El Fundador del Diabolismo – Capítulo 2: Agresión (1)

Traducido por Shiro

Editado por Sharon


Wei WuXian quería lavar su cara para observar cómo lucía el rostro del dueño de este cuerpo después de su muerte, pero no había agua en la habitación, ni siquiera para beber o lavarse.

Sospechaba que el único recipiente con forma cóncava era usado como inodoro en lugar de para asearse.

Entonces intentó empujar la puerta, pero estaba cerrado con pestillo, posiblemente para evitar que saliera.

¡Ninguna de estas cosas le hacían alegrarse por haber reencarnado en absoluto!

Por lo que pensó en sentarse en posición de loto [1] y familiarizarse con su nueva casa. El tiempo pasó volando, y el día llegó a su fin. Cuando abrió sus ojos, los rayos del sol se colaban en el interior a través de las ranuras de la puerta y las ventanas. A pesar de que podía levantarse y caminar, su cabeza aún se sentía ligera.

Wei WuXian estaba desconcertado.

La cantidad de poder espiritual de Mo XuanYu es lo suficientemente insignificante como para ser ignorada, por lo que no debería haber una razón por la que no pueda controlar este cuerpo correctamente. ¿Por qué no funciona?

En ese momento, un ruido provino de su estómago, haciéndolo darse cuenta que no estaba para nada relacionado con sus poderes espirituales. De hecho, era porque este cuerpo había practicado ayuno y se sentía hambriento. Si no buscaba comida, podría convertirse en el primer espíritu maligno en morir de hambre apenas llegó.

A continuación, levantó su pie y estaba a punto de abrir la puerta de una patada cuando escuchó el sonido de pasos que se avecinaban.

—¡Es hora de comer! —gruñó alguien desde el exterior.

No obstante, no había indicios de que fueran a abrir la puerta. Wei WuXian bajó su cabeza y vio una puerta en miniatura abrirse en la parte inferior de la superficie con un pequeño cuenco enfrente.

—¡Vamos! ¿Qué estás esperando? ¡Deja el cuenco afuera una vez hayas terminado! —gritó el sirviente de nuevo desde el exterior.

La puerta era ligeramente más pequeña que la que se usaba para animales —una persona no podía pasar—, pero cuencos cabían perfectamente. Habían dos platos y un servicio de arroz, el cual lucía bastante desagradable.

Jugó con el par de palillos que estaban clavados en el arroz, sintiéndose bastante amargado.

El Patriarca de YiLing acababa de regresar al mundo mortal, pero lo primero con lo que se topó fue una patada y un regaño, sin mencionar las sobras que cumplieron la función de su comida de bienvenida. ¿En dónde estaba la sangre? ¿La despiadada matanza? ¿La destrucción absoluta? ¿Quién le creería? Era un tigre en una llanura, un dragón en aguas poco profundas, un fénix sin su plumaje, perdiendo su ventaja y siendo menospreciado por aquellos más débiles que él.

El sirviente afuera habló de nuevo, pero esta vez riendo.

—¡A-Ding! [2] ¡Ven aquí!

A los lejos se escuchó la dulce voz de una joven contestándole.

—A-Tong, ¿le traes de nuevo la comida al que está encerrado allí dentro?

—¿Por qué otra razón vendría a este ominoso patio? —preguntó mientras chasqueaba la lengua.

La voz de la chica se escuchaba más fuerte, como si estuviera frente a la puerta.

—Tú solo entregas una comida al día y a nadie le importa si holgazaneas. Esta es una tarea tan simple, y aun así piensas que es ominosa. Sólo mírame, estoy tan ocupada que ni siquiera puedo salir a jugar.

—¡Entregar esta comida no es lo único que hago! —se quejó el sirviente—. ¿Cómo puedes atreverte a salir en este momento? Con tantos cadáveres andantes afuera, todo el mundo se está encerrando en sus casas.

Wei WuXian se puso de cuclillas junto a la puerta y escuchó mientras comía.

Parecía que, de un tiempo para acá, la aldea Mo no se encontraba en paz. Como su nombre lo indica, los cadáveres andantes eran personas que estaban muertas pero que podían moverse, un cuerpo alterado de bajo nivel. A menos que el fallecido tuviera un fuerte resentimiento, usualmente eran de ojos opacos y lentos. No eran muy peligrosos, pero una persona promedio se alarmaría con ellos, especialmente por su hedor inductor al vómito.

Sin embargo, para Wei WuXian, eran las más obedientes marionetas. Cuando escuchó que las mencionaban, sintió una sensación de familiaridad.

A-Tong parecía estar haciendo una mueca.

—Si quieres salir, tendrás que llevarme contigo para te proteja…

—¿Tú? ¿Protegerme? Deja de alardear. ¿Estás seguro de que puedes derrotar a esas cosas? —le contestó A-Ding.

—Si no puedo derrotarlas, entonces otras personas tampoco pueden —dijo con amargura el sirviente.

La chica se rió.

—¿Cómo sabes que otras personas no pueden derrotarlas? Déjame decirte, hoy unos cultivadores vinieron a la aldea. ¡Escuché que pertenecen a un clan muy prominente! La señora está hablando con ellos en el salón principal, y todos en el pueblo están observando. ¿Puedes escuchar el ruido? No tengo tiempo para jugar contigo; probablemente tenga más trabajo que hacer luego.

Wei WuXian escuchó atentamente. En efecto, débiles y bulliciosos sonidos de personas venían del este. Reflexionó por un momento, se levantó, y pateó la puerta, la cual se rompió haciendo un sonido metálico.

En ese momento, los dos sirvientes, A-Ding y A-Tong, que estaban coqueteando el uno con el otro, gritaron cuando la puerta salió volando por los aires. Wei WuXian lanzó el cuenco y salió, parpadeando por el resplandor de la luz del sol. Se llevó la mano a la punta de su frente y cerró los ojos un momento.

Justo en ese momento, A-Tong gritó incluso más fuerte que A-Ding, pero cuando miró más de cerca y se dio cuenta de que era Mo XuanYu, la persona a quien todos podían humillar, recuperó su coraje. Cayó en cuenta de que probablemente su dignidad frente a la chica había disminuido, y quería compensarlo, así que saltó y agitó las manos como si estuviera reprochando a un perro.

—¡Shu! ¡Shu! ¡Vete! ¿Por qué saliste?

El hombre lo trataba peor de como trataría a un mendigo o una mosca. La mayor parte del tiempo, todos los sirvientes de la familia Mo lidiaban con Mo XuanYu de ese modo porque nunca se resistió. Por otro lado, We WuXian le dio una leve patada, derribándolo, y se echó a reír.

—Qué atrevido que un mero niño que hace recados humille a otros así.

Con eso, se dirigió hacia la conmoción. Mucha gente se encontraba agolpada en el Salón del Este y sus alrededores. Y justo cuando Wei WuXian puso pie en el patio, una mujer habló con un tono de voz un poco más fuerte que los demás.

—Un miembro de una de las generaciones más jóvenes de nuestra familia solía ser también un cultivador…

Debía tratarse de madam Mo intentando hacer conexiones otra vez con el clan de cultivadores. Wei WuXian no esperó a que terminara de hablar y rápidamente se apresuró a pasar entre la multitud hasta llegar al salón.

—Voy llegando. Voy llegando. ¡Aquí estoy! —sonrió.

Una mujer de mediana edad se encontraba sentada en el salón, con buena salud y vistiendo ropa extravagante. Ella era madam Mo. Su esposo estaba sentado debajo de ella, y opuesto a ambos estaban sentados unos jóvenes con ropas blancas.

Debido a que un fenómeno despeinado apareció entre las personas, toda la charla se detuvo, pero Wei WuXian habló descaradamente, como si no se diera cuenta de la extraña atmósfera en absoluto.

—¿Quién me llamaba antes? Soy el único que solía ser un cultivador.

Llevaba demasiado polvo blanco en la cara, y cuando sonreía, éste se esparcía. Un cultivador más joven estaba a punto de dejar escapar una carcajada, pero su rostro se tornó serio de nuevo cuando otro cultivador, aparentemente el líder del grupo, lo miró con desaprobación.

Wei WuXian siguió la voz y los examinó. Había pensado que los sirvientes estaban exagerando por ser ignorantes, pero se sorprendió al ver que en verdad eran discípulos de un «clan prominente».

Los muchachos vestían túnicas de mangas amplias y cinturones ondeantes, luciendo apuestos; sin duda eran un placer para los ojos. Observando el uniforme, resultaba obvio que eran del clan Gusu Lan. También debían pertenecer a generaciones más jóvenes consanguíneas de la familia Lan, ya que todos llevaban cintas blancas en la frente de un dedo de ancho, con patrones de nubes cosidos sobre ellas.

El lema del clan Gusu Lan era «rectitud». La cinta de la frente implicaba «conducirse bien a sí mismo», mientras que las nubes eran el patrón oficial de la familia Lan, el cual cultivadores de otras familias no tenían el derecho de usar. A Wei WuXian le daba dolor de muelas cada vez que veía a alguien de este clan. En su vida pasada, siempre había pensado que el uniforme del clan era como «ropa de luto», por lo que nunca lo confundía.

La señora Mo no había visto a este sobrino en bastante tiempo, y sólo superó su consternación después de un largo rato, cuando cayó en cuenta quién era la persona muy maquillada. Estaba furiosa, pero no quería perder los estribos ni su compostura.

—¿Quién lo dejó salir? ¡Haz que se lo lleven! —le dijo a su esposo en voz baja.

Él sonrió para calmarla y se acercó mientras lo miraba con irritación, preparado para sacarlo de allí. Sin embargo, Wei WuXian de pronto se dejó caer al suelo, sus extremidades aferrándose con fuerza al piso. Nadie podía levantarlo, incluso después de haber llamado a varios sirvientes para que ayudaran. A medida que el rostro de la señora Mo se oscurecía, su esposo estaba comenzando a sudar.

—¡Tú…! ¡Maldito loco! ¡Si no regresas ahora, ya verás el castigo que te daré! —le regañó.

A pesar de que todos en la aldea Mo sabían que en la familia Mo había un joven maestro al que le faltaba un tornillo, Mo XuanYu había estado escondido en esa oscura habitación por un par de años ya, asustado de salir. Después de ver que tanto su rostro com sus acciones eran las de un monstruo, la gente comenzó a susurrar entre ellos, esperando ver una buena presentación.

—Si quieren puedo regresar —dijo y señaló a Mo ZiYuan—, pero díganle primero que me regrese las cosas que hurtó.

Mo ZiYuan no esperaba que el lunático bueno para nada tuviera las agallas de causar problemas aquí, incluso después de haberlo disciplinado el día anterior. Su semblante palideció.

—¡Esas son tonterías! ¿Cuándo he hurtado alguna de tus cosas? ¿A-Acaso tengo necesidad de hacer eso?

—Sí, sí. No hurtaste nada, ¡robaste! —dijo Wei WuXian.

La señora Mo no había dicho nada aún, pero Mo ZiYuan estaba furioso, levantando un pie con la intención de patearlo. Sin embargo, un joven vestido de blanco que llevaba una espada movió su dedo ligeramente, y Mo ZiYuan resbaló, cayendo al piso. En el proceso, apenas rozó a Wei WuXian pero él rodó por el suelo como si lo hubiese golpeado, abriendo la parte delantera de su túnica para mostrar la huella que Mo ZiYuan le dejó el día anterior.

Obviamente, nadie pensó que Mo XuanYu pudiera haberse pateado a sí mismo. Si se sumaba al hecho de que Mo ZiYuan siempre había sido imprudente y arrogante, ¿quién más podría ser el culpable?

Sin importar qué, la familia Mo había sido muy despiadada con su propio pariente de sangre. Eso resultaba claro, ya que cuando regresó, no estaba tan loco como ahora, por lo que sus familiares debían ser los causantes de su desgaste. Aunque, todo estaba bien siempre y cuando hubiera un buen espectáculo. ¡Este era mucho más interesante que el de los cultivadores!

Antes de esto, madam Mo lo había ignorado, ya que no valía la pena molestarse en discutir con una persona enferma. Por esta razón le ordenó a otros que lo sacaran.

Pero ahora, sabía que Mo XuanYu definitivamente había venido preparado. Su cabeza se encontraba sobria y deliberadamente les había traído desgracia. Lo que la hizo sentir tanto sorpresa como odio.

—Hiciste una gran escena a propósito, ¿no es así?

—Él robó mis pertenencias, y vine a recuperarlas. ¿Cuenta eso como hacer una gran escena? —respondió Wei WuXian inexpresivamente.

Con tantos ojos observando, madam Mo no podía golpearlo ni echarlo. Ira brotó en lo profundo de su interior, pero sólo le quedó hacer que ambas partes llegaran a un acuerdo.

—¿Hurtar? ¿Robar? Eso es un un poco irrespetuoso, si me preguntas. Todos formamos parte de la misma familia, y él sólo quería mirar tus cosas. A-Yuan [3] es tu hermano menor, ¿así que cuál es el problema en que tome algunas de tus cosas? Como hermano mayor, no deberías ser reacio a prestarle una o dos juguetes, ¿o sí? No es como si no fuera a regresártelos.

Los chicos del clan Lan se miraron sin pronunciar palabra unos a otros. Estos jóvenes habían crecido en un clan de cultivo, expuestos al esplendor y nada más. Probablemente nunca habían visto una farsa como esta, ni habían escuchado este tipo de lógica. Wei WuXian rió histéricamente en su mente, y extendió su mano.

—Entonces, regrésenlas.

Por supuesto, era imposible que Mo ZiYuan regresara algo, habiéndolas ya tirado o desarmado seguramente. Incluso siendo capaz de hacerlo, su orgullo no se lo permitiría. Su rostro se puso morado de la rabia.

—¡Mamá…! —gritó con mirada furiosa.

¿De verdad vas a permitir que me trate así?

La señora Mo lo fulminó con la mirada, indicándole de este modo que no empeorara la situación. Sin embargo, Wei WuXian habló de nuevo:

—No sólo no debió haber robado mis pertenencias, no debió haberlo hecho en la mitad de la noche. Todos saben que me gustan los hombres. Incluso si a él no le avergüenza, debería tratar de no lucir sospechoso.

—¿Qué estás diciendo frente a los aldeanos? —gritó después de tomar una bocanada de aire—. ¡Qué desvergonzado, A-Yuan es tu primo!

En términos de desenfreno, Wei WuXian definitivamente era un maestro. En el pasado, si quería volverse loco, tendría que tener en cuenta su estatus, pero ahora que ya se lo consideraba así, podía hacer lo que quisiera, como quisiera.

—A pesar de saber que soy su primo decidió no evitarme, así que, ¿quién fue más desvergonzado? No me importa tu reputación, ¡pero no arruines mi inocencia! ¡Aún quiero encontrar a un buen hombre! —rebatió desafiante con el cuello erguido.

Mo ZiYuan dejó escapar un fuerte grito y comenzó a blandir una silla en su dirección. Tan pronto como Wei WuXian vio que su ira se había salido de control, rodó por el piso y se levantó, esquivando para que la silla se estrellara en el suelo, haciéndose pedazos en el proceso. El grupo de personas en el Salón del Este que  originalmente se estaban regodeando ante la desgracia de la familia Mo, se esfumó en cuanto comenzó la pelea.

Entonces, Wei Wuxian salió disparado hacia el grupo de muchachos del clan Lan, quienes miraban la escena boquiabiertos, y gritó:

—¿Todo el mundo vio eso? ¿Lo vieron? El ladrón también está agarrando a alguien a golpes. ¡Qué cruel!

Mo ZiYuan lo persiguió, y estaba cerca de brincarle encima cuando el líder de los jóvenes apresuradamente lo detuvo.

—Por favor, cálmate. Las palabras son más poderosas que las armas.

Madam Mo vio que el chico estaba protegiendo deliberadamente al lunático, y sonrió con cautela.

—Este es el hijo de mi hermana menor. Él no es muy brillante aquí; todos las personas de la aldea Mo saben que es un lunático y que con frecuencia dice cosas que no deben tomarse en serio. Cultivador, por favor…

Antes de que pudiera terminar su oración, la cabeza de Wei WuXian se asomó detrás de la espalda del joven y la miró con furia.

—¿Quién dijo que mis palabras no deben ser tomadas en serio? La próxima vez, intenta robarme de nuevo. ¡Me llegas a robar una vez más y cortaré una de tus manos!

Mo ZiYuan fue retenido por su padre, pero, al escuchar esto, estuvo cerca de perder los estribos de nuevo. Wei WuXian salió rápidamente pero el joven bloqueó la entrada de inmediato, cambiando de tema y diciendo con tono serio:

—Entonces ocuparemos el Patio Oeste esta noche. Por favor, recuerden lo que les dijimos. Después del anochecer, cierren todas las ventanas; no salgan, o peor aún, vayan al patio.

Madam Mo estaba temblando de la ira.

—Sí, sí, por favor…

Mo ZiYuan no se lo creía.

—¡Mamá! El lunático me insultó frente a tantas personas, ¿y eso es todo? Tú me dijiste antes… me dijiste que él sólo era un…

—Silencio. —Madam Mo ordenó—. ¿No puedes esperar a que regresemos?

Mo ZiYuan nunca se había encontrado en tal desventaja ni había sido desgraciado de tal forma. Encima su madre lo regañó, lo que empeoró la situación.

¡Este lunático caerá esta noche!, pensó lleno de odio.

Después que Wei WuXian terminó con su actuación, salió por la puerta del palacio Mo y mostró su rostro por toda la aldea. A pesar de sorprender a un sinnúmero de personas, de hecho, estaba amando cada segundo, finalmente dándose cuenta de lo maravilloso que era ser un lunático. Incluso estaba comenzando a aprobar el maquillaje que lo hacía parecer un fantasma ahorcado, sintiéndose casi renuente a lavarlo. Entonces arregló su cabello y miró sus muñecas. Las cortadas no parecían estar sanando en absoluto, lo cual quería decir que un pequeña venganza como esta no era suficiente como para ser aprobada por la técnica prohibida.

¿Verdaderamente tendrá que eliminar a la familia Mo?

Para ser honestos, no era una tarea muy difícil.

Wei WuXian caminó de vuelta al Patio Oeste de la familia Mo. Los discípulos del clan Lan estaban parados sobre los techos y las paredes, discutiendo con semblante solemne.

Aunque el clan Gusu Lan contribuyó enormemente en el asedio que le hicieron, en ese momento, estos jóvenes no habían nacido aún o seguían siendo niños pequeños. No debería dirigir su odio hacia ellos, por lo que decidió quedarse y observar lo que iban a hacer. Después de un rato, le pareció que algo estaba mal.

¿Por qué las banderas negras ondeantes sobre los techos le resultaban tan familiares?

Este tipo de banderas se llamaban «banderas de atracción fantasmal». Si una persona la llevara consigo, atraería a todos los espíritus, fantasmas agraviados, cadáveres andantes, o seres malignos dentro de cierta área, de modo que éstos atacaran sólo a esta persona. Y como la persona que llevaba la bandera se convertiría en un blanco viviente, también era llamado «bandera objetivo». Ésta también podía colocarse en una casa, pero dentro de ella debían haber personas vivas. Entonces, el rango de ataque abarcaría a todos los que se encontraran adentro. Debido a que siempre habría energía siniestra que rodearía el área donde las banderas se encuentran, como si hubiera un viento negro arremolinándose, también eran llamadas «banderas negras ondeantes».

Al establecer las banderas en el Patio Oeste y no permitiendo que nadie se acerque quería decir que querían atraer a los cadáveres andantes a este lugar y capturarlos a todos de una vez.

En cuanto a por qué lucían familiares… ¿Cómo podrían no hacerlo? ¡El creador de las banderas de atracción fantasmales no fue otro que el Patriarca de YiLing!

Parecía que, aunque el mundo de cultivo lo odiaba en la superficie, eso no evitaba que usaran sus invenciones.

—Por favor, regresa. Este no es lugar para que alguien como tú venga —le dijo un discípulo que estaba parado en el techo y le vio merodear.

A pesar de que estaba siendo echado, era por amabilidad, además que el tono difería del usado por los sirvientes de la familia Mo. Wei WuXian lo pilló desprevenido y rápidamente saltó, tomando una de las banderas.

El discípulo se sobresaltó y saltó del techo para perseguirlo.

—No te muevas. Eso no es algo que debas tomar.

