Sentido Común de una Casa Guerrera – Capítulo 60: Mi reunión de matrimonio (2)

Traducido por Lugiia

Editado por Sakuya


—Yo soy la que quiere saber… ¡¿Por qué estás aquí, Louis…?!

Me acerco a él, lo miro fijamente y exijo una explicación.

—Aunque me preguntes eso… esta es mi propia casa —dice, mientras se muestra sorprendido y a la vez preocupado.

— ¿Eh? Entonces podría ser que… tú eres…

Escuchando nuestra conversación, el Tío Romeru repentinamente comienza a reír.

—Jajaja… como pensé, es así.

— ¿Eh? ¿Qué clase de cosas sin sentido estás diciendo? Más bien, para empezar, Melly, ¿cómo llegaste a conocer a Louis?

Mi Padre entrecierra sus ojos en una mirada feroz ante las palabras del Tío Romeru y pregunta eso.

— ¿Qué? Es sólo algo que sucedió… ahora bien, Gazelle. Como parece que los dos ya se conocen muy bien, probablemente será difícil para ellos hablar con sus padres aquí. Salgamos de la habitación.

¡Oye, espera un momento! No cambies de tema… es lo que parece decir Padre, pero el Tío Romeru rápidamente lo arrastra como para suprimir sus palabras.

Los únicos que quedamos somos Louis y yo, así como el silencioso sirviente de la Casa Armelia.

— ¿Lo sabías…? Que la que vendría hoy sería yo…

—No lo sabía. Mi Padre dijo que eran órdenes del Jefe o algo así, y pensé que había dicho algo inusual, pero… pensar que Melly vendría.

—Entonces… ¿estabas planeando comprometerte con la hija de la Casa del Marqués Anderson?

Incluso yo sé que estoy siendo injusta al preguntar eso. Porque, aunque sea yo la que pregunta eso, también estoy en la misma posición que él.

—No… Me ordenaron venir aquí, pero me dijeron que estaría bien decidir si quería o no comprometerme después de conocerte. Por eso planeaba declinar.

— ¿Eh…?

Cuando intento comprender el verdadero significado de esas palabras, no puedo evitar interpretarlas de maneras que sean convenientes para mí.

Lejos de mí, suspira profundamente mientras se sienta en la silla.

—Me volvió a sorprender… Sin duda esa persona anticipó que las cosas resultarían así…

Mostrando abiertamente su insatisfacción, agita vigorosamente su cabello mientras mira hacia el suelo.

Su flequillo se alborota por completo debido a eso.

—Melly.

Cuando vuelve a suspirar, levanta la cabeza y me mira directamente.

Esa poderosa mirada me asusta y mi cuerpo comienza a temblar instintivamente.

—Me… gustas.

Siento como si el interior de mi cabeza explotara.

La vergüenza y la felicidad me llenan, y mis pensamientos no pueden estar a la altura de la realidad.

—Por eso planeaba rechazar el compromiso con la hija de la Casa del Marqués Anderson.

Esa es una intensa confesión de amor.

Porque basándome en el significado de esas palabras, es lo mismo que decir que le gusto como Melly, y no porque sea la hija de la Casa del Marqués Anderson.

— ¿Por qué…? ¿No eres el hijo de la Casa Ducal Armelia? Dijiste antes que querías superar a tu padre, así que creo que sería mejor que tu esposa fuera de una casa con poder.

Aunque pregunte eso, no tiene sentido hacerlo. Porque soy la única hija de la Casa del Marqués Anderson, y eso es un hecho que nunca cambiará.

Hasta ahora no le he prestado mucha atención a eso, pero la sangre latiendo por las venas de este cuerpo pertenece a un heredero directo de la famosa familia militar, la Casa del Marqués Anderson.

Más importante aún, soy la hija de Gazelle, a quien se le concedió el título de Héroe… entre la sociedad aristocrática, es probable que se le reconozca como alguien que posee una considerable cantidad de influencia.

Aunque es una cuestión de si puedo o no comportarme como un noble en un ambiente de alta sociedad.

Dejando eso de lado, quiero asegurarme de ello.

Aunque soy consciente de que nada cambiará al preguntar, ya que lo que dijo es verdad… quiero confirmar sus palabras sin importar lo que pase.

Por eso, pregunté su motivo.

—Siempre fue mi objetivo superar el poder de mi padre… Sin embargo, eso es algo que debo cumplir con mis propias habilidades, o no tendría sentido lograrlo. Por eso nunca tuve intenciones de confiar en la casa de mi esposa desde el principio… estaba planeando buscar otra manera. Por Melly. Porque me gustas, y quiero caminar contigo de aquí en adelante.

—Louis…

De repente, mi visión se vuelve borrosa debido a mis lágrimas.

