La poseída hija del duque – Capítulo 1

El largo cuarto se encontraba amueblado con una extravagante cama y varios otros muebles. No importaba hacia donde miraras,  solo podías encontrar artículos de clase alta aquí. Todos estos no eran simplemente decoraciones, en realidad todos ellos eran utilizados por el propietario del cuarto. Incluso la alfombra extendida bajo la cama era un producto de un valor inimaginable.

Y en aquella habitación que podía trazar la envidia de cualquier plebeyo, se sentaba una muchacha con preocupación. Palabras como “porque” y “como pudo suceder esto” eran las únicas cosas que se escuchaban de la muchacha, quien murmuraba para si misma en silencio su apuro. Su rostro estaba teñido en desesperación  sombras oscuras podían apreciarse alrededor de sus ojos. El largo cabello rubio del que se enorgullecía tener, se encontraba deteriorado por la obvia falta de cuidado.

La persona en sus pensamientos no era otra que el príncipe heredero de su país. Cuando había escuchado que el príncipe se había interesado en otra mujer, había ido a la escuela de nobles para ver a la mujer por sí misma. Teniendo una imagen efímera, la mujer resultó ser una persona de apariencia tranquila. Ella se había burlado de la idea de que una chica como esa pudiera captar el interés del príncipe, pero experimentó de primera mano la imposible visión del príncipe hablando con ella, mostrándole a aquella niña una sonrisa que ella misma nunca había tenido el privilegio de ver antes.

Y así comenzó su acoso hacia la muchacha.

Sin poner ninguna oposición, la muchacha recibió silenciosamente el acoso de ella y de sus seguidores. En consecuencia de ser hija de un Duque, la muchacha parecía condenada a sufrir sin poder recibir ayuda. El príncipe ciertamente podría haberla salvado de la situación, pero parecía como si estuviera tratando de evitar a la hija del Duque.

Sin embargo tal situación no podría durar para siempre.

El príncipe la había presenciado mientras  la estaba acosando, atestiguando el momento en que alzó la mano contra la muchacha.

El príncipe se había enfurecido por aquella escena, condenando su comportamiento diciendo esto:

—No quiero tener nada que ver contigo. Conseguiré la aprobación de mi padre y anulare nuestro compromiso.

Eso la rompió. Se aferró a los pies del príncipe suplicando su perdón. Pensando sobre eso, aquella fue la primera y última oportunidad de salvarse.

—Tu objetivo de disculpas debería ser alguien más,¿no?

Con esas palabras, el príncipe se la quitó de encima  y se fue con la chica.

Esos fueron los eventos de la semana pasada, desde entonces se había encerrado en su cuarto.

El tiempo fui inútilmente desperdiciado. Aun cuando  sentía que tenía algo que hacer, solo podía centrarse en su desesperación. Para ella, la iniciativa de hacer cualquier cosa había abandonado su cuerpo.

El dia de hoy terminó sin que nada se hubiera cumplido. A medida en que la noche avanzaba, algo se movía en un rincón de su memoria.

—Bonjour~ ¡Buenooooos dias, buenas noches! Ha pasado un tiempo Lilia.

En el momento en que se escuchó la voz en su cabeza, el rostro de Lilia fue sacudido por la sorpresa. Aun cuando mirara alrededor, ni un alma se encontraba cerca de ella. Todo lo que había era su habitación que había vuelto a caer en el silencio.

—Ajaja, ¿hacia donde estás mirando?

Ante el sonido de la voz de una mujer joven, los recuerdos de hace dos años de Lilia regresaron. Era una voz con la que se encontraba familiarizada en el pasado. Y fue esta voz la que había predicho la ira del príncipe.

—¿Donde estas…?

—Estoy aquí y al mismo tiempo no. ¡Siempre he estado a tu lado!. ¡¡Tu propio angel de la guarda, aquí presente para llevarte al camino de la felicidad!!

—¿Estás aquí para reirte en mi cara o algo parecido?

—Woah ho ho, alguien está de mal humor. Pero, bueno, podria ayudarte ¿si?. Perdón por eso, se volvió raro todo.

La voz parecía tener un tono de arrepentimiento real mezclado entre sus palabras desanimadas. Ante su drástico cambio de actitud Lilia no pudo evitar que una sonrisa se instalara en su rostro mientras su expresión se relajaba.  Si se iba a deprimir por su propia estupidez, en primer lugar no seas asi, penso Lilia mientras respondía.

—Parece que el futuro fue tal como lo predijiste. Si tan solo hubiera escuchado tus palabras en ese entonces. Me pregunto si la situación podría haber sido evitada.

—Es inútil ponerse a pensar en esas cosas ahora. Tu tenias cero intenciones de escuchar lo que tenía que decir en ese entonces, después de todo. Por eso era realmente importante pasar por todo esto, para que finalmente le prestaras atención a mis palabras.

