El Fundador del Diabolismo – Capítulo 28: Rocío (2)

Traducido por Shiro

Editado por Sharon


—Tómeselo con calma. Estaba a punto de mencionar eso. Todos, en efecto, murieron. Aunque dije que sobrevivió, solo fue por un corto tiempo. Después de algunos años, el jefe del clan, Chang Ping, también murió. Esta vez, la muerte fue incluso más horrenda. ¡Lo asesinaron con el método del Ling Chi [1] con una espada! No es necesario que les explique lo que eso es, ¿cierto? Es cuando cortan la carne de alguien parte por parte con un sable o espada tres mil seiscientas veces, hasta dejar solo el hueso… —dijo el camarero.

Por supuesto, era imposible que Wei WuXian no supiera lo que era el Ling Chi. Si alguien quisiera un libro titulado “Mil formas de muertes agonizantes”, él sería la persona indicada para escribirlo.

—Entiendo —le dijo alzando una mano—. Entonces, ¿sabes por qué el clan Chang fue aniquilado?

—Escuché que fue tramado por otra secta de cultivo. Tuvo que ser, ¿cierto? De lo contrario, ¿por qué un montón de gente que cultivaba fracasaría en escapar? Sin duda fueron atrapados por alguien o algo.

En caso de que la conversación no fuera muy bien, el dueño de la tienda incluso trajo dos guarniciones de maní y semillas de girasol. Wei WuXian asintió en agradecimiento y comenzó a comer.

—¿Alguien averiguó qué era exactamente ese algo o alguien?

El camarero rio.

—Joven maestro, debe estar bromeando. ¿Cómo podemos nosotros, personas ordinarias que estamos tratando de vivir la vida, saber algo de aquellos que vuelan por los cielos? Lógicamente, ustedes deberían saber más que yo ya que también cultivan. ¡Yo solo he escuchado vagos rumores acerca de que ofendieron a alguien que no debieron! De cualquier modo, después de eso, nadie quedó a cargo de los seres malignos en la zona de Yueyang.

—¿Alguien a quien no debieron ofender? —ponderó Wei WuXian.

—Así es. —El camarero se comió dos maníes—. Estas sectas o lo que sea, de hecho, guardan rencor hacia otros. Pienso que el clan Chang debe haber sido el blanco de otros cultivadores. ¿No es común matar a personas para conseguir tesoros o algo así? Esos libros lo decían. Cuentos y leyendas también. Aunque no sé quién lo hizo con exactitud, aparentemente está relacionado a un villano muy famoso.

Wei WuXian sonrió y levantó el cuenco hasta sus labios, mirándolo de soslayo.

—Déjame adivinar. ¿Vas a decir que no sabes quién fue?

El camarero se rio a carcajadas.

—Adivine de nuevo. Esta definitivamente me la sé. Se llamaba algo así como «peculiar»… Ah, cierto, «patriarca». ¡El Patriarca de Yiling!

Wei WuXian se ahogó, haciendo burbujear el cuendo de licor y seguido escupió.

—¿Qué?

¡¿Yo de nuevo?!

—¡Sip, así es! —confirmó el camarero—. Su apellido era Wei. Se llama Wei WuQian [2], creo. Las personas que lo mencionan lo hacen con miedo o con odio.

Wei WuXian guardó silencio y reflexionó al respecto, determinando dos cosas. La primera: nunca antes había ido a Yueyang antes. La segunda: de todas las personas que asesinó, ninguna de ellas murió por Ling Chi. Le pareció que esto era un poco absurdo y miró en dirección a Lan WangJi como si quisiera una explicación.

—Nos vamos —dijo cuando por fin recibió la mirada inquisidora que había estado esperando.

Wei WuXian comprendió de inmediato. Lan WangJi necesitaba decirle algo y no podía hacerlo en la licorería, bajo las narices de todos.

—Entonces, vámonos. —Se levantó—. ¿Cuánto…? Cierto, ya está pago. Dejaré el licor aquí por los momentos. Seguiré bebiendo en lo que terminemos. —Luego añadió medio en broma—: Asegúrate de que siga aquí para cuando vuelva.

Habiéndose terminado más de la mitad del maní, el camarero respondió:

—¡Por supuesto! Nuestra tienda es honesta para con todos: jóvenes y ancianos. Déjelos aquí y no se preocupe. Esperaremos a que regrese antes de cerrar. Jóvenes maestros, díganme, ¿se dirigen a la residencia Chang? ¡Caray! Eso es muy genial. ¡Yo soy del área y no he ido! Solo me he atrevido a echarle unos vistazos desde muy lejos. ¿Piensan entrar? ¿Qué harán?

—También le daremos únicamente unos vistazos, desde muy lejos.

El joven camarero era de personalidad extrovertida, familiarizándose con los extraños un poco rápido. Aunque solo hablaron por poco tiempo, ya estaba tratando a Wei WuXian como si fueran amigos, tras lo que le pasó el brazo por los hombros.

—¿Es muy difícil el trabajo que hacen? ¿Ganan mucho dinero? Probablemente una tonelada, ¿cierto? Qué trabajo tan respetable es el que hacen. Déjenme preguntarles, ¿es difícil comenzar? Yo… —Mientras balbuceaba, de pronto cerró la boca, mirando con nerviosismo a un lado. Entonces susurró—: Joven maestro, el que está a su lado… ¿por qué me mira?

Wei WuXian siguió su mirada solo para ver a Lang WangJi girarse, levantarse y salir de la licorería.

—Oh, él. Este amigo mío fue criado de manera muy estricta. Odia cuando otras personas se comportan con mucha familiaridad frente a él. ¿No es extraño?

El camarero le quitó el brazo con torpeza.

—Ciertamente extraño —respondió en voz baja—. Por la forma en la que me miró, cualquiera pensaría que estaba poniéndole el brazo a su esposa…

Con la capacidad auditiva de Lan WangJi, era imposible para él no escuchar algo solo porque lo dijeran en voz baja. Por lo que, imaginando cómo debía sentirse en ese momento, Weu WuXian se esforzó tanto por no reír que le dolió el estómago.

—Terminé una jarra —le dijo con rapidez al camarero.

—¿Disculpe?

—Sigo en pie. —Se señaló a sí mismo.

Finalmente recordó que antes dijo: “Si puede seguir en pie después de terminar esto, ¡tomaré su apellido!”.

—Oh… ¡Ohh! Uhm… ¡Caray! No estoy bromeando, esta es la primera vez que veo a alguien seguir en pie y hablando correctamente después de beber una jarra. Joven maestro, ¿cuál es su apellido? —soltó.

—Mi apellido… —De pronto recordando que el camarero mencionó a un «Wei WuQian», las comisuras de sus labios se crisparon. Entonces hizo una suave transición—: Es Lan.

El camarero también era un caradura, así pues anunció con naturalidad:

—Sí. De hoy en adelante, ¡mi apellido será Lan!

Bajo las banderas rojas de la licorería, pareció como si, por un segundo, la figura de Lan WangJi se tambaleó mínimamente. Con una sonrisa pícara en su rostro, Wei WuXian se le acercó caminando con las manos detrás la espalda y palmeó su hombro.

—HanGuang-Jun, como agradecimiento por pagar la cuenta, hice que tomara tu apellido.

Después que abandonaron la ciudad, los dos caminaron en dirección hacia donde el joven apuntó. El número de personas fue disminuyendo gradualmente, mientras que el número de árboles incrementó.

—Entonces, ¿por qué no me dejaste seguirle haciendo preguntas?

—De pronto recordé haber escuchado acerca de lo ocurrido en Yueyang. No era necesario continuar interrogándolo —le contestó Lan WangJi.

—Antes que me digas, déjame preguntarte algo. Confírmame que la, uh, aniquilación del clan Chang no la hice yo, ¿o sí?

Aparte de como murió diez años atrás, su alma se había encontrado bastante estable, ¡era imposible que hubiese asesinado a un clan entero y que no lo recuerde!

—No.

—Oh.

Era como si hubiese regresado a esos días, antes de morir, en los que era peor que una rata de alcantarilla, despreciado por todos. Jugó un papel en todo; él tenía la culpa de todo. Incluso si el nieto del vecino había perdido apetito a causa de comer mal, era porque el niño se había asustado con historias del Patriarca de Yiling ordenando al General Fantasma que asesinara gente.

—La matanza no la hiciste tú pero estuvo relacionada contigo —habló de nuevo Lan WangJi, a su pesar.

—¿Cuál es la relación?

—Hay dos. La primera: una de las personas que estuvo involucrada compartió un pasado con tu madre.

Wei WuXian se detuvo en seco.

No sabía lo que sentía en ese momento ni cómo lucía su rostro.

—¿Mimadre? —preguntó después de una pausa.

Wei WuXian era el hijo de Wei ChangZe, un sirviente de la secta YunmengJiang, y ZangSe SanRen [3], una cultivadora errante. Tanto Jiang Fengian como su esposa Yu ZiYuan, estaban bastante familiarizados con sus padres. A pesar de esto, el primero nunca rememoraba a su viejo amigo frente a Wei WuXian y, además, la segunda nunca habló apropiadamente con él. Más bien, se consideraba afortunado si no le daba un par de latigazos y lo enviaba a arrodillarse en el salón ancestral para alejarlo de Jiang Cheng. Otras personas le dijeron la mayor parte de las cosas que sabía acerca de sus padres. Su conocimiento no siendo mucho mayor que lo que todos los demás ya sabían.

Lan WangJi también se detuvo, girándose para mirarlo.

—¿Han escuchado el nombre de «Xiao XingChen»?

Wei WuXian buscó en sus recuerdos.

—No.

—Correcto. Fue bastante conocido cuando abandonó la montaña doce años atrás. Ahora, nadie lo menciona.

Doce años atrás resultó ser un año después del asedio en la Colina LuanZang en Yiling, lo que significaba que apenas se lo perdió.

—¿Cuál montaña? ¿Quién le enseñó?

