Dama a Reina – Capítulo 80: ¿Por qué regresé aquí?

Traducido por Kiara Adsgar

Editado por Yusuke


Aun después de la breve reunión entre hermanas, Patrizia permaneció sentada cómodamente en un banco de la terraza, perdida en sus pensamientos. Con esta súbita aparición de un aliado, no sabía cómo se vería afectado ahora el campo de batalla. Mientras pensaba en lo que quedaba por hacer, escuchó una voz baja sobre su cabeza.

—Esas flores eran hermosas.

—¿Ah…?

Sorprendida, Patrizia levantó la cabeza. Es él, pensó sin comprender. Gracias a Dios todo salio bien.

—¿A qué te referías antes? —, le preguntó Lucio.

—¿Qué quieres decir?

—Dijiste no me sorprendiera y que mantuviera la calma pasará lo que pasará. Eso dijiste, ¿verdad?

—Así fue, su Majestad. —Patrizia sonrió incómoda—. Y no te sorprendiste. Pensé que lo estarías por qué escogí unas flores muy hermosas —mintió.

Lucio estudió el rostro de Patrizia.

—Mentira —susurró en voz baja—. Eres una terrible mentirosa.

—¿A qué te refieres?

—¿Es algo que no me puedes contar? —preguntó.

Patrizia cerró los ojos y suspiró antes de responder.

—Tiene toda la razón, Su Majestad.

—Me siento bastante confundido.

—¿Disculpeme?

—Supongo que todavía no soy alguien confiable para ti. Entiendo. Si crucé mis límites, me disculpo.

—No, no lo hiciste —respondió Patrizia en tono tranquilo. Lucio pensó que tenía más que decir sobre el asunto, pero al verla permanecer en silencio, decidió cambiar de tema.

—No te ves muy bien. Sería mejor para ti que entres y descanses.

—Sí es mejor, su Majestad.

Con esas palabras, se levantó y se fue.

Parecía que deseaba continuar… murmuró Patrizia en voz baja antes de sacudir la cabeza. No te preocupes por eso.

♦ ♦ ♦

Siguiendo las recomendaciones de Lucio, Patrizia regresó al Palacio de la Reina. Ella guardó en silencio sobre las cosas que ocurrieron esa noche. Si contaba lo que hizo Rosemond, tendría que explicarles los asuntos relacionados con Lucio y la reina Alisa. Ella no quería evitar que más personas se enteraran de ese asunto y la razón era porque los asuntos eran un secreto para cualquier otra persona. No había necesidad de hablar de las debilidades de una persona cuando la situación ni siquiera lo requería. Pensando eso, esperaba que las personas a su alrededor pensaran de la misma manera.

Probablemente ella ya usó todo el perfume.

Era un perfume con un aroma encantador. Debe ser difícil para Rosemond resistirse de usarlo. Patrizia cerró los ojos y una sonrisa apareció en sus labios. El farmacéutico le dijo que los efectos del perfume serían notorios pronto.

♦ ♦ ♦

—Su Majestad, Su Majestad.

Patrizia abrió los ojos segundos después de escuchar que la estaban llamando. En la oscuridad, pudo ver la silueta borrosa de Mirya.

—¿No te pedí que no me despertaras? —preguntó Patrizia  con voz irritada cuando la sacaron de su sueño.

—Me disculpo, Su Majestad —dijo Mirya con una expresión urgente. Al darse cuenta de eso, Patrizia apoyó suavemente la parte superior de su cuerpo.

—¿Qué demonios sucede?

—Las criadas del Palacio Central han llamado urgentemente a Su Majestad…

—¿Desde el Palacio Central?

Un sentimiento de ansiedad de repente inundó todo su cuerpo.

♦ ♦ ♦

Usando solo un grueso chal sobre su vestido sin lazos, Patrizia se apresuró hacia el Palacio Central.

—¿Cuándo comenzó el ataque? —preguntó ella con urgencia.

—Habían pasado diez minutos cuando salí para llamarla, Su Majestad —respondió la doncella del Palacio Central.

—¿Y qué hay de la concubi… quiero decir, la marquesa? —preguntó ella por el título, cuando el desagradable nombre casi se arrastra por su lengua.

—Ella nos dijo que no interrumpiéramos su sueño, diciendo que se encontraba demasiado agotada.

Patrizia continuó caminando en silencio, al final la caminata terminó siendo una carrera. Tal vez fue porque ella ya había visto el estado de Lucio antes, pero todo lo que Patrizia podía pensar eran malos pensamientos y terribles escenarios. No, no lo hagas, Patrizia murmuró en varias ocasiones, sin saber exactamente a quién le estaba diciendo esas palabras.

—Su Majestad, ¿estará usted bien?

Solo cuando llegaron a la habitación la criada le preguntó a Patrizia. Patrizia soltó una carcajada.

—Quien decidió llamarme fue usted, ¿no es así?

—Es por eso que le estoy preguntando. —En un tono nervioso, ella continuó—. Aunque solicité su ayuda porque no tenía otra alternativa… si es difícil para usted, no la obligare a hacer nada. Creo que han pasado… unos 10 años. Han sido una larga condición de ataques. En este punto, no creo que alguna vez…

—Usted —comenzó Patrizia con ira—. ¿Le falta lealtad a su amo, o tal vez simplemente está preocupada por mí?

—Su Majestad yo no…

—Si es lo último, entonces puedo entenderlo. Sin embargo, eso no es algo por lo que debas preocuparte ni siquiera un poco. Si realmente estás pensando en lo que es bueno para su Majestad, entonces no tiene que preocuparse por mí. No soy tan corta de mente como para no entender eso.

—Me disculpo.

Patrizia quería decirle a la sirvienta que la persona a la que debía pedir disculpas no era ella, pero optó por mencionar algo más.

—¿Cuánto tiempo has estado sirviendo a Su Majestad?

—Justo después de que se convirtiera en el príncipe heredero.

—Eso es mucho tiempo —murmuró Patrizia con amargura—. Por supuesto que lo miras con lastima y ha sido bastante agotador lidiar con esto durante tanto tiempo. Después de todo, cualquiera podría decir que su salud mental es muy poca —Mientras decía esas palabras, abrió la puerta de la habitación sin dudarlo.

—¡AAAAAA!

En el momento en que lo vio gritar de agonía mientras convulsionaba, hiriéndose en el proceso, un solo pensamiento atravesó la mente de Patrizia. ¿Para quien es mas agotador todo esto?

Patrizia dio un paso adelante.

—Su Majestad.

No importa cuán agotador hubiera sido para quienes lo rodeaban el tener que lidiar con esto, nadie se sentiría más agobiado y cansado que la persona que lo debe soportar de primera mano. ¿Cuánto maldeciría y se odiaría a sí mismo? Si fuera yo, yo…

—Su Majestad.

También me odio a mí misma. Probablemente se siente horrible. Probablemente quiera escapar de eso, pero ya está demasiado arraigado en su interior. Al final, lo único que queda…

—Por favor deje de…

Es revolcarse en la miseria, el arrepentimiento y la vergüenza. Patrizia dio otro paso tembloroso hacia adelante. Pronto, ella había cruzado la corta distancia que la separaba de Lucio. Se mordió el labio.

—Por favor deje de…

¡AAAAAH! AAAAAAAAH…

Lucio miró a Patrizia con los ojos rojos, inyectados en sangre. Sin que ella se diera cuenta, una lágrima rodó del ojo izquierdo de Patrizia.

¿Por qué…?

—¿Por qué continúas probándome así?

—Aah.

Podía ver que se estaba calmando. Aun así, sus lágrimas continuaron fluyendo por su rostro.

—¿Por qué… no me dejas ignorarte? Si sigues haciendo esto… comenzaré a vacilar. Me estás haciendo querer abrazarte y consolarte. Entonces, por favor, deja de hacer esto frente a mí. Deja de hacerme dudar. No tengo la confianza para seguir adelante con mis planes.

