La Princesa derriba banderas – Capítulo 76: La plática vana de la Princesa reencarnada

Traducido por Yousei

Editado por Sakuya


Dejando a Mia con la señorita Bianca, salí solo para verme rodeada de un montón de personas.

Por supuesto, no solo Onee-sama y Klaus, pero también los marinos y Paul. El estrecho pasillo estaba atestado de personas.

— ¿Cómo se encuentra?

— ¿Ella está bien?

—Sí, ella está durmiendo en estos momentos.

Dije suavemente y apreté un dedo contra mi boca.

Entonces todos cerraron la boca con sus manos. La imagen de la enorme figura de Paul cubriendo su boca con ambas manos era algo tierna.

Entonces comencé mi explicación a las personas reunidas frente a la habitación.

Si alguien no había dormido bien y estaba expuesto al sol radiante, el síntoma de deshidratación leve aparecería.

Una vez que su conciencia regrese, debíamos hacer que bebiera agua. Si su complexión aun no mejoraba, entonces deberían descansar apropiadamente.

—Ella no está en peligro, ¿cierto?

—No soy un doctor, por lo que no puedo afirmarlo con seguridad, pero creo que ella mejorará cuando duerma lo suficiente.

—Comprendo.

Onee-sama a mi lado soltó un suspiro de alivio. Los marineros también relajaron sus expresiones.

Como un río lentamente volviendo a su cauce, los marineros comenzaron a regresar a sus puestos, pero detuve al marinero que nos había guiado anteriormente.

— ¡Disculpe!

— ¿Qué ocurre, damita?

—No quiero que Mia se mueva demasiado, por lo que me gustaría tomar prestada esa habitación si es posible…

—Por supuesto que puede. No se preocupe por algo como eso.

— ¿Pero no se supone que esta habitación ya está asignada a alguien más?

Para un camarote que no está en uso, había un conjunto de ropa de cama preparado. Estaba muy limpio y el aire no estaba viciado.

Cuando dije eso, el marinero me miró. Cuando le pregunté cuál era el problema, él negó con su cabeza en respuesta.

—No, es como tú dices. La habitación le fue asignada a alguien más, pero está bien porque esa persona ya cambió su reservación.

— ¿En serio?¡Muchas gracias!

—Sí, el cliente lo aceptó fácilmente.

Cuando le pregunté cómo podía hablar con esa persona, el marino golpeó su mano.

— ¡Es cierto! En ese caso, parece que aún queda un poco de su equipaje en el camarote. ¿Quieres ir a dejárselo en mi lugar? 

—Esta bien.

Si era solo esto, entonces debería estar bien. 

Caminé silenciosamente dentro de la habitación para no despertar a Mia y comencé a buscar por dicho equipaje. Recogí una bolsa de tela al final de la habitación y regresé con los miembros de la tripulación.

Me guiaron a cubierta.

Pensé que me encontraría con la señorita Flora aquí, pero no la ví por ningún lado.

— ¡Señor! ¡Está aquí!

Un marino, nos hacía señas, llamándonos con una voz ronca.

Intente mirar tras el marino. Pude ver una figura, pero no podía decir si este “señor” era un hombre o una mujer, porque su capucha cubría todo su rostro.

—Esta señorita trajo todo el equipaje sola, ¿sabe?

El marinero me dio los pulgares en alto. 

Me incliné suavemente y miré a la persona.

De cerca, podía decir que podía ver porque podía ser considerado un hombre. El medía alrededor de 190 cm de alto. No podía descartar que fuera una mujer muy alta, pero la línea de su quijada decía otra cosa.

Sin embargo, a pesar de que miré desde abajo, no pude ver su rostro.

—Gracias por cambiar su habitación.

Le entregué la bolsa mientras le agradecía.

Él negó con su cabeza dando a entender que no le importaba, pero no dijo una palabra.

Mientras pensaba que él podía ser un superior retirado, recordé la carta que había recibido de Greog. 

El clan de farmacéuticos… ¿No era así el clan Kua? Ellos escondían su apariencia bajo una capucha y sólo hablaban cuando era necesario. Justo como escribía la carta.

Hice una sonrisa torcida mientras lo pensaba. Era demasiado fácil.

¿Un miembro del clan Kua en la misma nave que había abordado? ¿Qué clase de oportunidad milagrosa era esta? ¿Cómo podría haber pasado siquiera?

Después de todo, no es infrecuente usar una capucha bajo el sol. Con eso en mente, me despedí.

♦️ ♦️ ♦️

— ¡Damita! ¿Estaba aquí?

—Hola.

—Oh, hola. Nadie la está molestando ¿cierto?

