No quiero ser amada – Capítulo 132: Destino sentenciado

Traducido por Maru

Editado por Sharon


La joven se inquietó mientras sostenía un bote en la mano. Estaba hecho de madera y meticulosamente diseñado por un experto, todo por su bien.

Miró al joven sentado frente a ella con ojos grandes e inocentes.

Esperaba que él le preguntara qué estaba sosteniendo en sus manos como la última vez, pero parecía que no tenía un interés profundo, porque solo volteó la cabeza, sin mirarla.

—Hey… —Con gran dificultad, los pequeños labios de la joven se separaron.

Los intensos ojos violetas del muchacho miraron hacia su dirección; el corazón de la chica latía errático y tragó con fuerza la saliva seca atascada en su garganta.

Levantó las manos sobre la mesa y empujó el bote de madera en su mano hacia el niño.

—Es un regalo. Es algo que valoro mucho —dijo mientras sonreía con suavidad.

Él miró el bote de madera con desinterés. Su mirada se desvió hacia la joven. Había notado que cada vez que sus ojos se encontraban, sentía su rostro calentarse y ponerse rojo.

—¿Un regalo? —preguntó con una ceja arqueada.

—Sí. —La joven asintió con una suave sonrisa—. Es el barco pirata que Dimi usará para navegar alrededor del mundo en el futuro.

El joven la miró con expresión extraña. La chica inclinó la cabeza, preguntándose si cometió un error y dijo algo extraño.

Él dejó escapar un suspiro lamentable.

—Estás hablando de ese primo tuyo otra vez  —dijo.

—Ah… bueno… Dimi hizo el bote.

Los ojos del chico se entrecerraron.

—Entonces, ¿por qué me lo das?

Ella sonrió.

—Porque lo atesoro más.

—¿Por qué sigues regalando cosas que atesoras a otras personas? Hiciste esto la última vez que nos vimos.

—Porque… quiero verlos sonreír con felicidad… y… y porque sentí pena por tomar la pluma la última vez…

Su voz se hizo más y más pequeña hacia el final, hasta que fue equivalente al zumbido de una mosca.

El niño de cabello negro iluminado por el sol, frunció el ceño. No mostró signos de querer llevarse su regalo.

La chica estudió su expresión. Hizo una mueca de decepción y lentamente retiró el bote de madera. Sin embargo, él extendió la mano.

—Ya que me lo das, lo tomaré, pero solo esta vez. No me vuelvas a dar algo así… —dijo con suavidad.

La expresión de la muchacha, antes teñida de tristeza, se iluminó.

—Dimi dijo que la persona que conquista el mar conquista el mundo —dijo con una sonrisa llena de alegría.

—Es la primera vez que oigo hablar de eso.

—Pero porque dice que Arundell no tiene interés en ese tipo de cosas, entonces nunca sabremos si sucederá.

Él no respondió a sus palabras, pero la joven sonrió con inocencia.

—Rihannan, parece que tú y su majestad tenéis una relación cercana —dijo la madre a su hija poco después.

Rihannan esbozó una sonrisa.

Su madre, Anastasia Alessin, dijo que visitarían el palacio regularmente.

No entendía lo que quería decir, pero de alguna manera entendía la esencia: sería capaz de mantener una relación cercana con el chico de cabello negro.

A ella le gustaba eso.

Esperaba volver a verlo. Era más maduro que sus primos infantiles en Crichton.

Eran jóvenes entonces, el niño y la niña, inconscientes de la tragedia destinataria que enfrentarían en el futuro.

♦ ♦ ♦

Cuando Rihannan abrió los ojos, ya era el amanecer. Lo que vio a primera hora de la mañana fue un par de ojos violetas que la miraban.

Estaba recostado, y su cabeza estaba apoyada sobre uno de sus brazos, mientras que el otro la abrazaba.

Rihannan parpadeó; todavía no se había sacudido su somnolencia.

Se miraron el uno al otro por un rato.

—Igor… ¿Cuándo te levantaste?

—No fue hace tanto. ¿Quizás… hace una hora? —Igor estiró un dedo y se frotó las suaves cejas.

—¿Y qué estuviste haciendo? —preguntó ella con gentileza.

—Solo te estoy esperando —sonrió Igor.

—¿Esperándome?

—Sí. A que despertaras.

| Índice |

3 thoughts on “No quiero ser amada – Capítulo 132: Destino sentenciado

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *