Katarina – Volumen 4 – Capítulo 2: Donde nos lleva el viaje (6)

Traducido por Maru

Editado por Sharon


Al escuchar lo que parecía ser un grito de agonía, salí volando de la cama.

La luz del sol ya estaba entrando por las ventanas. Por un instante, me asusté. ¡Estaba en un lugar que no reconocía! Pero rápidamente me di cuenta de que era la posada en la que habíamos pasado la noche anterior. En las otras camas de la habitación, María y Lahna seguían dormidas.

Sentí que había tenido un sueño aterrador. Me limpié las gotas de sudor de la frente, e incapaz de volver a dormirme, salí de la habitación.

Aunque todavía era muy temprano en la mañana, las personas que vivían en esta ciudad ya estaban en pie. Podía escuchar sus voces desde fuera de la posada. Las visitas rurales que me saludaban cuando miraba por la ventana me recordaban mi hogar en mi vida pasada.

Cuando la nostalgia se apoderó de mí, decidí salir un poco fuera, todavía vestida con mi pijama. El olor del sol y los campos hacían cosquillas en mi nariz. Finalmente sentí que me calmaba un poco, a pesar de la pesadilla que había tenido, así que me quedé un rato ahí, admirando el paisaje.

—¿Katarina? —me llamó una voz desde atrás.

Me di la vuelta y me encontré con Jared. El príncipe normalmente vestido de manera impecable parecía no estar completamente listo para el día; parecía un poco descuidado. Pero a pesar de eso, exudaba un aura única y seductora. Como se esperaba de él.

—Buenos días. —Aunque estaba en pijama, hice mi mejor esfuerzo para ofrecerle un elegante saludo… solo para que me respondiera con una expresión de sorpresa.

—Katarina… ¿Qué le pasó a tu cabeza? —respondió.

—¿Eh?

¿Qué le pasaba a mi cabeza? Jared sonrió con tensión mientras, con lentitud y algo de vacilación, se acercó a mi cabeza.

—Esto está atrapado en tu cabello… —dijo extendiendo algo en su mano.

Miré el objeto, solo para descubrir que no era nada más que las semillas que había encontrado ayer.

¿Eh? ¿Semillas espinosas?

Me pasé las manos por el pelo en pánico, solo para descubrir que realmente estaban dispersas por toda mi cabeza.

¿Cómo pasó algo como esto? Recuerdo que todas las semillas que encontré estaban pegadas en el oso, que intentó quitárselas desesperadamente.

¡Ah! Es verdad… ¿Qué pasó con las semillas que se atascaron en el Oso Feo, entonces? Ahora que lo pienso, María se ofreció a tirarlas, sólo para que el oso respondiera con un gesto que parecía decir que lo haría él mismo… Pero no recuerdo haberlo visto tirarlas.

En otras palabras… Lo más probable es que esto fuera obra suya.

¡Ugh! ¿Justo cuando se lo devolví va y me devuelve en favor? ¡Lo tengo! ¡El oso contraataca! ¡He sido demasiado descuidada!

Golpee el suelo salvajemente con ira.

Jared simplemente se quedó quieto, mirándome mientras apretaba mis dientes y pisaba con fuerza a intervalos extraños.

Mi ira disminuyó después de un tiempo y Jared comenzó a quitar las semillas de mi cabello. Naturalmente, había tratado de hacerlo yo, pero no podía ver dónde estaban y nunca fui buena en este tipo de cosas, así que no pude quitarlas del todo.

Por otro lado, él siempre tuvo buen ojo para los detalles y era bastante diestro con las manos. Sus suaves y largos dedos pasaron por mi cabello y pronto desaparecieron las semillas.

—Ahí tienes, Katarina. He eliminado hasta la última —dijo antes de darme varias palmaditas en la cabeza.

—Muchas gracias —respondí sonrojándome por razones desconocidas.

—De nada. Por otro lado… ¿qué estás haciendo aquí fuera a esta hora del día?

—Ah… sí. Tuve una pesadilla y me desperté…

—¿Una pesadillas, dices?

—Sí, realmente no lo recuerdo muy bien… Pero fue realmente inquietante.

Solo recordando lo poco que podía del sueño me provocaba escalofríos. Crucé mis brazos, sosteniéndome con frustración.

La expresión de Jared se nubló un poco.