El marino que vino a dejar las cosas a la cocina acarició mi cabello con una sonrisa en su rostro. Sin embargo, los otros que estaban a cargo de la cocina incluyendo a Paul, suspiraron cansadamente en su lugar. 

—Por favor salgan cuando terminen. Se está poniendo apretado aquí.

Paul los echó como a insectos.

De hecho, además de Paul, había otros tres, estaba yo, y Onee-sama ayudando en la cocina. Puesto que estaba tan estrecho, enviaron a Klaus a la habitación de al lado. La señorita Bianca decidió quedarse… Esperar… No, al parecer estaba bastante insatisfecha consigo misma.

—Bueno, ¿señorita por qué no acompaña a este viejo? Puedo hacerle un tour por el nido de cuervos, ¿sabe?

— ¡Cállate! Eres el tercero que le dice eso. ¿No puedes salir de inmediato?

Elevando su voz, Paul corrió hacia el marino, lo tiró y lo echó de la cocina.

Hubo un par de quejas desde afuera, pero fueron ignoradas sin piedad.

—Eres bastante popular, Mary.

La Onee-sama que estaba trabajando frente a mí me dio una sonrisa mientras se burlaba.

Dejé de sacar las semillas de frijol y lo miré seriamente.

—Cree que es divertido, ¿no?

—Bueno, sí, por supuesto.

No tenía caso llorar sobre la leche derramada, pero no iba a decir nada que llamara la atención. Me di cuenta de mi derrota. Nunca habría pensado que mi mayor enemigo esta vez sería mi propia boca.

Onee-sama me miró mientras yo inflaba mis mejillas y parpadeaba. Los empujé con un dedo y le di una sonrisa divertida.

Al día siguiente, tras el colapso de Mia, nos presentamos y nos llevamos bastante bien.

Su nombre era Wolf Lucca. Tenía 27 años de edad y era soltero.

Contrario a la impresión que daba de ser alguien difícil de acercarse, él era una persona muy amigable, un excelente oyente y hablante. Además, puesto que la cocina era su hobby, hablar con él era divertido. Creo que me tomó tres días para conocer completamente a Wolf.

—Eres amada por todos, se feliz.

Su rostro aterrador podría suavizarse con su sonrisa. Con una mirada gentil, podía sentir tanto el encanto de un hombre como una mujer de él.

Era extraño, pues su apariencia era completamente masculina.

—…No recuerdo haber hecho nada para merecer eso.

— ¿De qué hablas? Todos en la nave saben que salvaste a la sirvienta, ¿sabes?

— ¿Pero eso no debería importarle solo a Mia?

Mia durmió profundamente 3 horas después de eso.

Cuando se levantó completamente recuperada, ella nos agradeció a todos.

—Eso no es todo. Probablemente tiene algo que ver con la princesa egoísta a la que estaba sirviendo.

Era como él decía, la señorita flora había estado bastante tranquila últimamente. Para ser exactos, ella no salía de su habitación.

Wolf decía que todos los pasajeros y marineros la miraban fríamente y que esa era la razón.

No sabía si me arrepentía de mi decisión, pero creo que era bueno que Mia no hubiera sido castigada.

—Todos confían completamente en ti como una pequeña doctora, ¿no?

—Por favor detente…

Sostuve mi frente y murmuré derrotada.

Eso era correcto.

Desde ese punto en adelante, si alguien fuera a cortarse el dedo, me llamarían para ayudar. Incluso si no soy un médico, no me escucharan.

—Incluso, aunque les dije que no soy un médico…

—Eso es un hecho. Con tu conocimiento en medicina y enfermedades, no convences a nadie.

El conocimiento que Lady Irene me había entregado y la información sobre la medicina cacera, había sido contraproducente.

Si había una herida mayor, entonces podría recomendarles ver a un verdadero médico. Pero si era una pequeña quemadura o rasguño, yo podría tratarlo en el acto.

Lo que va se regresa.

Mejor aún, dejemos en que vengo de una familia de farmacéuticos. Sí.

—Como pensaba, el Reino de Nebel es maravilloso.

— ¿? 

La charla cambió tan abruptamente que moví la cabeza confundida. ¿Por qué hablaba de Nebel tan repentinamente?

—Si pequeñas como tú pueden aprender farmacologías, entonces es asombroso. Una vez llegues a otro país, te darás cuenta de lo bendecida que has sido con ese increíble ambiente.

Wolf dejó de trabajar y me miró una vez se percató de mi mirada curiosa.

—En la mayoría de los países, se cree que no es necesario que las mujeres aprendan. Incluso sus propias hijas, pocos padres les enseñan algo, menos aún farmacología. Las niñas se casan, y se contentan pensando que han ayudado a su familia.