No como un accesorio de mi Casa, ni como un accesorio del título de héroe de mi Padre… sus palabras me dicen que a él le gusto por lo que soy.

—La verdad es que… planeaba contarte mi estatus después de haber establecido mi propia posición. Aunque no hubiera completado mi objetivo, lo haría después de haber sucedido a mi padre. Así que no importaba a quién trajera como mi prometida, nadie podría quejarse. Pero… cielos, gracias al plan de mi Padre, todo lo que planeé ha sido en vano.

Louis extiende suavemente una mano hacia mí.

—Me gustas. De aquí en adelante, estaría feliz de caminar contigo. Por favor, toma mi mano.

Aturdida, extiendo mi mano para intentar tomar la suya. No obstante, como para detenerme, abre la boca una vez más.

—Sin embargo… antes de tomar mi mano, me gustaría que pensaras bien las cosas.

Ante esas palabras, me sorprendo reflexivamente mientras detengo mi mano.

—No planeo cambiar el camino en el que pretendo avanzar. Si vas a caminar por ese camino conmigo, querré muchas cosas. También te haré renunciar a tu sueño… aún sabiendo lo mucho que quieres perseguirlo.

Qué palabras tan egoístas. Dependiendo del oyente, pueden tener tal pensamiento.

Porque exige que la otra parte cambie su camino sin que él cambie el suyo. No obstante, siento sinceridad detrás de sus palabras.

Aunque para él habría estado bien no decirlo en voz alta, me ha dejado la elección a mí.

Después de todo, como él es alguien que me conoce tan bien, probablemente entiende que soy alguien con el tipo de temperamento dispuesta a fugarse para escapar de un matrimonio no deseado.

—Sólo dime una cosa…

— ¿Qué es…?

—Si voy a caminar contigo, ¿significa que no estaré del lado que está siendo protegido… sino que seré útil del lado que está protegiendo?

—Mientras permanezcas como eres…

Al oír las palabras de Louis, las comisuras de mi boca se levantan involuntariamente.

Y entonces, suavemente agarro su mano.

—Es cierto que, si me convierto en tu prometida, tendré que renunciar completamente a entrar en el ejército. Eso lo comprendo. No hay forma de que la prometida del próximo jefe de la Casa Ducal Armelia pueda aspirar al ejército, ¿verdad? Puede que ni siquiera se le permita poseer una espada. Sin embargo, aun así, tomaré esta mano por voluntad propia.

— ¿Melly…?

—Pensé en ello. Lo que hablé en la torre contigo ese día… sobre mi sueño y mi deseo… es cierto que proteger a alguien con esta espada es mi sueño. Pero ese no es mi objetivo, sino un medio para lograrlo. Mi objetivo, mi deseo, es que ya no haya nadie que experimente la misma tristeza de perder a una persona preciada como yo. Si es para cumplir ese objetivo, entonces cualquier medio está bien.

—Ya veo…

—Quiero estar a tu lado. Quiero caminar contigo de ahora en adelante en nuestro viaje de la vida. Cuando se habló de este compromiso, no pude controlar mi corazón debido a ti… porque me gustas.

—Melly.

Suavemente coloca su mano en mi mejilla y acerca su rostro.

Me avergüenzo de que la distancia entre nosotros se acorta gradualmente y cierro mis ojos. Y, entonces, algo toca ligeramente mis labios.

Esa sensación cálida y suave, inmoviliza el sentido de realismo de la situación actual, y mis lágrimas se desbordan de felicidad.

—Gracias —dice, después de separarse, mientras sonríe ligeramente tímido.

—No hice nada para que me agradezcas. Sólo lo hago por mi propia voluntad.

—No soy rival para ti…

Aunque estamos un poco cerca el uno del otro, no logro oír las palabras que murmura en voz baja.

Antes de poder preguntarle qué dijo, comienza a alejarse.

—Ahora bien, ¿vamos a saludar al General Gazelle?

— ¿A mi Padre?

—Sí… necesitamos que apruebe mi compromiso con Mellice.

—Si hablas de aprobación, sabes que el que me trajo aquí fue mi Padre, ¿verdad? Si no estaba planeando aprobarlo… entonces no creo que me haga venir aquí para empezar.

—Aun así, necesito trazar una línea clara. El padre de la mujer de la que me enamoré… ¿no es natural que le dé mis saludos a mi futuro suegro?

Estoy tan feliz por sus palabras que mi rostro se siente caliente. Para ocultarlo, miro hacia abajo y camino en silencio mientras soy arrastrada por su mano.

Llegamos a una habitación.

Cuando toca y abre la puerta… lo primero que noto es el olor a alcohol. Ese poderoso olor me hace hacer una mueca involuntariamente.

