Esta Villana quiere mantener al Jefe Final – Tomo I – Capítulo 17

Traducido por Mochi

Editado por Yuusuke


—Hey, de casualidad, ¿el príncipe Cedric despidió a todas las personas que yo escogí?

Al ver la sonrisa de Aileen, Jasper dio un paso hacia atrás y asintió con la cabeza.

—Sí. Dijo que la gente contratada por Aileen Lauren D’Austriche no eran confiables, y además, eran pobladores de la quinta zona. Me pregunto si esta bien que el príncipe heredero diga algo como eso.

—Parece que ya paró de mantener apariencias.

Seguramente, aún cuando en el fondo los hacía menos, él mostraba indiferencia en el exterior. Sus verdaderos pensamientos eran del tipo que uno esperaría. Aun en esta sociedad, hay momentos donde la gente ocupa mantener las apariencias.

—Bueno, yo creo que solo estaba celoso.

—¿A qué te refieres?

—Mira, por alguna razón, muchos de los oficiales mayores elegidos por usted señorita, son hombres jóvenes de buena apariencia ¿verdad? Tuve la idea de que tal vez, es porque no quiere que ellos se acerquen a la señorita Lilia. Un esclavo del amor, ese hombre.

¡¿En verdad soltó recursos humanos por una razón ridícula como esa?! Sorprendida, los ojos de Aileen se abrieron en shock. Pero no pudo evitar estar agradecida esta vez porque esta vez, los recursos humanos que ella ocupaba para lo que hiba hacer, eran exactamente esas personas que fueron despedidas.

—Pero me ahorro algo de tiempo de pedirte un favor. Como estoy teniendo problemas con los recursos humanos, me preguntaba qué podía hacer sobre ello.

—¿De nuevo tienes algo que quieres hacer?

—Padre me ordenó que compensara las pérdidas.

Después de expandir sus ojos en sorpresa, Jasper silbó.

—Como se esperaba del primer ministro D’Austriche. No tiene piedad ni con su propia hija, ¿o tal vez es porque eres su hija?

—Dile a todos que fueron despedidos, si están de acuerdo, que tengo un trabajo que ofrecerles. Quiero que reparen un castillo y después, que construyan un carruaje. Es un trabajo que se ocupa hacer rápido por lo que serán recompensados generosamente.

—¿En serio? Seguro que saltan de felicidad, me has salvado. Mientras se aferraban a mí llenos de lágrimas dijeron que solo podían depender de la señorita Aileen, que no hay más personas con las que contar.

—Pero, es un trabajo duro. Diles que reúnan solo aquellos que estén dispuestos a hacer cualquier tipo de trabajo.

—¿Segura? Esos tipos están aquí por usted señorita, por lo que ciertamente serán tan hábiles como se espera. Las personas de la quinta zona están llenas de prejuicios y malos hábitos, por lo que solo cuando se les quita el sustento, otros estarían dispuestos en depender de alguien de esas capas.

—Entonces, es magnífico. Sólo falta gente encargada de la medicina, pero, esto, es algo que también tengo que tener en mente. Hora, día y lugar serán los de siempre; ¿esta bien si te pido que medites esto?

—Sí, entendido.

—Además, tengo una cosa más que pedirte señor héroe de la justicia.

Cuando Aileen lo llamó así, Jasper instantáneamente puso una cara de alegría.

—¿Qué pasa? ¿Es algo en especial?

—¿Conoces a un oficial superior llamado Keith? Supuestamente es un asistente del Rey Demonio bastante conocido.

—Claro, pero señorita, ¿por qué mencionas al Rey Demonio de repente?

—Su sueldo no ha sido pagado. Esto solo es una posibilidad, pero creo que alguien se ha quedado con el presupuesto  destinado para el Rey Demonio.

Después de abrir sus ojos, el volumen de la voz de Jasper bajó a ser el de un murmullo.

—¿Es eso verdad? Aun si es el Rey Demonio, sigue siendo un príncipe, y para no estimular a los monstruos debido a inconvenientes en su vida, debería haber un presupuesto razonable fijo ¿verdad?

—Pensé igual.

La imagen del castillo desgastado flotaba en su cabeza. Ella, por ninguna razón, puede pensar que ese sea resultado de usar frugalmente el presupuesto.