Puesto que estudié la historia europea en Japón, que Nebel tuviera una costumbre de ese tipo no sería tan descabellado.

Pero pensando acerca de eso. Yo salgo de la estadística por haber nacido Princesa. No solo bordado y matemáticas, pero también aprendí astronomía, farmacología, historia del lenguaje y muchas otras materias.

—Países con mujeres que ostentan posiciones de poder son limitados. Incluso Nebel, se dice que hace tiempo atrás Flamme fue construido como una sociedad centrada en la mujer.

Como él dijo, Flamme tenía el retazo de haber sido un matriarcado, pero se había transformado en algo más.

Incluso si una mujer heredaba el trono, era el Rey quien era su esposo el que ostentaba el verdadero poder. Era un país donde el Rey aún podía tener múltiples esposas, un sistema que se asemejaba al antiguo Egipto. 

A pesar de que la actual Reina era amada por su gente, e incluso a pesar de que el gobierno es estable, era injusto comparar la sangre real con la de los ciudadanos normales. Al parecer, era un ambiente difícil para una mujer que quisiera trabajar.

Lady Irene ostentaba el título de Director Magistral. Que, desde el punto de vista de otros países, podía considerarse una posición asombrosamente alta.

—Nebel está bendecido, ¿no?

Murmuré, y Wolf me dio un enorme asentimiento.

—Eso es verdad. El clima es amigable y la tierra es rica, pero más aún, ha sido bendecido con grandes gobernantes.

— ¿Gobernantes?

¿Ahora estamos hablando de padre?

—Es correcto. Pese a que Nebel ha sido bendecido con muchas cosas, el hecho de que se dieran cuenta de la importancia de las mujeres, o del hecho de que alguien sin importar su género se le puede otorgar cualquier estatus dependiendo de sus habilidades, todo es gracias a su actual Rey. He oído que el príncipe, el heredero del trono, es una persona capaz con una personalidad sincera. Con eso, el futuro luce prometedor.

No podía creer la historia que estaba escuchando sobre mi hermano y mi padre.

—Entonces, ¿ellos de verdad son personas asombrosas?

—Oh, lo dice como si no fueras uno de ellos.

— ¿Eh…?

No pude entender sus palabras por un segundo. Así que levanté mi cabeza en un latido

¿Qué dijo?

¿Quizá me parezco a alguien?

Lo miré fijamente, asustada de que el supiera que no soy quien digo ser. El sudor frío bajaba por mi espina que estaba extremadamente tensa.

Pero no hubo ningún signo de que hubiera notado mi miedo cuando inclinó la cabeza.

— ¿Porque vienes de Nebel? La reputación de la familia real es bastante conocida entre sus ciudadanos.

— ¿Eh? Ah… Ah, a eso es a lo que te referías.

La fuerza de todo mi cuerpo se fue en un segundo. Y solté un profundo suspiro.

Wolf me miró al tiempo que murmuraba —Qué chiquilla más divertida.

—Nebel no solo está orgulloso del Rey y el Primer Príncipe.

Al escuchar nuestra conversación, Paul se nos unió. El dejó de revolver su olla y se inclinó hacia nosotros.

—Aún estudiando en el país vecino, el Segundo Príncipe Johan es excelente. Al parecer es muy amigable y ha ganado popularidad en Vint.

—Oh, ¿eso es cierto?

—Sí, y también está su Alteza la Princesa Rosemarie.

— ¡!

Me congelé.

Por favor feliciten si no hice un sonido raro justo en ese momento. Aunque si lo hice, perdón, habría preferido gritar fuerte y correr justo ahora. ¡No quiero oír mi propia evaluación!

—La gente que la ha visto en persona, son unas pocas en diferentes lugares, pero existe el rumor de que ella es tan hermosa como la Reina.

—Si alguna vez has visto una foto de la pareja real, sabrías que hay bajas posibilidades de nacer feo.

—Oh, bueno, tienes un punto. Pero eso no es todo, dicen que ella es muy generosa.

—No puedes confiar en los rumores, ¿sabes?

— ¿Qué?

Cuando Wolf dijo eso, Paul levantó una ceja en respuesta. Era un poco aterrador, pero Wolf no estaba perturbado en lo absoluto y valientemente se rio.

—Acaso una Princesa como esa, ¿no sería una malcriada? Después de ver a cierta chica en la nave, ¿no lo crees?

—Ah…

Paul rascó su cabeza y su cuello luego de darse cuenta de su error.

Bueno, había algo de cierto en ello. Había momentos en los que decía cosas egoístas. 

Estaba siendo muy mimada… sí. No, no tenía cómo negarlo.

Me alegra que Klaus no esté aquí ahora mismo. Pensé desde el fondo de mi corazón mientras hacía una sonrisa torcida.

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