El Fundador del Diabolismo – Capítulo 42: Atracción (1)

Traducido por Shiro

Editado por Sharon


Nunca esperó realmente que el otro bebiera con él, y con simpleza terminó el licor en la copa. Sin embargo, mirándolo en silencio, Lan WangJi hizo a un lado sus mangas con gentileza. Acto seguido, se sirvió una copa también y, tras una pausa, bebió con lentitud el licor.

—HanGuang-Jun, eres muy considerado. ¿De verdad beberás conmigo? —Wei WuXian estaba bastante sorprendido.

La última vez que bebieron juntos, él no le había prestado mucha atención a la expresión de Lan WangJi. Esta vez, no obstante, se esforzó al examinarla.

Lan WangJi cerró los párpados mientras bebía. Luego, frunciendo el ceño ligeramente, terminó el licor y solo abrió de nuevo los ojos después de elevar con sutileza las comisuras de los labios. Una capa de niebla parecía incluso haber caído sobre sus ojos.

Descansando la barbilla sobre la mano, Wei WuXian comenzó a contar en silencio. Como imaginaba, cuando llegó al número ocho, Lan WangJi bajó la copa. Luego, se tocó la frente, cerró los ojos y se quedó dormido.

Wei WuXian ahora estaba completamente convencido: ¡Lan WangJi se quedaba dormido antes de embriagarse!

Por alguna razón desconocida, comenzó a sentirse un poco ansioso. Terminando todo el licor restante en un solo trago, Wei WuXian se levantó y caminó de un lado a otro en la habitación con las manos detrás de la espalda. Después de un rato, se acercó a Lan WangJi, se agachó y le susurró al oído:

—¿Lan Zhan?

No hubo respuesta.

—¿WangJi-xiong?

Lan WangJi estaba apoyando la cabeza sobre la mano derecha; su respiración más calma que nunca.

Tanto sus facciones como la mano en su frente eran de color impecablemente claro. Parecía como si fuera una pieza de jade.

La leve fragancia del sándalo que lo rodeaba originalmente había sido fría, hasta un poco sombría. Ahora, sin embargo, combinada con el suave aroma del licor, algunos matices ondulantes se colaron en la frialdad. Como si una brizna de sacarina se hubiese abierto paso, el olor podría casi describirse como embriagador.

Ahora que Wei WuXian se encontraba lo suficientemente cerca, el olor se entremezcló con su respiración, y no pudo evitar inclinarse un poco para acercarse aún más a Lan WangJi.

Extraño… ¿Por qué empieza a hacer tanto calor aquí?, pensó con vaguedad para sí.

En medio de la fusión del licor y el sándalo, su rostro se acercó cada vez más sin notarlo. Su tono de voz también se había tornado más grave, murmurando casi de manera tentadora:

—Segundo… herma…

De pronto, una voz llegó a sus oídos:

—Joven maestro…

El rostro de Wei WuXian se encontraba ya a menos de tres centímetros del de Lan WangJi. La palabra «hermano» también la tenía en la punta de la lengua. Sin embargo, sorprendido por el sonido, casi cayó al suelo de un resbalón.

Wei WuXian finalmente notó que su corazón latía un poco rápido. Ponderó con brevedad al respecto y recuperó la compostura. Caminando hacia la ventana, la levantó para ver a una figura vestida de negro colgando boca abajo, con las piernas sosteniéndose del techo, preparándose para tocar una vez más.

Rápido abrió la ventana, la cual chocó contra la frente de la persona. Acto seguido, la figura exclamó con un eve «ah», y sosteniendo la pestaña con ambas manos, finalmente hizo contacto visual con Wei WuXian.

Una fría brisa se coló en la habitación. Wen Ning tenía los ojos abiertos, en lugar de ser de un blanco ceniciento ahora estaban ocupados por un par de pupilas silenciosas.