—Padre… ¡¿estás bebiendo en mitad de la tarde otra vez?!

Louis, a mi lado, exige una explicación del Tío Romeru.

— ¿Qué? Es una celebración anticipada. ¡An-ti-ci-pa-da! Para celebrar el compromiso de cierta persona con la linda Melly.

Sin embargo, las palabras del Tío Romeru lo dejan momentáneamente sin palabras por la timidez.

—M-Mi Melly está… ¡mi Melly está…!

Llorando en voz alta, mi Padre saca otro vaso lleno de alcohol.

Aunque estoy un poco feliz… esto es bastante embarazoso.

—Me disculpo por mi padre… Duque Armelia.

—No me llames de forma tan rígida. Llamarme Tío Romeru como siempre está bien. Vamos, Gazelle. Cálmate. Si lloras tanto, tu voz se pondrá ronca…

—No, ¡pero Melly está…!

—Ya sabías que esto iba a pasar. ¿No la trajiste aquí después de decidirte?

El Tío Romeru pregunta mientras suspira.

—Lo hice, pero…

—General Gazelle…

Introduciéndose en su conversación, Louis se acerca y los llama.

A diferencia de la lamentable apariencia de Padre de hace un segundo, le dirige una mirada aguda a Louis.

La presencia de Su majestad, que se siente fuerte y temible, es la misma que la de mi Padre cuando dirige el ejército como general.

—Por favor… permita mi matrimonio con su hija, Mellice Reese Anderson.

— ¿Amas a Melly? ¡¿Puedes jurar que la protegerás con ese cuerpo tuyo?!

—P-Padre…

Cuando estoy a punto de llamar a mi Padre para detenerlo, Louis me impide hacerlo.

—Sí, la amo. Amo lo sincera que es siempre en todo… pero creo que será difícil protegerla con este cuerpo.

— ¿Qué…?

—Es simple, ya que su hija Mellice es probablemente mucho más hábil en las artes militares. Mi habilidad con la espada sólo está al nivel de ser un hobby como mucho. A la hora de la verdad, es probable que sólo sea capaz de usar este cuerpo como un escudo.

Mi Padre mira a Louis con una expresión severa.

Sus ojos están completamente quietos, y está haciendo una cara mucho más aterradora comparada con la que hace cuando entrena con el ejército.

—Para que yo… cuyas artes militares son muy inferiores a las suyas, la proteja, seguiré puliendo mis artes militares. Entonces con esas artes, la protegeré.

Después de escuchar las palabras de Louis, mi Padre permanece en silencio por un corto tiempo, pero de repente suelta un gran suspiro.

—Ya veo…

Y nos ilumina con tales palabras.

— ¡Romeru…! ¡Únete a mí! ¡¡Es una pre-celebración!! ¡¡Mezclemos algunos descansos y bebamos hasta el amanecer!! En esa nota, tú también te unes, Louis-dono.

Entonces se da media vuelta, y repentinamente grita tales palabras.

— ¡Está bien…! ¡Bebamos hasta el amanecer!

— ¡P-Padre! Si vas a beber hasta el amanecer, ¡¿qué harás con tu trabajo?! Más bien, yo también tengo trabajo, así que…

— ¡Padre! ¡Estarás causando problemas al quedarte aquí hasta el amanecer! Y, ¿qué sucede con tu trabajo también?

— ¡No digas cosas tan duras! Al menos cuando estés celebrando, ¡olvida el trabajo! —dicen juntos.

Incluso cuando Louis y yo intentamos detenerlos, no parece preocuparles en absoluto.

Al final, incluso Louis es arrastrado, y los tres comienzan a beber.

En cuanto a mí…

Como se espera, no es apropiado que una dama se quede en un lugar así, así que me llevan temporalmente a otra habitación para esperar por mi cuenta.

Si es posible, espero recuperar a mi Padre después de emborracharse para volver a casa.

Aunque estoy feliz de que Padre celebre mi compromiso junto con Louis… me pregunto si Louis estará bien.

No se puede evitar, ya que Padre es un gran bebedor después de todo.

Pensando en eso, me distraigo por un corto tiempo.

Esta emoción tranquila y feliz es algo que no he sentido en absoluto últimamente. Siento como las comisuras de mi boca se levantan inconscientemente. Viéndome sonreír por mi reflejo en el té que un sirviente me preparó mientras espero, me siento un poco avergonzada.

—Oh… entonces aquí es donde estabas esperando.

En el momento en que creo oír un golpe en la puerta, una mujer entra en la habitación.

Esa mujer es extremadamente delgada, y en conjunto se ve bastante pálida. Sus rasgos efímeros y su atmósfera roban inconscientemente mi mirada.

Se sienta en el asiento delante de mí.