—Al final el precio que tuve que pagar para poder confiar en ti fue bastante elevado…

Lilia suspiro con tristeza. Tal vez pensando cómo responder, la voz se quedó en silencio por un momento. Después de pasar un rato en completo silencio, Lilia empezó a preocuparse de que la voz se hubiera ido para siempre.

—Perdón. No soy buena con esto de ser sensible y alentadora usando mis palabras.

Lilia entrecerró los ojos ante el sonido de la voz abatida. Ella era la que originalmente había provocado aquello, así que no entendía su consideración de ahora.

—Lilia yo quiero ayudarte. Por eso, podrías escuchar lo que tengo que decir, ¿aunque sea un poco?

Ante el tono serio, Lilia solo pudo esbozar una sonrisa irónica, mientras asentía ligeramente afirmando.

—¿No fue esa la promesa original? Pondré mi fé completa en tus palabras. Sin embargo, me pregunto si alguien como yo puede ser salvada después de todo. ¿Podrá su alteza perdonarme?

—Bueno… En vez de responder tu pregunta, ¿esta bien si te doy otra predicción?

Lilia entrecerró levemente sus ojos con duda, mientras le pedía a la voz continuar.

—Esta bien, esta bien… Ahem. Estarás en depresión por una semana. En la siguiente semana pensarás acerca de la situación. Que hiciste mal , que tienes que hacer para mejorar las cosas, y así sucesivamente… Entonces llegarás a una conclusión. Que de hecho tu en realidad no hiciste nada malo. Todos lo demás son los culpables de esto.

—¡Wha…! ¡Incluso para mi eso es un poco…!

—Sip. La tú calmada de ahora puede decir eso con certeza. Déjame continuar. Regresaras a la academia. En la rutina, serás más presumida de lo usual. Y el resultado de eso…

La voz paró de hablar en ese punto. Lilia trago saliva en anticipación, esperando a que la voz continuara.

—Tu seras, sin dejar de lado al príncipe o al Rey, la que recogerá toda la ira del reino. Con eso, incluso si vienes de la familia del Duque, no podrás escaparte con un simple  “lo siento”. Desprotegida de su estatus, Tu familia se encontrara por debajo de los plebeyos.

¿Eso es todo? aquello fue lo que pensó. Era cierto que el rey de su país tenía la autoridad para hacer tal cosa, pero en la realidad  negarle a un duque su linaje era inaudito. O así se suponia que debia ser.

—Aquí, imagina, Lilia. La familia del Duque solo ha conocido hasta ahora la vida de un noble, y de repente son lanzados a la vida de plebeyos…Sin embargo, para ti es probable que ni siquiera puedas imaginar tal cosa huh…

Tal como la voz decía, para Lilia era imposible saber la forma de vida de los plebeyos.Sin embargo, sabia que seria imposible llevar la vida de lujos que llevaba hasta ahora. Nadie en su familia podría acostumbrarse a esa vida. Tal vez algunos podrían cometer suicidio.

Con esos pensamientos, una duda empezó a crecer dentro de Lilia. La conversación hasta ahora había sido sobre la familia de Lilia, entonces, ¿por qué no se había mencionado su nombre?. Como uno podría adivinar más o menos la respuesta a eso, la voz con un tono compasivo y alegre, dijo esto.

—En este punto ya no necesitas preocuparte sobre ti misma. Después de todo, tu ya habras sido ejecutada.

Al escuchar eso, Lilia se quedó completamente en blanco.

¿Ejecutada?

¿Quién?

¿Yo?

¿Por qué ?

—Lo que has hecho, bueno, dejaré a un lado esa parte. No es necesario que lo sepas.

Ante la apariencia frágil y desgraciada de Lilia como su pálido semblante, la voz tomó un cálido y gentil tono.

—Bueno, entonces Lilia. Aquí la gran pregunta. No es mi intención simplemente dejarte morir, lo sabes. Para estar segura de que no tomes la “ruta” equivocada, estaré aquí para aconsejarte en el camino. Aunque, no es que tenga tanta experiencia en la vida que digamos, por lo que debemos dar lo mejor y pensar las cosas juntas… ¿Qué dices Lilia?

Tomando un momento para pensarlo, Lilia llegó a su conclusión sin demora.

—Por favor…préstame tu fuerza…

Con un  débil, tenue tono voz que parecía que desaparecería. La voz le dio a Lilia una respuesta.

—Sip… ¡Dejamelo a mi, Lilia! ¡Confía en que te salvaré!

Ante el sonido de ese fuerte y determinado tono, cálidas lágrimas cayeron silenciosamente por el rostro de Lilia.

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