Fei, la estrella favorita del Príncipe Demonio – Capítulo 85: El duelo de vida o muerte (1)

Traducido por Rencov

Editado por Shiro


Sin esperar a que Guli se acercara, Feng Cang se volvió hacia un lado y le dio una patada, enviando la belleza a volar.

—Sucio… —Feng Cang frunció el ceño con disgusto. Ruyi, que estaba parado detrás de él, sin pensárselo avanzó, tomó el zapato del pie que pateó a Guli y lo cambió por uno nuevo. Luego arrojó fuera el sucio.

La patada voladora había golpeado el pecho de Guli, y al momento siguiente, se escuchó algo romperse. Aunque el sonido fue bajo, Murong Qi Qi lo oyó muy claramente. Oh, flor lamentable enamorada. La cuarta costilla del pecho izquierdo se rompió. La patada no había sido ligera. Parecía que esta mujer necesitaba quedarse en cama por algún tiempo. Continue reading

Fei, la estrella favorita del Príncipe Demonio – Capítulo 84: Seducir (2)

Traducido por Rencov

Editado por Shiro


El grito de Wanyan Bao Zhu hizo que todos vinieran.

—Princesa, ¿qué pasa?

Yong-er percibió la extrañeza en Wanyan Bao Zhu. Se acercó con rapidez a ella y la ayudó a levantarse.

—Princesa, ¿está todo bien? ¡Princesa!

—Estoy bien. —dijo y sacudió la cabeza, girando la cara hacia un lado para que nadie la viera, y pronto lágrimas cayeron al suelo—. Yong-er, escóltame de regreso. Este lugar muy aterrador. Continue reading

Fei, la estrella favorita del Príncipe Demonio – Capítulo 83: Seducir (1)

Traducido por Rencov

Editado por Shiro


Justo en el momento en que todo estaba listo, Feng Cang montó a Nieve y estaba a punto de salir a buscar a Murong Qi Qi, cuando una voz suave sonó:

—Príncipe.

Esa apacible voz dejó que la cuerda apretada en el corazón de Feng Cang se relajara de inmediato. Siguiendo la voz, vio a Murong Qi Qi corriendo hacia él.

—¡Príncipe!

—¡Qing Qing! Continue reading

Fei, la estrella favorita del Príncipe Demonio – Capítulo 82: El príncipe de Nan Lin está fuera de control (2)

Traducido por Den

Editado por Shiro


—¡Despierta! ¡Despierta!

Chou-er sacudió a Mu Yu Die hasta que se despertó.

—¿Qué ha sucedido? ¿Por qué están todos muertos?

—¡Princesa, sálveme! ¡Princesa, sálveme!

Al verla vestida como Wanyan Bao Zhu, Mu Yu Die la sujetó fuertemente del brazo.

—Princesa, muchas personas han muerto. Vámonos rápido. Salgamos de aquí. ¡Princesa, vámonos rápido! Continue reading

Fei, la estrella favorita del Príncipe Demonio – Capítulo 81: El príncipe de Nan Lin está fuera de control (1)

Traducido por Den

Editado por Shiro


Wanyan Bao Zhu y Mu Yu Die galoparon en sus caballos. Ni siquiera mirando atrás, temiendo que el hombre con la cicatriz pudiera arrepentirse de sus acciones y las trajera de regreso.

Cuando ambas estuvieron lejos, el hombre con la cicatriz y los demás desmontaron de sus caballos. Se acercaron a Murong Qi Qi e hicieron una reverencia de cortesía.

—¡Señorita!

—¡Mm! —Murong Qi Qi se giró y dirigió sus ojos a los rostros serios, uno a uno. Entonces se echó a reír—. ¡Hermanos, cuánto tiempo sin vernos! ¡Parece que estáis de buen humor!

—Sí, señorita, estamos muy bien. ¡La extrañamos! —El enano se tocó la cabeza y se rió. Continue reading

Fei, la estrella favorita del Príncipe Demonio – Capítulo 80: La buena estimación de la princesa Bao Zhou (2)

Traducido por Den

Editado por Shiro


𑁋¿Un paseo?