Los dos permanecieron de este modo, uno de pie, el otro colgando, y se miraron durante unos momentos.

—Ven.

Con una repentina pérdida de equilibrio, Wen Ning cayó, estrellándose contra el suelo afuera de la posada.

Wei WuXian se limpió el sudor inexistente de la frente.

Fue una suerte que eligieran esta posada. En aras de la tranquilidad, las ventanas de la habitación privada daban a una pequeña arboleda en vez de a la calle. Usado el bastón de apoyo, Wei WuXian dejó la ventana abierta y miró hacia abajo, inclinándose hacia afuera. Teniendo el cuerpo tan pesado, Wen Ning dejó una abolladura en forma de hombre en el suelo, y aún yaciendo allí, continuaba mirando a su maestro.

—Te dije que vinieras, no que bajaras. «Ven», ¿entiendes? —exclamó en voz baja Wei WuXian.

Wen Ning lo miró, se desempolvó la ropa y gateó fuera de la depresión.

—Oh. Voy —se apresuró a decir.

Tan pronto como terminó, se subió a un pilar, preparándose para escalar.

—¡Detente! —lo interrumpió Wei WuXian de inmediato—. Quédate donde estás. Yo iré. —Se volteó hacia Lan WangJi y se inclinó hacia su oído—: Lan Zhan, oh, Lan Zhan. Por favor, duerme un poco más. Regresaré antes de que te des cuenta. ¿Serás un buen chico? —Después de hablar, sintió un extraño impulso. Entonces, sin poder evitarlo, rozó las pestañas de Lan WangJi con la punta del dedo.

De manera leve, las pestañas de Lan Wangji temblaron, y sus cejas se crisparon. Parecía bastante perturbado. Wei WuXian retiró la mano y saltó por la ventana.

Saltando unas cuantas veces sobre las ramas cerca del techo, cayó al suelo, y justo después de darse la vuelta, Wen Ning se arrodilló frente a él.

—¿Qué haces?

Wen Ning no contestó, cabeza gacha.

—¿De verdad tienes que hablarme así? —preguntó de nuevo Wei WuXian.

—Joven maestro, lo siento —dijo en voz baja.

—Entonces. —Inmediatamente después de hablar, se arrodilló frente a Wen Ning,

Sorprendido, Wen Ning pasó a pegar la frente al suelo, y poco después, Wei WuXian lo imitó también. Alarmado, se puso de pie con un salto. Solo entonces el otro hizo lo mismo, sacudiéndose la tierra de los dobladillos.

—¿Sabes? Pudiste haberme hablado así desde un principio.

Wen Ning seguía mirando el suelo, temeroso de decir algo.

—¿Cuándo recobraste la consciencia?

—Hace apenas un rato.

—¿Aún recuerdas las cosas que sucedieron mientras tenías las agujas clavadas en la cabeza?

—Algunas… Pero no todas.

—¿Qué recuerdas?

—Que estuve encadenado en un lugar oscuro. Creo que personas venían de vez en cuando a revisarme.

—¿Recuerdas quiénes eran?

—No, solo que alguien clavó algo en mi cabeza.

—Probablemente fue Xue Yang. También usó esas agujas para controlar a Song Lan. Solía ser un cultivador invitado de la secta Lanling Jin, pero aún no sabemos si hizo tal cosa por voluntad propia o si estaba llevando a cabo los deseos de la secta. —Después de pensarlo un poco, continuó—: Lo más probable es que fueran los deseos de la secta. En aquel entonces, todos dijeron que habías sido completamente aniquilado. Si la secta Lanling jin no estuviera involucrada, no habría podido esconder la verdad él solo. —Con una pausa, preguntó de nuevo—: Entonces, ¿qué pasó luego? ¿Cómo llegaste a la Montaña Dafan?

—Después, no sé cuánto tiempo pasó, pero de pronto escuché a alguien aplaudir, y luego, joven maestro, dijo: «Despierten». Así que… me liberé de las cadenas y salí corriendo.

