Príncipe Cautivador – Capítulo 83

Traducido por Akatsuki

Editado por Ayanami


Han Xuan Hao había estado viviendo en la mansión del Príncipe Heredero durante varios días, pero, desafortunadamente, no lo volvió a ver en ese tiempo. Muchas veces, incluso se escapaba hacia el Pabellón de la Estrella Fría cuando lo necesitaba o cuándo había algo que hacer allí. Afortunadamente, el Príncipe Heredero no le impedía hacerlo, más bien no le importaba en absoluto.

Al tener su propio pabellón, Han Xuan Hao lo nombró como ‘Pabellón Han’.

Debido a su condición de hombre, el asistente encargado del Pabellón Han era su propio asistente. Han Xuan Hao sabía que el Príncipe Heredero era inteligente, y no esperaba que lo reconociera como suyo, justo después de ingresar a su residencia, aunque tampoco tenía la intención ocultarlo.

Ajustando su ropa, los labios del joven asistente se torcieron levemente. Conocía la identidad de su amo, pero no entendía el por qué se quedaba en la mansión del Príncipe Heredero mientras fingía ser una mujer. Xiao Xiao solo pensó que el Príncipe Heredero estaba tan aburrido que fue a buscar algunos juguetes nuevos.

Aunque estuvo comiendo en su propio pabellón al igual que Nangong Qian y Ye Yi Zhe. Han Xuan Hao estaba decidido a acompañar a Shang Wu Xin luego de desayunar.

—Señorita Han. Este es el desayuno de hoy. —Informó Kong’er, que vestía un uniforme de sirvienta. Aunque este era solo un uniforme, ella había modificado el suyo haciendo que su figura fuera más elegante, aunque rara vez lo usaba.

Dado que el Príncipe Heredero no le había otorgado un título a Han Xuan Hao, todos lo llamaban ‘Señorita Han’. Sin embargo, nadie se atrevía a provocarla, aunque no tuviera un título. Después de todo, era la primera ‘mujer’ de la residencia.

Han Xuan Hao, al ver a Kong’er, que no vestía lo usual cuando le entregaba la comida, sintió que su ira aumentó en un instante. ‘¡Genial! Ahora toda la mansión del Príncipe Heredero actúa como si fueran su mujer. ¿No está, esta sirvienta, tratando de seducir al Príncipe Heredero al vestir de manera provocativa?’

Akatsuki
Para aclarar. Según Han, las sirvientas de la residencia intentaban ser la segunda mujer del Príncipe Heredero, una concubina.

—Hoy comeré con el Príncipe Heredero. —Dijo Han Xuan Hao, mirando perezosamente a Kong’er. Aunque las sirvientas que acompañan al Príncipe Heredero parecían ser de buen comportamiento. Las sirvientas en la residencia no eran menos. Entonces, ¿Cómo podría haber una sinvergüenza? Han Xuan Hao se sintió disgustado con solo pensar en eso.

—Señorita Han. —Kong’er se detuvo en frente de Han Xuan Hao. —El Príncipe Heredero no invitó a la Señorita Han a comer. Espero que la Señorita Han no camine por allí. —La verdadera razón, era que ella estaba celosa de que una mujer tan hermosa como él eligiera entrar en la residencia del Príncipe Heredero.

Sin pensarlo, Han Xuan Hao la golpeó. Si no fuera por Gu Shen Wei , ¿Cómo podría dejar que esta sirvienta siguiera con vida?

—¡Cómo te atreves! Si no sabes cómo respetar a los demás, no creo que el Príncipe Heredero extrañe a una de sus sirvientas. —Luego de esto, Han Xuan Hao se retiró del pabellón. Kong’er, que estaba en el suelo, se levantó rápidamente y una sonrisa se formó en sus labios.

Han Xuan Hao había estado esperando en la sala principal durante mucho tiempo.  Ye Yi Zhe y Nangong Qian sabían que ella(él) estaba allí, por lo que también se dirigieron a esperar ahí.