Después de escuchar a Su Mei decir que la princesa la había invitado, Murong Qi Qi se sorprendió. No esperaba que ambas permanecieran tranquilas durante unos días, y ahora veía que volvían a comportarse mal. Hoy, Feng Cang había salido de la ciudad para inspeccionar el recinto de la competición entre los cuatro países. En el momento en que se fue, ambas se acercaron. Bastante inteligente.

𑁋Princesa, hace mucho frío. ¡No salga! ¡Son una comadreja llamando en Año Nuevo a una gallina![1] ¡Sin buenas intenciones!

Su Mei detestaba a Wanyan Bao Zhu y Mu Yu Die al máximo. Si no fuera por mantener una buena imagen, habría tomado medidas hacía mucho tiempo. Continue reading

Fei, la estrella favorita del Príncipe Demonio – Capítulo 79: La buena estimación de la Princesa Bao Zhu (1)

Traducido porZico

Editado por Shiro


Después de las idas y venidas del día, Feng Cang se sumergió en la cubeta llena de burbujas para su baño por la noche. La niebla y el vapor lo rodeaban. El agua negra no llegaba a su cuello. Seguía siendo la misma cara pálida con los profundos ojos púrpura. Sólo que ahora, en éstos se veía un rastro de satisfacción y ya no mantenían la melancolía del pasado.

—Ruyi, deja que Jixiang vigile a Wanyan Bao Zhu y Mu Yu Die. Si ellas son irrespetuosas hacia la princesa consorte, entonces no hay necesidad de ser cordiales.

—¡Sí!

Ruyi se retiró. Dentro del dormitorio, sólo quedaba Jin Mo. Continue reading

Fei, la estrella favorita del Príncipe Demonio – Capítulo 78: El veneno de Feng Cheng (2)

Traducido por Den

Editado por Shiro


Jin Mo corrió hacia Murong Qi Qi como el rayo. La rama en su mano ya se había transformado en agujas de plata hacía mucho tiempo, las cuales volaron hacia su objetivo.

El ataque de Jin Mo hizo que Ruyi se preocupara por la princesa.

Aunque no sabía lo que había sucedido, Jin Mo había seguido a Feng Cang durante diez años. No mentiría. Además ella de hecho sabía artes marciales. Esto era algo que no esperaban, lo cual hizo que Ruyi creyera más en las palabras del otro.

Era sólo que decir que la princesa era una espía de Xi Qi… Ruyi tampoco lo creía. Después de todo, llevándose bien durante tanto tiempo, sentía que Murong Qi Qi era una buena persona. Al menos, su corazón debía haber cambiado por el príncipe, y ella tampoco parecía ser de los malos. Ahora que Jin Mo había cambiado la rama por agujas de plata, obviamente tenía la intención de matar, lo que hizo que Ruyi se sintiera ansioso. 

Si él realmente la asesinaba, ¿qué haría Feng Cang cuando se despertara? Ruyi vio claramente los buenos sentimientos del príncipe hacia ella estos últimos días. Desde que esta pequeña princesa apareció, más sonrisas afloraban en el rostro del príncipe. Incluso Ruyi, quien había estado a su lado durante tanto tiempo, se sorprendió.

¡El príncipe realmente amaba a Murong Qi Qi! Ruyi estaba seguro de eso. No importaba cuál fuera el pasado de ésta, si Jin Mo realmente la asesinaba hoy, entonces no importaba si era intencional o no, cuando Feng Cang despertara, sufrirá y tal vez también acabe con la vida de Jin Mo…

Y si éste muriera, entonces no habría nadie que pudiera tratar la enfermedad de Feng Cang. Para entonces, ¿qué podrían hacer? ¿Simplemente deberían ver al príncipe morir?

En un solo momento, el cerebro de Ruyi experimentó una fuerte lucha. ¡No! ¡Debía detenerlo! 

No importa quién sea Murong Qi Qi, ¡el príncipe es quien debe tomar esa decisión!

Llegando a esa conclusión, Ruyi intentó rescatarla. Sin embargo, esas agujas de plata estaban a sólo un centímetro de su persona, y ella no las esquivó ni se escondió. Parecía no saber el peligro que se cernía sobre ella. 

𑁋¡Tenga cuidado! —Sin tiempo para poder usar un ataque que las detuviera, Ruyi sólo pudo gritar para advertir a la princesa. 

