Una generación de militares – Capítulo 11: ¿Debemos comer qué? (2)

Traducido por Yue Liang

Editado por Sharon


Todos estaban sorprendidos y disgustados mientras Gu Yun parecía satisfecha. se puso en cuclillas y tomó una rana.

—Son realmente abundantes ¿no es así? Dentro de la selva, realmente hay muchos alimentos. Sin embargo, la pregunta es… ¿se atreven o no a comerlos? ¿Saben o no saben cómo comerlos?

¿Comer? Cuando todos los soldados finalmente unieron todas las pistas sus caras cambiaron. ¿Ella quería que comieran esas cosas asquerosas?

Gu Yun tomó una daga de su cintura y gentilmente deslizó la daga por la mandíbula de la rana. Abrió un hueco y desoyó cuidadosamente la piel. Los movimientos de sus manos eran rápidos y la rana desollada todavía se movía. Gu Yun miró hacía arriba y caminó a la primera fila de las tropas. Le mostró una rana recién desollada a un soldado y sonrió.

—La piel de esta rana no es comestible pero la carne es un buen alimento.

Lou Yan no tomó la rana. Sus ojos se encontraron con los de Gu Yun, quien sonrió.

—¿No te gustan las ranas? Las serpientes o las termitas tampoco están mal. Puedes escoger cualquiera.

El tono de ligero ridículo en su voz incrementó la infelicidad de Lou Yan, que la miró fríamente.Las palabras ya estaban en la punta de su lengua. Sin embargo, la estricta disciplina militar durante su servicio le impidió hablar descuidadamente. Por lo tanto, no dijo ni una sola palabra.

Gu Yun siempre había sido buena leyendo las expresiones de las personas. Incluso sí no habló, ella sabía lo que estaba en su mente. Sin embargo, necesitaba que hablara en voz alta.

—¿Qué estás pensando? ¡Habla!

—Podemos traer comida seca al bosque. Incluso si se termina la selva debe tener muchas frutas. ¿Porque debemos comer estas horribles cosas? La orden militar no puede ser desobedecida, incluso si la señora le ordena a este subordinado tomar veneno, esté subordinado no dudara. No necesitas probarnos de esta manera, humillándonos —dijo Lou Yan directamente una vez obtenida su aprobación.

La sonrisa de Gu Yun lentamente desapareció. Su mirada contenía un poco de resentimiento, impotencia y decepción. Ligeramente levantó su tono de voz.

—¿Piensas que te pido comer estas cosas para humillarlos? ¿Para establecer mi superioridad? —Nadie se atrevió a responder pero Gu Yun no estaba irritada. Con calma explicó: —Traer comida seca al bosque, no durará mucho ya que pronto se cubrirá de moho. Sin importar cuanto lleves, se quedarán sin comida en menos de tres días. Eso es un hecho. Para las frutas que mencionaste, te advierto que no las comas. No tienes idea de cuáles son comestibles y cuáles no. Las frutas en la selva son más o menos tóxicas e inadecuadas para el consumo. Más importante, depender solo de frutas lentamente los hará más débiles y perderán la fuerza para pelear. Por esta razón, comer una rana les dará más energía que comer diez frutas.

Liu Xing secretamente frunció el ceño. La Jefa no podía responder así. Quienes cuestionaron lo que dijo dirían que si no hay una buena fruta para comer, comerían cualquiera y soportarían la amargura. Preferían estar muertos que soportar el dolor.

—¿Realmente piensan que este tipo de cosa no es comestible? —preguntó con la ya muerta rana en su palma.

Basura. ¿Quién comería este tipo de cosas? ¡No solo hables sin acción! Si tienes las capacidades, cometela su misma… 

Lou Yan seguía quejándose en su corazón. En el siguiente movimiento su apariencia en calma desapareció, Estaba tan sorprendido que no pudo evitarlo y abrió grandemente sus ojos.

Ella… Ella, Ella… Ella realmente…

No solo Lou Yan, todos estaban conmocionados cuando miraban a Gu Yun. Esto incluía a Su Ling y a Mu Yi. ellos estaban mirando en blanco por un momento.

En frente de las tropas, Gu Yun estaba calmadamente de pie. Tomó la rana en su mano a su boca y con calma la mordió. Su cara no mostraba expresión cuando masticó.

Tragó la rana sólo cuando la expresión sorprendida de todos cambió a pánico, curiosidad y admiración.

—Confié en estas cosas que ustedes llaman no comestibles y sobreviví en la selva durante un mes antes de finalmente salir viva. Desde ese entonces nunca olvidé la humedad, o el terror de la selva. Solo tenemos cinco días. No hablaré sobre estrategia de guerra. Solo les enseñaré como sobrevivir. Si piensan que los estoy humillando, no los mantendré más tiempo y les pediré que se vayan en este instante.

La voz clara y sarcástica no tenía emoción, pero resonó en el silencioso bosque.

El corazón de toda la tropa se tambaleó. Sin embargo, ninguno se atrevió a mostrarlo en voz alta. En el silencio, Leng Xiao dio un paso adelante cuando el hombre que se había quejado de Gu Yun anteriormente pasó a su lado rápidamente, se dirigió hacía la pila aterradora, sacó un gordo gusano y sin dudar se lo llevó a la boca…

Las entrañas de color verde amarillento se derramaron de su boca. Aunque Lou Yan trató de controlarlo, su cuerpo aún temblaba ligeramente.