No tengo la confianza para tratar contigo, ni para amarte. Aún más, no tengo la confianza para abrazarte, murmuró Patrizia antes de sentarlo. El cuerpo de Lucio, que temblaba como una hoja de papel, comenzó a calmarse gradualmente.

—¿Qué quieres que haga? —Patrizia murmuró con voz afligida.

—Aah… aah.

—Quiero ignorarte, pero la imagen de tu sufrimiento continúa apareciendo en mi mente. No quiero preocuparme por ti, pero si sigues haciendo esto… No hay forma de que no me preocupe… —Con sus brazos alrededor de su cuerpo, Patrizia comenzó a llorar—. Todavía te odio y te desprecio, pero… ¿Por qué estoy de vuelta en este lugar?

Ella besó sus mejillas, saboreando la salinidad de sus lágrimas en sus labios.

—¿Por qué… debes continuar molestándome?

Ya no lo sé, pensó mientras acunaba su rostro en su pecho.

♦ ♦ ♦

Después de mucho tiempo de estar en los brazos de Patrizia, Lucio se calmó y finalmente se durmió. Patrizia recostó a Lucio en su cama con la ayuda de las criadas. Incluso mucho después de que Lucio se durmiera, Patrizia se quedó a su lado, sumida en sus pensamientos.

Estaba reflexionando, ¿por qué vino aquí después de escuchar las palabras de la criada? ¿Por qué no la ignoró? ¿Por qué seguía preocupándose por él? ¿Por qué ella que dice despreciarlo, aún continuaba derramando lágrimas por él? ¿Por qué le dijo que dejara de hacerla titubear? Por qué, por qué, por qué…

—Maldita sea —maldijo Patrizia. Ella no estaba de buen humor. En todo caso, se sentía como basura —¿qué intentas esconder, Patrizia? Ya sabes la respuesta —murmuró para sí misma con amargura. Parecía que iba a llorar. Era una expresión de inconformidad, una expresión que la gente usaba cuando las cosas no iban a su manera.

No quiero ser así, pero mi corazón no me escucha, es el mensaje que sentía. Era como si se escupiera una tarta a medio comer.

—No lo sé. Realmente no se nada.

Aunque sabía la respuesta, continuó negándola. Con una expresión frustrada, se rascó la cabeza antes de quedarse dormida junto a la cama, olvidando la idea de que debía irse.

♦ ♦ ♦

Los días en que tuvo ataques fueron traumáticos, cuando recuperó el sentido después de atravesarlo, una sensación de vergüenza lo inundaba. No esperaba que esa noche fuera diferente.

—¿Patrizia?

Es por eso que no había forma de que no se sorprendiera al llamar aturdido a su esposa que dormía al lado de la cama en la que estaba acostado.

¿Por qué está aquí…? Lucio llamó de inmediato a la criada, que entró casi al instante. Antes de que él pudiera preguntar algo, ella comenzó a explicar.

—Su Majestad, la reina ha estado al lado de Su Majestad desde anoche.

Lucio quería hundir su rostro en una cuneta llena de agua para ahogarse. Reprendió a la criada con voz triste.

—¿Por qué la llamaste? Estos ataques siempre suceden.

—Su Majestad.

—No deberías haberla llamado. ¿Por qué razón te empeñas en mostrarle este horrible lado mio?

—Su Majestad dijo esto anoche —expresó la sirvienta con voz tranquila—. Ella dijo que solo debería preocuparme por la persona a la que sirvo. Me disculpo, Su Majestad, si mis acciones lo han molestado. Sin embargo… si los eventos de anoche volvieran a ocurrir, haría exactamente lo mismo que antes. Porque es por el bien de Su Majestad.

—No lo vuelvas a hacer.

—Sí, me disculpo.

—Sal ahora.

La sirvienta se arrepintió al instante por lo triste que sonaba su señor, pero sin embargo siguió creyendo que había hecho lo correcto. Aun así, teniendo en cuenta las palabras que la reina Patrizia le dijo anoche, lo más probable es que siguiera las órdenes de Su Majestad.

—Incluso si fuiste llamada aquí, ¿por qué…? —murmuró Lucio en tono triste, su mirada vacía se posó en Patrizia que dormía tranquilamente—. Dijiste que no te sentías bien.