Jin Mo se sorprendió de que éste la ayudara. También le permitió tener una visión más «profunda» de Murong Qi Qi. Ruyi seguía a Feng Cang desde temprana edad, ¿así que cómo había hecho ésta para corromperlo en tan poco tiempo? 

¡Esta mujer realmente es un demonio! 

Pensar eso hizo que sus ataques se volvieran más despiadados. 

𑁋Ah… 

Murong Qi Qi no se movió. Sólo cuando las agujas de plata estuvieron cerca de sus ojos fue que agitó las manos e hizo que éstas entraran en sus mangas. Luego giró las manos y las disparó hacia Jin Mo. 

El ataque que usó, «Flores que Caen, Agua que Fluye», sorprendió a Jin Mo. Para cuando dejó de estar desconcertado, las agujas de plata ya le habían perforado los hombros, y sintió una ola de aturdimiento. 

¡Oh no, hay anestesia en las agujas! 

El entumecimiento en su cuerpo lo hizo pensar de inmediato en el anestésico que Murong Qi Qi había untado previamente en la daga. 

𑁋¿Quién eres? ¡¿Por qué conoces esa técnica?!

Apretó los dientes mientras sacaba las agujas de su cuerpo. Los ojos de Jin Mo se encontraron con los de ella. «Flores que Caen, Agua que Fluye» era un movimiento de su Maestro, el ataque único del Santo Doctor. 

¿Por qué Murong Qi Qi lo conoce? ¿Qué está pasando? 

𑁋¡Ah, mi Maestro me lo enseñó!

𑁋¿Quién es tu Maestro?

Jin Mo estaba aún más confundido. El Maestro no aceptaba a mujeres como discípulas. Imposible. ¡Murong Qi Qi y él absolutamente no procedían de la misma persona!

Al ver que Jin Mo no lo creía, sacó una aguja de hueso. 

𑁋Jin Mo, ¿reconoces esto?

𑁋¡La Aguja de Rinoceronte! 

Él reconoció el objeto en su mano. Era lo más preciado de su Maestro, ¡y estaba en manos de Murong Qi Qi! ¡Esto era demasiado increíble!

𑁋¡¿De dónde lo robaste?! 

𑁋Jin Mo, en tu corazón, ¿soy una persona tan mala? —resopló fríamente. Ahora sabía cuánta la hostilidad sentía este hombre hacía ella. 

𑁋No es de extrañar que no le gustes al viejo. Realmente no eres simpático. Afortunadamente, al final, el viejo consiguió una joya de aprendiz como yo. Por eso me entregó la Aguja de Rinoceronte. 

𑁋¡¿El viejo?! —Estaba completamente sorprendido. Si lo que dijo era cierto, entonces ella era su hermana menor. ¡No podía creer que llamara a su maestro «viejo»! 

¡Qué grosera! ¡Qué irrespetuosa!

𑁋Por supuesto. 

En el dedo de Murong Qi Qi apareció un antiguo anillo de plata. 

Al verlo, las dudas en el corazón de Jin Mo desaparecieron. Inmediatamente arrodillándose sobre una rodilla. Ese anillo era la prueba del estatus del Santo Doctor. Ahora, sin duda alguna conocía la identidad de Murong Qi Qi. Era Lian Gong Zi, a quien apodaban Doctor Extraño, su hermano menor. 

Antes, en la carta que su Maestro le escribió, dijo claramente que le transmitió su legado a su hermano menor, Lian Gong Zi. También dijo que ver el anillo de plata sería como verlo a él. Pero sólo después de que ella lo sacara fue que Jin Mo le creyó. 

𑁋Oye, hermano mayor, ¡¿por qué estás haciendo una reverencia?!

Murong Qi Qi caminó lentamente hacia él y balaceó el anillo de plata frente a sus ojos. 

𑁋Justo ahora, ¿no me creías? Tuve que sacar el amuleto del Maestro para que me creyeras. Parece que le tienes bastante miedo al viejo, ¡ah! 

Jin Mo comprendió que se estaba burlando de él, pero no respondió. Al fin y al cabo él también la había tratado de esa forma. ¿Por qué no debería dejar que descargara su ira? 

Era sólo que nunca pensó que Lian Gong Zi sería una mujer. Además, creyó que vivía en los confines de la tierra, ¡pero en realidad estaba frente sus narices y era Murong Qi Qi! 

