Mi hermana, la heroína – Capítulo 61

Traducido por Sharon

Editado por Tanuki


El desafío todavía no comenzó, y aun así, Su Alteza Endo está sonriendo victoriosamente. De alguna forma evité que mi expresión se volviera sombría.

La conducta de una dama, después de todo, es enfrentarse a las provocaciones con una sonrisa dulce.

No es como si en verdad fuera provocada. A pesar de cómo se vea, no me dejé llevar por mis emociones y descuidado los detalles cuando declaré mi participación.

Esto simplemente es parte de mi genial venganza, por lo tanto no siento algo como arrepentimiento.

Realmente no debería decir esto, pero como la hija noble de la Casa Noir nunca toqué una espada antes.

Es de esperarse.

Porque soy una dama.

Nadie nunca pensaría o esperaría que yo pudiera pelear con una espada. Exceptuando a Marywa, que prácticamente es una clarividente, ¿por qué alguien pensaría que sería necesario?

Pero, probablemente todo saldrá bien.

No sólo nací como una genio, sino que los Cielos me apoyan. Por eso estará bien, incluso si es una competencia donde no puedo ver una forma de ganar.

¿Quién sabe? Quizás ocurra un milagro y logre obtener la victoria.

Me convencí a mí de esto. Porque soy una genio.

—¿Por qué te ves tan triunfante, Su Alteza Endo?

No hay forma en que yo, una genio, pueda perder contra este tipo. Lo dije directamente sin perder el ánimo.

Aunque no pueda basarme en nada, tengo mi orgullo para respaldarme.

—No hay forma en que vaya a perder contra alguien como Su Alteza en una pelea. ¡Te haré saber que soy una genio!

—Sigues intentando engañarme, ya veo. Bueno, vamos. Tienes una personalidad barbárica, no sería extraño que hayas aprendido esgrima en alguna parte. ¿De ahi proviene tu confianza?

—Ha.

¿Me acusa a mí, una dama perfecta, de tener una personalidad barbárica? Qué basura. Bufé ante sus presupuestos sin base.

—Un Príncipe no debería decir algo tan ridículo. Mira mis palmas suaves. Estas son las manos de una señorita que nunca sostuvo nada más pesado que una taza de té.

—No importa cómo lo mires, verte a ti con tu personalidad clamar ser una dama es demasiado divertido… Si eso es verdad, entonces no hay forma en que puedas pensar que me ganarás en una pelea.

—Probablemente ocurrirá un milagro. Su Alteza se resbalará por la cáscara de una banana durante el desafío, o te golpeará un rayo y morirás. Algo como eso sucederá. Y entonces clamaré mi victoria. Ya fue decidido por los Cielos.

—¿Eres una idiota confiando en algo como suerte en una apuesta? Soy el niño número uno, el favorito y amado por el destino, ¿sabes? Competir con el futuro Rey con algo como la suerte, simplemente no me alcanzan las palabras para expresar cuán imbécil eres.

—Puedes clamar ser amigo del destino, pero sólo eres un personaje inferior establecido en una piedra. Creo que quiero golpear a ese amigo tuyo un poco por crear a un bastardo arrogante como tú, ¿te importaría introducirme? Desde hace tiempo estuve planeando golpear al llamado destino hasta la muerte, pero desafortunadamente es habilidoso al huir. ¿Es eso? ¿Si golpeo a Su Alteza finalmente podré golpear a la cara al destino?

—Grr…

—¿Hmm?

La hostilidad continuó creciendo mientras intercambiábamos palabras. Finalmente, nuestras miradas furibundas chocaron como si fueran espadas.

Los ojos azules de Endo parecían decir elocuentemente ‘Te odio’. Pero está bien, vamos a relajarnos.

Después de todo, yo odio el valor de Endo. Lo odiaba desde antes de conocerlo gracias al conocimiento del juego, pero ahora que nos vimos cara a cara lo comprendí.

Nosotros nunca, nunca nos llevaremos bien.

—Está bien. ¡Sólo espera aquí, Christina Noir! Obtendré el permiso en el patio de armas y traeré un testigo. ¡Tiembla con miedo hasta entonces!

—¡Ha! ¡Está bien si no regresas, imbécil! ¡Sólo sé asesinado en el pasillo, Su Bastarda Alteza! ¡Será por el beneficio del país!

—¡Sopórtalo, mujer estúpida! ¡Definitivamente te golpearé hasta cansarme cuando vuelva!

Con eso, dejó el cuarto actuando tan grosero que uno no pensaría que es de la Realeza.

En su mente ahora mismo, en lugar de nuestra apuesta, o la venganza contra Charles, probablemente está el deseo de partirme en dos.

Bueno, no puede evitarse.

—… Heh.

Sola en el cuarto por fin, dejé que las esquinas de mi boca se elevaran en una sonrisa satisfecha.

—Hehehe.

No pude aguantar más la risa que escapaba. La contuve por mucho tiempo.

Para decir la verdad, cuando dijo que sería una pelea con espadas, mi victoria fue decidida.

Dirigir la conversación es mi especialidad, después de todo.

Esta vez, sólo tuve que provocar a Su Idiota y Arrogante Alteza Endo, y las cosas salieron como lo planeé.

Desde el comienzo estuve actuando.

Es correcto, actuando. No estaba molesta, y tampoco me dejé llevar por sus provocaciones. Mis acciones no fueron dirigidas por el calor del momento.

Bueno, ahora que la molestia se fue, los sirvientes me habilitaron todas las hospitalidades. Luego de ser incapaces de tratar a un huésped apropiadamente, ahora fueron más allá de sus límites para recompensármelo.

