¡No aceptaré una Heroína como tú! – Capítulo 10

Traducido por Mei y Elisa

Editado por Nemoné


Han pasado varios meses desde la aprobación del divorcio entre Yuriko y Kurahashi. Con el pretexto de encontrarse con Haruki, Asahina visitaba a la familia frecuentemente para ver a Yuriko. Y, también hombres solteros que venían de grupos distinguidos empezaron a turnarse para visitar a los Mizushima. Cada uno de ellos quería convertirse en parte de la poderosa familia.

Sus sentimientos hacia Yuriko no podían decirse que eran afectivos. Pero aun así, tenían buena voluntad hacia ella. Sin embargo, también estaba esta característica notable que, mostraba que querían alardear sobre convertirse en familia política de los Mizushima y, pareja de Yuriko, quien se podría decir que era una de las mujeres más hermosas en el mundo de la alta sociedad.

A diferencia de Asahina, quien quería casarse con ella porque la amaba, la mayoría de los hombres sólo querían casarse para tener una conexión con los Mizushima. Además, algunos entre ellos pensaban en Tsubaki como una molestia, y hubo algunos que la trataron descortesmente.

—No quiero ocuparme de la hija de otro hombre, así que deja de estar junto a ella.

Incluso hubo un hombre que tuvo la audacia de decirle esto a Tsubaki, pero ella inmediatamente fue con su madre y le dijo.

—Madre, ¿si te vuelves a casar, no podremos estar juntas de nuevo? Ese señor le dijo eso a Tsubaki.

¿El resultado? El hombre fue puesto en la lista negra. Luego de ver a todos esos hombres, Tsubaki concluyó que el compañero más deseable para el nuevo matrimonio, era Asahina. Sin embargo, sería en vano si su madre no tenía ningún sentimiento hacia él.

Es por eso que cada vez que Asahina venía, Tsubaki siempre hacía su retirada lejos de su madre. Ya que si estaba mientras Asahina se encontraba presente, su madre estaría más atenta a ella y no podría tener una conversación apropiada con él.

Hoy también, Asahina visitó a la familia Mizushima y tuvo una conversación con Yuriko. Y, para evitar convertirse en un estorbo, Tsubaki inmediatamente se dirigió al invernadero mientras se llevaba a Kyousuke con ella.

— ¿Realmente estás bien con esto?

Entrando al invernadero, Kyousuke se sintió algo indeciso, pero de todos modos le preguntó.

Quizás él se está preguntando si estaba bien permitir a Asahina estar a solas con mi madre…

—Está bien, está bien. Asahina-sama es una buena persona después de todo.

—Eso es cierto pero… ¿No te sientes sola?

Kyousuke, que ha conocido a Asahina por más tiempo, sabía bien la naturaleza de éste. Pero aun así, que Tsubaki  ya no tratará de priorizar su tiempo a solas con su madre, y el que su tiempo juntas disminuyera, lo hacía preocupar de que se sintiera sola.

—Tsubaki no está sola porque, después de todo, aún tiene a Kyou-chan y a tío. Además, incluso Tsubaki sabe que madre no pretende dejarla sola.

—Si piensas así…, entonces está bien.

Al decir eso, Kyosuke comenzó a leer el libro ilustrado que había traído. Cuando Tsubaki le dio un vistazo, encontró que lo que estaba escrito ahí no estaba en japonés, sino en inglés.

— ¿Kyou-chan, puedes leer eso?

—Ah. He estado usándolo de guia para aprender inglés, así que obviamente puedo leerlo.

Tsubaki estaba atónita cuando escuchó esto. Debido a que ella tenía los recuerdos de su vida pasada,  fácilmente podía entender el idioma inglés, pero lo aprendió en la etapa de adultez en su vida pasada. Es por eso que era muy impactante que Kyousuke pudiera entender inglés con su edad actual.

—Ese libro, Tsubaki siente que Kyou-chan siempre lo lleva consigo.

—Es porque este libro es interesante…

—Ah, ese libro es tu regalo de cumpleaños de mi tío, ¿cierto? Así que esa es la razón, ¿huh?

Tsubaki había visto a Kyosuke leyendo el libro ilustrado en varias ocasiones, pero nunca vio lo que había dentro y debido a esto, nunca supo que lo que estaba escrito en él estaba en inglés. Además, fue el mayordomo Segawa quien le había dicho en secreto a Tsubaki, que el libro ilustrado era un regalo de cumpleaños para Kyousuke de su padre.

