Un día me convertí en una princesa – Capítulo 4: Lillian York. Athi tiene 5 años

Traducido por Den

Editado por Nemoné y Sakuya


Al final, se descubrió que todo fue el plan de la condesa, pero lamentablemente Athanasia ya había muerto.

Oh, además, Claude, que inicialmente no amó a nadie más que a Jennet, no sintió nada de pena ni remordimiento por su primera hija que había muerto.

Jennet, la protagonista angelical, por supuesto se sintió culpable al pensar en Athanasia, pero lo olvidó inmediatamente después de que su novio Isekiel la consolara en sus brazos.

Y entonces, la historia terminó con un “Viví feliz para siempre hasta que morí”. ¿Realmente crees que no estallaría de ira con eso?

—Awoo.

Me estaba enfadando otra vez al pensar en eso.

Realmente no sé en qué diablos pensaba la autora al introducir como personaje secundario a un personaje con una muerte insignificante.

Una estudiante de secundaria, que parecía ser una gran fanática de la novela, insistió emocionada de que todo eso trataba de enfatizar la apariencia del padre tirano que solo amaba a la heroína Jennet. Incluso no dejaba de decir que la novela no solo hablaba sobre la crianza de la princesa, sino que también reunía todo el romance que les gustaba a las mujeres y por ello era una novela perfecta. Pero para mí no fue tan buena como parecía.

Eso no significaba que me gustara Atanasia, pero sí creía que era mejor que Claude y Jennet. Por supuesto, soy una persona diferente a ella, así que no importa qué, seré feliz antes que nada.

Sin embargo, siento que esto es diferente y no puedo quedarme de brazos cruzados. ¿Por qué? ¡Porque creo que me he convertido en la princesa Athanasia de esa novela!

— ¡Wahh! —De repente me sentí tan triste que lloré fuerte.

Traté de pensar que no era así, pero había un límite para escapar de la realidad.

¡En primer lugar, esto es demasiado parecido a esa maldita novela! Por más que esto sea una molesta coincidencia, no puedo ignorar este extraño sentimiento de “injusticia” que siento.

— ¡Princesa! —Lily entró al oír mi triste llanto. — ¿Por qué llora nuestra Princesa?

Seguí llorando y enterré mi rostro en los brazos familiares que abrazaban mi cuerpo. Para colmo, estos días como he estado en una montaña rusa emocional, al ver el rostro de Lily, me entristecí aún más.

— ¿Tiene hambre?

Lillian York.

La única persona en «Princesa Encantadora» que creyó y defendió la inocencia de la princesa Athanasia hasta el final. Como resultado, muere junto a Athanasia a manos de Claude.

Lillian es la hija de una familia aristocrática bastante prestigiosa como para convertirse en la sirvienta de Athanasia, que no era más que la hija de una humilde bailarina. No obstante, se ofreció como voluntaria para venir al Palacio Rubí y convertirse en la niñera de Athanasia. La razón fue Diana, la difunta madre de Athanasia.

Diana era una mujer muy hermosa, aunque fuera una humilde bailarina, con un atractivo cabello rubio claro como la luz de la luna y místicos ojos color púrpura. Además, también era lo suficientemente habilidosa como para realizar un baile en solitario delante de todos en el banquete del Palacio Imperial. Lily, que estaba cansada de la sofocante vida en el palacio, ve a Diana en la noche del banquete y siente envidia de ella, que parecía tan libre como un pájaro.

Sin embargo, como resultado, Diana entra en la mirada de Claude y acaba convirtiéndose en su rollo de una noche. Es encerrada en el Palacio Rubí y, al final, muere después de haber dado a luz a la hija de Claude.

— ¡Waaaaaaang!

¡Claude, hijo de p**a! 

Lloré descontroladamente.

Lily pareció más desconcertada cuando lloré más fuerte.

—Oh. ¿Princesa, qué sucede?

¡Cómo no puedo llorar si no importa cuánto lo piense, parece que el mundo en el que estoy ahora es el mundo de esa maldita novela!

La amistad de Diana y Lillian fue explicada muy brevemente en la novela, pero me emocionó e impresionó mucho.

Una hermosa amistad como la que vi en Anna de las Tejas Verdes[1], entre la hermosa pelirroja Anne y Dianna, cuando me invitaron a la fiesta de cumpleaños de un compañero de clase cuando era niña. Sí, en realidad no tenía amigos.

¡Por eso admiraba una amistad tan maravillosa! Pero, al final, esta hermana también murió, por apoyar a Athanasia. ¡Waahh!

— ¿Es hora de cambiar el pañal?

¿Eh? ¡Espera! ¡No me oriné!