Era la orden que Wei WuXian le había dado a los tres cadáveres feroces en la Aldea Mo.

En el pasado, él le había dado un sinnúmero de órdenes al General Fantasma, por lo tanto, también escuchó el primer comando que dio después de regresar al mundo.

Y así, en un estado mental confuso, Wen Ning siguió las instrucciones y órdenes que Wei WuXian le dio a otros cadáveres. La secta Lanling Jin, por otro lado, sabía que no podía hacer público el hecho de haber estado escondiendo al General Fantasma. De lo contrario, si la noticia se filtraba, no solo dañaría su reputación, la gente también entraría en pánico. Esta era la razón por la que no habían ido tras Wen Ning con fanfarria cuando este escapó.

Entonces, después de un viaje desastroso, Wen Ning finalmente llegó hasta Wei WuXian, quien tocaba la flauta en la cima de la Montaña Dafan, y ambos se encontraron con éxito.

—Dijiste que: «No sabes cuánto tiempo pasó». —Suspiró—. Han pasado más de diez años —Hizo una breve pausa y continuó—: Bueno, es justo decir que no sé mucho más que tú. ¿Quieres que te cuente algunas de las cosas que sucedieron?

—He escuchado acerca de algunas.

—¿Como cuál?

—Escuché que los Túmulos ya no existen, que todos… se han ido.

Shiro
«Túmulos» es el nombre que ellos (Wen Ning y Wei WuXian) le dan a la Colina LuanZang, la cual se ha mencionado antes.

A decir verdad, Wei WuXian solo había querido hablarle de rumores más triviales, como lo mucho que habían aumentado las reglas de la secta Gusu Lan, de tres mil a cuatro mil. Por otro lado, tampoco esperaba que Wen Ning mencionara un tema tan grave, por lo que solo pudo permanecer en silencio.

A pesar de ser un tema tan serio, el tono de Wen Ning no era nada sombrío, como si supiera que era natural que hubiese ocurrido. En realidad, ese era el caso, ya que, un sinnúmero de veces se habían planteado el peor escenario más de una década atrás.

Después de un momentos, Wei WuXian preguntó de nuevo:

—¿Qué más has escuchado?

—Que el líder de la secta Yunmeng Jiang, Jiang Chen, llevó un asedio a los Túmulos. Y que lo mató.

—Esto tendré que aclararlo. Él no me mató. Morí a causa de un efecto indeseado.

Wen Ning levantó la mirada para observarlo.

—Pero el líder de la secta Yunmeng Jiang claramente…

—Nadie puede caminar de forma segura sobre un puente de una sola tabla durante toda su vida. No se pudo evitar.

Wen Ning parecía querer dejar escapar un suspiro, pero no tenía aire que exhalar.

—Está bien. No hablemos más de él. —Wei WuXian le puso fin al tema—. ¿Has escuchado algo más?

—Sí. —Lo miró—. Joven maestro Wei, tuvo una muerte tan horrenda.

Wei WuXian se quedó sin palabras, y al ver cuán miserable lucía, suspiró.

—Entonces ¿no has escuchado ninguna buena noticia?

—No. —Frunció el ceño—. Ninguna.

Wei WuXian estaba atónito.

De pronto, un fuerte ruido de algo siendo hecho añicos se escuchó en el salón principal de la planta baja, a lo que siguió la voz de Lan SiZhui:

—¿No hablábamos de Xue Yang? ¿Por qué estamos discutiendo por esto?

—Estamos hablando de Xue Yang —contestó Jin Ling—. ¿Acaso me equivoqué? ¿Qué hizo Xue Yang? ¡Es peor que una escoria, y Wei Ying era incluso más repugnante que él! ¿Qué quieres decir con: «No deberíamos hacer generalizaciones»? ¡Esos monstruos son alimañas en nuestro mundo! ¡Deberíamos matar, asesinar y masacrar a todos y cada uno de ellos!

