Felicidades Emperatriz – Capítulo 55: Viendo las flores


La unión del príncipe heredero Chun Yu Rong y Situ Ke fue una historia que se había extendido a lo largo y ancho.

Aunque Situ Ke se refiere a la Emperatriz, Situ Mi, como su tía, ella no tenía relaciones de sangre con Chun Yu Rong. Ella era la hija adoptiva del Gran General, Situ Wei. Y por su parte, Situ Wei fue aún más feliz de verlos juntos, ya que eso consolidaba el estatus de la Familia Situ.

En cuanto a Chun Yu Rong, él que realmente amaba Situ Ke. Para demostrar su amor, incluso construyó un jardín de flores en la Mansión del Príncipe Heredero sólo para ella.

Este jardín fue sólo superada por el jardín de flores en la Plaza Imperial. Cada Primavera, la Princesa de la Corona invitaba a unas cuantas damas de diferentes familias para apreciar las flores, y esta vez, Hua Jin era parte de esa lista.

El jardín de flores se llenó de un hermoso color púrpura y un rojo brillante. Y de la misma manera, todas las damas de las diferentes familias también lo eran. Por eso, cuando Hua Jin llegó con un vestido negro, se destacó.

Con solo una mirada, Situ Ke la vio de inmediato, y se dirigió hacia ella, empujando a otras damas a un lado. En realidad, este evento de observación de flores era sólo una excusa para que la Emperatriz echara un vistazo a su futura nuera. ¿Qué hizo a esta muchacha tan especial, haciendo que incluso el príncipe errante  tomara interés en ella?

No era que Hua Jin  no supiera que había un significado oculto de por qué la invitaron. Sin embargo, actualmente, ella estaba más interesante en la reacción de Yu Yan después de verla aparecer en el evento.

—¿Te interesa esto?

Yu Yan de repente apareció de la nada. Él se paró detrás de ella mientras hablaba.

—Por supuesto.

La boca de Hua Jin Lan curvó hacia arriba. Ella sonrió, ignorando las miradas envidiosas de su entorno.

—Anteriormente he oído que la emperatriz tenía la intención de que Hua Wan me reemplazara. Sin embargo, tengo miedo de que ella no pueda querer a la actual Hua Wan. ¿Quién sabe qué clase de decreto podría llegar de la familia imperial…?

—El palacio cuenta con sacerdotes de adivinación. Si se hace la pregunta correcta, la verdad sería revelada. Entonces, ¿a quién intentas engañar?

Yu Yan bajó la voz, sin dejar que ninguna de las damas marchitas, caminando por el jardín, lo oyera

—¿Vienes con la misma intención que ese dúo de madre e hija

—No soy analfabeta —Hua Jin se hecho a reír— Estos sacerdotes son capaces de predecir la lluvia y el desastre, pero no saben cuánto tiempo se puede vivir. Y apuesto a que su madre se preocupa tanto que ni siquiera puede sentarse derecha.

Los ojos de Yu Yan como un halcón se estrecharon.

—¡Incluso si Hua Wan es capaz  de entrar en la mansión del príncipe heredero, no podrás escapar de la gente del Príncipe Errante!

—No te preocupes, te recompensaré.

Hua Jin alzó la mano y le tocó el cuello, refiriéndose al incidente anterior.

Pero de lejos, se podía ver a Situ Ke caminando hacia ellos. Yu Yan no dijo más, y queriendo irse antes de que ella llegara, se volvió silenciosamente y se fue.

—Señorita Hua —Situ Ke comenzó— ¿Por qué no hablaste más con el Tercer Hermano?

Situ Ke tenía capas de una peonía carmesí bordado en todo su largo vestido anaranjado, dándole la apariencia del resplandor de la tarde. Aunque no era hermoso, pero debido a su peculiar diseño, atrajo la mirada de todos. Eso, y añadiendo a su pálida piel blanca que fue complementada por el vestido, lo que hizo un ajuste perfecto.

La cara de Hua Jin mostraba signos de preocupación mientras ella respondía.

—Muchas gracias princesa de la corona, pero el príncipe parece tener muchas preocupaciones en su mente en este momento, y yo no quería molestarle más.

—Los rumores en la ciudad no son confiables. ¿Por qué no me acompaña, señorita Hua, a tomar un poco de té?

Hua Jin no rechazó la oferta y siguió a Situ Ke hasta el pabellón a un lado.

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