Una generación de militares – Capítulo 9: Bandido Astuto (6)

Traducido por Yue Liang

Editado por Sharon


—Su subordinado está aquí

Un hombre de cuarenta años se adelantó, inspeccionando la herida en el brazo de Ge Jing Yun. Su cara se hundió instantáneamente y les ordenó con rapidez.

—¡Llévenlo dentro de la tienda!

Viendo que llevaban a Ge Jing Yun dentro disminuyó una de las preocupaciones de Gu Yun. Solo entonces ella sintió un dolor ardiente en su mano izquierda. Al acariciar su brazo, Gu Yun frunció el ceño.

Había asumido que al menos que estaria magullado, ¡pero no esperaba que estuviera sangrando!

Su Ren notó rápidamente su brazo izquierdo sangrando.

—Gran cuñada ¿también estás herida?

Gu Yun asintió ligeramente.

—Mi herida no es mortal. Vamos dentro antes de hablar.

Entrando en la tienda principal, un viejo médico militar se detuvo al lado de Gu Yun sosteniendo una caja de medicina. Él utilizó una tijera con cuidado para cortar su manga. Cuando el delgado brazo fue expuesto, tres heridas rojas e inflamadas sangraban sin parar.

Esto hizo que algunos hombres en la tienda fruncieran el ceño. Sin embargo, como era descortés mirar el brazo de una mujer, Su Ren y Lou Mu Hai bajaron la mirada, mientras Yu Shi Jin rápidamente dio la espalda.

Este tipo de herida, incluso si no era severa, aun seria muy dolorosa. El viejo doctor militar tomó la medicina y dijo cuidadosamente:

—Señora, ahora voy a aplicar la medicina y a vendarla. Por favor, soporte el dolor.

—Está bien, sólo trátalo —sonrió gentilmente Gu Yun, asintiendo con la cabeza.

Mientras rociaba la medicina gentilmente en la herida, un dolor agudo irradió de su brazo. Gu Yun ya no podía soportarlo.

—En…

La mano del doctor se detuvo en el aire, sin atreverse a moverse. Aunque la medicina era muy buena, tambien era… bastante dolorosa. Gu Yun tomo un par de respiraciones profundas y le dijo débilmente al doctor:

—Estoy bien, por favor proceda.

Su frente estaba cubierta de sudor frío, pero ella no dijo nada más. El doctor envolvió la herida con cuidado mientras hablaba suavemente.

—Señora, la medicina necesita ser aplicada en la herida todos los días. Volverá a la normalidad después de medio mes. Trataré de buscar una manera para que no deje una cicatriz’’

Gu Yun sonrió.

—Gracias, siempre y cuando se cure, está bien.

A ella realmente no le importaba si la herida dejaba una cicatriz o no. El viejo médico estaba secretamente aliviado.

Él buscaría una manera de prevenir la cicatriz para una mujer tan buena.

Aunque Gu Yun no sabia su intención, lentamente saco su brazo y dijo seriamente:

—Han Shu ha sido secuestrado por los rebeldes, quieren que Su Ling entre solo al bosque en tres días. Si ese día no ven a Su Ling, ellos tiraran el cuerpo de Han Shu al Valle del Cuervo.

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