Cenicienta – Capítulo 48: La agonía del hijo del Duque

Traducida por Den

Editada por Sakuya


El autor dice: este es el punto de vista de Eugene, no tienen que leerlo. Hay una línea que puede molestar a las mujeres, pero es un sentimiento privado de Eugene, pero si parece desagradable, no hay excusa (>_<)

♦ ♦ ♦

Al destino parece gustarle el camino largo. Incluso cuando quieres seguir recto, extrañamente te hace desviarte.

La diosa del destino es malvada; debería haber hecho a Julia mi prometida desde el principio.

En cambio, tuve que lidiar con un proceso lento y tedioso.

Julia, mi amor predestinado, es una plebeya. Sin embargo, debido a que es una persona noble, es maravillosa. No soy alguien que diga inequívocamente que los plebeyos son inferiores.

Si bien era cierto que el nivel de cultura y educación era más bajo entre los plebeyos en comparación con la nobleza, es natural porque hay menos lugares para su educación. Dicho eso, mi Julia puede hacerlo sin saber leer, escribir o calcular; tampoco necesitaba aprender demasiado etiqueta. Parece estar ayudando a la clase baja. Aun así, quiero conocer a sus padres, pero ella no me deja. Aunque es mi amante concebida por la diosa del destino.

A pesar de que quiero conocer a sus padres para poder conseguir su permiso para casarme con ella, no me lo permite. Me dice que está avergonzada o que están ocupados con el trabajo. Por lo que la historia está en un punto muerto.

Ellos son la familia de mi querida Julia, no los menospreciaré por ser pobres, ni porque no tienen una etiqueta alta. Si estuvieran ocupados, puedo ir a reunirme con ellos donde estén, no estoy por encima de ellos porque soy un noble. No tengo la mente para jactarme de ello.

Y estoy preocupado de que los desagradables insectos comiencen a merodear alrededor de mi encantadora Julia. Quiero dejar en claro sobre cualquier duda de que ella es mi prometida.

Traté de enviar nuestra petición de compromiso al Parlamento, pero mi padre estaba ahí y se opuso. En realidad, no tenía ningún documento; solo quería ponerlo en práctica con mi poder ducal.

Aunque, Julia ha estado rara recientemente; se ha vuelto pesimista y ha comenzado a decir que no es adecuada como mi amante.

Pero, aunque le diga que la amo y la adoro, ella sacude la cabeza y luce deprimida.

Estoy seguro que esto es debido a mi abominable ex-prometida: Fredericka Castle.

Julia debe estar deprimida porque se casó con un General de la Guardia Real para fastidiarnos a Julia y a mí.

Solo estaba comprometido con ella porque padre me lo ordenó. De otra forma, no hay manera de que yo esté cerca de semejante chica maloliente.

A pesar de que era mi deber asegurar la línea sucesoria como el próximo duque, al casarme con una mujer, la idea de los restos de carne fea que emanan un olor dulce enfermizo que no tienen ningún propósito, sino el de frotarse contra un hombre… una mujer.

Odio a las criaturas llamadas mujeres.

Pero Julia era diferente; no podía ser comparada con Fredericka Castley. Es por eso que me atrae Julia.

Cuando nos conocimos por primera vez, tenía una expresión insegura en su rostro inocente que me atrajo profundamente. Ahora tenía un atractivo sexual mágico. Pero ella no rezumaba la dulzura enfermiza de otras mujeres. Tenía una aura limpia y pura; extremidades ágiles y bella estructura esquelética. No pude evitar quedar fascinado con ella.

Ah Julia, amor de mi destino; quiero tocarte lo más pronto posible.

Por esa razón, no me importa si soy arruinado.

♦ ♦ ♦

—Esto es lo que estoy pidiendo.

No importa cuántas veces se lo pida a Craig Ferguson, no accede.

Me había afeitado el bigote, que hoy se ha mezclado con el pelo gris, por lo que el viento era irritante.