—No es hambre ni el pañal…

¡Ah, mi inocencia! Comencé a llorar y a mover todo mi cuerpo cuando me desvistió a la fuerza. Por supuesto, no era la primera vez que pasaba por esta situación desde que me convertí en un bebé, ¡pero todavía sigue siendo un shock mental para mí!

—Ha estado llorando mucho estos días.

Lily parecía frustrada porque no sabía por qué lloraba. Pero estaba tan frustrada como ella. Incluso si quiero hablar sobre esta situación, ¡no puedo hablar! ¡Realmente no tengo sueños ni esperanzas!

Ya sea una reencarnación o posesión, es un disparate que me haya convertido en una princesa, ¿pero no es esto demasiado injusto?

Oh, Lillian. ¿Por qué te llamas Lillian? ¿Por qué Diana es Diana? Y… ¿por qué Claude es Claude? Y… ¡¿por qué soy Athanasia?! ¡¿POR QUÉ?!

¡Solo quiero ser Jennet! ¡No quiero ser Athanasia!

—Está bien, Princesa. Estoy aquí.

Lloré sin cesar por un rato más, mientras escuchaba las palabras de Lilly intentando consolarme.

Sí, no tengo más remedio que crecer lo suficientemente rápido para abandonar este maldito palacio lo antes posible. ¡Tiempo, por favor, pasa rápido!

♦ ♦ ♦

Era un día de primavera claro y soleado. A pesar de que nadie cuidaba el jardín del Palacio Rubí, florecían brillantes flores en esa naturaleza.

Corrí entre los pétalos de flores que flotaban en el aire hacia una doncella que pasaba por el pasillo. Agarré ligeramente el borde de su falda.

—Hermana, hermana.

Hoy era el día en que llegaban al palacio diferentes verduras, carnes, mariscos y otros ingredientes para la cocina, así que estaba claro, había terminado de comprobar eso y estaba de camino a hacer otra tarea.

Al llamarla, la doncella me miró. Rápidamente le mostré mi cara más linda, con unos ojos brillantes.

— ¿Puedes darle a Athi un poco de choco, por favor?

Tengo cinco años. Solo cinco. Por eso no estoy avergonzada. No estoy avergonzada… es una m**rda. ¡Qué vergüenza!

— ¿Linda princesa, quiere un poco de chocolate?

— ¡Sí! Me gusta el choco. Muchos, muchos, por favor.

Las mejillas de la hermana doncella se sonrojaron como si hubiera caído por mi ternura y comenzó a rebuscar en los bolsillos del delantal. Era una doncella llamada Hannah que trabaja en la cocina, y sabía que siempre tenía algunos dulces y chocolates para darme.

— ¿Tanto le gusta el chocolate?

— ¡A Athi le gusta el choco! ¡Le gusta muuuucho!

Levanté las manos y dibujé un gran círculo en el aire. Es vergonzoso, pero si podía conseguir un aperitivo con un poco de aegyo[2], esto no es nada.

— ¡A Athi también le gusta Hannah!

—Oh, cielos.

¡Dame! ¡Dame chocolate! 

—Hannah, ¿qué estás haciendo?

Pero mi gran plan para obtener chocolate de mi hermana doncella fue interrumpido por otra persona.

— ¡Seth!

— ¿No escuchaste lo que dijo la Señorita Lillian? Dijo que no le diéramos a la princesa aperitivos cuando quisiera.

La hermana doncella que apareció al final del pasillo era una belleza delgada que daba una impresión fría y que parecía llevar escrito en la frente una etiqueta con su nombre.

Era una hermana doncella llamada Seth, y no era la primera vez que aparecía de repente para evitar que otras hermanas me dieran aperitivos.

—Pero solo es uno.

—Es un problema porque no eres la única que piensa así.

¡Grr, no te interpongas entre el chocolate y yo!

Seth, a diferencia de Hannah, emanaba un aura fría que hacía difícil que las personas se acercaran a ella, pero yo no estaba incluida ahí.

—Hermana mayor.

Esta vez agarré el borde de la falda de Seth y disparé mi ataque ocular.

—Athi quiere comer choco, por favor~~~

El rostro de la doncella comenzó a cambiar sutilmente cuando la miré con mi expresión extremadamente triste.

—No puedo, princesa.

¡Pero sé que tu corazón se está conmoviendo! 

—Realmente no puedo…

Al final, gané.

Un momento después, la hermana Seth se arrodilló para estar a la altura de mis ojos y me dio un puñado de chocolates.

—Es un secreto para la Señorita Lillian.

Lily, que me había estado cuidando desde hace mucho tiempo, me había prohibido recientemente los aperitivos dulces por miedo a que me salieran caries. Por eso era un secreto entre ellas y yo que estaba comiendo el chocolate que me habían dado mis hermanas.