—Como pensaba. Por supuesto que estarías preocupada de alguna manera. —Sorprendida, me quedé mirándole sin comprender. —Si bien él es el oponente más problemático para mí, es un miembro importante de tu familia, sin duda. Originalmente, había planeado ser un poco más agresivo en mi enfoque durante este viaje. Pero supongo que debería contenerme.

No entendía de lo que estaba hablando. Al ser testigo de mi confusión, Jared me sonrió, pareciendo un tanto solitario.

—Y luego está eso también… Finalmente lo habías notado, y luego te fuiste y olvidaste todo al parecer. Y así… Katarina, supongo que es suficiente, por ahora.

Jared de repente se acercó a mí, tirándome con ambos brazos. Antes de que me diera cuenta, me estaba abrazando con fuerza.  Fue muy sorprendente y repentino, sí, pero sentí que mis temblores cesaban cuando me sostuvo en sus fuertes y cálidos brazos.

Maru
Vaya, vaya... Me gusta esta proactividad, Jared. AUNQUE ELLA NO SEPA QUÉ SIGNIFICADO TIENE

Sharon
Dios Katarina, justo cuando pensamos que te habías dado cuenta, vuelves a tu estado de incomprensión… Por eso es que no te graduas de ser Bakarina

Ah, ya veo. Está tratando de consolarme. 

De verdad es una persona amable en su interior. De hecho, estaba rodeada de gente amable y gentil. Realmente fui bendecida.

Permanecí un tiempo en el abrazo de Jared… Sólo para ser arrastrada de repente. Por lo que pude ver, él no me soltó intencionalmente, así que supongo que alguien lo alejó.

—Ah, buenos días, príncipe Jared, señorita Katarina —dijo Sora, que ahora estaba de repente  a mi lado.

—Sora. Seguramente podrías pasar por alto algo como esto, ¿no? —dijo Lahna con una expresión de dolor en el rostro.

—Simplemente estoy haciendo mi trabajo —contestó mientras reía.

—Siento que hay más que eso, tal vez —dijo Jared mientras su mirada recorría a Sora.

Pero la sonrisa de Sora no vaciló.

—Nada de eso, príncipe Jared.

Como de costumbre, no tengo idea de lo que pasa entre los dos. pero tan pronto como mis escalofríos se fueron, ahora estoy hambrienta.

Al escuchar el fuerte sonido de mi estómago, ambos sonrieron irónicamente y me dirigí de regreso a mi habitación.

♦ ♦ ♦

Cuando volví, me cambié de ropa y fui al comedor, me senté a desayunar y, una vez llena, examiné rápidamente el asunto en cuestión, encontrando al culpable que había puesto las semillas en mi cabello. Como era de esperar, no era otro que el Oso Feo.

El oso tenía una excusa, afirmando que accidentalmente había derramado las semillas sobre mí después de reunirlas en una pila. Era mentira, por supuesto. Para registro, él no podía hablar; así que explicó la cadena de eventos a través de gestos.

¡Nadie más sabía acerca de su verdadera naturaleza, así que todos le creyeron! Por mucho que quisiera, no podía simplemente declarar que era una completa mentira y que era obvio que lo hizo a propósito. Después de todo, le arrojé las semillas de forma similar para empezar.

Al final, el oso y yo sufrimos por igual. No estaba contenta con la situación, pero no había nada que pudiera hacer al respecto ahora.

Y así, todos nos subimos al carruaje, oso incluido, y nos pusimos en marcha de nuevo. Este era el tercer día de viaje. Lahna señaló que pronto alcanzaríamos las fronteras rurales del reino. Si seguíamos así, podríamos terminar ingresando en el territorio del país vecino. Honestamente, no esperé que Keith viajara tan rápido. Era sorprendente que hubiera llegado hasta aquí. ¿Estaba en lo cierto el Oso Feo? ¿Estábamos siguiendo realmente sus pasos?

En esta vida, nunca había puesto un pie fuera del país donde nací, aunque tampoco era como si lo hubiera hecho en mi vida anterior. Japón era una isla después de todo. De todos modos, el reino en el que reencarné era grande y desarrollado, por lo que siempre me había mantenido dentro de sus fronteras.

Jared y Alan eran otra historia. Habían estado en muchos viajes diplomáticos en el extranjero, aunque por lo general los otros reinos nos visitaban, dado que nuestra tierra era más grande.

