Escapó otra vez – Capítulo 34: Biao Ge ¡Ten cuidado!

Traducido por Shiro

Editado por Ayanami


Con gran dificultad, la hemorragia nasal de Liu Yixiang, una vez más, se detuvo. Al ver que finalmente paraba, Xia Yuqing no se atrevió a estimularla otra vez. Después de haberla atormentado múltiples veces, sin darse siquiera cuenta, ya era por la tarde.

Dándole un vistazo al clima, Lu Rui corrió hacia Xia Yuqing para recordarle:

—Niang Niang, casi es hora de almorzar. ¿Olvidaste que ayer le prometiste a Su Majestad que, el día de hoy, le prepararías, personalmente, el almuerzo? Nubi[1] sabe que Su Majestad ha pasado la mayor parte del día en su estudio, hablando con diversos expertos sobre políticas de gobierno, y estima que dentro de poco, nos corresponderá irnos. Si no empiezas a realizar la tarea ya, me temo que no estaremos listas a tiempo.

Tras escuchar estas palabras, Xia Yuqing recordó que, en efecto, le había prometido al Gran Lobo Malo que la secuestró, prepararle personalmente el almuerzo. El único detalle es…

— ¿Preparar el almuerzo? ¿De verdad vas a encargarte, personalmente, de la comida de Biao Ge[2]? Qing Jiejie[3], ¿sabes cómo cocinar? —Al escuchar la conversación, Liu Yixiang le preguntó, mientras se colocaba dos bolitas de algodón en la nariz.

—Sí. Ayer, cuando regresábamos a palacio de la residencia del Hermoso Tutor, él dijo que debía prepararle, personalmente, algunos platillos, de lo contrario… —De lo contrario, tendría que prepararse, una vez más, para usar las posiciones de ese libro y todo recaería sobre su cuerpo.

—Habiendo tantas cocinas imperiales, ¿por qué Biao Ge querría tanto los platillos que tu preparas? —Le preguntó, mientras la miraba sospechosamente— ¿No habrás hecho algo para provocarlo y hacer que se moleste?

—Es poco probable —dijo con un rostro inexpresivo, mientras intentaba recordar todo con cuidado —No es posible que se deba a que ayer, el Hermoso Tutor y yo, trajimos Manitas de Cerdo con Ginseng Rojo[4], ¿cierto? Porque, obviamente, eso es por el bien de las personas que están amamantando. A menos que Su Majestad también quiera…

—Qing Jiejie —logró mascullar, después de toser un par de veces, debido a que casi se ahoga con su propia saliva y continúa: —Biao Ge, probablemente, no tenga los mismos pasatiempos que están de moda entre los plebeyos, así que olvidemos las Manitas de Cerdo con Ginseng Rojo. Deberías escoger algo que sepas preparar y te quede bien.

En cualquier caso, según lo que estaba diciendo, con lo cerrado que es Biao Ge, probablemente, sólo estaba celoso de Yan Ran, por ser capaz de probar algo que él no había comido antes y, por esta razón, se sentía incómodo.

Una vez que comenzó a pensar en Feng Tingye y Yan Ran, Liu Yixiang repasó nuevamente los eventos que acababan de ocurrir. Ya un poco mareada tras ponderar tanto, una idea pasó por su mente. No puedo asegurarlo…pero, quizás Biao Ge estaba celoso. Lo único malo es que estos celos puede que no se deban a la persona frente a mis ojos. ¡Más bien es por Yan Ran! ¡Y todo porque cierta persona le proveyó suplementos, cosa que hizo que se molestara!

Espera, ¡parece que hay algo extraño mezclado en todo esto! Al darse cuenta de lo que estaba pensando, la tez de Liu Yixiang se volvió más pálida.

—Xiang’er, ¿qué pasa? ¿Por qué te ves tan mal? ¡Dios mío, la nariz te volvió a sangrar!