— ¡Graaaaacias, hermana!

Le di un beso en la mejilla, sonriendo alegremente. Vi que su expresión se suavizaba mirando mi linda cara.

¿Viste eso? Esa hermana parece estricta por fuera, pero en realidad es muy dulce.

Kyaaa. Una hermosa doncella fría que solo es cariñosa conmigo. Esto se siente… bieeeen~~

— ¡Oh! ¡Seth, eso es injusto! Hiciste eso a propósito para conseguir un beso, ¿no es así?

— ¿De qué estás hablando? ¿Crees que soy una persona que se mueve por intereses personales como tú?

—Entonces, ¿por qué le diste chocolates a la princesa? Ahh, ¡ese beso se suponía que era mío!

Las dos empezaron a pelear detrás de mí.

Salí corriendo del pasillo en caso de que Lily me viera. Aunque era comer a la carrera, lo más importante era que Lily no me atrapara.

El tiempo pasó rápidamente y ahora tenía 5 años.

Lily me regañaba cada vez que me veía hablando amablemente y de forma formal con las personas que trabajaban en el palacio, pero para mí, esta era la forma en que vivía más fácil y cómodamente en el palacio.

Además, ¿por qué es necesario hablar con clase y elegancia con una princesa atrapada en un palacio como este?

Con mi arduo trabajo, he conseguido que las hermanas doncellas que antes me ignoraban me den refrigerios frecuentemente y me hablen cálidamente. Eso, supongo, que podría considerarse un éxito.

Por supuesto, originalmente era una ofensa a la familia imperial que los sirvientes me hablaran primero, pero no existía tal normal en mi palacio.

Fue cuando comencé a caminar que decidí ganarme su favor.

Antes de eso, las doncellas que me ignoraban eran tan molestas que solía llorar sin razón o derramaba agua haciendo como si fuera un accidente, pero me di cuenta de que una relación amistosa sería mucho más beneficiosa para mí que eso.

Además, ya era suficiente con tener una mala relación con Claude como para molestar a las hermanas doncellas que me maltrataban. ¡Y si esto seguía así, no sería nada diferente de la Athanasia de la trama original!

Lo que jugó un papel crucial al poner en práctica esta idea, fue el hecho de que el oro en mi habitación sin duda estaba desapareciendo. No te rías de mí por velar por mi dinero. ¡Las personas que nunca han sido pobres no saben lo que es eso! Waah.

Todas las personas que trabajaban en el Palacio Imperial eran de familias nobles, pero entre ellos, los que pertenecían al Palacio Rubí eran de familias humildes.

Y eso se debía a que nadie quería venir a trabajar aquí porque el emperador Claude mató a todas las personas en el palacio en el pasado.

Por lo que las personas que eran asignadas a mi palacio y trabajaban a la fuerza, eran de familias cuyo rango era inferior entre la aristocracia, como barones y vizcondes.

En otras palabras, solo aquellos que no tenían poder para quejarse y que no tenían ninguna importancia si estaban vivos o muertos, entraban en mi palacio.

Entre los barones y vizcondes, la mayoría eran de familia que estaban al borde del colapso, y generalmente eran las damas de compañía las que se encargaban de las tareas sin importancia.

Al principio, también vivían en el Palacio Rubí, donde no había signos de una masacre. Pero, después de un año, se dieron cuenta de que el emperador no estaba para nada interesado en mí, quien estaba atrapada en este palacio.

Desde entonces, mi vida ha cambiado y ahora no soy más que una gallina en un corral ajeno[3].


[1] Anne de las Tejas Verdes es un libro escrito por Lucy Maud Montgomery que narra la vida de Anne Shirley, una niña huérfana que gracias a su carácter imaginativo y despierto logra encandilar a todos los habitantes de Avonlea, el pequeño pueblo pesquero ficticio en la Isla del Príncipe Eduardo (una de las entidades federales de Canadá) donde se desarrolla la historia a principios del siglo XX.

[2] ‘Aegyo’ son las lindas acciones que Athanasia hace de “hermana, hermana” y significa actuar de forma linda.

[3] Ser una gallina en un corral ajeno es una frase coreana que hace referencia a una persona que se queda quieta a un lado sin llevarse bien o sin hablar con los demás cuando está con ellos.

Nemone
Por otro lado, me causa gracia como Athanasia insulta a diestra y siniestra.

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9 thoughts on “Un día me convertí en una princesa – Capítulo 4: Lillian York. Athi tiene 5 años

  1. Jarixa says:

    Concuerdo, me encanta el hecho de que a pesar de verse tierna cuando balbucea algo, en realidad está insultando con todo su ser jajaja.

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