Juro que no volveré a acosarte – Capítulo 5: Espero que todo salga bien

Traducido por Devany

Editado por Shiro


De alguna manera, la comida que Marin le sirvió a Violette estuvo realmente deliciosa y ligera. Si el cambio de condimentos no era la razón por la que aquello supiera mejor de lo que recordaba, entonces probablemente se debía a las experiencias por las que había pasado.

Su padre y Maryjun vinieron a visitarla, pero la forma en que les respondió no fue algo que Marin hubiera esperado.

Ya que Violette no quiso verse obligada a asistir a la cena, hizo que le llevaran la comida a su habitación utilizando como excusa su mala salud. Aunque para ser honestos, ni siquiera le importaba que su familia no se molestara en invitarla, ni se preocupara en corroborar que lo que dijera fuera cierto.

Devany
Chale, cuando estás acostumbrada a la mala vida :´c

Marin regreso después de la comida, justo cuando Violette se relajaba de manera ociosa en el sofá. Su nariz podía apreciar el dulce aroma, proveniente de la bandeja blanca, recorrer sus fosas nasales.

—Señorita Violette, el chef le manda estos bocadillos para el té.

—Vaya… Si esos son los postres, yo ya tengo el mío asegurado, ¿verdad?

—De seguro se encuentra cansada, así que déjeme servirle un poco de té.

La simple cena ya la había llenado, pero no podía rechazar tal preocupación hacia ella de parte de los chefs. No sólo prestaron atención a sus preferencias sino que, además de ser menos cantidad de lo habitual, cada plato servido tenía el tamaño adecuado para ser probado en bocados.

—Está bien… Gracias. Realmente lo aprecio.

Aquellos dulces tan deliciosos seguían diciéndole a Violette que los comiera, pero eran tan lindos que no podía evitar dudar al hacerlo. Aun así, comer dulces era lo mejor, especialmente cuando estabas cansado. Si se agregaba el hecho de que esos dulces tenían una apariencia increíble y un sabor de lo más exquisito, se podía notar la obvia preocupación de los chefs hacia ella con sólo verlos.

—Fufu, voy a subir de peso.

Todos sabían que no era bueno cenar demasiado, especialmente por la noche. La mayoría de las mujeres evitarían comer cualquier cosa, en especial dulces, ya que necesitan controlar su figura. Por supuesto, eso también aplicaba para Violette, quien en estos momentos cuidar de su peso era algo primordial, pues desde que regresó tuvo que guardar varios de sus vestidos de diseñador en el armario al ver que no le quedaban como antes.

Si ella viera su peso en una báscula, sería muy obvio el resultado. Por lo que era algo que preferiría evitar.

—Señorita Violette, usted debería subir un poco de peso. No en el área del pecho, pero sí alrededor de su cintura y muslos.

—No seas irrazonable, no es como si hubiera… elegido tener un cuerpo como este.

—Si su sarcasmo va dirigido hacia mí, entonces lo recibiré.

—¡No!

Contrario al atractivo de Violette, Marin tenía una figura más ligera y delgada. Ella no se quejaba de su peso pues no era algo que realmente le importara. Para Violette, aquellos rasgos eran muy venerables. Era cierto que tener el pecho grande y la cintura delgada se consideraba hermoso, por lo que muchos anhelaban poder tener esos atributos. Sin embargo, ella de verdad no deseaba tener tal belleza, ya que sabía que no siempre le acarrearía cosas buenas… por lo que la rechazaba con todas sus fuerzas.

—Bueno, para ser honestos, no puedo estar celosa de usted. Ya que sé que la señorita Violette también tiene que lidiar con sus propios problemas.

—Me alegra que me conozcas tan bien…

Preferiría olvidar todas aquellas memorias desagradables del pasado, pero le era inevitable el recordarlas. Cada vez que iba a alguna fiesta social, siempre era ella la que recibía toda la atención. La mayoría de esas atenciones estaban dirigidas a su cuerpo. En aquel entonces, no entendía lo que significaban esas miradas que atravesaban su piel pero, ahora que lo más importante para ella era el mantener un perfil bajo, preferiría evitar cualquier atención innecesaria. Lo mejor para evitar esos incidentes sería que se cuidara… Pero no haría daño comer un poco, después de todo, le era imposible asegurar qué sucedería de ahora en adelante, pues ya sabía de primera mano que no siempre lo que deseabas se hacía realidad.

—A partir de ahora, estaremos viendo a esa chica ¿verdad?

Al escuchar el comentario, prefirió guardar silencio. Esa chica a quien se refería no era otra que la misma Maryjun.

No tenía ni idea de en qué momento empezó todo… pero como mínimo sabía que en su vida pasada causó muchas disputas debido a su riña con ella, pero con su situación actual, no tenía ni idea de cómo resultarán las cosas esta vez.

En ese entonces, Violette estaría tomando su primer bocadillo de té mientras despotricaba sobre cómo Maryjun, siendo la humilde hija de una concubina, tenía el descaro de hablar con la persona que ella amaba. Recordaba haberla lastimado al declarar aquéllo sin haber tenido en cuenta sus sentimientos.

Ugh, me duele la cabeza de sólo recordarlo…

Se decía que el amor era ciego, y ella creía que quien dijo esas palabras estaba en lo correcto. Violette había perdido todo uso de razón cuando de Maryjun se trataba. Incluso si ella era la hija de una concubina, no cambiaba el hecho de que ambas compartían la misma sangre de la familia Vahan. Pudiera darse que Violette aún no estuviera del todo convencida, pero Maryjun sin duda también era «hija del duque Vahan».

Ahora que lo pienso, creo que realmente heredé la sangre de mi madre.

Después de todo, heredó el mismo rasgo de su madre; dedicar su vida por amor sin importar las consecuencias ni las circunstancias. En cambio, fue Maryjun quien heredó el talento de su padre. Violette en cambio sólo contaba con la belleza sin igual de su padre y la obsesión de su madre. Teniendo en cuenta este último rasgo, se podría decir que fue víctima de la travesura de Dios. Por supuesto, antes cometió errores por seguir su corazón, pero ahora se guiaría por su cabeza.

—Yo, Marin, estoy del lado de la señorita Violette.

—Gracias, pero no tienes que preocuparte por eso. No necesitamos involucrarnos, ya que padre será el que se encargará de todo lo que respecta a ella.

Diciendo eso para que Marin no se preocupara más por el tema, Violette siguió reflexionando sobre ello. No necesitaba hacer nada, y no quería interponerse en el camino de Maryjun. Sin embargo, sabiendo que varios sucesos serían causados no sólo por ella misma, no era prudente quedarse de brazos cruzados cuando otras personas dijeran algo.

—Desearía que todo resultara sin problemas, pero…

Su deseo, el cual era más parecido a una oración a Dios, sin que nadie supiera, se hundió en lo más profundo de su corazón.


Devany
No sé si ya lo había dicho pero quiero dar un agradecimiento especial al scan en inglés ISO translations y a su traductora Mii, quienes me permitieron tomar este proyecto, los amo <3. Recuerden que si están ansiosos puedes ir a leerlos, de igual manera trataré de actualizar más seguido, juejue uwu.

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2 thoughts on “Juro que no volveré a acosarte – Capítulo 5: Espero que todo salga bien

  1. Yinett says:

    Yay!! más caps! No me hubiera dado cuenta si no es por el comentario de Shiro del cap 2 😅 Extrañé el meme :’v
    Gracias por su trabajo.

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