Crié a un dragón negro – Capítulo 17: ¿Te gustaría ser mi mayordomo?

Traducido por Den

Editado por Nemoné


Si había un cielo, ¿sería así? 

Park Noah tarareó, saltando de alegría en su dormitorio, saboreando el dulce aroma de la mantequilla que provenía de la cocina.

Este es el paraíso en la Tierra. ¿Por qué nadie me dijo que ese cielo existe en la Tierra? 

La estrategia de Kyle para restaurar el maná de la bruja estaba funcionando tan bien y sin contratiempos como se había planeado. Cuando se despierta por la mañana, el investigador, que ahora se ha convertido en un mayordomo, ya se encuentra en el umbral de su habitación con los ojos entrecerrados y los brazos cruzados.

—Es hora de levantarse, señorita —diría, y la sacaría de la cama en contra de sus quejas. Kyle Leonard la acompañaría hasta el baño; la bañera ya estaría llena de agua tibia.

Hoy no fue diferente. Después de bañarse, Park Noah se vistió y bajó las escaleras emocionada, un desayuno modestamente preparado la estaba esperando.

Dios, nunca he tenido tanto lujo. 

Los desayunos consisten en una comida sencilla para no cargar demasiado el estómago. Hoy era una tostada, cubierta con mantequilla y huevo, bacon crujiente, lechuga y tomates frescos, y una taza de leche tibia. Para la porción del niño, la tostada estaba cortada en trozos más pequeños.

Mientras ella saborea su desayuno, él limpiaría la casa, dejándola impecable y sin un grano de polvo.

Después de observarlo durante unos días, comenzaba a pensar que su obsesión por la limpieza se estaba volviendo molesta. Afortunadamente, no parece que Kyle Leonard tenga que lavarse las manos tan pronto como toca a una persona, pero, sus manos no pueden quedarse quietas a menos que la casa esté en las mismas condiciones que recuerda.

—Una limpieza perfecta es una de las reglas fundamentales del estilo de vida. En ese sentido, la dama me parece que es sucia.

—No soy tan sucia. Me lavaba todos los días antes de que vinieras —replicó Park Noah, disgustada por su comentario.

—Solo porque te sientas limpia no significa que en realidad estés limpia. ¿Cuál es el punto de estar limpia cuando estás rodeada de polvo y suciedad? Incluso los cisnes son como cuervos en el barro, pero una dama… —Kyle mostró desprecio.

Por otro lado, Park Noah simplemente negó con la cabeza, y continuó deleitándose con su desayuno mientras le daba un bocado a la tostada.

Lo que sea. No me aferré a la pierna de ese tipo y le pedí que limpiara mi casa. Él fue quien decidió quedarse, insistiendo que es esencial para la investigación. 

Le recuerda continuamente que no necesita hacer los quehaceres, pero sólo hace oídos sordos. De hecho, después de experimentar el lujo durante unos días, pensó en hacer que el investigador se fuera, que era una molestia no sólo en su investigación sino también en las tareas domésticas.

Sonrió mientras soñaba despierta sobre el cansado Kyle Leonard abandonando su investigación y regresando a ella una vez más en paz.

Espera. He estado teniendo este estilo de vida lujoso debido a esta comadreja. ¿Qué tal si trato de seducirlo? De todas formas, la trama original de la novela ya está arruinada. 

Bueno, guapo, ¿te gustaría ser mi mayordomo? 

Su sueño pronto terminó cuando la voz condescendiente de Kyle Leonard sonó en los oídos de Noah.

—Vamos a limpiar el segundo piso hoy. No puedo esperar a ver lo sucio que está el segundo piso.

Enfurecida, le lanzó una mirada mortal cuando abrió las cortinas, revelando la luz del día.

Desearía poder hacer algo con esa vulgar boca suya. Oh, cómo me gustaría estrangularlo. Y pensar que incluso contemplé seducir a este bastardo sin corazón. ¡Qué absurdo! Sacudió la cabeza, restando importancia a la idea que tuvo hace un momento.

Mientras tanto, el niño ya se había despertado y estaba sentado junto a la mesa, mordisqueando su tostada. Park Noah sonrió al verlo.

— ¿Mi pequeño, ahora puedes comer tostadas?

—Puedo comerlo todo —respondió el niño, con los ojos fijos en la tostada en sus diminutas manos.

— ¡Wow, eso es genial! —Noah felicitó a propósito al niño al recordar que siempre que lo elogia, su rostro se pone rojo. Con el investigador a su alrededor, la atmósfera estaba empeorando y la sonrisa del pequeño era su único consuelo, su rayo de sol.


Den
Oh, eso último fue precioso Noah :3

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6 thoughts on “Crié a un dragón negro – Capítulo 17: ¿Te gustaría ser mi mayordomo?

    • Den says:

      Lamentablemente hasta agosto no habrá nueva publicación u.u Estos meses mi editora se retiró y varias novelas que tenía con ella se quedaron sin editor y, por lo tanto, perdieron su lugar en el calendario. A esta ya se le asignó una nueva, pero nosotros tenemos un sistema de publicación diferente al de otras páginas, así que nos toca esperar, lo lamento 😢

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