—Por ahora, por favor investiga sobre ello. Quien sabe, tal vez encuentres una mina de oro para tus periódicos. Después de todo, es el presupuesto del Rey Demonio.

Normalmente, nadie se atrevería a robar esa clase de cosa. Si se atreven, era la clase de personas que sabían de antemano que Claude no se quejaría sobre ello. Ciertamente, hay más de lo que se ve a simple vista. Jasper asintió obedientemente con la cabeza.

—Entendido. Buscaré sobre ello. ¿Te contacto como siempre?

—Sí, haré una contribución a la compañía. Por favor págame en publicidad.

—Entiendo. Ya veo, ¿el Rey Demonio? ¡Esto será bueno, “El príncipe prohibido que fue privado de su derecho al trono”!

—¿Acaso un héroe de la justicia no es el enemigo del Rey Demonio? ¿No tienes sentimientos mixtos sobre esto?

Para sacar su verdadero motivo, ella lo probó, pero Jasper solo sacudió la cabeza de un lado al otro.

—Nah, no hay nada de eso. Aun cuando su vida fue amenazada varias veces de niño, nunca dejó que los demonios atacaran a los humanos. En vez, se encerró en un castillo abandonado, ¿qué clase de príncipe puede hacer eso? Las contramedidas ante demonios son básicamente inútiles, y esos Caballeros Sagrados en la cuarta y quinta zona, se comportan más como demonios que como caballeros. También escuché que es gracias al Rey Demonio que los monstruos no terminan haciendo cosas malas.

—Vaya, ¿es así?

—Sabes, que sus asistentes son populares. Ese Rey Demonio, escuché que los monstruos aparecen diciendo cosas como “Humanos débiles, dense cuenta sobre el poder de los monstruos” o “¡Arrodillense ante nuestro rey!”, pero se encargan de cosas como desbloquear un camino bloqueado después de una tormenta y limpiar los edificios derrumbados antes de que los Caballeros Sagrados puedan hacer algo.

Ese es Beelzebub… Aileen se preguntó si podía hacer algo sobre la forma de hablar de ese tipo solo para terminar presionando sus dedos en su sien.

Pero, el rey Claude, es cierto. Él es una persona de buen corazón, pero en vez de eso, ¿esto ya no es trabajo? El trabajo de un gobernante.

A Aileen se le puso la piel de gallina. Asumió que eran lo que quedaba de la educación que el actual emperador le sometió. Aileen no podía sacar esa pregunta de su mente no importa cuánto lo intentara, pero en su estado actual no podía darse el lujo de tener esa clase de pensamientos.

—Si ese es el caso, parece que la gente común que son cercanos a los nobles que supuestamente se están llevando los fondos del Rey Demonio para su propio beneficio estarán recibiendo una buena cantidad de fortuna también.

—Sí. Eso es solo porque el Rey Demonio dejó la escena política. Hay una historia que dice que después de darle un vistazo, su belleza no permitirá que lo olvides. Basándose en las fotos que le han tomado, será especialmente entre la población femenina.

—Pon eso como el misterio más importante. Entonces, te dejo el resto a tí.

—Correcto. Ahora que me acuerdo, señorita, ¿cuáles son sus planes?

—Tengo que ir a un lugar.

—Aunque ciertamente tengo curiosidad sobre tu destino, lo que en verdad quiero saber son tus planes a futuro. ¿Ya te rendiste con Cedric? Sinceramente, ya deseaba con ansias ver que se convirtiera en la emperatriz.

Aileen sabía que no había sarcasmo en sus palabras por lo que no se sentía para nada enojada tras esa pregunta. Ella también sabía que si se convertía en emperatriz, debía de tener cuidado siempre con este hombre. Después de todo, él era su fuente de información sobre todas las cosas que suceden en el país. El día en que le sea útil a ella ya no llegará.

Sin embargo, si uno vive lo suficiente, ese día puede que venga.

Por esa razón, decidió que fuera ahora.

—Tengo otras cosas que hacer también. He logrado encontrar un mejor hombre que el príncipe Cedric.

—¿Mande? No, no, ¿pero si solo han sido tres días desde que tu compromiso fue anulado?

—¿El amor no conoce de tiempo sabes?

Aileen rió, partiendo con un elegante paso.

“¡Las mujeres dan miedo!” E hizo como si no hubiera escuchado el comentario de Jasper.

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