La poseída hija del Duque – Capítulo 18

Traducido por Maru

Editado por Tanuki


Diciendo eso, Lilia dejó atrás al chico. Sin embargo, antes de que pasara a su lado, el chico le tendió algo. Al verlo, resultó ser un pañuelo.

— ¿Qué?

—Bueno… parecía que habías estado llorando así que… si quieres, por favor, úsalo.

Aquí no solo Lilia, Sakura también se sorprendió, preguntándose si de alguna manera, él realmente no sabía nada acerca de Lilia.

—Tú… ¿De verdad no sabes quién soy?

Preguntándole directamente, el chico solo inclinó su cabeza en respuesta.

— ¿Nos conocimos en algún lugar antes?

Al escuchar eso, Lilia quedó estupefacta momentáneamente y luego una sonrisa se filtró en su rostro.

Pensando por un momento, dijo.

—Soy Lilia. Encantada de conocerte.

—Ah… Soy Ray.

Parecía que se había dado cuenta de que Lilia había omitido su apellido por alguna razón, por lo que él tampoco dijo el suyo.

—Ray, ¿eh? Me aseguraré de recordarlo. Bueno, entonces, estaré… ¿Qué es eso?

Mientras se dirigía a la salida, los pies de Lilia se detuvieron rápidamente. La manga de Lilia estaba siendo sujetada suavemente por Ray. Cuando Lilia inclinó su cabeza, Ray dijo con la mirada hacia arriba.

—Esto… ¿Querrías hablar un poco más? Estar solo es un poco…

Entonces, simplemente regresa a tu propia clase, pensó Lilia, pero seguramente ella no podía decir eso en voz alta.

En realidad, Lilia no estaba en buenas condiciones para volver a clase, así que no sería malo hacerle compañía. Lilia así lo concluyó y asintió con un:

—Está bien.

Aunque era la primera vez que entraba en esa habitación, había oído sobre ese lugar antes. Preparadas para fines como la investigación o para personas que preferían estudiar por sí mismas, diez de esas salas estaban alineadas en un pasillo conectado con la biblioteca. Para usar esas habitaciones, tendrías que solicitarlo de antemano, pero desde el año pasado, había oído algo sobre que una de las salas era usada continuamente por alguien. Probablemente se referían a esta habitación.

Sobre la mesa había varios libros y textos de referencia. Ray puso un libro que trajo en una esquina de la mesa, sacó una silla de una pila y la colocó frente a Lilia.

—Aquí tienes.

—Gracias. —Dándole las gracias, se sentó y Ray hizo lo mismo frente a Lilia.

—Parece que es aquí donde estudia, eh.

[Traducido por Reino de Kovel]

Con la voz de Sakura, Lilia dirigió su mirada a los materiales escolares dispuestos sobre la mesa. Eran las mismas cosas que ella había usado hace un año. Parecía que sólo era un año menor que Lilia. Mientras se estiraba para alcanzar uno de los libros de referencia, Ray dijo con voz nerviosa:

—L-lo siento, todavía no ha sido ordenado… ¡Lo haré inmediatamente!

—Está bien, no te preocupes. ¿Así que estudias aquí tú solo?

—Sí…. Así es.

Ray se dejó caer hacia abajo mientras respondía. Mientras Lilia echaba un vistazo en el libro de referencia, disimuladamente echó un vistazo al papel frente a Ray. El cuaderno estaba abierto, y varias preguntas sin respuesta estaban escritas.

—¿Así que hay partes que no has conseguido hacer?

Ray dejó escapar una voz idiota, y al notar que la libreta que había dejado abierta había sido vista, comenzó a limpiarla con frenesí.

—Lo siento, ¡lo siento mucho! ¡Te he mostrado algo tan desagradable…!

—Está bastante bien. Más bien, ¿cómo va el estudio?

—Uhmmm… —frunció los labios —Hay algunas partes que no entiendo…

—Por favor, enséñamelas.

