La hija de la Casa Albert – Capítulo 9.2

Traducido por Nina

Editado por Chizuro


Cuando uno jugaba “Dora-gaku” se encontrarían con varios “eventos de cita”. La heroína y su pareja pasearían por la ciudad e irían de compras, manteniendo conversaciones ligeras…. esas pequeñas cosas casuales encontradas en cualquier parte.
A veces habían rebuscados accidentes, como la heroína siendo acosada por mobs o su compañero siendo secuestrado de la nada, ocurrencias aleatorias indeseadas pero que eran cruciales giros de trama para determinar el afecto del objetivo de captura con el fin de conseguirlo.
Además, a veces un inesperado objetivo de captura la invitaría y el rechazarlo de mala gana resultaría en disminuir el parámetro de afecto otro objetivo de captura…. bueno tales tragedias estaban destinadas a ocurrir, los eventos duraban poco sin embargo tenían una gran frecuencia de aparición así que la astucia del jugador era puesta a prueba repetidamente.
—Entre esos jugadores, cuando su invitación de cita era rechazada resetearían como último recurso—.
Esos serían los “eventos de cita”.
Mary intervendría en tal batalla.
Y mirando el tiempo, el momento se acercaba más y más.
—Así que, ¿Ojou va a arruinar la cita?
—Exactamente. Todo este tiempo les he dejado andar libres, pero ahora tengo que participar en el último evento del juego, el evento de la cita.
—Ya veo…. ¿sin embargo por qué escogió este tiempo?
La cita será por la tarde, ¿cierto? Addie cuestionó. La mirada afilada de Mary fue dirigida a sus alrededores.
Estaban en el área central de la ciudad.
Surtidos de tiendas de moda y mercancías se alineaban en la plaza; era un perfecto lugar para una cita.
Eran solo pasadas las nueve en punto. Solo unas pocas tiendas habían empezado su negocio tan temprano, a duras penas había gente presente. Los vívidos ajetreos comenzarían por la tarde.
Ante la vista tranquila de la zona urbana, Mary posó sus manos en las caderas como un despótico comandante mientras que a su lado Addie permanecía despreocupado; ofrecían una imagen algo desproporcionada.
—Como has dicho la cita de Alicia empezará por la tarde. Sin embargo hay algo que debemos hacer antes de eso.
—Um….. por qué…… *bostezo*. ¿Puedo quedarme en ese café?
—……………………..Otou-sama.
—¡Vamos Ojou-sama! ¡Debemos apresurarnos y hacer esa cosa importante! ¡Estoy desbordante de espíritu aquí así que no hay manera de que un bostezo se hubiera escapado justo ahora!
—…….Ya veo.
Mary suspiró ante la típica actitud insufrible de Addie y miró alrededor.
Las floristerías y los cafés habían finalizado sus preparaciones para dar la bienvenida a los clientes; aunque la mayoría de las otras tiendas no lo hacían y algunas tenían el cartel de ‘cerrado’ todavía colgando de sus puertas. Ojeando una tienda, Mary instó.
—¡Vamos de compras Addie!
Mary declaró. Y Addie, notando que la anterior amenaza aún se mezclaba con su tono, rápidamente contestó, —¡SÍ! —………….mientras ladeaba su cabeza en pregunta.
En los eventos de cita la heroína y su pareja usualmente pasaban su tiempo jugando en la ciudad, intercambiando palabras y haciendo modestas actividades. De vez en cuando, había opciones presentadas pero la respuesta no mostraba un gran impacto en la historia.
Sin embargo es diferente para la última escena del evento de cita. Solo este evento sostenía el escenario final y un mecanismo especial era empleado.
Como era una importante cita, Mary no podía evitar involucrarse.
Varios días atrás su orgullo recibió una gran puñalada y dañó su motivación; sea que ella deseaba cumplir su rol de Villana Mary, para entregar un duro castigo aunque solo fuera una vez.
Ella va a aparecer galantemente entre la heroína y el objetivo de captura………
—Hablaré basura de Alicia y le arrebataré su pareja justo frente a sus ojos.
—Y consecuentemente Ojou en el juego fue austeramente abandonada.
—Bueno, me pregunto…..
—¿Eh?
Mientras Mary se reía bastante espeluznantemente, la mirada de Addie se llenaba de dudas. Sin embargo Mary enterró el tema como un enigma y con un grito, —¡Eso es!—, cambió de tema en un instante.
Primero de todo, tener una discusión en medio de la calle era una extraña dirección de los eventos. Así Mary cogió el brazo de Addie y escaneó las tiendas con interés, —Qué debería comprar…
Ropa, zapatos, y comida también…. mientras Mary dedicaba su atención a una variedad de productos, Addie, que gradualmente acababa más perdido, finalmente llamó el nombre de Mary.
—Ojou, ¿por qué una noble señorita debería preocuparse en comprar mercancías por sí misma?
Mary era una señorita de la Casa Albert.
Una influente y afluente casa noble, la cima del iceberg. Todo lo que ella deseaba se podría haber obtenido al momento, no había razón para ella ir por sí misma, Addie fue asignado para satisfacer sus demandas.
El concepto de “comprar los productos directamente” solo existía en la mente de los plebeyos, los nobles normalmente enviaban a un mayordomo en su lugar. En vez de encontrar zapatos que se adecuaran a ellos, los diseñados exclusivamente para ellos se fabricaban.
Addie ladeó la cabeza puesto que no podía descifrar por qué Mary había visitado deliberadamente el distrito comercial de la ciudad….. Dicho sea eso, Mary era un bicho raro para ser una señorita, no era una extraña ocurrencia para ella desviarse y jugar en la ciudad, está definitivamente no era la primera vez.
—¿Hay algo que desees especialmente? Lo arreglaré.
—No hay nada, simplemente quiero hacer una compra compulsiva.
—¿Hm?
Mientras que el ángulo del cuello de Addie se volvía más severo y arrugas aparecían en sus cejas, Mary enderezó su postura, —Te lo explicaré.
—Dentro del juego, ¡Mary apareció con Addie quien cargaba numerosas cajas tras ella!
¡Qué tal eso! Mary declaró orgullosamente y después de unos minutos de tener la lengua atada Addie…..
—Dormiré un tiempo en el café, por favor despiérteme si Alicia-chan llega.
Exasperadamente empezó a caminar lejos.
—Cierto, quería comprar un bolígrafo para Otou-sama para que escribiera una carta de despido—. Debido a la amenaza de Mary su acción fue obviamente detenida. Él impecablemente estuvo a la altura de su parte.

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