Como una plebeya, Julia y yo, el hijo de un duque, no podemos casarnos tan fácilmente. No tengo el tiempo ni la paciencia para resolverlo.

La forma más rápida es conseguir que Julia sea adoptada por una familia titulada. Si es adoptada, todos los molestos obstáculos desaparecerán. Ser pariente de un duque es un gran privilegio. Así que elegí al conde Ferguson, quien vivía en una región remota, pero me malinterpretó.

¿Estoy siendo despreciado porque no he tenido éxito en el ducado?

Qué molesto.

—Sé lo que está pensando, porque todo está escrito en su cara. Me niego.

El conde Ferguson se puso de pie sin tocar la taza de té que le habían servido.

— ¡Espere! No me importan lo que otros digan; Julia es mi novia predestinada. Sería un honor para usted adoptarla.

—Creo que está malinterpretando algo. No le he prometido lealtad ni a ti ni al Duque, para que usted se comporte con una actitud tan altanera. Es preocupante que se comporte de esa manera… y mucho más, sin honor. Déjeme darle un consejo: incluso en pequeñas cosas, uno debería respetarse a sí mismo.

Con aquello, el conde Ferguson se marchó de la habitación.

¿Qué demonios es eso? Tan molesto.

Enrollé los documentos de adopción y los tiré.

♦ ♦ ♦

Cuando me siento triste, voy y veo la cara de Julia.

Julia está viviendo en una casa que tengo separada de la de mi familia. Ella normalmente está bien, pero no sé cuándo las cosas cambiarán. Así que he contratado a un guardia y tomado todas las precauciones posibles para la seguridad de Julia.

— ¿Es la misma? —me pregunté mientras caminaba hacia la residencia.

—Bienvenido, Lord Eugene —respondió el mayordomo —. No ha habido ningún cambio, pero… —quería decir más, pero podemos discutirlo más tarde. Quiero ver su rostro rápidamente. Me apresuré hacia su habitación.

Entré corriendo y dije su nombre.

— ¡Julia!

— ¡Huh! —exclamó Julia.

—Ah… Es usted, Eugene-sama.

Había estado descansando en el sofá de donde se despertó en pánico, pero soltó un suspiro una vez me vio.

¿Qué sucede? ¿Qué te está atormentado, Julia? Sentí una aprensión en mi pecho y al mismo tiempo frustración; la Julia infeliz también es muy hermosa.

—Lamento haber interrumpido tu descanso, solo que realmente quería verte —le dije a Julia mientras me sentaba a su lado. Rápidamente se levantó y me hizo espacio moviendo sus piernas. Me facilitó el sentarme a su lado. Acomodé su falda un poco y agarré sus largos dedos que no eran tan delicados.

—No hay ningún inconveniente. Haré lo que sea por Julia.

— …Quiero ir a casa —dijo.

—Eso está bien, iremos y saludaremos a tus padres.

—No es eso. Ya lo sabes, ¿verdad?

¡Ah Julia! Rascando su salvaje cabello; ¿por qué quieres hechizarme tanto?

—Lo siento, te he estado engañando. Pero, ¿no crees que no es normal que sea más alta que tú? Realmente no puedo hacer más esto.

Julia era más alta que yo. Pero todavía estoy creciendo y no era un hombre de mente estrecha que se molestara porque su mujer fuera más alta que él. Siempre y cuando sea Julia, estoy seguro de su amor. ¿Qué es imposible aquí?

Pero le molestaba a Julia, ¡intentaré disipar sus preocupaciones con todo mi poder!

— ¿Estás preocupada por una cosa tan pequeña, mi amor? Me esforzaré en crecer más alto, todavía tengo tiempo para crecer y seré más alto que tú pronto —dije con una sonrisa para hacerla sentir segura. Julia posó su cara florida en el cojín del sofá y se retorció. Estoy muy feliz de haber nacido hombre.


Sakuya
mmm No es una Julia, sino un Ju… *w*

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