Wen Ning se encogió ante sus palabras, y Wei WuXian le indicó que se quedara quieto. Por otro lado, Lan JingYi también se unió:

—¿Por qué te molesta tanto? SiZhui no dijo que Wei WuXian no debió haber sido asesinado. Solo que no todos los que transitan el camino oscuro son como Xue Yang. ¿Tenías que arrojar cosas? No había probado ese aún…

—¿No dijo también que: «El fundador de este camino puede que no haya tenido la intención de hacer daño»? ¿Quién fue «el fundador de este camino»? Anda, dime, ¡¿quién más pudo haber sido aparte de Wei Ying?! Simplemente no puedo entenderlos. La secta Gusu Lan también es una secta prominente, y en aquel entonces también perdieron muchas personas a manos de Wei Ying, ¿no es así? ¿Fue difícil matar a todos esos cadáveres y todo lo que estaba bajo su control? Lan Yuan, ¿por qué hablas desde un punto de vista tan extraño? Por como hablas, ¡no me digas que estás buscando excusar a Wei Ying!

Lan Yuan era el nombre de nacimiento de Lan SiZhui.

—No lo estaba excusando —protestó—. Simplemente sugería que podríamos no sacar conclusiones antes de entender la situación por completo. ¿Sabes? Antes de venir a la ciudad de Yi, mucha gente también afirmó que Chang Ping, del clan Yueyang Chang, fue asesinado en venganza por el daozhang Xiao XingChen. ¿No es así? Pero ¿cuál resultó ser la verdad?

—Nadie nunca vio si Chang Ping fue o no realmente asesinado por el daozhang Xiao XingChen. Solo eran suposiciones, así que ¿cómo puedes decir que eran afirmaciones? Solo trata de contar cuántos cultivadores perdieron sus vidas a manos de Wei Ying, Wen Ning y el Amuleto del Tigre Estigio durante las batallas del Paso de Qiongqi y el Día sin Noche! Estas son verdades que todos aceptan, ¡que nadie puede negar! ¡Y algo que jamás podré olvidar es que le ordenó a Wen Ning que matara a mi madre y mi padre!

Si a Wen Ning le quedara algún rastro de sangre en su cuerpo, ya se habría drenado de su rostro.

—¿El hijo de la señorita Jiang? —susurró.

Wei WuXian permaneció inmóvil.

—Mi tío creció con él, mi abuelo lo vio como su propio hijo, mi abuela tampoco fue horrible con él, pero ¿qué hizo? Convirtió al Embarcadero de Loto en la guarida de la secta Qishan Wen, destruyó a la secta Yunmeng Jiang, causó la muerte de mis padres y abuelos, ¡y ahora mi tío es el único que queda! ¡Al final provocó su propia muerte a través del caos que creó y terminó sin dejar siquiera un cadáver completo! Solo dime qué parte de la situación no entiendes. ¡¿Cómo puedes aún intentar excusarlo?!

Discutía con contundencia, mientras que Lan SiZhui no contestaba en absoluto. Un momento después, otro chico habló:

—¿Por qué estamos discutiendo tan acaloradamente por esto? Dejemos el tema, ¿de acuerdo? Aún no hemos terminado de comer. La comida se enfriará.

A juzgar por la voz, se trataba del «sentimental» del que Wei WuXian se había burlado. Entonces alguien más estuvo de acuerdo:

—ZiZhen tiene razón. Deberíamos dejar de discutir. SiZhui simplemente olvidó elegir sus palabras con cuidado. Fue solo un comentario casual, no pensó mucho al decirlo. Siéntese, joven maestro Jin. Sigamos comiendo.

—Así es. Acabamos de dejar la ciudad de Yi, por lo que técnicamente, hemos pasado juntos por la vida y la muerte… No deberíamos discutir por un descuido.