—No es nada. No es nada —Liu Yixiang tosió y limpió su nariz. Luego, cambió de tema— ¿No se supone que deberías estar cocinando? Iré contigo y aprovecharé para ver cómo cocinas.

—De acuerdo. ¡Hoy te enseñaré cómo es un Chef Maestro de la época actual! —Xia Yuqing asintió con la cabeza sin dudar, y arrastró alegremente a Liu Yixiang hacia la cocina para que fuera su ayudante.

Dedicándose de todo corazón a su tarea, mientras reflexionaba sobre qué preparar para demostrar plenamente sus capacidades, Xia Yuqing no se dio cuenta de lo que Liu Yixiang hizo justo antes de irse. Con su destreza y el rostro lleno de vergüenza, esta última, agarró el pequeño libro amarillo que se encontraba sobre la cama y que representa todo lo maligno… ¡Y se lo llevó!

—Qing Jiejie. Mi Biao Ge es alguien que en apariencia, temperamento, artes, equitación y puntería, es muy bueno. Sólo hay una cosa que, exclusivamente, sólo las personas relativamente cercanas a él saben. Mis intenciones y las de Gu Mu son, que en lugar de que te enteres más adelante y eso haga que lo malinterpretes, decirte con tiempo para que te prepares mentalmente —Mientras caminaban hacia la cocina, Liu Yixiang recordó el propósito de su visita el día de hoy, luego tiró de Xia Yuqing y habló en voz baja.

— ¿Ah? —La última miró perpleja a la primera.

Liu Yixiang tragó profundamente, con gran dificultad, trató de organizar sus palabras y se inclinó hacia Xia Yuqing para susurrarle.

— ¡¿Qué?! —Exclamó alarmada tras escuchar sus palabras. Sus miedos persistían, por lo que miró a su alrededor y dijo en voz baja: —Quieres decir que…pero ¿por qué nunca se le ve así?

—Bueno, obviamente, es porque lo esconde muy bien. ¿Has notado al eunuco de palacio que usualmente está junto a él? Generalmente, su labor es ayudarle a cubrir esa falta. Puedes intentar observarlo un poco y… —Disfrutando de la calamidad ajena[5], Liu Yixiang se acercó a Xia Yuqing y le susurró algo al oído.

— ¿Eso es posible? —Preguntó, mientras sus ojos brillaban con emoción —De acuerdo. La próxima vez lo intentaré —dijo riendo.

⧫ ⧫ ⧫

Sin saber que había sido vendido, Feng Tingye, quien en este momento se encontraba en el estudio con Leng Ruofeng discutiendo unas contramedidas, de pronto, sintió un escalofrío recorrerle la espalda. Sin poder restringirse a sí mismo temporalmente, estornudó audiblemente.

—Su Majestad, ¿está resfriado? ¿O es que su Consorte Qing lo extraña como la última vez? —Yan Ran, para molestarlo, le pregunta burlonamente. Al ver esto, las comisuras de los labios de Leng Ruofeng se elevan. En su mente pensó: ¡Este tipo, inevitablemente, un día morirá debido a esa terrible boca!

—Zhen debe regresar al Salón del Palacio Fragrante para disfrutar de la comida preparada especialmente por mi Ai Fei —dijo Feng Tingye, mientras sonreía con frialdad —Por lo tanto, vamos a parar aquí por hoy. Vámonos todos —Dicho esto, puso los libros contables que sostenía a un lado, se giró y se fue.

Yan Ran se quedó mirando, inexpresivamente, un rato, para luego apuntar a la espalda en retirada de Feng Tingye y decir:

— ¿Nos ha dejado plantados otra vez? Prestarle más atención a tu concubina que a tus amigos, ¡es demasiado!

Shao Zitang, sintiendo que estaba por encima de Yan Ran, puso los ojos en blanco para luego decirle arrogantemente:

—Idiota.