¡Esto es demasiado sorprendente! 

El Maestro que tanto había elogiado a Lian Gong Zi y del cual presumió que era un raro genio que sólo aparecía una vez cada cien años. 

Originalmente, pensó que el Doctor Extraño aparecía y desaparecía impredeciblemente. Pero nunca esperó que éste tuviera esta identidad y estuviera viviendo de forma tan discreta a su lado.

«La pequeña oscuridad era como un espacio abierto. La oscuridad intermedia era como un mercado. La gran oscuridad era como la corte imperial de la mañana».[3] 

Ella era la viva imagen de ese poema. ¿Quién adivinaría que la princesa que había venido a formar una alianza matrimonial, la princesa Zhao Yang, la basura a los ojos de las personas, también era el Extraño Doctor Lian Gong Zi, ¡cuya fama sacudía al mundo! Esconderse en la casa de Feng Can definitivamente era un plan excelente.

Ruyi estaba muy lejos, por lo que no escuchó la conversación de ambos, pero después de ver a Jin Mo arrodillarse frente a Murong Qi Qi, se sorprendió un poco.

Este malvado doctor, aparte del príncipe, no reconocía a nadie. Hacía un momento, había gritado que quería matarla, pero ahora estaba comportándose de ese modo. Al final, ¿qué había pasado? Dentro del corazón de Ruyi apareció un gran signo de interrogación. Si no fuera porque necesitaba cuidar de Feng Cang, ¡sin duda habría ido a ver qué estaba pasando!

No fue hasta después que Jin Mo siguiera arrodillado por un poco más de tiempo que la ira en el interior de Murong Qi Qi menguó. Aunque él era algo irracional era extremadamente respetuoso con su Maestro. Este anillo de plata originalmente era el recuerdo del doctor, y verlo era como ver a su Maestro. ¡Este concepto había sido profundamente arraigado dentro de la cabeza de Jin Mo! 

𑁋¡Hermano mayor, levántate! El suelo está frío. 

Después de guardar el anillo de plata, Murong Qi Qi lo ayudó personalmente a levantarse. 

Sabiendo que ella lo hizo intencionalmente, Jin Mo sólo pudo sonreír amargamente. Antes, le dirigió tantas caras malas, no pensó que las recordaría todas. De hecho, era preferible ofender a una persona vil que ofender a una mujer. Especialmente si se trataba de mujeres con una habilidad como la de ella. 

𑁋¿Debería llamarte hermana menor o princesa?

Al mirarla una vez más, Jin Mo se sintió algo incómodo. Siendo ella su hermana menor, no había manera de que pudiera lastimar a Feng Cang. Al pensar en los malentendidos, se sintió avergonzado. ¡Había malinterpretado a una buena persona! 

Sin embargo, él no tenía toda la culpa. Si Murong Qi Qi hubiera dado a conocer su identidad anteriormente, entonces estos malentendidos no hubieran sucedido en absoluto. 

𑁋Princesa.

Ella levantó la cabeza, entrecerró los ojos y lo miró. 

—Ahora deberías contarme sobre Feng Cang. Veneno fetal, gu y frío, ¿quién lo hizo?

𑁋No lo sé. —Jin Mo se rió amargamente y sacudió la cabeza. 

𑁋Soy doctor. Mi trabajo es curar a los moribundos. En cuanto a lo que sucedió en el pasado, ¡no hay necesidad de saberlo con claridad! 

El que Jin Mo dijera eso hizo que Murong Qi Qi quisiera abrir su cabeza y ver lo que estaba pensando. Conocer el pasado del paciente les permitiría primero entender mejor la mente de quien lo envenenó, segundo tener más información sobre el antídoto y tercero les ayudaría con la desintoxicación. ¿Podría ser que no sabía esto?

𑁋¿Quieres ocultarlo o realmente no lo sabes?

𑁋Ya que quieres saberlo, ¿por qué no le preguntas al príncipe en persona?

El tono de voz de Jin Mo se había desvanecido cuando escucharon la voz de Ruyi

𑁋Princesa, el príncipe se ha despertado.

𑁋¡Feng Cang despertó!