Trajeron té y dulces casi de inmediato, como si estuvieran esperando por este mismo instante.

Tuve que probar cada uno de los dulces que me trajeron. No hay forma en que vaya a comportarme de forma grosera.

Le di un sorbo al té negro que uno de los sirvientes me trajo.

—… ¿Mmm?

El sabor y la temperatura que encontraron mi lengua, la esencia que llegó a mi nariz… Todo me sorprendió. Es de mayor calidad del que hay en casa.

Desde que llegué no me encontré con una cosa buena. Sólo esto, es completamente delicioso.

La actitud reservada de los sirvientes que no alardearon es maravillosa. Como se esperaba del Palacio, incluso la calidad de los sirvientes es de admirar.

Consideré lo que sucedería a partir de ahora, trabajando en mantener mi sonrisa de pura alegría ante lo increíblemente delicioso que era todo fuera de mi rostro.

Como Su Alteza Endo dijo, mi derrota en una batalla física es inevitable.

Sin embargo, una dama tiene otras formas de pelear en la guerra. Él simplemente no se dio cuenta aun.

Lo que no es sorprendente, ya que no tiene ni un solo amigo, dejando de lado las habilidades sociales, para comprender la estupidez que cometió. Pero tengo confianza en que obtuve la victoria.

Déjenmelo poner de este modo, si este fuera un duelo de espadas oficial, entonces en efecto habría perdido. Pero esa no era una regla, ¿verdad?

Su Alteza planeó terminar el asunto con simple violencia. Eso es, en un sentido, una victoria honesta.

Ya que es claro que soy superior en la cuestión de inteligencia, desafiarme con fuerza bruta es una táctica efectiva.

Atacar el punto débil del enemigo es una forma simple de ganar.

Sin embargo, en este mundo, las debilidades pueden convertirse en las armas de alguien.

Especialmente en la sociedad aristocrática, obsesionada con el honor, como en la que nos encontramos. Como un joven maestro protegido, Su Alteza no lo sabe, pero comenzó el camino a la ruina por su cuenta.

Todo lo que necesito es esperar con calma.

Mientras me reclinaba y disfrutaba por mi cuenta, el corredor de afuera se llenó de ruidos.

Al parecer hay un visitante.

Con una mirada entre nosotros, los perceptivos sirvientes me enviaron un asentimiento de comprensión y comenzaron a prepararse por más invitados. Después de un tiempo, pareció que mi tiempo de tranquilidad llegó a su fin, así que saboreé el sabor del té y los dulces.

No puedo culpar a estos deliciosos postres por los pecados de su maestro.

Sharon
¿Está bien que ame tanto esta frase como lo hago? ¿Lo está? Pues lo espero, porque se volvió mi nuevo lema por el que vivir

—Señorita Christina.

—Son bienvenidos a entrar.

Requirieron permiso antes de que cualquiera fuera invitado al cuarto, como indica los modales adecuados.

Tengo una idea de quién puede ser.

Con una reverencia silenciosa, los sirvientes abrieron la puerta y entró un caballero empujando a su Alteza Endo detrás suyo.

—Por favor disculpe la descortesía.

—¡Igusa! Bastardo, ¡¿por qué tú- ugh gah?!

Su Alteza Endo fue interrumpido antes de poder decir lo que quería. Sus palabras fueron interrumpidas por su cabeza siendo bajada a la fuerza.

Ha. Qué fea vista.

Te mereces ser tratado con crueldad, pensé. Por dentro estoy extasiada de alegría, pero mantuve mi rostro blanco.

—Es nuestro primer encuentro, Señorita Christian Noir. Soy el instructor de esgrima de Su Alteza Endo, el Vizconde Igusa.

Todo el color desapareció del rostro de Igusa.

No cuesta demasiado ver a través de él. Por lo que puedo adivinar por la situación, Endo le ordenó ser el testigo del duelo. Su pupilo, desafiando a una mujer. Peor aún, a la hija del Duque en un duelo de broma.

Con eso, palideció.

—Visconde Igusa, al parecer me conoces. ¿Deberíamos hacer las presentaciones necesarias?

Equipada con la máscara de una dama, le sonreí cálidamente en bienvenida. Le tengo algo de lástima, pero también le culpo por la pobre educación detrás de la creciente arrogancia de Endo.

Como la persona a cargo de enseñarle, me gustaría que tomara la responsabilidad por esta situación.

—No, escuché sobre la talentosa y famosa Señorita Christina por un tiempo… En esta ocasión, parece que Su Alteza perdió la cabeza, no puedo disculparme lo suficiente. Como puede ver, Su Alteza está reflexionando-

—Oye, Igusa. Esa mocosa de allí es una grosera, ¿sabes? Está bien golpearla sin restringirme, no necesitas preocuparte por nada.

—¡Por favor, cállese Su Alteza…!

—¡¿Urk?!

La expresión de Igusa transmitía que se acababa de tragar un insecto mientras forzaba la cabeza de Su Alteza que Definitivamente No Estaba Reflexionando abajo de nuevo.

Viendo que Endo no podía leer la obvia situación, debe haberle dado un montón de problemas a su instructor.

Después de verificar que Igusa no me estaba mirando, le hice una mueca de desprecio ante su actitud vergonzosa.

¿Por qué no levantas la cabeza y miras, Endo?

¿Esto? Esto es mi victoria.


Sharon
Juro que amo a esta chica por cosas como esta XD

Tanuki
Siempre confié, nunca dude

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3 thoughts on “Mi hermana, la heroína – Capítulo 61

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