Estaba tan feliz con el regalo de su padre, que siguió leyendo el libro una y otra vez.

Qué adorable, Tsubaki pensó esto y aflojó un poco sus mejillas.

Dándose cuenta de que lo estaban observando con una gran sonrisa en su rostro, la cara de Kyousuke comenzó a sonrojarse y comenzó a negárselo.

— ¡No! ¡No es debido a que este libro ilustrado sea un regalo de padre!, ¿entiendes? ¡Es porque este libro es muy interesante, eso es todo!

—Sí, sí~

—No me crees, ¿cierto?

—Tsubaki te cree, Kyou-chan~

Kyousuke, quien seguía parloteando en negación, solo cavó su tumba aún más profundo. Mirando al actual él, Tsubaki solo podía sonreír dulcemente. Al final, éste se enojó con ella y abandonó el invernadero. Tsubaki, que entró pánico, se apresuró en perseguirlo para intentar calmarlo.

♦ ♦ ♦

Por la noche, después de que terminara su cena, estaba caminando por el pasillo para regresar a su habitación, fue entonces cuando notó que la puerta de la habitación de su tío se estaba abriendo lentamente. Al ver que al otro lado de la puerta estaba Tsubaki, Haruki se agachó para igualar su vista con la de ella. Él estaba haciendo señas y mirándola para que se acercara.

Observando el mismo espectáculo que ya había visto antes, Tsubaki sólo pensó: ¿De nuevo? Pero, era obvio que su tío tenía algunos negocios con ella así que obedientemente entró en la habitación.

Tras haber entrando en el cuarto, Tsubaki tomó asiento en el lugar que usualmente ocupaba cuando venía aquí. Su tío preparó dos tazas y sirvió la leche caliente, ofreciéndole una a Tsubaki.

Entonces su tío, que estaba sentado en una silla, comenzó la conversación con algunos asuntos ligeros como —¿Cómo te va últimamente? —Y así sucesivamente.

— ¿Hay algo que te moleste?

—No, estoy bien.

—Si tienes algo que quieras… sólo dilo. Mientras me sea posible, lo concederé.

Las palabras que su tío dijo —Mientras me sea posible. —Probablemente tenían un alcance más amplio de lo que Tsubaki pensaba, y podía imaginarlo fácilmente. Si dijera que deseaba un jet privado, seguramente su tío le daría uno. Aunque ella no lo pediría.

— ¿Tsubaki, qué piensas acerca de que Yuriko se case de nuevo?

—Estoy bien con cualquier persona, siempre y cuando mi madre sea amada.

Eso era lo que Tsubaki realmente pensaba. No le importaba si no se preocupaban por ella. Tampoco que su padrastro no la amara, aunque a un niño normal de 5 años le traería una influencia negativa en la formación de su carácter, Tsubaki ya tenía una personalidad clara. Incluso si hubiera alguna influencia negativa, no tendría, en absoluto, ningún efecto.

Además, Tsubaki se encargaría de alejar a los adultos que pudiesen causar problemas a su madre.

—Entonces, Kaoru… ¿Qué tal Asahina Kaoru?

—Pienso que está bien.

Eso también era lo que Tsubaki realmente pensaba. Asahina amaba a Yuriko desde el fondo de su corazón. Sabía que él cuidaría apropiadamente de su madre solo basándose en su actitud y comportamiento.

Quizás debido a que Asahina tenía varias sobrinas y sobrinos, Tsubaki tenía la impresión de que Asahina estaba acostumbrado a manejar niños. Cada vez que venía a visitar a la familia Mizushima, nunca olvidó traerle un regalo, y también en algunas ocasiones jugaba con ella.

Debido a que solo hay razones para estar de acuerdo, no haré nada malo como oponerme.

—Ya veo… ¿Podría ser que sabes lo que Yuriko piensa sobre Kaoru?

Hacia la pregunta de su tío, Tsubaki contuvo su lengua.

No era porque no supiera, sino porque estaba indecisa en cómo responderle. Estaba preocupada ya que un niño de 5 años no podría decir simplemente. —Parece ser que Madre alberga sentimientos por él, aunque todavía no se desarrolla nada romántico…

Tsubaki pensó en decirle con franqueza que su madre parecía amarlo. Sin embargo, si lo dijera, sería problemático si la persona con interés romántico no aceptara la confesión de Asahina después. Ella únicamente podía reflexionar sobre qué decir.

