Príncipe Cautivador – Capítulo 68: Ye Yi Zhe robó un beso

Traducido por Akatsuki

Editado por Sakuya


Los labios de Ye Yi Zhe cubrieron los labios rosados del Príncipe Heredero, que eran fríos, pero increíblemente suaves como un algodón de azúcar. Esto hizo que Ye Yi Zhe abriera los ojos y se tragará la medicina que preparó para el Príncipe Heredero.

Ye Yi Zhe no separó sus labios del Príncipe Heredero, él aún podía oler su fragancia y junto a su piel blanca, sintió que la medicina le provocó una tremenda sensación de calor en todo su cuerpo. Poniéndose de pie rápidamente se quedó observando de manera renuente aquellos labios rosados.

Luego de calmarse, intentó darle nuevamente la medicina al Príncipe Heredero. Pero este frunció los labios, y Ye Yi Zhe tuvo que forzarlos para poder abrirlos un poco, y así lograr que bebiera la medicina.

Al sentir que bebió toda la medicina, Ye Yi Zhe se quedó mirando al Príncipe Heredero. Sacando su lengua en silencio, lamió los labios del Príncipe Heredero y repentinamente todo su cuerpo se enrojeció con una tormenta en sus ojos que parecía tragarse todo a su alrededor.

Ye Yi Zhe estaba besando a Shang Wu Xin en los labios sin hacer ruido, después de mucho tiempo. Lo besó suavemente con fervor y piedad, como si estuviera buscando algo con cuidado, una y otra vez.

Aunque fue un beso inexperto y sin ninguna habilidad, fue tan ligero como las alas de una mariposa. Él simplemente siguió con cuidado y con su instinto. Sin embargo, cuando intento abrir los labios del Príncipe Heredero aún más, descubrió que Shang Wu Xin estaba frunciendo el ceño. Él se asustó demasiado que terminó usando el Qing Kung [1] para salir de la Mansión del Príncipe Heredero como si hubiese visto un fantasma.

Ye Yi Zhe no se percató que había llegado lejos hasta que se detuvo en el techo en una zona tranquila. Aunque estaba lejos de la Mansión, su corazón aún latía como si quisiera escapar de su pecho. Aún recordaba lo suave y dulce que eran los labios del Príncipe Heredero, mejor que cualquier manjar y que no podía evitar hundirse con la sensación de mantener aquel beso.

Luego de estar parado ahí durante mucho tiempo, Ye Yi Zhe calmó su estado de ánimo que nunca estuvo tan emocionado durante años. Girando para volver hacia la Mansión del Príncipe Heredero. Ahora que le gustaba demasiado, él podía quedarse junto a él todo el tiempo. No le importaba ser homosexual, además nadie podía negárselo.

Cuando Ye Yi Zhe regresó a la Mansión del Príncipe Heredero, ya era de madrugada y se dirigió a ver cómo estaba Shang Wu Xin, cuando vio que aún no había despertado, se sintió un poco avergonzado por lo que hizo. Así que fue a la habitación que el Jefe Hai preparó para él.

Ya era tarde cuando Shang Wu Xin despertó. Quizás porque parte del veneno fue eliminado, ella se sentía más cómoda y con más energía volviendo lentamente a su cuerpo. Sentándose sobre su cama, vio que el pequeño zorro estaba durmiendo a un costado. Ella entrecerró los ojos, pero no lo alejó.

Con Wu Wei y Wu Ju ayudándola a vestirse, se sentó frente al espejo. Ella estaba un poco confundida al ver sus labios, antes siempre estaban pálidos, pero hoy, parecían estar más rojos y con una ligera sensación de entumecimiento. Obviamente lo ignoró, ya que supuso que se debía al tratamiento de Ye Yi Zhe, pero no sabía que era debido a que él se aprovechó físicamente de ella cuando estaba dormida.