Wei WuXian gritó mientras salía corriendo, luciendo como un verdadero lunático con el cabello desarreglado y los extremidades revoloteando.

—¡No la devolveré! ¡No la devolveré! ¡Yo la quiero! ¡La quiero!

El discípulo lo alcanzó con unas cuentas zancadas y lo tomó del brazo.

—Si no la devuelves, ¡te golpearé!

Wei WuXian seguía sosteniendo la bandera, reacio a entregarla. Entonces, el líder de los chicos que estaba encargándose de la disposición de las banderas, saltó con ligereza del techo al escuchar la conmoción.

—JingYi, basta. Deja de hacer un escándalo y simplemente toma la bandera.

—¡SiZhui, en realidad no lo golpeé! ¡Míralo, arruinando la ubicación de las banderas!

Durante el tira y afloja, Wei WuXian ya había revisado la bandera de atracción fantasmal en sus manos. Los motivos habían sido dibujados correctamente, y el encantamiento estaba completo. No había errores, por lo que nada malo ocurriría durante su uso. Sin embargo, la persona que las dibujó era inexperta, por lo que sólo atraería seres malignos y cadáveres andantes a dos kilómetros y medio a la redonda.

A pesar de eso, debería ser suficiente. No debería haber criaturas malévolas en un lugar tan pequeño como la aldea Mo.

—Joven maestro Mo, el cielo se está oscureciendo y pronto comenzaremos a capturar a los cadáveres andantes. Será peligroso por la noche, por lo que sería mejor que regresara a su habitación.

Wei WuXian lo miró, era delicado y refinado, se veía digno y estaba sonriendo ligeramente; esto hizo que se ganara su aprobación en silencio. Las banderas habían sido colocadas de forma organizada, y sus comportamiento era respetuoso, lo cual lo hacía un discípulo con un potencial extraordinario. Esto hacía que no supiera quién, en un clan tan conservador como el de ellos, había podido educar a un joven como él.

—Esta bandera… —dijo Lan SiZhui nuevamente, pero antes de que pudiera terminar, Wei WuXian la lanzó al suelo.

—Es sólo una bandera, ¿así que cuál es el problema? ¡Puedo dibujar mucho mejor de igual forma! —dijo indignado.

Salió corriendo en el momento en que la arrojó. Los muchachos que estaban parados en el techo que vieron el jaleo casi se caen de tanto reír después de oír sus ridículas palabras. Lan JingYi también se rió por lo bajo de la ira, y recogió la bandera.

—¡Qué maníaco!

Wei WuXian continuó divagando, sin hacer nada, y finalmente regresó al pequeño patio que le pertenecía a Mo XuanYu.

Ignoró el perno roto y el desastre del suelo, escogiendo un lugar relativamente limpio, en el que se sentó en posición de loto de nuevo.

Sin embargo, antes que amaneciera, fue sacado de su estado meditativo por un ruido en el exterior, el cual fue seguido por una serie de pasos caóticos que rápidamente se acercaban, junto con una serie de alaridos y gritos.

—¡Entren y arrástrenlo!

—¡Notifiquen a los oficiales!

—¿Qué quieres decir con «notifiquen a los oficiales»? ¡Mátenlo a golpes!

Abrió los ojos para ver que varios sirvientes ya habían entrado.

Todo el patio fue incendiado y alguien gritó:

—Arrastren al asesino loco al Salón Principal y háganlo pagar con su vida!

[1] Padmasana o posición de loto​ es una asana o postura sentada con las piernas cruzadas: cada pie ubicado encima del muslo opuesto. En el hinduismo y el budismo está relacionada con la práctica de la meditación. Más info aquí.

[2] El prefijo «A», puede ser usado con frecuencia en los nombres de los sirvientes.

[3] El prefijo «A» también puede usarse para referirse a alguien que es cercano a ti. A-Yuan se refiere a Mo-ZiYuan.

[2] El prefijo «A», puede ser usado con frecuencia en los nombres de los sirvientes.

[3] El prefijo «A» también puede usarse para referirse a alguien que es cercano a ti. A-Yuan se refiere a Mo-ZiYuan.

Nota: El fanart no nos pertenece. En caso de conocer el nombre del artista responsable, por favor, hacérnoslo saber para darle su merecido crédito. Gracias~.

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