—No sé cuál montaña fue. Su maestra fue una cultivadora. Xiao XingChen fue un pupilo de BaoShan SanRen.

Wei WuXian por fin entendió por qué Lan WangJi dijo que esta persona compartía un pasado con su madre.

—Entonces, eso significa que Xiao XingChen es mi shishu [4].

ZangSe SanRen también fue una pupila de BaoShan SanRen.

Esta última era una cultivadora que vivía aislada del resto del mundo, y se rumoreaba que pertenecía a la misma generación que Wen Mao y Lan An. La mayoría de los héroes de esa generación se habían convertido ya en polvo, sin embargo, se decía que BaoShan SanRen sobrevivía. De ese ser realmente el caso debía tener cientos de años y un nivel de cultivo bastante alto. En aquel entonces, con el liderazgo de Wen Mao, el mundo del cultivo se centró en el surgimiento de clanes en lugar de sectas, por lo que, potencias en el cultivo unidas por lazos de sangre se elevaron como si fueran brotes de bambú después de una lluvia primaveral. Sin excepción, todo cultivador ligeramente famoso decidió fundar un clan. Sin embargo, esta mujer decidió retirarse en soledad e irse a vivir a una montaña bajo el nombre de cultivo [5] de «BaoShan Sanren». No obstante, nadie sabía cuál era la montaña que abrazaba. Hablando de eso, solo se llamaba «retirarse en soledad» porque nadie sabía adónde iban; puesto que si alguien llegara a hacerlo y aún pudiese ser encontrado, dejaría de llamarse de este modo.

BaoShan SanRen vivía en una montaña celestial [6] desconocida y a menudo llevaría en secreto a niños abandonados montaña arriba para que fueran sus pupilos. Sin embargo, todos ellos debían jurar que dedicarían sus vidas al cultivo y que nunca abandonarían la montaña ni se integrarían a la sociedad humana. De lo contrario, sin importar la razón, no podrían jamás regresar. Entonces tendrían que depender de sí mismos para sobrevivir en el mundo mortal y cortar todo lazo con su maestra.

Todos elogiaban a BaoShan SanRen por su previsión al establecer esta regla. Esto se debía a que, durante los pocos cientos de años que habían pasado desde su retiro, solo tres de sus pupilos habían abandonado la montaña: YanLing DaoRen [7], ZangSe SanRen y Xiao XingChen. De estos tres, ninguno murió de manera pacífica.

Wei WuXian conocía los destinos de los primeros dos desde que era pequeño, por lo que no fueron necesarias más explicaciones. Por lo tanto, Lan WangJi le contó las historias acerca del último pupilo, su shishu.

Cuando Xiao XingChen abandonó la montaña, tenía solo diecisiete años. Lan WangJi nunca lo conoció en persona, pero escuchó a través de otros acerca de su talento.

En ese momento, la campaña Derribando al Sol apenas había finalizado unos años atrás y el asedio en la Colina LuanZang acababa de terminar. Todas las sectas prominentes estaban reclutando cultivadores calificados de todas partes para que se les unieran. Xiao XingChen abandonó la montaña con la esperanza de salvar al mundo. Gracias a su excelente talento y capaz maestra, durante su primera cacería nocturna, llevando consigo un látigo de cola de caballo o fuchen [8] en una mano y espada larga en la otra, entró solo a la montaña y consiguió el primer lugar, haciéndose famoso de la noche a la mañana.

Cuando las sectas vieron a un cultivador tan brillante y talentoso a tan corta edad, todas lo invitaron a unirse. Sin embargo, Xiao XingChen rechazó todas las ofertas diciendo que no quería depender de ninguna secta sino que por el contrario, quería fundar una secta con un amigo cercano que no valoraba los linajes.

Su personalidad era suave pero su corazón era firme, gentil por fuera pero determinado por dentro. Siempre que alguien se encontraba en una situación difícil, lo primero en lo que pensaba era ir en su búsqueda; y como una persona íntegra moralmente, nunca se negó, razón por la cual le gente siempre hablaba de él con aprecio.

Por esa época ocurrió la aniquilación del clan Yueyang.


[1] El Ling Chi o muerte de los mil y un cortes, fue una forma de suplicio chino utilizado hasta principios del siglo XX para ejecutar penas de muerte. Más info aquí.

[2] «WuXian» significa «sin envidia», mientras que «WuQian» significa «sin dinero».

[3] SanRen básicamente significa «cultivador errante».

[4] Shishu es similar a shidi y shijie, solo que es usado por alguien para referirse a tío discípulo, el cual es menor que su madre.

[5] Es otro tipo de nombre pero no es importante.

[6] Una montaña celestial contiene más energía espiritual que otras montañas, siendo así de mayor beneficio para los cultivadores.

[7] DaoRen es parecido a SanRen, significa «cultivador».

[8] El Fuchen (traducido como Cola de Caballo) es un arma con un alto contenido simbólico dentro de las prácticas internas Taoístas. En su forma, los barridos, latigazos… no solo tienen un significado marcial, sino que también nos ayudan a encontrar nuestro equilibrio emocional, así como a eliminar o transmutar determinadas energías.

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