En el momento en que Murong Qi Qi lo escuchó, su corazón saltó de la alegría. Esta era la mejor noticia que podía escuchar. Se dirigió inmediatamente hacia él. 

𑁋¡Te pido, por favor, me ayudes a mantener mi identidad en secreto! ¡Gracias! —le dijo a Jin Mo antes de salir corriendo.

Después de llegar frente a Feng Cang, los ojos de Murong Qi Qi miraron una vez más los ojos negros del otro. Emocionada, de repente corrió a sus brazos. 

𑁋Feng Cang, ¿cómo te sientes? ¿Te duele algo?

Se debía decir que las habilidades de Jin Mo eran excelentes. Feng Cang había recuperado su apariencia original y no se veía tan mal como antes. 

Cuando abrió los ojos, el hecho de poder ver a Murong Qi Qi y poder abrazarla, hizo que su mente perturbada se calmara. Ahora mismo, tenía mucho miedo de que ella lo dejara por ese lado horrendo. No esperaba encontrarla a su lado apenas despertara.

𑁋¡Qing Qing, lo siento, te preocupé! —Feng Cang la abrazó suavemente; su barbilla frotando su cabello𑁋. Lo siento. Antes estaba tan furioso contigo que te asusté, ¡lo siento!

𑁋Príncipe, si te disculpas conmigo, es como si me consideraras una extraña. Hoy me equivoqué. Si hubiera sabido que te sentías mal, no habría dejado que me acompañaras. Tampoco habrías enfermado repentinamente. ¡Me equivoqué!

Murong Qi Qi peinó el cabello de Feng Cang con sus manos, llena de dolor. Tras lo que su mano tocó suavemente su rostro frío. 

𑁋Sin embargo, la próxima vez, si te sientes incómodo, debes decirme y avisarme. ¡Ver al príncipe sentirse incómodo sin poder hacer nada me hizo sentir inútil!

Mientras hablaba, las lágrimas bajaban por su rostro. Pensando en el dolor que había sufrido Feng Cang, Murong Qi Qi sintió angustia. Los venenos frío y gu tenían en su cuerpo al menos diez años. Por otro lado, el fetal lo tenía desde el nacimiento. ¡Realmente no sabía cómo había sobrevivido estos diez años! ¡Debía haber sido muy, muy difícil!

𑁋Qing Qing, ¿estás llorando por mí?

Al ver las lágrimas tan claras como el cristal en la pequeña barbilla de ella, Feng Cang no pudo evitar volver a abrazarla.

Antes, no le dijo nada porque temía que se preocupara, y aún más le asustaba que lo abandonara. Ahora que lo pensaba, debería haber abandonado esos pensamientos. ¡Cómo tendría su amada los mismos pensamientos que una mujer corriente!

𑁋La próxima vez, no te lo ocultaré. ¡Lo prometo!

En el suelo nevado, esta pareja de amantes se confesaron sus sentimientos como si no hubiera nadie más a su alrededor. Ruyi fue muy prudente y se retiró. Jin Mo la miró profundamente y luego se retiró también. 

En el pasado, pensó que Murong Qi Qi tenía algún motivo oculto al acercarse a Feng Cang, ahora estaba completamente aliviado. Resultaba que su Maestro había dicho en la carta que su hermana menor era muy habilidosa. Debería discutir esto con ella y encontrar rápidamente una cura para el príncipe. 

Sin embargo, Jin Mo no sabía por qué ella quería esconder su identidad a Feng Cang. Sabía artes marciales y medicina, lo cual sería beneficioso para él. ¿Por qué necesitaba mantenerlo en secreto?

En este momento, ella ya se había convertido en la mejor candidata para ser la esposa de Feng Cang a los ojos de Jin Mo. Si ella supiera que él lo que esperaba era una esposa que entendiera medicina para cuidar del príncipe, entonces sabría que todos sus pensamientos giraban entorno a tener consideración hacia esta persona, y esto ciertamente la haría deducir correctamente la clase de sentimientos que Jin Mo albergaba hacia el príncipe. 

A Ruyi, Jin Mo le explicó un poco sobre el malentendido entre él y Murong Qi Qi de forma simple. Al final, le ordenó «cerrar» su boca y no decirle a Feng Cang sobre su disputa, ni que la princesa sabía artes marciales. 

