Marietta – Extra 7.2 – La Espantosa Ceremonia del Té

Traducido por Shiro-chan

Editado por Sharon


Después de subirse las mangas de su ropa de dormir, Marietta abrió la tapa de la botella y aplicó una cantidad considerable del líquido en el cuerpo de Belvant. Tan pronto lo hizo, un suave aroma afrutado llenó la habitación.

—El aroma es bastante bueno.

—Sí. Parece ser un producto cosmético para masajes que también es comestible. Se dice que es capaz de mejorar la circulación de la sangre en el cuerpo, aliviar la fatiga, y hacer que uno se sienta revigorizado. Al parecer, la condesa Hyamir desarrolló el producto.

—¿Es así…?

—Entonces, comenzaré —dijo Marietta con un asentimiento hacia Belvant. Pero cuando comenzó a hacer el masaje…

¡¿Qué sensación es esta?! ¡Qué músculos tan poderosos! Ah, Sir Belvant es de ensueño… 

Era un paraíso muscular para Marietta. El marido que miraba la figura de su esposa que fue hechizada apenas tocó su cuerpo, se sintió inquieto.

Es un masaje que es como ser acariciado suavemente, pero la circulación sanguínea sin duda está mejorando. Mi cuerpo se está calentando, y se siente bien. Sí, se siente…

—Ah… —Tal voz se escapó de la boca de Belvant. Marietta no le prestó atención alguna, mientras paseaba sus manos sin reservas por el cuerpo resbaladizo, inmersa en el paraíso muscular.

¡¿Qué sensación es esta?! ¡E-Esto es malo, aahh!

—¡Kuhh!

En respuesta a Belvant, cuya voz volvió a escaparse y parecía conmovido hasta las lágrimas por alguna razón, Marietta sonrió distraídamente.

—Querido esposo… ¿se siente bien…? —dijo, sin detener su masaje.

—Ah, uu, se siente… bien, o mejor dicho…

—Ah, parece que los músculos de sus piernas también están cansados…

—¡Ah, ahí está…!

El arma de Belvant estaba totalmente lista para la guerra, erecta en una condición extremadamente atroz. Sin embargo, la esposa deslumbrada por los músculos, no se dio cuenta en absoluto, y tocó todo el cuerpo de su marido.

De hecho, los cosméticos para masajes de la condesa Hyamir tenían mezclados un ingrediente especial que podía excitar tanto a la persona cuyo cuerpo era untado como el de la persona que lo untaba.

—La condesa Hyamir dijo que estaba bien lamerlo…

—¡¿Qué?! ¡M-Marietta, aahh!

Marietta se quitó la ropa de dormir que se había convertido en una molestia y se sentó a horcajadas sobre el cuerpo de Belvant. Mientras seguía masajeando el pecho musculoso, sujetó el extremo puntiagudo del pecho con su boca mientras lo chupaba.

¡Q-Q-Q-Qué indecente! ¡Marietta! ¡Ah, ahí no, Mariettaa!

La figura de Marietta jadeando mientras se ubicaba al final del General Belvant Fargus, que estaba retorciéndose de placer, era tanto adorable como obscena, y Belvant hizo todo lo posible para aguantar sin explotar.

—Aah, también tengo que masajear la espalda del Señor Belvant… Por favor, acuéstese boca abajo…

—¡E-Eso es imposible!! —gritó el General, elevando el centro del cuerpo.

Incluso si se le pidiera que se tumbara, era muy problemático con su condición actual.

—Marietta, acostarme es…

—Bueno, esto es una molestia…

—¡Uwaaa!

El General que estaba siendo agarrado con ambas manos mientras murmuraba, terminó levantando inconscientemente su voz llena de dulzura.

—¡E-Espera, cálmate, Marieaaaa!

Se retorció en agonía mientras su extremo puntiagudo era masajeado por el delgado dedo blanco de su joven esposa.

—Ufufu, se puede lamer… —murmuró ella inocentemente.

¡Q-Qué ataque! ¡Esto es malo, muy malo!

Sin embargo, Marietta continuó a su propio ritmo sin notar la reacción de impotencia de su marido. Entonces, abrió la boca y puso la virilidad de su esposo en su boca.

—Aaa-h, Marietta, Marietta, esa es… ¡tu lengua!

