Mi hermana, la heroína – Capítulo 80

Traducido por Sharon

Editado por Tanuki


No entiendo lo que acaba de decir.

Sus palabras hicieron eco en mi cabeza, pero no puedo comprenderlas.

—En dos años, Mishuli se inscribirá en la Academia Real. Entonces cuatro años más tarde, después de graduarse, la enviaré a un Monasterio. Esto ya fue decidido. Si lo entiendes, entonces vete.

Después de decirme algo como eso, me echó.

Con un chasquido que sonó en alguna parte de mi mente, perdí la cordura.

Intenté controlarme, jadeando por aire.

Pero no puedo recuperar mi aliento, siento que me estoy sofocando.

La ira que se formó en mi cuerpo se apresuró a mi boca. Más tarde me enteré que estuve abusando verbalmente de Padre mientras jadeaba por aire.

Honestamente, no recuerdo lo que dije.

Todo lo que recuerdo es que su rostro ni siquiera se encogió mientras le tiraba mis peores palabras.

—¿Te has calmado ya, Christina?

—… ¡Tch!

Me las arreglé para contener mi respuesta inmediata.

Forcé mi boca que ya estaba medio abierta a cerrarse, mordiendo las palabras en el último minuto.

Padre seguramente sabía que respondería de este modo. Por eso esperó hasta que casi me hubiera ido a la Academia antes de decirme. Eligió ese corto periodo de tiempo que tengo con Mishuli para decirme de forma que no pudiera planear nada.

Exhalé un poco para después inspirar pesadamente. Y entonces dejé que el aire se escapara despacio.

Estoy más tranquila. No puedo solucionar nada estando enojada.

Eso es todo. No puedo resolver la situación estando molesta. Necesito aclarar los hechos y pensar en una forma de arreglarlo. Así es como procedí hasta ahora. Ya sé eso. Aprendí de Marywa que en lugar de dejarme llevar por las emociones, necesito controlarlas.

Debo ser consciente de mi furia, identificar y arreglar la fuente de ella. Al hacerlo, podré regresar a mi yo tranquilo.

Por supuesto, la furia sigue allí.

—¿Por qué? ¿Por qué enviarás a Mishuli a un Monasterio? Dime, Padre —pregunté suprimiendo la ira que se removía en el fondo de mi estómago.

En una de las rutas originales, Christina sería enviada a un Monasterio como una prisionera política. En este país, la sentencia de muerte puede reducirse con un encierro forzado.

Hay varias razones por las que alguien puede ser enviado a un Monasterio. El castigo es una de ellas. No es inusual que los niños de los Nobles entren a uno para evitar que la herencia de la familia se divida. Así, segundos o terceros hijos, al igual que hijas nacidas fuera del matrimonio, a menudo son enviadas allí. Básicamente, es un hogar de apoyo para hijos nobles que no trabajan ni se casan.

Para vivir en el Monasterio, hacen un voto a una vida de virtud, pobreza, obediencia para dedicarles su vida.

Abandonando la familia y las posesiones, viven de acuerdo a las leyes de orden.

Si Padre dice que será enviada allí, entonces lo hará con una donación importante.

Del mismo modo, podría ser enviada a un Monasterio privado de la Familia Noir. Con eso en mente, Mishuli no será tratada como le pasó a la Christina original.

Usualmente convertirse en una monja es un estilo de vida respetado. Es una vida a la que nunca podría acostumbrarme, pero no es desafortunada. Es una aspiración virtuosa y muchas personas desean entrar a un Monasterio.

Sin embargo, no puedo perdonar a Padre por decidir arbitrariamente el destino de Mishuli.

—No hay nada de lo que hablar… Como si fueras a entenderlo sólo con eso. Esto es por el nacimiento de Mishuli…

—¿Su nacimiento? Entonces debe ser porque su madre era la hermana menor del Rey.

Padre hizo una mueca ante mis palabras francas.

—… Así que lo sabías —dijo con amargura. Era información que no se suponía que debía saber, pero lo desafié.

—¿Y qué si lo sé?

Aunque Padre piense que estas son mis sospechas, no importa. Me miró fijamente, pero no parece preocupado.

—Christina. No somos de la Realeza.

—… ¿Qué?

Por supuesto que lo sé.

Nobleza y Realeza. Aunque son parecidas, son completamente diferentes. La Familia Noir es la mayor familia aristocrática, pero ni siquiera les sostiene una vela a la Realeza.

—Por eso adopté a Mishuli. No era bueno mantener a la Realeza cautiva. Quería mantener un ojo en la hija de Su Alteza Evelia. Al mantenerla cerca, podría monitorear al niño. Con sólo ella, Su Alteza Evelia habría impactado enormemente en nuestro mundo.