Cuando Shang Wu Xin ingreso a la sala principal, todos se pusieron de pie y saludaron, pero Han Xuan Hao exagero al tomar la mano de Shang Wu Xin.

Apartando su mano de Han Xuan Hao, habló: —Si quieres disgustar a este Príncipe Heredero, puedes irte. —Luego se sentó, pero no a lado de Han Xuan Hao. Ya que tenía miedo de que él hiciera nuevamente una locura, como abrazarla durante la comida.

Nangong Qian se sintió feliz al ver el reproche del Príncipe Heredero hacia aquella mujer, pero se sintió aún más feliz al ver las acciones que tomó. Ahora que Shang Wu Xin se encontraba sentado a su lado, podía sentir su fragancia, de ser posible, no quería alejarse de ella.

Mientras Ye Yi Zhe comía lentamente, no se sorprendió al ver que el Príncipe Heredero ignoraba a ‘su mujer’ con tanta frialdad. Sólo entonces, vio la diferencia entre ella y el Príncipe Heredero. Quizás, solo era su imaginación, pero los demás lo sentían igual. No se sentían cómodos con la presencia de aquella mujer.

Repentinamente, Kong’er cayó de rodillas al suelo, y Leng Zi, que estaba afuera, no la detuvo. Siendo Kong’er una mujer, no era fácil para él poder ayudarla. Además, también quería entrar para ver al Príncipe Herederos ya que no lo había visto por varios días.

—¿¡!? —Shang Wu Xin dejó sus palillos, miró a Kong’er de rodillas y a Leng Zi mirándola de pie.

Nangong Qian miró a la sirvienta del Príncipe Heredero y pensó por un momento. Luego, una sonrisa apareció en sus ojos mientras la miraba de manera burlona al estar arrodillada sin preocupación alguna.

—Cuando esta sirvienta fue a entregarle el desayuno a la Señorita Han esta mañana, la Señorita Han me dio una patada debido a que está sirvienta le pidió que obedeciera las órdenes del Príncipe Heredero. ¡Esta sirvienta pide que el Príncipe Heredero sea mi amo! —Habló Kong’er, mientras seguía de rodillas, luciendo como si no hubiese hecho nada malo.

Antes de que el Príncipe Heredero pudiera decir algo, Han Xuan Hao ya había dejado su comida y se dirigió hacia Kong’er para darle otra patada sin un ápice de rastro femenino. La patada fue realmente muy fuerte, tanto que Kong’er casi se desmayó por el dolor.

—¿Cómo te atreves a hacer tales demandas siendo una sirvienta? ¿¡De donde obtuviste las agallas para hablar!? —Mientras hablaba, tomó la sopa sobre la mesa y apuntó hacia el cuerpo de Kong’er. Si la sopa la alcanzaba, ella sufriría varias quemaduras en su piel.

Kong’er estaba tan asustada que quiso escapar, pero su cuerpo no le respondía en absoluto.

Leng Zi, al ver esto, no pudo soportarlo y desvió la mirada, Han Xuan Hao en cambio solo frunció los labios con pesar. Si no fuera porque su identidad no era buena, no habría actuado de manera tan arrogante y directa. Aunque se había detenido en lastimar a Kong’er, se sintió deprimido con solo pensar en su situación.

—¡Príncipe Heredero, tiene que ayudarme! —Han Xuan Hao, originalmente, quería estar a solas con Shang Wu Xin, pero había dos personas que siempre la seguían e incluso emitían un aire frío a su alrededor. Esta era la oportunidad: —Desde que llegué no me otorgó un título. Mire, está sirvienta quiere intimidarme.

Con respecto a la capacidad de mentir de Han Xuan Hao, Shang Wu Xin no quiso decir nada. Sólo lo miro para calmarlo, luego se dirigió a Leng Zi: —Llévatela. Kong’er, ¿Qué es un amo y que es un sirviente? No deseo una segunda vez.