𑁋Señor, es bueno que la princesa sepa artes marciales, ah. ¿Por qué no deberíamos decirle al príncipe?

La mente de Ruyi era simple y no entendía el significado detrás de ello. Que se lo ocultara a Feng Cang era casi imposible. A menos que hubiera una buena razón. 

𑁋Deja que la princesa sea la daga secreta del príncipe… 

Las palabras de Jin Mo fueron muy sencillas, lo cual hizo que el otro entendiera inmediatamente. 

¡Entonces es eso! ¡La princesa ocultó deliberadamente sus habilidades en artes marciales para proteger al príncipe, ah! 

Aunque eran sus guardaespaldas personales, había ocasiones en que eran negligentes, y en esos casos, estaría la princesa. ¡No habría que preocuparse más!

Cuando Feng Cang y el resto regresaron a la caravana, Su Mei y Su Yue los saludaron inmediatamente. 

𑁋Señorita, ¡¿está bien?! ¡¿Adónde fue durante tanto tiempo?! ¡Nos preocupó mucho!

𑁋Estoy bien.

Murong Qi Qi no había terminado de hablar cuando Wanyan Bao Zhu entró corriendo.

𑁋Hermano, ¿adónde fuiste?

Al ver las expresiones de preocupación en Wanyan Bao Zhu y Mu Yu Die, quien la había seguido, Murong Qi Qi se acurrucó deliberadamente en los brazos de Feng Cang. 

𑁋¡Príncipe, en el futuro deberías llevarme a pasear para relajarme! Estar aburrida en el carruaje cada día es realmente incómodo. Es mejor salir y que disfrutemos de una vida romántica.[2]

En el momento en que Wanyan Bao Zhu y Mu Yu Die escucharon que ambos tuvieron a una «cita», sus expresiones cambiaron inmediatamente. 

Esta Murong Qi Qi estaba con Feng Cang todos los días en el carruaje y ahora incluso había salido con él, realmente no sabía lo que era la «vergüenza».

Inmediatamente, Mu Yu Die abrió la boca para hacerle las cosas difíciles.

𑁋Princesa Zhao Yang, usted y el príncipe todavía no están casados, hay un dicho que dice que los hombres y las mujeres no deberían tocarse las manos cuando dan o reciben cosas.[3] Le pido a la princesa que se respete a sí misma.

𑁋¿Respeto?

Murong Qi Qi actuó como si hubiera escuchado una buena broma. Los ojos que miraron a Mu Yu Die estaban llenos de sarcasmo. 

𑁋En cualquier caso, el príncipe y yo tenemos un acuerdo matrimonial. Que un hombre y una mujer cultiven sus sentimientos antes del matrimonio es normal. ¡La señorita Mu sabe lo que es el respeto propio, pero por qué siempre se apresura a reunirse para estar al lado de la familia de mi príncipe!

𑁋¡N-No lo hice!

Cuando Murong Qi Qi le habló de esa forma, la cara de Mu Yu Die se puso roja. 

No era como Wanyan Bao Zhu, a quien le gustaba Feng Cang y se lo hizo saber a todos. Ésta en cambio era una persona discreta y sutil. Lo observaba en silencio, esperando que algún día se girara y notara su existencia. Por lo que el verse expuesta por ella, hizo que se avergonzara.  

Murong Qi Qi chasqueó la lengua, y al ver la hermosa cara de Mu Yu Die que ahora estaba roja como el trasero de un babuino, se rió. Tras lo que apoyó su cabeza contra el pecho de Feng Cang. 

De todas formas, estas mujeres ya la odiaban hasta la muerte. Nunca podrían ser amigas. ¿Por qué debería ser respetuosa con ellas cuando le estaban haciendo difíciles las cosas?

𑁋¿No dice la regla que la edad de un competidor no puede superar los dieciocho años? Si mal no recuerdo, la edad de la señorita Mu ya supera los veinte años. Si se descubre que ha ocultado su edad para participar en la competición, las personas que lo sepan dirán que la señorita está obsesionada con la familia de nuestro príncipe y que deliberadamente ocultó su edad para acercársele. ¡No se sabe cómo las personas que no saben esto verán luego al príncipe!