Y así, el cuaderno que Ray iba a organizar fue tomado con naturalidad por Lilia. Mirando en su interior, empezó a confirmar los lugares que habían quedado en blanco. Con un mirada, Lilia cerró rápidamente el cuaderno.

—Te enseñaré.

—¿Eh?

—Probablemente servirá para matar el tiempo. Te enseñaré. Por favor, abre tu libro de referencia.

Volviendo a la libreta con esas palabras, Ray se quedó sin habla mientras su boca se abría. Lilia se sintió un poco irritada por la reacción de Ray y golpeó la mesa con su dedo.

—Deprisa, por favor.

—¡S-sí! —tartamudeó.

Ray abrió apresuradamente el libro de referencia. Lilia se puso a su lado, miró las preguntas y comenzó a explicar.

—¿Qué diablos es esto?

Nadie dio una respuesta al murmullo de Sakura.

—Dejémoslo aquí por hoy.

Cuando Lilia lo dijo y cerró el libro de referencia, Ray dejó escapar un suspiro de alivio. Viendo que Lilia entrecerraba sus ojos, y cuando estaba a punto de abrir la boca, Sakura dijo:

—Esto es tu culpa, obligándolo a estudiar seis horas sin ningún descanso. No deberías enfadarte, ¿de acuerdo?

Ahhh… —suspiró —Así que ya ha pasado mucho tiempo, eh.

—Sí. Como era de esperar, fue bastante duro para Ray… Parecía que te estabas divirtiendo por lo que no dije nada.

Tal y como Sakura dijo, Lilia se divirtió un poco. Especialmente porque la memoria de Ray era buena, recordaría algo después de solo haberlo dicho una vez. En ese sentido, la enseñanza fue bastante agradable. Solo que, al ver a Ray caer de cansancio, no pudo evitar reflexionar un poco al haberlo llevado a ese extremo.

—Lo siento por esto, Ray.

Ante las palabras de Lilia, Ray negó levantó la cabeza con vigor.

—¡No, no! Tus lecciones fueron muy fáciles de comprender. ¡Muchísimas gracias!

Y tras decir eso, inclinó la cabeza con energía. Lilia solo respondió con un brusco “ya veo”, pero las comisuras de su boca no podían esconder la sonrisa.

Lilia, te ves feliz. —rio Sakura.

—Es así.

—Bueno, entonces ya es hora de que me vaya. —le dijo a Ray.

—Sí. Muchas gracias por lo de hoy.

Dejando a Ray, que inclinó su cabeza una vez más, Lilia salió silenciosamente de la habitación. En la biblioteca, todavía no había señales de otras personas. Parecía que las clases habían terminado hace algún tiempo. Para no hacer preocupar a Alisa, se regresaría directamente, por lo que se dirigió a la salida.

—¡Señorita Lilia!

En mitad del camino, Lilia se detuvo. Al girarse, allí estaba Ray.

—¿Qué ocurre?

—Esto… Si tienes tiempo, ¿sería genial si tal vez pudieras venir de nuevo?

Lilia abrió un poco los ojos. Pensó sobre qué tipo de intenciones podía tener Ray, pero no le vino nada a la mente. ¿Cuál podría ser la razón para que ese chico dijera algo como eso?

—Lilia, a veces eres bastante tonta.

—¿Qué? ¿Quieres pelea?

Para nada. Es solo que… ah. —suspiró —No importa.

La sonrisa irónica de Sakura fue percibida. Sin entender lo que quería decir, Lilia solo inclinó su cabeza.

—Bien. Si me apetece, volveré.

Sin saber sus intenciones, simplemente no podía hacer una promesa; sin tener una razón para negarse, tampoco lo hizo, pero…

—¡Sí! ¡Estaré esperando!

Ray tenía una sonrisa muy feliz.

♥ ❤ ♥

               

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