—Encantada de conocerte, mi futura hija. Mi nombre es Aurelia. Soy conocida como Aurelia Lal Armelia. Soy la esposa de Romeru, y la madre de Louis.

Fascinada por ella, me aturdo por un momento, pero vuelvo a mis sentidos al oír esas palabras.

— ¡E-Encantada de conocerte! ¡Soy Mellice Reese Anderson! P-Por favor, tráteme favorablemente.

Aurelia-sama se ríe de mi saludo.

—Vaya, qué energética… pero debo reducirte puntos por eso.

Aunque usa un tono de voz suave de principio a fin, en medio de el, su tono se enfría hasta el punto de sentir que el aire se congela instantáneamente.

—Es inapropiado para una dama usar una voz tan fuerte. Además, hablar tan rápido es difícil de escuchar, y da al oyente una sensación de incomodidad.

Aunque Aurelia-sama sigue sonriendo, por alguna razón un escalofrío comienza a recorrer todo mi cuerpo.

No obstante, no puedo retroceder, y entonces le doy fuerza a mis instintos y a mi mirada.

—Eso fue terriblemente grosero de mi parte… Estaba demasiado feliz de poder conocer a Aurelia-sama, y por error olvidé mis modales.

Cuando respondo de esa manera, Aurelia-sama coloca su abanico plegable sobre su boca y una vez más comienza a reírse.

Sin saber qué hacer ante su inesperada reacción, sólo puedo mirarla con un asombro total.

—Ahh, qué divertido… lo siento, fue demasiado divertido.

La risa de Aurelia-sama no se detiene, y las lágrimas comienzan a acumularse en los rincones de sus ojos.

Mientras las limpia, Aurelia-sama abre una vez más la boca.

—Tu espíritu competitivo es muy bueno. Pero no debes permitir que tu oponente lo perciba tan fácilmente. Dicen que una mirada puede decir más que mil palabras, ¿correcto?

—Por favor… discúlpeme.

—Mellice. He oído hablar de ti por mi marido.

En otras palabras, ella sabe que, hasta ahora, no he aprendido modales de forma correcta y en cambio sólo me he enfocado en las artes militares… es lo que eso significa.

¿Quizás va a decir que no soy adecuada para casarme con la Casa Ducal Armelia?

—No preguntaré qué has hecho hasta ahora. Lo importante es lo que harás a partir de ahora… por eso quiero preguntarte una sola cosa. Mi marido me pidió que supervisara personalmente tu educación, pero… ¿serás capaz de persistir?

Me pregunto por qué.

De principio a fin, el comportamiento de Aurelia-sama ha sido tierno, y ha estado haciendo una sonrisa muy gentil.

A pesar de eso, para mí es como si dijera: Si vas a casarte con la Casa Armelia, no dirás que no puedes, ¿verdad? Tienes que tener al menos “esa” cantidad de agallas, ¿verdad? De alguna manera me da una sensación amenazadora al no dejarme decir no.

—Por supuesto. Soy deficiente en muchas cosas, y me siento muy motivada por su orientación. Por favor, cuide de mí.

Sin embargo… no hay manera de que pueda perder con esto.

Probablemente todavía no he sido reconocida por Aurelia-sama como la prometida de Louis. Por eso, precisamente no hay manera de que pueda huir sintiéndome avergonzada por haber sido derrotada.

—Muy bien… Siendo ese el caso, entonces comencemos rápidamente con tus lecciones mañana. Sólo que hoy ya es bastante tarde, así que por favor vuelve a casa. Estoy segura de que Gazelle-sama probablemente se quedará a dormir, pero como es de esperar, será malo para tu reputación quedarte a dormir antes del matrimonio.

Supongo que tendré que renunciar en recuperar a mi Padre, suspiro internamente.

—Me disculpo por mi Padre…

—Está bien. Probablemente es el resultado de mi marido divirtiéndose de una manera inadecuada para su edad. A partir de mañana, estaré deseando tus visitas.

—También esperaré con ansias verla. Por favor, tráteme favorablemente.

Así, dejo atrás a mi Padre borracho y, siguiendo las instrucciones de Aurelia-sama, regreso a la Casa Anderson.

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One thought on “Sentido Común de una Casa Guerrera – Capítulo 60: Mi reunión de matrimonio (2)

  1. Alina Lugo Valdez says:

    Vaya, así que la educación de Dama Noble la recibe directamente de la madre de su prometido. He incluso esa mirada fría que usa luego con su propio hijo al regañarlo por no respaldar a su hermana Iris. Que buen capítulo, no sólo la verdad detrás de Louis, o de enterarse de que el Tío, es el jefe de la Casa Ducal Armelia. Mue gusto mucho este capítulo.
    Gracias por la traducción.

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