Si manteníamos nuestro ritmo, pronto estaría en mi primer viaje a través del país en esta vida. Aunque eran reinos extranjeros, la gente hablaba el mismo idioma y tenía una cultura similar, por lo que no sería muy diferente. Y a diferencia de mi vida anterior, no necesitábamos pasaporte ni ningún documento. Aun así, ir al extranjero era algo nuevo y estaba entusiasmada ante la perspectiva. Me preguntaba cómo serían las tierras vecinas.

♦ ♦ ♦

A cierta distancia de una ciudad antes del último asentamiento del reino en sus fronteras, Sora decidió salir por su cuenta nuevamente y recopilar información.

—También me gustaría ir —dije en respuesta. Hasta ahora, me había emparejado con Lahna. De nuestra conversación anterior, parecía que la forma de vida de Sora era como la de un espía, del tipo que se veía en las películas. Quería verlo en acción al menos una vez.

Pero cuando hice mi declaración, Jared habló de inmediato.

—Te acompañaré, Katarina.

—Ya veo. —Jared también quiere observar de cerca las técnicas de Sora, ¿eh?

Pero Sora fue más rápido en negarse.

—En ese caso, príncipe Jared, por favor realice su búsqueda en la dirección opuesta, si lo desea.

—Entonces, acompañaré a Katarina —respondió él. —Seguramente usted solo será suficiente para realizar la búsqueda en dicha dirección.

—Pero ya ve, estoy más acostumbrado a lugares como este, y como tal, la señorita Katarina estará más segura conmigo.

—¿Es así? Sin embargo, no puedo evitar pensar que trae una sensación de peligro.

—Seguramente bromea, príncipe Jared. Soy al menos, más caballero que usted.

—Estoy muy sorprendido de que haga ese tipo de afirmación. Después de todo, ya he escuchado de Katarina los detalles de sus acciones durante el incidente.

Lahna, aparentemente ajena a toda la atmósfera entre esos dos, pronto intervino en su conversación (que no entendí en absoluto).

—No tengo claro de qué hablan los dos exactamente, pero es una pérdida de tiempo pararme a hablarlo. Como dice Sora, está más acostumbrado a lugares como este, por lo que Katarina debería quedarse con él en esta excursión.

Y con eso, ella selló el trato sin esperar a que nadie en particular diera su opinión.

Jared parecía disgustado hasta el final.

—Realmente lo entiende, ¿no? Soy el legítimo prometido de Katarina —le dijo a Sora. Luego se volvió hacia mí, y me repitió varias veces: —Ten cuidado de ahora en adelante, Katarina.

Todo fue demasiado para mí.

—¡Lo entiendo, lo entiendo! ¡No interferiré en su cuestionamiento, ni en su trabajo! ¡Tampoco me perderé! —dije sacando mi pecho mientras lo hacía. Jared, por alguna razón, simplemente respondió con una mirada distante.

Sharon
Bien, hora de las apuestas. ¿Cuánto creen que tarda en perderse? Porque es claro que va a suceder

Y así, ahora Sora y yo partimos hacia la pequeña ciudad con la esperanza de encontrar alguna información sobre Keith. Tal vez fue porque estábamos mucho más cerca de la frontera, pero la sensación general era muy diferente a la ciudad anterior. Como era tan pequeña, no había muchas tiendas, pero había todo tipo de plantas que nunca había visto. Mis ojos vagaron sobre la extraña arquitectura en los edificios que nos rodeaban. Estaba mirando a mis alrededores sin siquiera darme cuenta.

Cuando se percató de ello, una leve sonrisa se dibujó en el rostro de Sora.

—¿Todo esto es nuevo para ti?

—¡Sí! Cada una de las ciudades en las que hemos estado hasta ahora ha tenido algo nuevo. Y ésta tiene todo tipo de cosas desconocidas para mí. Después de todo, nunca antes había estado fuera de la capital, por lo que un viaje como este es realmente diferente para mí.

—Ahora que lo pienso, mencionaste algo así. —Sora se echó a reír con fuerza.

—¿Qué pasa?

—Ah, bueno, nunca pensé realmente que haríamos un viaje como este, ¿sabes? —dijo tras volver a su forma normal de hablar.

Ahora que lo menciona, recordé haber escuchado las historias de Sora sobre sus experiencias en el extranjero durante ese tiempo que pasé con él, y ahora se había convertido en realidad. ¡Tan pronto!

