Guerras Primordiales – Capítulo 24: ¿Cómo te llamas?

Traducido por Rencov

Editado por Tanuki


Después de haberse acabado la ceremonia, Shao Xuan sintió que algo andaba mal.

Dado a que él había estado mirando las llamas dentro de la hoguera, no se había dado cuenta que los patrones totémicos en su cuerpo estaban casi completos. Como sabía que todos los cambios en su cuerpo se debían al poder totémico despertado, ya no se preocupaba por eso. Sin embargo, desde que estaba parado cerca de la hoguera, sintió una extraña sensación de intimidad con la llama en su interior. No sabía si era un sentimiento común para todos los niños que estaban despertando sus poderes. Y en ese momento le era imposible preguntarle a alguien en detalle, por lo que siguió mirando y estudiando las llamas dentro de la hoguera.

Una vez que el Chamán anunció el final de la ceremonia, Shao Xuan retiró su atención de la hoguera. Luego se le ocurrió bromear con Sai su “rival jurado” que estaba parado a su lado, pero en el momento en que se volvió para mirarlo solo se encontró con un esqueleto parado justo a su lado. Shao Xuan por poco muere de miedo y casi le da una patada por reflejo. Tratándose de calmar miró alrededor, todas las personas que caminaban y los guerreros que terminaron la danza antigua, junto con cada niño parado cerca de la hoguera se convirtieron en esqueletos en sus ojos. Ya no podía reconocer quién era quién.

Todos los que hablaban, caminaban y balanceaban sus brazos y piernas, se convirtieron en esqueletos.

Shao Xuan estaba estupefacto.

No sabía si era solo él, o si era el mismo caso con todos los guerreros totémicos. En aquel entonces cuando había estado platicando con Lang Ga y Mai, lo único que había sabido sobre el poder totémico era que una vez que se hubo despertado, la fuerza del cuerpo y la velocidad de reacción mejorarían enormemente. Sin embargo, nunca preguntó si podían ver esqueletos. ¿Quién habría pensado en eso?

No obstante, ahora, Sai y los otros pequeños guerreros no mencionaron nada sobre esqueletos. Hace un minuto estaban discutiendo sobre la carne seca que colgaba fuera de la habitación de piedra, y nunca mencionaron nada acerca de huesos.

Entonces parecía que él era la única excepción.

Él estaba experimentando el mismo proceso de despertar, pero después de que su poder totémico fue despertado, no fue igual al de los demás. Entonces, ¿qué pasaría si solo pudiera ver esqueletos de ahora en adelante?

¿Soñaría solo con esqueletos y la gente en sus sueños se convertiría en esqueletos andantes?

¡Que se joda! Se sintió aterrorizado incluso al pensarlo.

Shao Xuan se rascó la cabeza, pero vio su brazo como huesos sin carne.

¡Qué demonios! 

En cuanto en cómo reconoció a Sai antes, dado que habían peleado entre sí varias veces en el pasado, se sentía muy familiarizado con él. Asimismo, Shao Xuan reconoció su voz. Ese pequeño bastardo nunca era tímido cuando presumía sobre sí mismo, desde el principio estaba extremadamente emocionado porque pudo despertar su poder totémico. Él mantenía su voz alta y aguda, como si temiera que otros no pudieran escucharlo. Si no fuera por estas dos razones, Shao Xuan no podría haberlo reconocido tan pronto.

Los guerreros que los trajeron aquí ya se habían ido, mientras que el Chamán y el Jefe aún no llegaban. En este momento, dentro de la sala de piedra, solo había setenta y cinco niños que acababan de despertar sus poderes totémicos este año. Sin supervisión, esos pequeños liberaron plenamente su naturaleza, comenzaron a reír y conversar en pequeños grupos.

A los ojos de Shao Xuan, todos eran esqueletos con la boca abriéndose y cerrándose, y las extremidades moviéndose alrededor.

Él no se unió a un grupo. Desde que supo que algo andaba mal con él, mejor decidió retirarse a una esquina y pensar en silencio.

Shao Xuan se quitó su placa de identificación del cuello, y recordó que ninguno de los niños que habían estado parados alrededor de la hoguera la habían usado. Así que, la ató a su muñeca y entró en la habitación.

No sentía molestias en su cuerpo, y todo su cabello permaneció intacto, a pesar de que antes había una bola de fuego sobre su cabeza. No solo esto, Shao Xuan se sintió totalmente relajado y cómodo. Se sentía muy enérgico, tal vez porque despertó su poder totémico. Si solo pudiera ver algo más que esqueletos, estaría de mejor humor.

Como no podía entender la razón de lo que estaba sucediendo, miró a su alrededor. Aparte de los más de setenta esqueletos, no había nada dentro sino piedras.

Mesa de piedra, taburetes de piedra y muchas piedras de diferentes tamaños y formas en la mesa de piedra.

De hecho, a la vista de Shao Xuan no era un solo color. Por el contrario, a su vista podía ver blanco, gris y negro con diferentes tonos. Por ejemplo, los esqueletos de esos muchachos eran blancos, mientras que las piedras variaban de gris pálido a gris oscuro.

Debido al miedo y el respeto hacia el Chamán y el Jefe, esos jóvenes guerreros no tocaron esas piedras sobre la mesa. Sin embargo, siempre eran libres de mirar. Al lado de la larga mesa cuadrada de piedra había algunos niños, que discutían sobre la clasificación de las piedras:

—Esta piedra no se mira mal, estoy seguro que podría convertirse en un buen cuchillo —dijo un niño mientras señalaba una piedra sobre la mesa.

—Esa está bien, supongo que está cerca del nivel medio —dijo otro niño que había mirado más de cerca. Uno podría decir por su tono que no le importaba mucho esa piedra, una de nivel medio no parecía ser especial para él. Pero, cuando vio algunas piedras con forma irregular, sonó bastante sorprendido. —¡Esta es buena! A lo mejor es de nivel medio superior, pero lo malo es que la forma es irregular y no se puede convertir en un cuchillo. Apenas podría convertirse en una punta de lanza de tamaño mediano.

Shao Xuan miró en su dirección y se dio cuenta de que la piedra de nivel medio en su discusión parecía ser gris, en contraste con la de nivel medio superior que estaba cerca del gris oscuro.

Para probar si la teoría en su corazón era correcta, él se quedó allí cercas para escuchar a esos niños evaluar la clasificación de las piedras en la mesa. Las piedras poco apreciadas, es decir las piedras inferiores parecían ser de color gris pálido a la vista de Shao Xuan. En tanto que las piedras de nivel medio eran grises, y las de mejor calidad tenían un color más oscuro.

En otras palabras, cuanto mejor sea la calidad de la piedra, más oscura parecería ser en esta visión especial. Lo pensó así Shao Xuan en su corazón.

Mientras continuaba la discusión en la sala de piedra, la cortina se levantó y el Chamán entró con un bastón en la mano. A su lado, el Jefe Ao y otros dos más guerreros también entraron, siendo uno de ellos mujer.

En ese momento en que se levantó la cortina, la habitación inmediatamente se llenó de silencio. Los que hacían alarde de sus conocimientos hace un minuto, pronto se volvieron obedientes, y se postraron ante el Chamán respetuosamente.

Desde que Shao Xuan vivía cerca del distrito de pie de montaña, rara vez había visto a alguien saludar. Normalmente, los miembros de la tribu solo saludaban al ver a una persona con una gran reputación. Sin embargo, la gente que vivía al pie de la montaña básicamente no era nadie, por lo que generalmente él no veía a alguien saludar.

Aun así, Shao Xuan sabía cómo dar un saludo adecuado de todos modos. Pues, además de enseñarles a los niños cómo contar y escribir, el hombre a cargo de la enseñanza en la cueva huérfana también les había enseñado cómo saludar. Es más, si vivieras en la cueva, era posible que no supieras cómo contar o escribir, pero tenías que aprender a cómo saludar. Dado a que, si uno se encontrara con el Chamán y no le saludaba sería considerado una falta de respeto, asimismo la gente de la tribu lo despreciaría y rechazaría.

El Chamán había guardado la hoguera hasta que la llama se había reducido a su tamaño original, y luego se había dirigido a la habitación de piedra un poco cansado.

Probablemente, el haber organizado el ritual ceremonial de esta noche le costó mucha fuerza y energía, ya que el Chamán estaba siendo asistido cuando entró. Después de que se había acabado la ceremonia de la hoguera, él se había ido a beber un poco de agua. Y por ende, no había adquirido más información sobre los pequeños guerreros que habían despertado esta noche, y tampoco había tenido la oportunidad de darle una hojeada al rollo de piel de animal que había tenido todos los detalles al respecto. Así pues, había llegado a la habitación de piedra directamente después de que había recuperado el aliento.

El Jefe Ao entró junto con el Chamán, miró a su alrededor y fijó sus ojos en Shao Xuan. La marca roja de la quemadura no se había desvanecido de su mano, y no encontraba el momento adecuado para discutirlo con el Chamán.

Un guerrero movió un taburete de piedra y lo colocó en el centro de la habitación, mientras que la guerrera ayudó al Chamán a que caminara hacia el asiento.

El Chamán estaba jadeando para recuperar la respiración, pero eso no le impedía mirar a los pequeños guerreros recién despertados de esta noche con aprecio, sintiéndose especialmente satisfecho. Cada año, cuando veía a los guerreros recién despertados, sentía un orgullo irresistible.

—¡Bien, muy bien! Todos ustedes serán verdaderos guerreros feroces de nuestra tribu de los Cuernos Llameantes —dijo el Chamán lentamente.

Al ser elogiados y reconocidos por él, todos los niños se sonrojaron, no podían esperar a gritar para expresarse y desahogar su emoción.

Observándolos a todos, el Chamán preguntó:

—¿Quién es el niño que se unió al grupo al final? Ven aquí y déjame verte.

Los que estaban parados frente a Shao Xuan, inmediatamente se hicieron a un lado. Aparte de él, todos los niños habían pasado algún tiempo en la casa del Chamán. Así que, se tenían una idea de quién era quién, y solo Shao Xuan era la única excepción que no conocían.

—Ah, eres tú. Acércate y déjame mirarte —dijo el Chamán al verlo.

Shao Xuan se acercó y se paró frente a él. Tenía curiosidad por lo que este viejo chamán podría decir, ¿él mencionaría a César? ¿Se sentía culpable por ignorarlo durante casi un año? ¿No sabía lo difícil que era mantener un lobo?

Shao Xuan observó el viejo esqueleto sentado en el taburete, y el Chamán también lo miró atentamente. Luego preguntó de la misma manera benevolente y satisfecha:

—Tú. ¿Cuál es tu nombre?

Shao Xuan se quedó sin palabras por un momento. Al parecer, este viejo chamán no lo reconoció.

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