Sakuya
¬_¬

—Príncipe Heredero, ¿cómo se siente? —Preguntó Wu Wei mientras peinaba el cabello del Príncipe Heredero. El día anterior, todos en la mansión estaban asustados ya que había regresado inconsciente. Si el Jefe Hai hubiera dejado que el médico se fuera, entonces… Aunque fue a buscarlo, él desapareció hasta esta mañana.

—Cuando vean al Jefe Hai díganle que este Príncipe Heredero no se encuentra mal. —Respondió Shang Wu Xin gratamente. Aunque ella no logró verlo, sabía que él estaba asustado por verla envenenada. A pesar de la inteligencia del Jefe Hai, fue muy terrible cuando lloró esa noche. Pero ella no tenía el interés de convencerlo.

—Como lo ordene. —Respondió Wu Wei alegre. El Jefe Hai había llorado toda la noche, lloró de ansiedad. Todos lo oyeron esa noche, a pesar de que fueron sus subordinados durante años, su voz y sus gritos lo hicieron insoportable.

—Príncipe Heredero, ¿sabe que el culpable ya fue descubierto? —Dijo Wu Ju con indignación. Ellas no habían acompañado al Príncipe Heredero el día de ayer e inesperadamente fue lastimada, lo cual realmente las molestó.

Shang Wu Xin no les respondió, lo que hizo que Wu Ju se sintiera un poco frustrada. Entonces pareció pensar en algo y preguntó: —Príncipe Heredero, ¿ya sabía quién era el culpable? —Dejando el cepillo, se quedó mirando al Príncipe Heredero con incredulidad.

Mirando a las sirvientas que eran inexpresivas la mayor parte del tiempo y que rara vez eran sorprendidas por algo, Shang Wu Xin respondió de buena manera: —No solo sé quién es el culpable, sino que también fui testigo de su accionar.

Ante la mirada sorpresiva de las dos chicas, un grito provino del exterior de la habitación. — ¡Príncipe Heredero! ¿Porque es tan caprichoso? Si algo malo le llegara a suceder, ¿cómo podría seguir viviendo?

Shang Wu Xin lo miró, ella sabía lo malo que eran sus palabras, tanto que estaba en problemas. El Jefe Hai entró corriendo a la habitación y siguió reprochándole al Príncipe Heredero, todo referido a su cuidado. Si alguien viera esta escena, vería a un anciano dándole lecciones a su nieto. Aunque lo más raro fue que, Shang Wu Xin lo estaba escuchando con interés en lugar de enojarse con él.

El Jefe Hai no se percató que estaba en frente del espejo que reflejaba al Príncipe Heredero hasta que su garganta se quedó seca de tanto hablar. Mirando al verdadero Príncipe Heredero, se arrodilló y dijo: —Este sirviente se ha sobrepasado. Por favor, perdóneme Su Alteza. —Él realmente se olvidó de quién era por preocuparse demasiado. Pensando en lo que acababa de suceder, el Jefe Hai quería morirse de inmediato.

Shang Wu Xin ayudó al Jefe Hai a levantarse. Ella estaba a gusto en lugar de aburrida cuando la estaba regañando. Era una suerte tener a alguien que se preocupara por ti. Además, el Jefe Hai era muy sincero con ella.

—No soy tan tonto como lo dice el Jefe Hai. Sabía que intentaban envenenarme, pero no lo bebí. —Explicó Shang Wu Xin, ya que, si no lo hacía, el Jefe Hai no la dejaría en paz cuando volviera al palacio para un nuevo banquete.

—Pero, qué… —No terminó sus palabras, pero Shang Wu Xin sabía a lo que se refería. También entendió que él no quería que Wu Wei y Wu Ju lo supieran, no por desconfianza, sino por darle prioridad.

—Era el veneno original que yacía dentro de mi cuerpo. —Ella no lo ocultó. —Simplemente aproveché esta oportunidad.

En este momento, tanto Wu Wei como Wu Ju se dieron cuenta de que el Príncipe Heredero fue envenenado hace mucho tiempo atrás. Ellas no pidieron más. Que el Príncipe Heredero les haya hecho saber algo importante, demostró cuánto confiaba en ellas, y la mejor manera de responder a esto era servirlo bien.