Marietta estaba lamiendo el extremo puntiagudo mientras frotaba suavemente la cosa dura y gruesa con su mano cerrada. Luego, levantó la cara, y miró a Belvant.

—Es dulce… —sonrió.

¡La condesa Hyamir fue tan lejos como para hacer que supiera tan delicioso! ¡Qué modelo de señora tan aterradora!

—¡No, espera, Mari–aaaaaaa!

El General Belvant Fargus estaba desesperado mientras se retorcía ante la tortura de Marietta, que lamía su falo nuevamente erecto.

Dentro de poco…

—¡Basta, detente, nooooo!

El Dios feroz de Oltaire fue derrotado.

—Nnnn…

—Marietta, escúpelo aquí, vamos, ¡escúpelo!

—Nn…

—Lo tragué —murmuró Marietta con el rostro blanco, después de tragar el líquido pegajoso que llenaba su boca.

Con el líquido de la condesa Hyamir, parecía que su cavidad oral sabía dulce.

—L-Lo tragaste, ¡¿eh?!

Entonces, el hombre lujurioso de mediana edad se excitó con todo esto… Corrección, era el Dios feroz Oltaire, el General Belvant Fargus.

—Ahora, bebe esta agua.

Instruyó a su esposa, quien acababa de tragar su propio líquido pegajoso, a beber el agua que estaba a su lado.

—Delicioso.

En respuesta a su esposa quien sonreía alegremente, el hombre lujurioso de mediana edad se excitaba cada vez más… ¡Sólo puede ser llamado un hombre lujurioso de mediana edad!

—¡Marietta, tu masaje es el mejor del mundo! ¡Digamos que tienes talento!

—De verdad, estoy feliz…

—¡Entonces, tengo que recompensarte por eso!

Mientras la ayudaba a acostarse,, los anteriormente mencionados cosméticos peligrosos fueron derramados sobre la espalda de Marietta.

—¡Kyaa! —gritó dulcemente.

—Aahn…

Deslizó su palma acostumbrada a sostener espadas para masajear obscenamente el cuerpo amoroso de su esposa mientras ella alzaba su voz en respuesta al estímulo.

—¿Qué tal?

—Aahn…

—¿Y aquí?

—Iyaahn…

—¿Qué tal si lo hago así?

—Afuuhn…

Marietta jadeaba, su rostro brillante ruborizado. De entre sus piernas, miel se estaba desbordando. Viendo eso, Belvant levantó de pronto su cintura, empujando su propia vara caliente por allí.

—¡Lo voy a meter!

—¡Fuaaaaaaah!

Marietta, que fue penetrada de golpe desde atrás, se vino con esa arremetida, estrechándose fuertemente alrededor del miembro imponente de Belvant.

—Kuuuuu, ¡que apretado! Sin embargo, todavía puedo hacer más!

Mientras su rostro se distorsionaba con el placer, sostuvo la cintura de su esposa mientras se adentraba muchas veces.

—Aah, qué profundo, Sir Belvaant. Aah, deme un respiroo, s-se siente bien…  —La inmodesta voz coqueta y el sonido de la carne golpeándose entre sí resonó dentro del dormitorio compartido, y continuó hasta muy tarde por la noche.

♦ ♦ ♦

Luego, a la mañana siguiente.

Cada una de las damas que asistieron a la ceremonia del té de la condesa Hyamir fueron incapaces de levantarse de la cama.

Al contrario, sus respectivos maridos se desempeñaron muy bien en su correspondiente trabajo, cada uno con el rostro iluminado.

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15 thoughts on “Marietta – Extra 7.2 – La Espantosa Ceremonia del Té

  1. Marian Saku says:

    Esa condesa debería producir su producto en masa,se haría millonaria! 😅
    Y este Belvant ni lerdo ni perezoso aprovecha el bug jajaja!
    Gracias por ésta novela,fue muy entretenida,no paré de reír!

    • Alexandra says:

      Wow… que Condensa más descarada… los hombres deben de estar agradecidos con ella..😂😂

      Muchas gracias por la novela.. a decir verdad me encanta reino de kovel❤❤

  2. Erzha says:

    Jajajajajaja el señor lujurioso de mediana edad rompió a la princesa ,👌 esa duquesa si sabe de trucos , gracias a todos por traducir esto 😏

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