—No importa quiénes son sus padres.

—Por supuesto, no lo sabes.

Es lo opuesto a lo que dijo antes, pero básicamente es lo mismo. No se nada sobre la hermana menor del Rey, así que la evaluación de Padre de esa persona no debería estar relacionada. Para mí, lo único que importa es Mishuli, y que aquí y ahora estamos discutiendo su futuro.

Y a pesar de todo Padre está atrapado con el pasado.

—Su Alteza Evelia, la persona que engañó a todos. Por supuesto, nadie sospecharía de ella, nadie sintió nada, hasta que ya estaban bajo su hechizo. Y antes de notarlo, todos eran sus aliados. Ninguno sabía nada sobre ella. Nadie pensó en investigar. Quiénes eran sus amigos, qué es lo que pensaba cuando actuaba… No sabemos quién es el padre de Mishuli.

El privilegio de los Nobles y el poder de la Realeza están entrelazados en un balance delicado que siempre pelea. Cuando Su Alteza Evelia estaba aquí, ese balance se inclinó fuertemente hacia la Familia Real.

—Ella atrapó a la alta sociedad, y tentó a toda la nobleza de su lado. Fue sólo cuando murió que nos dimos cuenta de lo aterradora que era la sitaución en la que nos encontrábamos. Si hubiera permanecido de ese modo, podría haber sido el final de la sociedad aristocrática. Así de habilidosa era. Una persona amada por todos, incluso por los dioses. Una persona realmente aterradora.

—… ¿Y?

Después de escuchar la historia de Padre, le pregunté el verdadero problema con una voz baja.

—Mishuli heredó su habilidad. Me siento mal por ella, peor no puede permanecer en la Familia Noir. Su graduación en la Escuela será el momento adecuado para terminarlo. Aunque diga que será enviada a un Monasterio, no es una mala vida. Necesito que lo entiendas, Christina.

—Si, claro. No asumas que un niño es igual a sus padres. Mishuli es Mishuli. Deja las tonterías, Padre. ¿Alguna vez la has mirado hasta ahora? ¿O sólo observabas la sombra de su madre muerta? ¡¿Por qué no miras a Mishuli?!

—No, es porque la observo que lo sé —respondió francamente.

Diciendo que ya has mirado, como si algo tan estúpido pudiera importarle a una genio como yo. Estaba preparada para refutar de inmediato.

—Mirándote a ti, que está bajo su hechizo, puedo saberlo con seguridad.

Todas mis palabras desaparecieron.

Todas las objeciones que preparé, mi furia ardiente también, todo desapareció con sus palabras.

—Más que nadie, incluso que la Familia Noir, tú pones a Mishuli primero. Sólo con mirarte puedo saberlo con claridad.

—… A.

Pero, eso es.

Mishuli es mi hermana menor.

Es por eso que yo….

—… Dime, Christina.

Mis pensamientos se despedazaron, no pude armar ni una oración. Fue entonces cuando me sonrió con gentileza.

—Sabes, incluso yo valoro a Mishuli. Pero te amo más que eso. Y… Como la Cabeza de la Familia Noir, pongo a este país primero incluso antes que mi propia hija.

Ese es indudablemente el deber de un noble, y Padre en efecto es la encarnación de un aristócrata de clase alta.

Apreté mis puños con fuerza. Cada vez más fuerte, hasta que mis uñas mordieron mi palma, apreté mi mano.

—Padre, ¿alguna vez pensaste en esto…?

—Lo he pensado. Y esta es mi conclusión.

Esta es la nobleza.

Las palabras frías de mi Padre de alguna forma sonaban solitarias.

| Índice |

One thought on “Mi hermana, la heroína – Capítulo 80

  1. Chocomenta says:

    Mierda, joder, me siento muy enojada en este momento, entiendo al padre, pero tampoco puedo aceptar sus palabras, siento la misma impotencia que Cris en este momento. Quiero mandarlos a todos a la mierda en este instante, siempre siento que son muy injusto con Cris, en verdad que la tratan como un adulto, y en parte es cierto que lo es, pero ella sigue siendo una niña en parte, es muy injusto que le pongan estas responsabilidades en sus hombros, como tener que “abandonar” a su hermana y dejarla en un monasterio, directa o indirectamente le están haciendo mucho daño, me sorprende que no se haya echado a llorar realmente, ella de verdad es fuerte y madura, pero no debería de guardarse tantas cosas para si misma. Es cierto que al ser un noble el padre el tiene que poner primero a su gente y después a su familia, pero aun así me duele que le haya dicho eso :/

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *