Un día me convertí en una princesa – Capítulo 87

Traducido por Den

Editado por Sakuya


Organizar todas las monedas sería una molestia para las hermanas doncellas. Además, me sentía demasiado cansada para mentir en este momento.

Me levanté de la montaña de monedas y me puse de pie sobre la cama, mirando las cosas brillantes frente a mí.

—Supongo que tendré que limpiar todo esto.

Entonces… ¿tengo que pensar que desaparezcan? 

¡Desapareced! 

En el momento en que grité aquello en mi cabeza, todas las monedas desaparecieron sin dejar rastro. Lilly jadeó sorprendida.

Puede sonar gracioso, pero después de usar la magia, también me sorprendí.

Bien. Entonces no tengo que decirlo en alto. Bueno, el libro mágico decía que podía pensarlo. 

—P-Princesa… cómo… —Sus ojos temblaron como si la hubiera tomado por sorpresa—. Podría ser que… ¿usted se deshizo de ellas?

—¡Lilly! ¡Debo haberme convertido en una gran maga! —le dije un segundo después, rascándome la barbilla.

—¿Perdón? —Su voz desconcertada resonó en la habitación.

♦ ♦ ♦

Me perdí en mis pensamientos recordando los eventos de hace unos días. Ja, ja, el rostro de Lilly…

Por un momento pareció como si estuviera pensando si estaba enferma. Por supuesto, después de eso, hice aparecer un ramo de flores y sus ojos comenzaron a temblar de nuevo.

Al final, terminó creyéndome.

Pero era extraño. ¿La magia normalmente era tan fácil como respirar? ¡Ah! ¡Tal vez mis habilidades para ser una gran maga eran muy fuertes! ¡Cierto, Lucas dijo que mi mana era bastante poderoso!

—Princesa, estas son todas las cartas que llegaron para usted.

Lilly dijo que deberíamos mantener en secreto que podía usar magia.

El proceso para convertirte en un mago era extremadamente complicado porque todos tenían que reportarse como usuarios de magia incluso si no trabajaban para el gobierno. Pero durante mi confinamiento, no sería bueno si llamara la atención.

Claude dijo que me mataría si me volvía a ver, y si sabía que podía usar magia, pensaría que la razón por la que pude fingir ser su hija fue por eso.

Lilly no dijo nada de eso, pero eso fue lo que pensé.

—Viendo la fecha, ha pasado un tiempo. Supongo que tomó bastante tiempo organizar las cartas —acepté las que me entregó y vi los nombres.

Veamos. ¿Seis de los miembros de la fiesta de té, una de Isekiel, dos de otros caballeros y cinco de Zenit? 

Cielos. Todos me enviaron solo una, pero Zenit cinco. 

—La señorita Magrita es quien le regaló la cinta, ¿verdad? Debe haber estado preocupada por usted —dijo con una expresión cálida antes de marcharse.

Abrí la carta más reciente de Zenit con una extraña sensación.

¡Ah! ¿De dónde viene este agradable olor? No es de la carta ¿verdad? Huele como si alguien la hubiera rociado con perfume. ¡Y el papel es elegante! El ingenio de la heroína es realmente increíble. 

Y en la carta blanca que tenía una flor, había una elegante escritura que encajaba perfectamente con ella.

«Sé que estoy siendo descortés, pero aun así sigo escribiendo esta carta. Escuché que se despertó hoy. Qué alivio. Estaba tan preocupada por usted que no me podía relajar en ningún momento. No sabe cuánto recé para que se mejorara.»

Aw. Dejé de leer por la ola de emociones que sentí. Pude sentir su preocupación y felicidad por mí.

Ahora que lo pensaba, fue la única persona que se preocupó por mí cuando las otras damas salieron huyendo de Blackie.

«Todas las otras damas están preocupadas por usted. Tras la llegada de Su Majestad, todas nos tuvimos que ir inmediatamente. Después de eso, logré averiguar que estaba inconsciente después de suplicarle al duque Alfius. Todas las otras damas al parecer escucharon que estaba enferma, así que no se lo dije a nadie.»

Oh, entonces eso fue lo que pasó. Lilly me contó que todas las demás están bien, y que Claude las hizo irse una vez que llegó. El hecho de que estaba inconsciente fue un secreto que pocas personas sabían…

Espera, ¿cómo lo supo el duque Alfius? Como era de esperar, no era alguien fácil con quien tratar.