—Vivimos en mundo diferentes. Pensé que nunca podríamos estar juntos así, jeje.

¡Como lo dijo en aquel entonces! Y respondí igual que antes.

—¿De qué estás hablando? ¡Estamos en el mismo mundo, tú y yo!

—Sí, aquí estamos, haciendo un viaje como este, juntos después de todo. Y esto también es gracias a ti

Sora sacó un objeto de aspecto familiar del bolsillo. ¡Era el broche azul de piedras preciosas que le había dado antes!

—¡Guau! Lo guardaste todo este tiempo.

Era solo un recuerdo que había comprado durante el festival escolar, y que no valía mucho, por supuesto. Pero me hizo feliz que lo guardase.

—Por supuesto que lo hice. Es una piedra especial, ¿sabes? Del color de tus ojos y los míos. Lo atesoraré por siempre.

Sora me sonrió con una inocente sonrisa, como la que vi en ese entonces. En comparación con la sonrisa refinada que había puesto durante este viaje, ésta le sentaba mucho mejor.

—Jaja, ¿ves, Sora? ¡Esta sonrisa te queda mucho mejor que la educada que has tenido durante todo este tiempo!

Sora se congeló en respuesta, sonrió y de repente, me tomó en sus brazos.

¿Eh? ¿Qué es esto de repente? ¿Un abrazo? Mmmm… Ahora que lo pienso, algo similar sucedió antes. ¿Podría ser? Sora es extranjero después de todo. ¿Es algún tipo de saludo extranjero?

Sora simplemente me sonrió otra vez mientras estaba de pie, clavada en el suelo. Sin embargo, su sonrisa fue un poco más reservada esta vez.

—¿Realmente eres algo, eh? ¿Cómo tienes tanta destreza para atrapar muchachos a diestra y siniestra?

¿Atrapando? ¿Ah? ¿Atrapando… pescado? ¿Cómo terminamos hablando de pesca?

—¡Y realmente no estás para nada en guardia! No es de extrañar que el príncipe Jared esté tan preocupado. —Con eso, Sora me liberó de su abrazo. —Honestamente, me gustaría seguir paseando contigo más tiempo… pero sería un dolor si el príncipe Jared nos encontrara, ¿eh? ¿Continuamos nuestro interrogatorio entonces, señorita?

—Ah… está bien.

No entendí realmente cómo había resultado esta conversación de esta manera, pero suponía que lo había querido como un saludo, ¿verdad? ¿Y qué era todo eso?

—Bien, supongo que todo está bien.

Después de eso, nos dirigimos  la ciudad, vagando y buscando cualquier información sobre el paradero de Keith.


Maru
No puedo con tanta densidad. Te zarandearía si pudiera, Katarina. Solo puedo decir... F por todos los husbandos

Sharon
F por Jared… Lo que tiene que soportar el pobre… Y justo cuando había hecho progreso…

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9 thoughts on “Katarina – Volumen 4 – Capítulo 2: Donde nos lleva el viaje (6)

  1. Cerberus Auditore says:

    Enserio les voy las facturas del doctor
    Ya van 2 veces que me mandan a urgencias por contusiones de tanto que me doy de topes contra la pared al estar leyendo la densidad de bakarina-sama

  2. francheskmpos says:

    jaja Dios no puedo con esa mujer
    pobre Jerad sigo animandolo la necesita…

    Muchas gracias por el capitulo

    • Jone Michaelis says:

      Por cierto, muchas gracias al patrocinador y a ustedes que traducen las densas aventuras de Bakarina :”v

  3. Atelier Otaku says:

    Ojalá que encuentren pronto a Keith y dejen de perder tiempo por ahí, que se que ellos no lo saben pero es que el mientras esta sufriendo!!!!
    Y el oso feo yo creo que es un perro y por eso odia a Katarina

  4. Hikaru says:

    Me gusta mucho Sora y Keith >_< pero seguramente Bakarina se quedara con Jared. A menos que elija la ruta harem 7w7 okno si ya es dificil con Jared no me imagino con los demas xd

  5. Khrystal MeL says:

    Extrañaba esa densidad, la cual la hizo ganarse el título de Bakarina, tengo sentimientos encontrados en este arco me gusta y alegra los momentos de comedia y romance, pero no puedo estar completamente feliz debido a la situación de keith, espero y lo salven pronto porque me siento muy mal po el
    Gracias por el capítulo

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