Realmente escogió el gusano, el cual la mayoría de las personas no se atreverían. Gu Yun sonrió y lo admiró en secreto. Este hombre era realmente impulsivo.

Detrás de Lou Yan se encontraba Leng Xiao. Tomó una pequeña serpiente, la despellejo y le dio un mordisco.

Alguien tomó la delantera. Independientemente de sí realmente admiraban a Gu Yun o se forzaron, todos comieron más o menos un bocado. Después de eso, Gu Yun finalmente dijo en voz alta.

—¡Suficiente! Estas cosas son mejores cuando están cocinadas. Cuando es posible, no necesitan comerlas crudas. Ahora, les enseñaré como encender el fuego.

—¡Sí! —Todos estaban aliviados. Afortunadamente, no utilizó más métodos bizarros de entrenamiento.

Las palabras de Gu Yun hicieron que Mu Yi riera en voz alta. En realidad, era mejor no comerlas crudas. A pesar de eso, ¿ella forzó a los soldados? Este tipo de golpe fue realmente cruel. Está mujer… era realmente…

La experiencia del entrenamiento el primer día había sido inolvidable por el resto de sus vidas. Incluso en los próximos diez años a partir de ahora, todavía se quejarian una y otra vez cuando hablaran por lo que habían pasado ese día.

♦ ♦ ♦

En la noche.

El cielo estaba despejado. La gran luna creciente brillaba a través del amplio campamento. Bajo la suave luz lunar, una sombra desolada se encontraba de pie allí. Una pequeña y débil figura cuya sombra se extendía con la luz, dando una sensación de frágil desolación.

En la distancia, Su Ling se mantuvo mirando a la mujer desde que volvieron del bosque. Él caminó al lado de Gu Yun.

—¿Lo que dijiste esta tarde era verdad? —preguntó una voz profunda y grave.

—¿Cuál oración? —preguntó débilmente sin volverse. Ella habló mucho esta tarde, ¿Como podria saber a qué se refería?

—¿Por qué necesitaste sobrevivir en la selva por un mes? —Gu Yun no respondió. Inesperadamente, él creyó sus palabras. Aunque trató de suprimir sus sentimientos cuando habló de su experiencia, aún pudo ver a través de ella.

La espalda de Gu Yun se puso rígida.

—No tengo ganas de hablar sobre eso hoy —dijo después de un tiempo. Estando en la selva esa tarde había traido muchos de sus recuerdos. Parecía cada vez más y más lejos de la era moderna. Extrañaba la ciudad en la que vivió 29 años, sus padres, sus compañeros… Realmente quería regresar.

Su Ling estaba a su lado, podría preguntarle acerca del bagua dorado. Sin embargo, se sentía realmente cansada y no quería pelear con él.

Le dio la espalda en silencio y se fue. Su Ling no estaba acostumbrado a este lado de ella. Sentía que su sombra mostraba una inexplicable tristeza.

—Qing Mo. —Su Ling no sabia que era lo que quería decir pero había abierto su boca.

Los pasos de Gu Yun se detuvieron. Contra la luz de la luna era incapaz de ver claramente la expresión del hombre. Raramente tomaba la iniciativa de llamarla, ¿por qué lo hizo esta noche?

Encontrándose con los ojos perplejos de Gu Yun, Su Ling no sabía qué decirle. Era una suerte que la noche fuera nebulosa, porque su arrugada e incómoda cara no podía ser vista. Después de un tiempo, Gu Yun empezó a estar impaciente.

—Mañana, solo necesitas entrenar a los soldados aquí. No necesitas ir al Valle del Cuervo —dijo finalmente.

Casi olvida que la misión de ‘rescatar a Han Shu’ era mañana.

—¿Cuando empezara? —preguntó.

—No necesitas saberlo —dijo fríamente con las cejas arrugadas.

—¿Cuando empezara? —presionó.

Él no respondió su pregunta, solo le dio una fría y arrogante mirada.

¡La arrogancia de este hombre era verdaderamente molesta! Sí no respondía, ¡solo tenía que preguntarle a alguien más! Sus ojos se iluminaron y sonriendo dijo:

—Solo quiero ver la capacidad de los rebeldes. ¡No te preocupes! Mi mano aún está lastimada, así que no te quitare el foco de atención.

¡Está mujer realmente no podía diferencias lo bueno de lo malo!

—Eres una mujer  absolutamente molesta —dijo con frialdad.

Gu Yun  levantó ligeramente las cejas y sonrió.

—¿A cuantas mujeres has conocido? —Recordaba que en la mansión no había ni un mosquito hembra, y mucho menos una mujer. Además, mirando su actitud hacía las mujeres, realmente dudaba de que muchas mujeres se atreverían a aparecer frente a él.

Su Ling no pensó que ella preguntaría eso. Su cara se mostraba sorprendida mientras la miraba.

—Bueno, no lo pienses tanto. Entiendo. —Ella se encogió de hombros y le miró con simpatía. Después de hablar, se volteo. Suspiró profundamente y entró a la tienda.

—¡Qing Mo!

Escuchando el rugido detrás de ella, la boca de Gu Yun inconscientemente se crispo. El color de la luna esta noche era realmente hermosa y su ánimo ya no era tan malo.


La primera parte del capítulo 12 ya se encuentra disponible en la edición 33 de Kovel Times

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