Que Murong Qi Qi dijera deliberada y repetidamente «la familia de nuestro príncipe» hizo a Feng Cang realmente feliz. Al observar estas conversaciones, el aludido descubrió que la posesividad de Murong Qi Qi era bastante fuerte, lo cual hizo que se sintiera muy satisfecho. Sólo cuando una mujer se preocupaba mucho por un hombre se volvía tan dominante. 

¿Quiere ser autoritaria? ¡Pues que así sea!

Den
A veces no entiendo a los hombres…

𑁋Ahora que la amada consorte lo dice, recuerdo que la señorita Mu no cumple con las reglas de la competición. De hecho fui negligente en este asunto. Si los demás países descubren esto, sin duda provocará disputas. Sirvientes, escolten a la señorita Mu de regreso a la capital. Encontraré a otra candidata para reemplazar a la señorita Mu.

Sólo una frase de Murong Qi Qi fue capaz de conseguir que Feng Cang hiciera que Mu Yu Die se fuera. Esto hizo que el respeto que las personas sentían hacia ella aumentara, y también los hizo conscientes de su posición en el corazón del príncipe. 

𑁋¡No, príncipe, no iré! ¡Quiero participar en la competición! ¡Realmente quiero traer gloria a este país!

Mu Yu Die nunca imaginó que Murong Qi Qi sería tan «maliciosa», ¡y no lo toleraría!

Esta competición entre los cuatro países se celebraba una vez cada cinco años, era extremadamente rara. Como estuvo enferma durante la última que se llevó a cabo, no pudo participar. Esta vez, se encontraba por encima de la edad límite. Fue sólo porque se arrodilló, lloró y suplicó durante mucho tiempo frente a su abuelo, que al final, el primer ministro Mu pronunció buenas palabras frente al emperador en su nombre. Por eso pudo venir. 

𑁋Creo en la sinceridad de la señorita Mu, pero todos los países deben seguir las reglas. Bei Zhou no es una excepción. —La respuesta de Feng Cang fue fría, a diferencia de la amabilidad que le mostró a Murong Qi Qi.

𑁋¡Príncipe, no poder participar en la competición está bien! ¡Pero, por favor, permítame observar la competición! Quiero experimentar cómo es la competición entre cuatro países. ¡No me envíe de regreso!

Si fuera como siempre, Wanyan Bao Zhu habría aplaudido la derrota que Mu Yu Die estaba sufriendo. Sin embargo, hoy ella no estaba para nada feliz. Después de todo, ambas tenían un enemigo en común… Murong Qi Qi. Sin la otra, su poder no haría más que debilitarse. ¡Una persona más significaba más fuerza!

Pensando en ello, Wanyan Bao Zhu la defendió.

𑁋Primo, ya que la edad de la señorita Mu supera el límite y no puede participar en la competición, deja que alguien ocupe su posición. Sin embargo, hemos estado viajando durante mucho tiempo. Dejar que una mujer regrese sola no es seguro ni justificable. ¡¿No sería mejor dejar que la señorita Mu venga con nosotros a Yongzhou?! Dejar que vea la competición estará bien. —Mientras Wanyan Bao Zhu hablaba, le dirigió una mirada significativa a las otras candidatas. La princesa había hablado, no podían negarse. Así que todas suplicaron por Mu Yu Die. 

𑁋Qing Qing, ¿qué te parece? —Feng Cang no miró a esas personas. En su lugar, bajó directamente la cabeza para preguntarle a Murong Qi Qi. 

Murong Qi Qi vio y entendió todas esas miradas de Wanyan Bao Zhu. Parecía que ambas estaban en el mismo bando. Si enviaba de regreso a Mu Yu Die, ¿no se debilitaría el poder de la otra? Entonces, ¿cuándo podría ésta «intimidarla»? Pero, ¿cuándo tendría ella la oportunidad de derribarlas juntas de una vez?

𑁋Ya que la princesa habló para defender a esta persona, naturalmente se lo concedería, de lo contrario, las personas creerán que el príncipe es demasiado inhumano. ¡Es mejor dejar que la señorita Mu se quede! Hablando de eso, ella también es una persona lamentable. Perder esta oportunidad, es posible que una bendición como esta no se le vuelva a presentar ni durante la siguiente mitad de su vida.

