Marietta – Extra 2: La petición de Marietta (2)

Traducido por Den

Editado por Sharon


¿Qué está sucediendo aquí? Pensaba que la fiesta de té era un lugar lleno de intrigas aterradoras y cautivadoras, pero… No lo sabía, no lo sabía… ¡Buen trabajo, condesa! 

Belvant gritó en su propia mente.

—Entendido… Entonces, te ayudaré, Marietta, para que puedas convertirte en una experta en montar a caballo.

—¿De verdad? ¡Estoy muy feliz, muchas gracias!

—¿Qué sucede? No me importa, no me importa en absoluto, ¡así que adelante y súbete encima de mí para la alegría de tu corazón!

—Aah, ahn, ahn, Sir Belvant, por qué es… así, aahn —le preguntó Marietta con los ojos húmedos y sonrojada cuando él la sujetó con fuerza.

Su marido había tomado una posición entre sus dos piernas abiertas y estaba acariciando el lugar secreto de Marietta con su diligente lengua mientras sus dedos se introducían en el agujero secreto, jugando con él.

—Si no relajamos tu cuerpo lo suficiente, será difícil seguir adelante, así que… Oye, ¿qué hay de aquí? ¿No te gusta?

—Aah… no, allí no, ¡noo!

—Qué adorable, está tan rígido… Es un capullo tan obsceno y encantador.

Los ojos de Belvant brillaban con pasión mientras jugaba con el sensible punto de Marietta con su lengua, mordisqueando y aplastando.

—¡Aaaaaah, aaaaaaaahhhhn!

Marietta dobló su cuerpo mientras derramaba lágrimas, alcanzando el clímax.

—Tienes que prepararte, Marietta. ¿No quieres estar preparada para montar a caballo?

—Sí.

Belvant levantó implacablemente a su débil y joven esposa. De esa forma, la acercó a su pecho y la besó.

—Te ayudaré, así serás una experta en equitación, y sorprenderás a las otras damas.

『¡Oh querida Sra. Fargus, qué magnífica manera de sujetar las riendas! 』

『 ¡Como se esperaba de la esposa del General! 』

『 El método de enseñanza del General sin duda es excepcional, ¿verdad? 』

『 ¡Sí, así es! ¡Mi marido es el más soñador del mundo que pudo enseñarme algo de una manera tan maravillosa! 』

—¡Sir Belvant, haré lo mejor y me subiré encima!

Ante su esposa, que declaró una resolución tan obscena (aunque ella no lo notaba) con su rostro hechizante y su sonrisa, Belvant tenía los ojos de una bestia.

—Ya veo, te echaré una mano —dijo con la respiración áspera. —Ahora piensa en este lugar como una montura y siéntate sin reservas.

Desde el centro del cuerpo de Belvant que estaba boca arriba, una cuña enorme miraba hacia el cielo.

—Abre tus piernas y siéntate, ahora.

—Pero…

Marietta vaciló un poco mientras se preguntaba si una mujer sería considerada maleducada si fuera a cabalgar sobre el cuerpo de su marido.

—¿Qué sucede? ¿Tienes miedo? Estaré sujetando tus caderas, para que puedes estar tranquila y dejar caer tus caderas.

—Entonces, si me disculpas… Aah, pero, como pensé… —Marietta mostró una expresión preocupada. —Será bastante difícil porque está el magnífico objeto de mi querido esposo.

Pensó que el miembro que se elevaba hacia el cielo se estaba interponiendo en su camino.

—Me voy a topar con eso.

Belvant reflexionó sobre el significado detrás de sus palabras antes de sonreír finalmente.

Esta adorable esposa suya, al parecer ella no comprende el significado de “estar encima” respeto a los asuntos de la cama.

—Marietta, está bien. Se supone que debes bajar tus caderas mientras lo empujas dentro de ti.

—Dentro de… ¡¿Eeeh?!

Marietta abrió los ojos y se volvió de un rojo brillante.

—¡Nooo! Eso tiene que ser una mentira, ¿verdad? Para mí estar montando a mi marido… Esa enorme vara estaría completamente dentro de mi lugar secreto, ¿verdad?

En respuesta a la princesa que perdió la razón al pronunciar algo tan excesivamente indecente, el miembro excitado de Belvant se estaba volviendo más enérgico.

—Aaah, mi querido esposo, por favor, ¡no te pongas más grande! ¡De verdad, qué malvado!

Las húmedas pupilas azules que pronunciaron tal cosa eran realmente irresistibles para él.

—¿Incluso después de decir eso? No deberías ser excesivamente adorable, ¿sabes? Esto realmente quiere estar en tu interior, y por eso se volvió así. Marietta, deberías asumir la responsabilidad.

—Oh cielos, ¿es mi culpa?

Belvant asintió seriamente y se acercó a su esposa.

—Ahora, empújalo dentro de ti.

—Entendido…

Mientras que la pequeña figura de Marietta fue atrapada por las manos de su marido, ella se sentó encima de la atroz torre.

Belvant observaba atentamente la escena que se desarrollaba ante sus ojos; La figura de su esposa mientras colocaba sus caderas firmemente con sus ojos húmedos. Sí, este Belvant, el cual era considerado como la deidad guardiana de su país, en realidad era sólo un hombre de mediana edad pervertido.

Qué decepción, era realmente decepcionante.

Marietta, que no había notado que la observaba con una mirada tan obscena, estaba llevando a cabo su tarea con seriedad. Sus delgados dedos blancos sostuvieron la vara caliente y montó su objetivo, invitándolo a su lugar secreto.

Khuu, Marietta, tu adorable figura se ve tan excitante cuando sujetas mi miembro, intentando introducirlo. Esto es insoportable, ¡tu sola existencia es un arma letal! 

La deidad guardiana de Oltaire respiraba entrecortado mientras era estimulado por su esposa.

Qué absoluta decepción.

—Ei, ahn, yaaahn.

Marietta estaba luchando porque el miembro ya se había vuelto demasiado grande. No era de un tamaño adecuado para una principiante. Usando su determinación para sentarse vigorosamente, lo frotó contra su mojada entrada.

—Ah, ¡no puedo soportarlo más!

Belvant sujetó el cuerpo de Marietta y la jaló.

—¡¡Aaaaaaaaaaaaahn!!

La cuña fue perforada de una sola vez, y Marietta se sorprendió. La carne de su lugar secreto se estrechó contra la cosa de Belvant fuertemente, y se movió de una forma indecente hasta el punto en que estaba a punto de acabar.

No, si acabo aquí, en este momento, ¡no podré ayudar a Marietta a lograr su objetivo! 

Para no olvidar el deseo de su esposa, incluso en medio de un placer extremo como este, como se esperaba del impulsivo General, ¡qué increíble fuerza de voluntad posee!

¡Justo cuando conseguí actuar como un caballo macho a través de este gran problema! 

Solo era un hombre de mediana edad pervertido.

La mente de Marietta se quedó en blanco por un instante, pero su conciencia regresó por la tensión que recorrió sus manos desde los músculos abdominales de su marido. Como se esperaba del General, incluso sus músculos hacían un buen trabajo.

—Mi querido esposo, no me llenes tan profundo. No me puedo mover.

—Querida Marietta, no deberías gimotear tan fácilmente. El camino a la mejora es poder soportar y seguir siendo entusiasta incluso durante los momentos dolorosos. Todos los caballeros han superado su propio límite a medida que han ganado experiencia y mejoraron. Ahora, pon tu fuerza en tus piernas y lumbares e intenta mover tu cuerpo continuamente.

—Oh cielos, me siento avergonzada por quejarme así antes. ¡Entendido, daré lo mejor para no ser una deshonra como la esposa del general!

La valiente joven esposa, Marietta.

Y Belvant, el sucio General pervertido.

Marietta se aferró a los brazos de Belvant que sujetaban sus esbeltas caderas con ambas manos, mientras comenzaba a levantar sus caderas.

—Ah…

Y luego, se dejó caer.

—¡Hwaa, uuh!

Subiendo y bajando.

—Auh, fwaah, fuu, hyann, ahn. ¡Esto no es bueno!

—Kuu, bien, Marietta, ¡no es así en absoluto!

—Pero, aahn, muy dentro de mí, en el lugar, no sé dónde, se frota y se vuelve extraño, ¡uuu!

Marietta levantó la voz mientras movía las caderas hacia arriba y abajo. Gradualmente le cogió el truco y aumentó la velocidad, pero las profundas penetraciones que lo acompañaron, se frotaron de manera obscena dentro de lugares que nunca había tocado. La gran vara se elevó aún más debido al estímulo que recibió.