Viendo a Tsubaki, quien estaba luchando por no saber qué responder, rápidamente su tío lo interpreto como, parece que Tsubaki no sabe nada al respecto. Y comenzó a cambiar el tema.

—Por cierto, el otro día Kyousuke me dio un trébol de cuatro hojas. ¿Son los que crecen en el jardín?

—Sí, Kyousuke-san encontró dos. Le di el mío a mi madre así que no tenía más, pero él me dio uno de los suyos.

—Así que es por eso que Yuriko me estaba pidiendo que le presentara un artesano de accesorios…

—También hicimos juntos una corona con el trébol blanco. Soy quien le enseñó a Kyousuke-san cómo hacerlo, ¿sabes?

—Ah, claro. Yuriko también me lo mostró. Se necesita una gran habilidad para hacer uno, realmente sabes cómo hacerlas bien.

La respiración de Tsubaki de repente se volvió áspera. Ella le dijo a su tío que ella fue quien le enseñó a Kyousuke como si hubiera hecho algún gran logro, pero cuando lo escuchó decir eso último, su cuerpo se congeló en un instante.

Tsubaki comenzó a pensar rápidamente en una excusa por si su tío le preguntaba en dónde aprendió a hacer una corona. Sin embargo, nada bueno se le vino a la mente y comenzó a perderse.

—Eso me recuerda, cuando Risa comenzó a vivir en esta casa, ella trajo consigo libros ilustrados sobre plantas y algunas enciclopedias de flora, y los puso en la biblioteca. ¿Lo aprendiste de ahí?

—Sí, sí. ¡Así es!

¡Buena ayuda, Tío!

Ella agradeció en silencio mientras aceptaba de todo corazón las palabras de él.

No obstante, sin importarle el estado actual de Tsubaki, su tío se sorprendió de que pudiera entender y hacer una corona con tan solo leer un libro de los que dejó Risa. Sólo podía elogiarla por ser un niño de rápido aprendizaje. Sin darse cuenta, Tsubaki había elevado el obstáculo de expectativa de su tío hacia ella, inútilmente alto.

Después de terminar de discutir sobre el asunto del nuevo matrimonio y sobre Kyosuke, Tsubaki regresó a su habitación.

♦ ♦ ♦

Ya ha pasado medio año desde que Tsubaki y su madre llegaron a vivir a la residencia de la familia Mizushima. Su madre se había recuperado en la medida que ya no se podía comparar en cómo era cuando vivía en la residencia Kurahashi

Cuando aún vivían en esa residencia, Tsubaki pensaba que su madre era una mujer hermosa y solitaria, con un cuerpo delgado y emocionalmente frágil. Sin embargo, cuando observó su estado actual mientras hablaba con su tío y Asahina, aquella opinión cambió drásticamente. Ahora cuando la miraba, sólo podía pensar en que su madre era una mujer encantadora.

Tsubaki no imaginaba que una broma podría salir una vez más de la boca de su madre. Quizás era porque estaba en la casa de su hermano, quien se preocupaba por ella, lo que la hacía sentir más a gusto. Las expresiones que mostraba cada día eran diferentes.

En el pasado, Tsubaki pensaba que su madre sólo sabía cómo sonreír tristemente y llorar todo el día, pero al verla hoy, se sentía realmente feliz al saber que era una mujer con expresiones abundantes. Para bien o para mal, la mujer llamada Mizushima Yuriko sería como una niña.

Con ese tipo de personalidad, por supuesto que sería muy popular.

Tsubaki no podía evitar pensar que su padre biológico no la merecía.

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2 thoughts on “¡No aceptaré una Heroína como tú! – Capítulo 10

  1. nadia says:

    Me alegro por la madre, ella sin duda se merece a alguien mejor y que se encuentra tan cerca de ella, tsubaki es un amor, sólo pensando en la felicidad de su mamá. Gracias por el cap.

  2. Airemni says:

    Me encanta esta novela!! aunque no se cuando la madre se case sera que se ira a vivir con asahina o mas bien el vendra a la casa mizushima…. es que se me hace dificil separar a kyosuke y tsubaki, son tan divertidos

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