— ¿A quién llamas idiota? Xiao Tangtang, llevo contigo demasiado tiempo. Hoy, tienes que darme una explicación clara. ¿Qué parte de mí te provoca? Oye, no te quedes calla…

—En realidad… —Al ver que comenzaban a discutir, Leng Ruofeng tosió para interrumpirlos —En realidad, siempre he querido preguntar esto: ¿Tingye puede…reconocer el rostro de Qing Fei Niang Niang?

Una vez dicha la última palabra, el estudio quedó en silencio.

Después de un largo rato, ¿Yan Ran tosió? Nadie está seguro.

—Él…debería poder hacerlo.

⧫ ⧫ ⧫

Con entusiasmo, Feng Tingye llevo a sus sirvientes de Nu Cai y se dirigió al Salón del Palacio Fragrante. Llegando a la entrada, se quedó de pie, escuchado la conmoción interminable de adentro.

Niang Niang, no agarres así el cuchillo, podrías cortarte.

Niang Niang, no soples el fuego de ese modo. Esos asuntos triviales deberían ser manejados por esta Nubi. Agh. ¡Fuego! ¡Fuego! ¡Apaguen el fuego!

—Ah, Niang Niang, el agua está hirviendo. No te acerques demasiado, puedes quemarte.

—Wah…Qing Jiejie, ¿estás cocinando o tratando de asesinar a alguien?

Dentro de la cocina del palacio, el grito de alarma de Liu Yixiang, bajó el telón al caos. Feng Tingye, quien se encontraba de pie en el umbral del palacio, desde hacía rato, de pronto, escuchó una ráfaga de pasos.

Seguido del sonido, era Liu Yixiang, quien estaba, frenéticamente, tratando de apagar el fuego de su ropa negra con el cabello todo desarreglado.

Al ver a Feng Tingye, se asustó. Recuperándose rápidamente, corrió hacia él y le dio unas palmaditas en el hombro, diciendo con compasión:

—Biao Ge, ¡te cuidado! ¡Tú pequeña hermana se irá primero!

Sin esperar su respuesta, miró detrás de ella, sosteniendo su ropa y llevándose a un grupo de Yatou[6] quienes también se encontraban en un estado que daba pena; salió corriendo como si una bestia la estuviera persiguiendo.

Feng Tingye se deprimió. Finalmente, levantó sus pies y avanzó hacia donde se encontraba Xia Yunqi.

Extendiendo su cabeza ligeramente para echar un vistazo a lo que ésta estaba haciendo, no esperaba que al siguiente momento un vendaval se dirigiera hacia él. Sobresaltado, dio unos pasos hacia atrás a toda prisa.

Seguido de esto se escuchó una explosión. El vendaval, finalmente, se había detenido en la parte superior de un pilar no muy lejos de él. Observando con detenimiento, para su sorpresa, vio que el objeto que relucía bajo el sol de la tarde era…un cuchillo para vegetales[7] brillante.

Esto lo dejó sin palabras.


[1] Nubi: significa sirviente/esclavo, principalmente en femenino.

[2] Biao Ge: significa primo mayor por la línea de la madre.

[3] Jiejie: Hermana mayor.

[4] Las Manitas de Cerdo con Ginseng Rojo son ricas en vitamina B1 o Tiamina y son muy recomendables en periodos de embarazo o lactancia, así como después de cualquier operación, durante la convalecencia, debido a que en estos períodos hay una mayor pérdida de esta vitamina. Fuente: http://tesanas.blogspot.com/2015/02/las-manitas-de-cerdo-fuente-de-colageno.html

[5] El proverbio chino dice: Disfrutar de la calamidad y deleitarse con el desastre, lo cual significa alegrarse por el mal o la desgracia ajena. Hay una palabra similar de origen alemán, pero ampliamente usada en el inglés, equivalente que también me encanta, Schandenfraude. ^^o

[6] Yatou: sirvientas femeninas.

[7] Cuchillo vegetal o chillo para vegetales o verduras.

Shiro
A mí también me dejaría sin palabras. ( ̄  ̄|||)

El siguiente capítulo ya se encuentra disponible en la edición 35 de Kovel Times

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