Las palabras de Murong Qi Qi provocaron la risa de una persona. Wanyan Kang pisó la nieve y acercó a ellos. Su boca todavía llevaba una sonrisa taimada. Le dirigió a Murong Qi Qi un pulgar hacia arriba. 

𑁋Primo, tú y mi prima política fueron a disfrutar de su vida romántica, haciendo esperar a las personas durante mucho tiempo. La próxima vez, ¿por qué no nos llevas? Si no te importa…

𑁋¡Me importa! —Feng Cang abrazó a Murong Qi Qi cuando entraron en el carruaje, marchándose con una fría oración𑁋: Odio en extremo a los escarabajos.[4]

En el momento en que Feng Cang pronunció esas palabras, Mu Yu Die casi llora. Sin duda Murong Qi Qi había sido quien cotilleó frente a él. Por eso la avergonzó de esta manera frente a todos. ¡Debe haber sido eso! Si antes su odio hacia ella llegaba al cincuenta por ciento, ahora había aumentado hasta el cien por ciento!

Al ver la expresión de Mu Yu Die, Wanyan Bao Zhu no podía estar más feliz. Estos últimos días, Feng Cang también era frío con ella. No importaba cómo se vistiera, madura y hermosa o pura y agradable, sus ojos siempre estaban fijos en Murong Qi Qi. A su lado, siempre estaba Murong Qi Qi. Ahora, parecía estar avergonzando a Mu Yu Die, ¿pero no era también una advertencia?

𑁋¡Princesa, soporte temporalmente, la brisa se mantendrá calmada y las olas estarán tranquilas! [9] —Choue-er fue silenciosamente al lado de Wanyan Bao Zhou𑁋. Cuando lleguemos a la ciudad de Yongzhou, haremos que no pueda llorar incluso queriendo.

Sus palabras le recordaron a Wanyan Bao Zhu lo que habían planeado recientemente, y su estado de ánimo mejoró un poco. 

𑁋¿Contactaste a esas personas? ¡No cometas ningún error!

𑁋Princesa, esté tranquila. Todo ha sido preparado correctamente. Sólo necesitamos esperar a que llegamos a Yongzhou. —Chou-er reveló una sonrisa malvada. Sus ojos también se posaron sobre el carruaje Feng Cang y Murong Qi Qi. 

Murong Qi Qi, me arruinaste, pero también haré que pruebes cómo es estar en la ruina. ¡Te dejaré disfrutar unos días más! Cuando llegue el momento, ¡haré que sientas que vivir es más doloroso que la muerte!


[1] La oscuridad media es como un mercado. La gran oscuridad es como la corte imperial de la mañana: cuanto mayor es el genio, más oculto está.

[2] Originalmente dice «vivir en un mundo de sólo dos personas», lo cual se refiere al mundo de una pareja romántica.

[3] Los hombres y las mujeres no deberían tocarse las manos cuando dan o reciben cosas: los hombres y las mujeres no deben estar solos juntos ni tener contacto físico.

[4] En esta frase hace referencia a que odia a las personas que se pegan como lapa.

[5] La brisa se mantendrá calmada y las olas estarán tranquilas! : un ambiente tranquilo.

Fei, la estrella favorita del Príncipe Demonio – Capítulo 77: El veneno de Feng Cang (1)

Traducido por Sharon

Editado por Shiro


Ah…

A pesar de que estaba preparada, Murong Qi Qi casi gritaba.

¿Qué clase de rostro es este?

Moretones cubrían el cuerpo de Feng Cang, como ríos. Su original apariencia apuesta desapareció por completo, y en su lugar se encontró con una imagen monstruosa sacada de una historia de ficción. Aquellos de corazón débil ya se habrían desmayado por la impresión. Continue reading

Fei, la estrella favorita del Príncipe Demonio – Capítulo 76: La enfermedad de Feng Cang (2)

Traducido por Sharon

Editado por Shiro


El día en que debían partir para el torneo se acercaba.

En cada ocasión, la competencia terminaba con el fin del año, y esta vez, el grupo de Bei Zhou era dirigido por Feng Cang. A pesar de haber regresado a Yanjing recientemente, no tuvo mucho tiempo de descanso antes de tener que volver a viajar.

—¿Tienes frío?

Dentro del carruaje, Feng Cang calentó a Murong Qi Qi con sus brazos. Continue reading