—Aaah, noo, más, suficiente, se siente bien, sálvame, haan, aahn, más, más, por favor, más dentro, más…

Su mente se volvió vaga debido al placer que sintió cuando soltó cosas impensables y le rogó a su esposo.

Frente a la figura de Marietta, que jadeaba de forma indecente mientras sacudía sus dos blancas y abultadas piernas, y sacudía sus caderas sin destreza, Belvant no podía soportarlo más.

—Marietta, ¿más a dentro, huh? ¡Entiendo, concederé tu deseo! ¡Uoooooooooooo!

—¡Aaaaaaaah!

Belvant empujó sus caderas hacia abajo mientras se abría camino intensamente. Marietta, cuyo interior era apretado, sintió un intenso estímulo y en poco tiempo llegó al clímax, su cuerpo exhausto estaba temblando con su despeinado cabello dorado.

Belvant inyectó su pasión en su interior tierno y caliente. Marietta, que agotó toda su fuerza, colapsó encima del pectoral de amado esposo y se desmayó.

♦ ♦ ♦

—¡Mira esto, Sir Belvant!

—Ooh, qué espléndido trabajo. Sujetaste bien las riendas. Marietta es alguien que se esfuerza en circunstancias difíciles, así que has logrado mejorar en equitación. Debo darte una recompensa.

—Ufufu, todo es gracias a la guía de mi querido esposo.

Marietta montó con orgullo en el caballo. La parte inferior de su cuerpo se mantenía con firmeza, y con su postura estable y encantadora, manejó al caballo con el contento de su corazón.

—También debo darte una recompensa, mi querido esposo —dijo Marietta luego de desmontar mientras abrazaba a su querido esposo, que la observaba atentamente y con cariño. —¿Qué debería hacer? Me pregunto qué debería darte.

—Jajaja, no te preocupes por eso. Soy tu esposo, así que ¿no es de esperar que conceda tus peticiones? Aparte de eso, sería bueno para ti seguir entrenando tus piernas y lumbares. Tienes que esforzarte más a partir de ahora si quieres ser una experta en equitación.

—¡Sí, Sir Belvant!

¡Qué marido realmente magnífico! Siempre está pensando en mí y me enseña muchas cosas. ¡Estoy realmente feliz de haberme casado con esta persona!, pensó Marietta mientras lo observaba con admiración.

—Bien, qué buena respuesta.

Belvant mostró su dulce sonrisa mientras acariciaba la cabeza de Marietta suavemente.

Aah, mi linda y adorable Marietta. Quiero abandonar todo y llevarla a la cama de inmediato, quiero amarla, y luego, quiero que se monte sobre mí, no en un caballo, y ¡gima! 

Aunque su rostro era el de un joven noble, su cabeza estaba llena de una ilusión indecente.

Qué decepcionante es Belvant.

—Mi querido esposo…

Sin tener idea de eso, Marietta se aferró dulcemente a su amado y confiable esposo. Belvant sostuvo a su amada esposa en sus brazos y susurró cerca de su oído.

—Como recompensa, besémonos mucho.

—Soy tan feliz…

Sus manos pequeñas sostuvieron la mejilla de Belvant mientras Marietta sonreía. En poco tiempo, intercambiaron besos apasionados.

Sí, como ambos son felices, entonces todo está bien. Probablemente.

♦ ♦ ♦

Nota de autor:

Muchas gracias por leer.

Omake:

—¡Sir Adlan! ¡V-Vámonos!

—Sí~, Sierra, eh, eeh, ¡uwaah!

La fría doncella saltó hacia el apuesto hermano caballero, Adlan, y lo abrazó con fuerza.

Aah, como pensé, no es un comportamiento que pegue conmigo…  

—Sir Adlan, lo siento por de repente…

—¡Belvant, nos tomaremos un descanso! ¡Quizás regresaremos mañana por la mañana!

Luego, Adlan se convirtió en una bestia.


Den
Morí de la risa traduciendo este extra.

Sharon
Hahaha, Belvant está cumpliendo todas sus fantasías XD Marietta, lamentablemente, sigue sin darse cuenta que despierta a la bestia con sus tiernas palabras.

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6 thoughts on “Marietta – Extra 2: La petición de Marietta (2)

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