Jin Ling resopló.

—Lo siento mucho —respondió finalmente Lan SiZhui, su tono tan educado como de costumbre—. Debí prestar más atención a mis palabras. Joven maestro Jin, por favor, siéntese. No sería bueno que hiciéramos bajar a HanGuang-Jun en caso de que continuáramos.

Mencionar a HanGuang-Jun fue verdaderamente una espléndida movida. De inmediato, Jin Ling se detuvo, no emitiendo ningún otro sonido. El ruido de mesas y sillas moviéndose se escuchó a continuación. Parecía que se habían sentados de nuevo. El salón pronto se llenó de clamor, y las voces de los chicos fueron ahogadas por el tintineo de cuencos y platos. Sin embargo, Wei WuXian y Wen Ning, con expresiones severas, aún permanecían en silencio en la arboleda.

Sin emitir sonido alguno, Wen Ning se arrodilló otra vez. Wei WuXian se dio cuenta solo al cabo de un momento.

—No fue tu culpa —le respondió agitando la mano con levedad.

Cuando Wen Ning estaba a punto de abrir la boca, de pronto miró detrás de su joven maestro y vaciló. Al notar su comportamiento, Wei WuXian intentó darse la vuelta, pero antes de que pudiera hacerlo, una figura vestida de blanco pasó junto a él y pateó a Wen Ning en el hombro.

Wen Ning dejó otra abolladura en forma de hombre en el suelo.

Acto seguido, Wei WuXian se apresuró a tirar de Lan WangJi, el cual parecía querer patearlo de nuevo.

—¡HanGuang-Jun, HanGuang-Jun! ¡Cálmate!

Parecía que el tiempo de «dormir» había pasado, mientras que el momento de «actuar borracho» había llegado y, así, Lan WangJi había salido.

La situación resultaba algo familiar, la historia se estaba repitiendo, ¿no es así? Sin embargo, esta vez, Lan WangJi lucía más normal que la última vez. Tampoco se puso las botas al revés. Incluso cuando pateó descortésmente a Wen Ning, su expresión permanecía íntegra, como de costumbre. Después que Wei WuXian tiró de él, se arregló las mangas y asintió. Parado con orgullo donde se encontraba, se abstuvo de dar otra patada.

—¿Cómo estás? —Aprovechó Wei WuXian de preguntarle a Wen Ning.

—Estoy bien.

—¡Si estás bien levántate! ¿Qué haces aún arrodillado?

—Joven maestro Lan… —Vaciló mientras se arrastraba.

Lan WangJi frunció el ceño y cubrió sus oídos. Entonces se giró, dándole la espalda a Wen Ning. De pie frente a Wei WuXian, usó su cuerpo para bloquear el contacto visual entre ambos.

Wen Ning se quedó sin palabras.

—Es mejor si no te quedas allí de pie. A Lan Zhan, uh… No le gusta verte.

—¿Qué le sucedió al joven maestro Lan?

—Nada grave. Está ebrio.

—¿Qué? —El rostro de Wen Ning permanecía inexpresivo, como si pudiera aceptar tal cosa. Después de un rato, finalmente continuó—: Entonces… ¿qué piensa hacer?

—Bueno, ¿qué puedo hacer? Voy a llevarlo adentro y lo voy a acostar.

—Está bien —contestó Lan WangJi.

—¿Hmm? ¿No te estás cubriendo los oídos? ¿Cómo es que puedes escucharme?

Esta vez, Lan WangJi se negó a responder, fingiendo que él no fue quien los interrumpió un momento atrás. Wei WuXian, por un momento, no estuvo seguro de cómo reaccionar.

—Cuídate —dijo mirando a Wen Ning.

El aludido asintió, entonces miró una vez más a Lan WangJi sin poder evitarlo.

—Wen Ning, ¿por qué tú no… mejor buscas un lugar donde esconderte primero? —Lo detuvo Wei WuXian cuando estaba a punto de irse.