—Mi señor. El General Leng y el joven maestro Huan fueron al palacio imperial para ayudar al ministro Bai con la investigación. Descubrieron que el culpable fue la princesa mayor Shang Qin Mi, y a altas horas de la noche ella fue puesta en prisión. El Emperador mencionó que Su Alteza podrá resolverlo solo. —Informó Wu Wei por completo al Príncipe Heredero.

Shang Wu Xin sonrió satisfactoriamente. Ella estaba encantada por la decisión que tomó su padre. Aunque Shang Qin Mi no la lastimó, algo tenía que hacerse lo antes posible. Y su padre no la decepcionó, aunque también era su hija, no era partidario suyo.

— ¿Qué ocurrió con Shang Chen Zhao? —Preguntó Shang Wu Xin que se había olvidado de él. Ahora que había obtenido una respuesta de su padre, era hora de conocer a sus hermanos y hermanas, en caso de que ellos quisieran tratar con ella primero.

—Aquel día, la señorita Wan Wan murió en la Mansión del Príncipe Mayor. Todos sus invitados vieron que fue Shang Chen Zhao quien abusó de ella y luego la mató, esto provocó que varios oficiales enviaran memos al palacio. En estos momentos, él se encuentra bajo arresto domiciliario en su mansión esperando la sentencia. Después de perder su habilidad como hombre, lo único que le queda es la muerte. —Respondió Wu Wei con un poco de ira. Ella estuvo mucho mejor luego de experimentar tantas cosas que pudo contener su odio mucho más.

—Príncipe Heredero, los tres mil soldados otorgados por el Emperador fueron bien entrenados. Ya se encuentran a la par con el Ejército Bloody Shang —Informó Wu Ju con orgullo.

Shang Wu Xin no se sorprendió ya que estos soldados habían sido entrenados por su padre. Era una buena intención de su padre y estos soldados eran buenos, ella realmente los necesitaba.

— ¡Príncipe Heredero! —Una voz femenina se escuchó afuera de la habitación. Shang Wu Xin pensó un momento y supo quién era ella. La voz pertenecía a la chica que salvó anteriormente. Y estaba afuera porque no tenía permitido entrar a la habitación del Príncipe Heredero.

— ¿Qué sucede? Eres muy ruidosa. —Preguntó descontento el Jefe Hai que salió a verla. Aunque parecía pobre y diligente, aún no era confiable después de todo. El Jefe Hai estaba muy insatisfecho con ella y ya la hubiese matado si no hubiera recibido la orden del Príncipe Heredero de no hacerlo. Él sabía que el Príncipe Heredero era realmente una chica, y una trampa de miel no funcionaría con ella. Sin embargo, él quería llorar.

— ¡El Príncipe Qian y la Princesa Lian del Estado Nangong vienen para acá con un edicto imperial! —Dijo la chica con la cabeza baja. Ella era una persona pobre en todos los aspectos. Pero era impecablemente hermosa.

—Está bien. Puedes irte, este lugar no es a donde puedas venir. —Mientras la chica se iba con una mirada triste, el Jefe Hai volvió a la habitación del Príncipe Heredero.

—Oh, ¿el Príncipe Qian viene para acá? —Shang Wu Xin recibió la toalla húmeda que le entregó Wu Wei para limpiarse la cara, y luego dijo —Ya que estuvo aquí antes, debería ir a verlo.

Luego de que Shang Wu Xin llegará a la sala, el eunuco a cargo del edicto imperial declaró que el Príncipe Qian y la Princesa Lian vivirían en la Mansión del Príncipe Heredero durante el periodo que necesiten mientras estén en el Estado Shang. Al terminar el anuncio el eunuco se retiró de la Mansión, y Shang Wu Xin se sentó en la mesa como el anfitrión que era.


[1]Una especie de antiguo Kung Fu chino, más específicamente lightness skill (habilidad luminosa), la cual permite que el usuario se mueva rápidamente como si realmente pudiera volar.

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