Joven esposa del Capitán (de 62 años) – Capítulo 25: Lamentación

Traducido por Robin

Editado por Nemoné


— ¿Y qué si es así?

—No hablas en serio.

—Me gusta Wilhelm-sama. No es como si tuviera algo que ver con Zack.

Al decir eso, tuve ganas de llorar.

“Lo añoro”, lo he dicho muchas veces. Pero aun así, Wilhelm-sama no aceptaba mis sentimientos. Hoy, al ser rechazada de esta manera, no debería acercarme más a él.

Pero, quiero actuar con fuerza delante de Zack.

—No, bueno… Es cierto que no tiene nada que ver conmigo.

—Si es así, por favor, no te entrometas.

—Haa… El hombre por el cual estás actuando como una esposa de visita, y trayendo una canasta, es el capitán de 62 años de edad, eh… Qué tipo de broma es esa.

Zack suspiró mientras se rascaba la cabeza.

¿Hay algo malo en eso? Nadie, nadie comprendería que estoy anhelando seriamente a Wilhelm-sama.

Ya estoy frente a la mansión. Si es posible, quiero ir inmediatamente a mi habitación y llorar. No quiero que la herida de mi corazón, ser tocado en más de esto.

—Hey, Carol.

— ¿Qué es?

—No sé lo que pasó, pero……

Y en ese lugar, Zack, él, pisó el mayor explosivo para mí.

— ¿Fuiste rechazada…?

— ¡¡ー ー!!

Eso es correcto, lo fui.

Yo estaba escogiendo palabras como, “No me aceptaron”, “Me negaron”, expresiones que no harían daño a mi corazón. Pero, las palabras de Zack realmente, realmente apuntaban a mi situación.

—Ah~… Como lo pensé.

— ¡¡No tiene nada que ver contigo…!!

— ¿Qué diablos está pensando el Capitán? Rechazando a una esposa tan joven… Sí, es verdad que no tiene nada que ver conmigo. Pero, ya sabes… Soy un caballero que te juró lealtad. Aunque todavía soy un aprendiz.

Dijo Zack mientras sonreía.

Pero, no es como si quisiera algo como la lealtad de Zack. Lo que quiero, lo único que anhelo es a Wilhelm-sama. Y porque entendí la situación, no podía detener mis lágrimas.

He actuado fuertemente delante de Zack, pero aún así, no tenía maneras de detener las lágrimas que fluían. Por eso, la gente que pasaba nos miraba con ojos extraños.

Eso no puede ser ayudado tampoco. Si uno lo mira desde otra perspectiva, probablemente parecía un crimen de pasión, no importa qué.

—La persona a quien he jurado mi lealtad está llorando. No voy a ser un caballero si no me importa.

— ¡Si es así! ¡Por favor! ¡Déjame en paz!

—No. Solo vas a llorar por tu cuenta en tu habitación, ¿verdad? ¿Serás reconfortada por eso? Por supuesto sólo estarás más herida.

“Haa”, Zack soltó un profundo suspiro.

—Para mí, tú eres mi Maestro. Si me dices que muera, moriré. Siempre y cuando eso es algo que realmente quieres. Por eso, creo que se trata de cómo lo piensas.

— ¡Qué estás…!

—Yo pertenezco a la Orden de los Caballeros. Y así, el capitán de la Orden de Caballeros es Wilhelm-sama. Y también, la persona que amas es también Wilhelm-sama.

— ¡Por supuesto que sé algo así! ¡Basta ya, por favor regresa!

Pasé por la entrada de la mansión junto con un fuerte rechazo. Después de eso, no podía seguir más. Sabía lo que pasaría si entraba dentro de la propiedad de la Casa del Duque.

Sin embargo, incluso así, Zack gritó.

— ¡Soy tu caballero! ¡Úsame!

¿Utilizar? ¿De qué uso estás hablando?

Yo fui rechazada por Wilhelm-sama. Este sentimiento no puede ser teñido por cualquier color que no sea la desesperación.

— ¡Wilhelm-sama te rechazó! ¡Pero! ¡Si es así! ¡Solo debes volver a llegar al orden de los caballeros y perseguirlo más activamente! Si necesitas una razón para ir, ¡yo seré eso! Cosas como lo que piensa el capitán de Carol, ¡hasta conseguiré esa información! ¡Después de todo, pertenezco al orden de los caballeros!

—Zack…

Seguí caminando, sin darme la vuelta. En este momento, no quiero pensar en nada acerca de la realidad. Solo quiero descansar.

—Ojou-sama.

— ¡Natalia, ahuyéntalo!

—Entendido.

Junto con esas palabras, Natalia empezó a caminar detrás de mí.

Allí, seguían los gritos de Zack. Un golpe.

*Gon*

Junto con ese sonido inquietante, se calmó. Sin embargo, no es el momento para preocuparse por eso.

Estos sentimientos, que no se calmarían, se convirtieron en lágrimas y cayeron. Mi cara debe haberse convertido en una que no puedo mostrar frente a la gente. Pero, aun así, no me detendría.

No tengo razones para vivir más ー ー.

Mi vista se había vuelto borrosa, no podía ver nada. Sin embargo, distinguí algo rojo en la entrada de la mansión. Estaba completamente rojo como la sangre, sin embargo, no podía entender su contorno.

*Don*

Choqué con ese suave pensamiento.

—Bienvenida de nuevo, Carol.

Una cálida palma lentamente acariciaba mi cabeza.

En ese momento, por fin, esa cosa roja, lo comprendí, era Madre.

—Madre…

—Llegas tarde, Carol. “Ven con mamá por la tarde”, ¿no te lo dije?

—Madre…

Mis lágrimas desbordantes no se detendrían así. Más bien, porque Madre estaba ahí, y pensaba en la bondad ilimitada que me acariciaba la cabeza, se desbordaban aún más.

— ¿Qué te sucedió?

—Madre… Yo…

—Está bien, Carol. Madre está aquí. Lo que está molestando tanto tu corazón, dímelo.

—¡Yo… Yo, yo fui!

Abracé a la suave Madre y lloré desde el fondo de mi corazón. Ni siquiera estaba llorando afuera así. Pero aun así, yo lloré y lloré como un niño.

— ¡Yo fui! ¡Yo fui! ¡Wilhelm-sama!

—Sí.

— ¡¡Yo fui, me rechazaron!! ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!

Lloré y grité, no me importaba la vergüenza o la reputación. Por otro lado, madre continuó dándome palmaditas en la cabeza.

No sé qué clase de expresión tenía. Pero lo único que podía hacer era abrazarla con fuerza, llorar y gritar. No podía reprimir estas emociones que se arremolinaban.

Hasta que me cansé de llorar y mis lágrimas se secaron. Sollocé en el pecho de madre.

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