Wen Ning pausó por un segundo.

—Podría decirse que ya has muerto dos veces. Ve a descansar un poco —añadió.

Tras su partida, Wei WuXian tomó las manos con las que Lan WangJi cubría sus oídos.

—Está bien. Ya se fue. No lo oirás ni lo verás.

Lan WangJi finalmente dejó de cubrirse los oídos y miró a Wei WuXian inexpresivo con un par de ojos de color claro.

Sus ojos eran tan claros, tan honestos, que en Wei WuXian surgió el deseo de hacer travesuras. Como si algo en el interior de su cuerpo se hubiese encendido, sonrió con picardía a Lan WangJi.

—Lan Zhan, ¿contestarás cualquier cosa que te pregunte como la última vez? ¿Harás lo que te diga?

—Mnn.

—Quítate la cinta de la frente.

Obedientemente, Lan WangJi estiró la mano hasta detrás de su cabeza y con lentitud soltó las tiras. Acto seguido, se quitó la cinta blanca de la frente, la cual estaba bordada con el motivo de nubes a la deriva.

Con la cita en las manos, Wei WuXian le dio vueltas varias veces, examinándola desde todos los ángulos posibles.

—De verdad no tiene nada especial, ¿cierto? Y yo pensando que escondía alguna clase de secreto gigantesco. ¿Por qué te molestaste tanto en aquel entonces cuando te lo quité? —O ¿será que Lan WangJi antes lo odiaba junto con todo lo que hacía?

De pronto, sintió que algo le ajustaba las muñecas. Lan WangJi le había atado las manos con la cinta de la frente y había comenzado a hacer nudos, uno sobre otro.

—¿Qué haces?

Quería ver qué era exactamente lo que Lan WangJi quería hacer, por lo que le permitió continuar. Después que este le aseguró las manos, primero hizo un nudo simple. Pensó por un momento y, como si sintiera que algo no iba bien, lo cambió por un nudo más complicado. Luego reflexionó otro rato al respecto, y aún insatisfecho, hizo otro nudo encima.

La cinta de la frente de la secta Gusu Lan era una tira de tela que colgaba en la parte posterior después de amarrarse. Por lo que, cuando se movían, ondeaba con elegancia en el viento, siendo bastante larga. Lan WangJi anudó la cinta siete u ocho veces, creando una pila de pequeños bultos de aspecto feo, y en ese momento, por fin se sintió lo suficientemente complacido como para detenerse.

—Oye, ¿todavía quieres esta cinta? —preguntó Wei WuXian.

El entrecejo de Lan WangJi finalmente se desvaneció. Entonces, sosteniendo el extremo de la cinta, levantó las manos de Wei WuXian frente a él, como si estuviera admirando la gran obra maestra que recién había creado.

Con las manos suspendidas en el aire, Wei WuXian pensó: Probablemente me veo como todo un criminal ahora… Espera, ¿por qué estoy jugando a esto con él? ¿No se suponía que yo sería el que le haría las jugarretas a él?

—Quítamelo —dijo finalmente cayendo en cuenta.

Lan WangJi felizmente alcanzó el collar y el cinto, haciendo tal y como le dijeron.

—¡No me quites eso! —gritó—. Quítame la cosa de las manos. Con lo que me tienes atado. La cinta.

Si Lan WangJi no solo le atara las manos sino que también le quitara la ropa, ¡la escena sería increíblemente aterradora!

Al escuchar la solicitud, Lan WangJi volvió a fruncir el entrecejo sin hacer nada.

—Dijiste que me escucharías, ¿no es así? —lo persuadió levantando las manos—. Sé un buen chico y quítalo.

Este lo miró y en silencio apartó luego la mirada, como si no pudiera entender lo que Wei WuXian estaba diciendo y tuviera que ponderar al respecto un poco más.