Murmurando entre dientes, terminé de leer la carta. El resto decía que esperaba que me mejorara. Pero ¿por qué envió cinco? Abrí el resto de cartas, curiosa.

«Oí que preguntó por mí. Qué amable de su parte. Estoy bien, así que no se preocupe. Más bien, estoy preocupada por usted. Con el debido respeto, espero que se mejore rápidamente. 

Pd: Si no es molestia, ¿puedo enviarle cartas como estas de vez en cuando?»

«Después de algunas dudas, le escribo mi tercera carta. Por favor, perdóneme por escribirle sin su consentimiento, pero no dijo que no pueda hacerlo, así que decidí seguir adelante. Incluso si soy molesta, por favor, entiéndalo. En realidad, esta es mi primera vez escribiéndole a alguien más que no sea mi familia, así que estoy nerviosa, pero emocionada al mismo tiempo. 

Oh, una vez le escribí a Isekiel, pero es como mi familia. Hablando de él, ¿recibió su carta? También está preocupado por usted. Hace unos días por casualidad vi un sobre en su escritorio que tenía la dirección de la familia imperial. De ese modo, descubrí que le estaba escribiendo. Pero fingí no saberlo porque tampoco quiero que nadie se entere de esta carta. Así que supongo que, en cierto modo, somos una especie de cómplices.»

Leí el resto de sus cartas, divirtiéndome. Me di cuenta que tenía la habilidad de escribir al ver lo graciosas que eran todas. Pero todas eran similares. Comenzaba hablando de lo preocupada que estaba por mí, y después redactaba como si se estuviera dirigiendo a una amiga. Sonreí.

Bueno, los catorce es la edad para hacerlo… ¡Ah! Pensar así me hace sentir vieja de nuevo. Abramos el resto de cartas. 

Las otras no fueron tan interesantes como las de Zenit. Isekiel, los miembros de la fiesta de té y otras personas que expresaban su preocupación por mí.

Después de pensarlo, llevé las cartas que leí desde el sofá al escritorio cerca de la ventana.

Veamos. ¿Tengo papel? 

Nunca necesité escribir cartas porque para las invitaciones a las fiestas de té otras personas las hacían por mí. Así que tuve que registrar los cajones en busca de papel.

Busqué y logré encontrar algo que pudiera utilizar para escribir una carta. Pero no me satisfizo.

No solo Zenit envió una carta elegante, sino que también todos los demás lo hicieron. Si respondía con lo que tenía, ¿no pensarían que soy anticuada y que no soy genial? Además, las cartas que me enviaban olían muy bien. Ah…

Al final llamé a Lilly y le dije que trajera los papeles que se usaban para las invitaciones. Después de elegir los más lindos, me senté de nuevo frente al escritorio y el papel que escogí tenía dibujada una encantadora rosa.

Veamos. ¿Qué puedo decir…? 

Después de pensarlo por un momento, mi mano comenzó a moverse sobre el papel blanco.

«Querida señorita Margrita, 

Lamento la involuntaria respuesta tardía. Guardé bien las cartas que me envió…»

♦ ♦ ♦

Después de eso, Zenit y yo intercambiamos cartas con frecuencia. No había nada que hacer en el Palacio Esmeralda, así que se convirtió en mi nuevo pasatiempo.

—Princesa, se ve un poco más delgada estos días.

—Oh, ¿en serio?

Estaba oliendo la carta de Zenit cuando Lilly hizo ese comentario. Ladeé la cabeza. ¿Perdí peso? Es raro. Estoy muy relajada estos días. Siempre estoy durmiendo y comiendo, ¿no se supone que debería ganar peso? 

—Les diré que preparen las comidas en consecuencia —pero ella tenía una leve expresión preocupada mientras decía aquello.

No, pero si como más, me convertiré en un cerdo. Wah. 

Pero cuando Lilly hacía ese tipo de expresiones, me volvía débil. Simplemente no diré nada. 

—Princesa, ¿hoy también va al jardín?

—Sip. Hace buen tiempo, sería un desperdicio quedarse adentro.

Aunque me preguntó titubeando un poco, sonrió mirando por la ventana. Pero me volvió a observar con un rostro preocupado. Al final abandonó la habitación diciendo que prepararía té.

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