo!

Estaba preparada.

Creía que estaba preparada, pero hay más que eso. No sé otros, ¿pero esto es habitual? Ciertamente me gustaría saberlo.

Volker acarició mi cuerpo y movió mi cintura para familiarizarse con él hasta el punto de liberarse. Mientras poco a poco me acostumbraba a él, el dolor aflojó su control sobre mí.

— ¿Estás bien? —preguntó. Asentí obedientemente.

—Es tan agradable, Volker ahn~ Me encanta…

Quería decir: “Puedes moverte, me gusta Volker”, pero creo que salió como “Me gusta, ¡me siento cómoda ahí!”. ¡No lo tomes en serio!

En realidad, no sé cómo lo interpretó Volker, ¿supongo que fue tolerante? Era absolutamente amada. Él empujó bastante fuerte en el lugar que dije que me gustaba especialmente.

Me sentí avergonzada cada vez que gemía fuertemente, pero sentía que Volker me elogiaba por algo con palabras algo incomprensibles.

Me vine un par de veces con Volker dentro de mí. No estaba mal, pero ¿no tuviste una sensación placentera y satisfactoria cuando lo estaba haciendo una y otra vez? Así que él está constantemente empujando una y otra vez. ¿O lo pedí una y otra vez?

Después de algunas rondas de compañerismo esa noche, me desmayé por segunda vez frente a Volker.

¡Lo siento por ser una esposa inexperta!

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4 thoughts on “Cenicienta – Capítulo 42: Noche (3)

  1. Lirio Alicia says:

    No te preocupes Fredericka x ser inexperta, si se lo pides Volker con gusto te enseña y práctica contigo 😀😀😀
    Gracias por la droga 😆😆😆😆

  2. Usagi says:

    Esta muy entretenido, es tan encantadoramente tierno, inocente y lujurioso el capítulo que no se que cara poner….

    Muchas gracias por los capítulos :3

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