Mientras la miraba con pesar, le acarició la cabeza con cuidado, asegurándose de ser gentil para no despertarla.

Nuevamente le había mostrado su peor lado, sin importar cuanto se esforzará, sabía que no podría tener su corazón, pero aun asi el no queria que ella viera esta faceta suya no de nuevo, si tan solo pudiera evitar estos episodios, quizas podria dejar de hacerle daño.

—Lo siento —le dijo con voz seca—. Parece que solo sigo haciéndote daño.

Patrizia ya estaba despierta cuando la criada entró en la habitación, pero inmediatamente cerró los ojos de nuevo, no queriendo que la situación fuera más incómoda de la cuenta. Por lo tanto, cuando escuchó lo que dijo Lucio, una sensación de disgusto hirvió dentro de ella.

Que frustrante…

Odiaba que él dijera esas cosas. No le gustaba como se disculpaba con esos ojos tristes. Todo sobre él la ofendía.

Ahora ¿Cómo me levanto…?

Dejar de lado esos sentimientos desagradables era su principal problema en este momento. No podía simplemente levantarse, pero tampoco podía seguir fingiendo estar dormida. Patrizia estaba contemplando cualquier otra opción cuando de repente, sin previo aviso, Lucio la levantó rápidamente. Patrizia casi dejó escapar un grito, pero logró contenerlo y se calmó.

—Podría enojarse conmigo otra vez si se despierta… Pero quiero que duerma cómodamente.

Cuando él no la estaba mirando, Patrizia comenzó a morderse el labio.

—Saldré, así que descansa un poco más. —Él la bajó de nuevo.

El sonido de la puerta cerrándose seguido de pasos resonó por la habitación. Fue entonces cuando Patrizia abrió los ojos y tocó en silencio el lugar donde Lucio había estado hace un momento. Se sentía cálido.

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13 thoughts on “Dama a Reina – Capítulo 80: ¿Por qué regresé aquí?

  1. Karina Carcelen Viteri says:

    Que desgracia lo odio y otras veces quiero a Lucio bueno desde un tiempo para aca aprecio al bicho este , para terminar de quererlo solo espero que bote a Rosemoond

  2. Mute says:

    Ambos tienen derecho a comenzar de nuevo, y si el destino de la historia lo dicta, juntos. Estoy ansiosa por ver que pasara en los capítulos siguientes 😮

    • Melya says:

      Creo que es porque entendimos el trasfondo de sus acciones y en los últimos capítulos ha demostrado que verdaderamente se arrepiente de sus acciones. El tiene traumas y enfermedades por lo qué pasó de pequeño y debido a eso fue facilmente usado por la peli roja, pero ha cambiado

  3. Mia says:

    Al principio quería que Patrizia se vengaze de Lucio y de todos los que trajeron a su familia a la ruina, ahora lo único que desearía es que se enamore del prota y se quieran de verdad, me convertí en todo lo que odié jajajaja

  4. Elmy says:

    Cada ves me decepcionas más Patrizia, pudiste ser una excelente reencarnada vengativa, pero te convertiste en una aburrida reencarnada enamorada.

    • Abi says:

      X2
      Aunque si luchó contra lo que siente. Pudo haberlos hecho pagar caro y no me parece justo que sólo la Rosemond termine paguando todo porque Lucio fue tan culpable como ella de todo lo que le pasó a su familia y a ella.
      La traición la decepción hermana.jpg

    • Reyna says:

      Bueno, no puedo decir nada jajaja la verdad vivir bajo la amargura de la venganza y odio no es bueno, todas las cosas caen de acuerdo al orden que de verdad corresponde, patrizia en el fondo sabía que entre más conociera sobre lucio se enamoraría, ya que en cuánto comenzó a tener contacto con el la similitud de ambos la atrajo, así que la verdad no estoy decepcionada de ella, ya que si se dejara llevar por la venganza y odio y tiene un final feliz, cómo que se me haría muy raro verla, en fin, gracias por el pack de capítulos ❤️❤️❤️❤️

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