Mi hermana, la heroína – Capítulo 52

Traducido por Sharon.

Editado por Tanuki


Estuve genial al principio.

Me gusta sobresalir. Especialmente entre varias personas. Creo que es genial tener secuaces.

Algunos podrán llamarme arrogante, mientras otros me criticarán con desdén.

Yo, por otro lado, creo que es adecuado para un noble de alto rango. Tengo que ser elogiada por nacer en la Casa del Duque.

Y soy una genia. De hecho, soy una Noble que también posee gloria.

Por ello, también me da satisfacción mostrar mi poder como Christina Noir a través de mi vestidos y puestas en escena.

Es una fiesta simple en el patio de la Casa Noir. Lo llamaría un éxito por utilizar mi genialidad para realizar una fiesta que atienda a niños y adolescentes jóvenes.

La hija mayor de los Calibrachoa me presentó a sus amigos. Los escuché hablar sobre la vida estudiantil en la Academia Real con gran interés, discutí la lindura de mi amada Mishuli, presenté mis propios amigos, mostré con orgullo a Mishuli a los invitados, traje a Surfania para que entrara en pánico ante la multitud a la que no estaba acostumbrada y presumí sobre el ángel Mishuli que descendió de los cielos.

Fue muy divertido.

Hasta que Charles hizo su entrada en el medio.

—¿Por qué está aquí Charles?

Mishuli está mirándolo de reojo con una expresión hosca. Se paró entre Charles y yo con su pequeño cuerpo, haciéndole la misma pregunta que tengo en mente.

Probablemente está diciendo en voz alta mi descontento después de observar mis sentimientos.

Estoy tambaleándome por la sorpresa de verlo aparecer de repente. De alguna forma siento que mi corazón está por explotar por latir tan fuerte.

Mishuli debe haberme visto oculta detrás de Surfania y después de seguir mi vista hasta Charles, comenzó a observarlo con hostilidad.

—Si mi hermana mayor está actuando de esta forma, debe significar que no le invitó… ¿Quizás vino sin invitación? Si es así, puedo echarlo con esa excusa, pero no espero que se vaya sin dar pelea. Me pregunto cómo se escabulló dentro en primer lugar.

—No tuvo que hacerlo. Que esté aquí significa que tiene una invitación formal.

—¿A qué te refieres?

Al ver mi debilidad, Surfania se recuperó y discirnió el motivo de la visita de Charles. Mientras escuchaba la conversación de Mishuli y Surfania, estuve realizando planes para ocultar mi respiración y mi presencia. Temo que Charles me notará en cuanto diga una palabra.

—Mi hermana debe haber invitado a Su Alteza a la fiesta. Creo que vino a esta hora después de terminar sus deberes oficiales… Bueno, sus estudios.

—¿Por qué invitaría tu hermana a Charles? Aún como la mayor de las Calibrachoa no debería conocerlo. Mi hermana no le invitó, así que tampoco lo hizo la tuya.

—Es simple. Lo más probable es que viera el nombre de Su Alteza en la lista de invitaciones, así que le envió una. Es posible si es ella. Probablemente quería hacerlo sin que Christina se enterase, diciendo algo como “Oh, al parecer la pequeña Christina olvidó enviarle la invitación a Su Alteza Charles, haha”.

—… Eso no es de su incumbencia.

—Sí. Mi hermana es una metiche.

No puedo rechazar el razonamiento de Surfania incluso después de encontrarme con su hermana varias veces. Estoy sorprendida por esta combinación de hermanas menores.

Surfania conoce a su familia muy bien, a pesar de que probablemente apenas hablan entre ellas.

¿Quién pensaría que se podría realizar tanto daño con un esfuerzo combinado?

Seguramente nadie.

Estaba más allá incluso de la imaginación de una genio como yo.

Ella es alguien que se mueve con buenas intenciones. Puedo sentir que sus acciones no tienen malicia. Entiendo que lo hizo por buena voluntad.

Lo entiendo, pero desearía que no hubiera sucedido.

—Desearía que por lo menos me hubiera consultado.

—Probablemente pensó que te avergonzaría al señalar tu error. ¿Entiendes cuán molesta es ahora? Es del tipo de persona que interfiere en los asuntos y crea problemas a pesar de no intentarlo. No, su falta de mala voluntad es el problema. Si le dices que se detenga, tú lucirás como la mala.

Ni Mishuli, que nunca tuvo interacciones sociales antes, ni yo pudimos defender nuestra posición. Pero mi orgullo no me permitirá que Surfania me subestime, así que decidí responderle más tarde.

Tengo suerte de haberlo visto a tiempo para esconderme detrás de Surfania y Mishuli, pero probablemente es inútil. Él tiene una intuición superior que le permite ubicarme incluso en una multitud en una calle repleta de gente. Aunque hay decenas de personas en este lugar, será una cuestión de tiempo antes de que empiece a buscarme.

Pero qué tal si…

Mishuli está a mi lado ahora mismo. Es verdad que soy una genio excepcional. No puedo evitar que mi superioridad atraiga la atención.

Pero con Mishuli aquí, no será difícil que Charles encuentre a millas de aquí su lindura. En ese caso, puedo continuar este juego de escondidas hasta que se rinda.

—… Ah.

Nuestras miradas se encontraron.

Mi corazón dio un salto.

Charles comenzó a caminar hacia mí casualmente y sus ojos azules me cautivaron. Mi corazón envió sangre fresca directamente a mi cabeza.

Nos miramos el uno al otro y nos concentramos en nuestros lugares. El calor que se acumula en mi cabeza se convirtió en energía.

Ignoramos a Surfania que está en el camino. El calor continuó acumulándose en mi cabeza, la cual se llena con emociones y se sobrecalienta.

Charles se acerca de un paso a la vez, ignorando a Mishuli frunciendo el ceño. El calor en mi mente alcanza el límite, y me arrebata de mi capacidad de pensar, como si fuera un misterio que todavía no haya explotado.

En el instante en que Charles da otro paso, el calor pasa sus límites.

—¿Qu-?

Estoy echando humo.

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