—¡Oh, ya entiendo! Si te digo que me ates, lo haces entusiasmado, pero no puedes entender si te digo que me lo quites. ¿Es así?

La cinta de la frente de la secta Gusu Lan estaba hecha con el mismo material del uniforme, y aunque lucía delgada, era bastante resistente. Además, como Lan WangJi la envolvió con firmeza y ató una montaña de nudos, Wei WuXian no podía liberarse sin importar cuánto lo intentara.

De verdad me disparé en el pie, ¿cierto? Menos mal que solo es la cinta de la frente y no unas cuerdas mágicas extrañas, de lo contrario no habría forma de zafarme, reflexionó en silencio.

Lan WangJi miró a la distancia mientras tiraba de los extremos de la cinta, dándoles vueltas con satisfacción.

—¿Puedes, por favor, quitármelo? —suplicó Wei WuXian—. HanGuang-Jun, ¿cómo puede alguien tan grácil como tú hacer algo como esto? ¿De qué sirve que me ates de este modo? Sería terrible para ti que alguien nos viera así, ¿no lo crees?

Al escuchar la última oración, Lan WangJi comenzó a llevarlo hacia la calle.

Siendo arrastrado por el otro, Wei WuXian avanzó dando tumbos.

—E-E-Espera un segundo. Lo que quise decir es que sería malo para ti que alguien nos viera así, no que deberían vernos así. ¡Oye! Estás fingiendo no entender lo que digo, ¿verdad? ¿Lo estás haciendo a propósito? Entonces ¿vas a entender solo lo que quieras entender? Lan Zhan, ¡Lan WangJi!

Antes de que pudiera terminar de hablar, Lan WangJi ya lo había sacado de la arboleda. Caminaron hacia la calle y entraron de nuevo al salón principal de la planta baja.

Los jóvenes discípulos aún comían y jugaban. Aunque tuvieron un desacuerdo pequeño, la gente joven siempre olvidaba con rapidez estos asuntos. En ese momento, estaban en medio de un juego con bebida, y algunos de los discípulos más audaces de la secta Gusu Lan también querían tomar algunos sorbos. Siempre habría alguien mirando en dirección a la escalera que conducía al primer piso, atento a Lan WangJi. Sin embargo, ninguno de ellos esperaba que este arrastrara repentinamente a Wei WuXian a través de la entrada principal, a la que nunca le prestaron atención.

Todos se sorprendieron después que se dieron la vuelta. Acto seguido, Lan JingYi se abalanzó sobre la copa de licor sobre la mesa, ansiando cubrirla, y en el proceso tumbó algunos cuencos y platos. Al hacer esto, el objeto que quería ocultar se hizo más conspicuo.

—HanGuang-Jun —Lan SiZhui se puso de pie—, ¿por qué volvió a entrar por allí?

—Ja, ja. —rio Wei WuXian—. Su HanGuang-Jun se sentía un poco acalorado y decidió salir a dar un paseo para así atraparlos con la guardia baja. ¿Ven? Helos aquí, bebiendo cuando se supone que no deben.

En secreto, rezó por que Lan WangJi lo llevara arriba directamente, sin hacer ni decir nada innecesario. Si guardaba silencio y mantenía la fría apariencia, nadie notaría nada extraño.

Contrario a sus expectativas, Lan WangJi lo arrastró hasta las mesa de los jóvenes discípulos.

Lan SiZhui estaba estupefacto.

—HanGuang-Jun, la cinta de su frente…

Antes de terminar de hablar, vio las manos de Wei WuXian.

Wei WuXian tenías las muñecas atadas con la cinta de HanGuang-Jun.

Como si sintiera que suficientes personas no notaron este hecho, sosteniendo los extremos de la cinta, Lan WangJi levantó las manos de Wei WuXian para que todos las vieran.


Shiro
Lan Zhan: Wei Ying es mío. ۹(>௰<)۶

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