Kong’er miró al Príncipe Heredero con cierta sorpresa. No esperaba que él adorara a la señorita Han. Estaba celosa, pero al mismo tiempo, estaba resentida con él. Ella supuso que nadie se había dado cuenta de su resentimiento, pero no sabía que esas cuatro personas lo hicieron.

Sigh. ¿Por qué no me dejaste matarla? —Han Xuan Hao habló con tristeza, sin ocultar nada ante Nangong Qian ni a Ye Yi Zhe. No sólo sus celos, sino también su enojo ante la chica que quiso seducir al Príncipe Heredero. Además, lo que hizo la sirvienta no era lo correcto, por lo que quería matarla.

Acariciando el colgante de jade en su mano, Shang Wu Xin respondió: —Cerca… —En su voz había una pizca de diversión, era escalofriante.

—El Tercer Príncipe me invitó al lago. ¿Quieres ir? —Con la presencia de Han Xuan Hao, podría mantener a raya a las mujeres que se acerquen o sean enviadas en secreto hacia ella.

Han Xuan Hao, al escuchar esto, se llenó de energía y respondió apresuradamente: —Ir, ¿Por qué no? Mi deber es acompañar al Príncipe Heredero y mantener a esas perras lejos. Si alguna se acerca demasiado, la destrozaré. —Las palabras de Han Xuan Hao no contenían la delicadeza de una mujer, ni siquiera en frente del Príncipe Heredero. Presenciar esto, hizo que tanto Nangong Qian como Ye Yi Zhe fueran aún más conscientes de que esta mujer podría no ser la amada del Príncipe Heredero.

Nangong Qian miró a Han Xuan Hao y se sintió incómodo. Entendía que podía ser útil para el Príncipe Shang, o de lo contrario ella no se atrevería a actuar de tal manera ante el Príncipe Heredero. Más importante aún, pudo sentir la sed de sangre salir de su cuerpo, algo que significaba que esta mujer no era tan encantadora como parecía.

—Este rey también ha sido invitado. Vayamos juntos. —Dijo Nangong Qian a Shang Wu Xin que estaba a su lado. Él era mucho más alto que ella, por lo que podía ver fácilmente su cabellera negra, esto le hacía sentir una comezón en su mano por querer tocarlo.

Desde que llegó sucedieron muchas cosas, y era hora de partir a su hogar. Pero antes de hacerlo quería llevarse bien, al menos un poco, con este joven que había dejado una huella en el lago de su corazón.

Shang Wu Xin miró a Ye Yi Zhe. Después de todo, era un invitado en su residencia y también necesitaba su ayuda. No podía permitirse ser negligente. Aunque era arrogante, no intimidaba a las personas sin malicia. Ese era su sentido de decoro y también la base de sus principios.

Ye Yi Zhe se sintió satisfecho de que no iba a ser ignorado. Primero haría que el Príncipe Heredero lo aceptara lentamente y luego…

—Todavía tengo asuntos que atender, así que no podré asistir… Comprendo cómo se siente el Príncipe Heredero. —Lo que dijo Ye Yi Zhe también estaba dirigido a Nangong Qian. Después de todo, desde que regresaron ese día su relación no era buena.

En secreto, ambos no se agradaban. A Ye Yi Zhe no le gustaba que Nangong Qian mirara a Shang Wu Xin como una presa y a Nangong Qian no le gustaba que Ye Yi Zhe fingiera ser cercano a Shang Wu Xin. Pero como ahora, ambos parecían ser muy amistosos al estar frente al Príncipe Heredero.

—Busca a Kong’er. —Ordenó Shang Wu Xin.

Los tres hombres en el salón, eran pretendientes secretos del Príncipe Heredero, y estaban a punto de hacer su movimiento…

¿Es Shang Wu Xin o es otro personaje del que no me acuerdo?

| Índice |

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *