El Fundador del Diabolismo – Capítulo 29: Rocío (3)

Traducido por Shiro

Editado por Sharon


Un día, el líder del clan Yueyang salió a una cacería nocturna con algunos miembros de su familia durante aproximadamente medio mes. En medio de la noche, sin aviso alguno, recibieron las malas noticias de lo sucedido y regresaron de inmediato. Después del luto, solo averiguaron que alguien destruyó adrede la formación mágica protectora y dejó entrar a un grupo de poderosos espíritus malignos. Aparte de eso, no sabían más nada.

La mayoría de las veces, solo unas pocas personas sabían acerca de las tragedias que ocurrían en clanes pequeños, pero las circunstancias en aquel entonces eran diferentes. La campaña Derribando al Sol había terminado hacía mucho tiempo, mientras que el asedio en la Colina Luanzang recién había finalizado. En la superficie, la situación parecía bastante estable, pero con la repentina revelación de este evento, el mundo del cultivo se llenó de discusiones, algunos incluso llegando a exagerar con que se trataba de la venganza del Patriarca de Yiling, Wei WuXian. Sin embargo, no había evidencia alguna, por lo que había sido imposible dar con el asesino.

Por supuesto, Xiao XingChen no se quedó sentado de brazos cruzados. En lugar de eso, se ofreció como el responsable del asunto para descubrir la verdad para Chang Ping; y después de un mes, el asesino fue finalmente descubierto.

Su nombre era Xue Yang.

Xue Yang era incluso más joven que Xiao XingChen, un simple muchacho, A pesar de esto, su crueldad no bajaba de tono solo debido a su corta edad. Desde que había cumplido los quince años, se había convertido en un delincuente en el área de Kuizhou; conocido en todas partes por su sonrisa radiante, medios inhumanos y personalidad despiadada. Las expresiones de todos cambiaban cada vez que su nombre era traído a colación. Se decía que de niño, cuando vivía en las calles, había desarrollado un terrible odio hacia el padre de Chang Ping; y que por esta razón, y otras más, cometió este crimen como venganza.

Después que Xiao XingChen descubrió la verdad, cruzó tres provincias mientras Xue Yang seguía peleando felizmente con otros. Entonces, aprovechando la Conferencia de Discusión que estaba teniendo lugar en la Torre Jinling, en la residencia de la secta Lanling Jin, momento en el que las sectas más prominentes se reunían para discutir métodos de cultivo, Xiao XingChen lo llevó, explicó la situación y exigió un severo castigo.

Con su lista directa de pruebas, la mayoría de las sectas no tuvieron objeción, excepto una: la secta Lanling Jin.

—Oponerse a tal situación sería ponerse en contra del mundo entero. ¿Podría Xue Yang haber sido uno de los favoritos de Jin GuangShan?

—Un discípulo invitado.

—¿Era un discípulo invitado? En aquel entonces, la secta Lanling Jin ya era una de las cuatro sectas más prominentes, ¿cierto? ¿Por qué un delincuente como él sería un discípulo invitado?

—Esa es la segunda conexión. —Miró a Wei WuXian a los ojos—. Debido al Amuleto del Tigre Estigio [1].

El corazón de Wei WuXian dio un vuelco.

Esta frase no era extraña para él. Por el contrario, nadie estaba más familiarizado con estas tres palabras que él.

Entre todas las armas que forjó en vida, esta era la más aterradora y la más famosa.

Cuando Wei WuXian la creó, no pensó mucho de ella. Teniendo que controlar cadáveres y espíritus sin ayuda, por supuesto que a veces se cansaba. Entonces, recordando un raro trozo de hierro que vio una vez en el estómago de una bestia, lo usó para crear el Amuleto del Tigre Estigio.

Pero, después que este fue creado, Wei WuXian lo usó solo una vez para darse cuenta que era más el daño que el bien que hacía.

Los poderes del Amuleto del Tigre Estigio eran mucho mayores de lo que había imaginado. En principio había querido crearlo para que lo asistiera, pero sus poderes casi lo sobrepasaron a él, su creador. Esto quería decir que si alguien se apoderaba del objeto, sin importar quién fuese, bueno o malo, amigo o enemigo, podría usarlo.

Después de haber forjado el sello, no fue como si Wei WuXian nunca pensara en destruirlo, pero debido a todo el trabajo que le tomó crearlo, destruirlo sería igualmente difícil: le consumiría tiempo y energía. Y, en aquel entonces, ya había comprendido vagamente que todos, tarde o temprano, lo odiarían. Con un arma tan espantosa como el amuleto del Tigre Estigio, otros no se atreverían a actuar con imprudencia, por lo que decidió conservarla temporalmente. Separó el sello en dos partes, de modo que pudiera ser usado solo cuando se juntaban, y nunca recurrió a él sin considerarlo antes con sumo cuidado.

Solo llegó a usarlo en dos oportunidades, y en ambas hubo gran derramamiento de sangre. La primera fue durante la campaña Derribando al Sol, y después de usarlo una segunda vez, decidió por fin destruir una de las mitades. Sin embargo, antes de que pudiera destruir por completo la segunda mitad, el asedio en la Colina Luanzang tuvo lugar, y quedó fuera de sus posibilidades desde entonces.

En relación a su propia creación, Wei WuXian podía decir con seguridad que, incluso si la secta que se apoderara de este le llegara a construir un templo y le ofreciera incienso todos los días, la mitad restante del amuleto del Tigre Estigio era solo un trozo de hierro. No obstante, Lan WangJi le dijo algo impactante, ¡parecía que Xue Yang podía reconstruir la otra mitad del sello!

Aunque Xue Yang era joven, también era bastante inteligente, un excéntrico estrafalario. La secta Lanling Jin descubrió que podía usar la mitad restante para reconstruir a grandes rasgos la otra mitad; y aunque la versión recreada no era tan poderosa ni podía ser usada por tanto tiempo como la original, era, del mismo modo, capaz de crear terribles catástrofes.

—La secta Lanling Jin necesitaba conservar a Xue Yang para que pudiera restaurar el Amuleto del Tigre Estigio. Por esta razón, tenían que protegerlo —comprendió Wei WuXian.

Quizás, la destrucción del clan Chang llevada a cabo por Xue Yang no era solo para vengarse de lo que le hicieron cuando era joven. Pudo haber estado probando también, en este clan de seres humanos vivos, cuán lejos llegaban los poderes del Amuleto del Tigre Estigio restaurado.

Con razón los rumores asociaban el caso con su persona. Wei WuXian podía casi imaginarse a esos cultivadores diciendo entre dientes: «¡Ese Wei WuXian! ¡¡¡Si no hubiese creado esto, nuestro mundo no se habría enfrentado a tantos desastres!!!».

Retomando el hilo de la historia, continuaron hablando acerca de lo ocurrido en la Torre Jinling.

Aunque la secta Lanling Jin estaba determinada en proteger a Xue Yang, Xiao XingChen tampoco vaciló. A medida que el punto muerto se prolongó, finalmente alarmaron a ChiFeng-Zun, Nie MingJue, quien se apresuró en llegar a pesar de que no tenía pensado participar en la Conferencia de Discusión.

A pesar de que Nie MingJue era más joven que Jin GuangShan, se condujo de manera estricta y se negó a tolerar el asunto con Xue Yang sin importar la razón. Después de un sermón iracundo, Jin GuangShan quedó muy avergonzado y sin argumentos. Por otro lado, Nie MingJue, siendo la persona irascible que era, desenvainó su sable de inmediato con la intención de matar a Xue Yang; e incluso cuando su hermano juramentado —LianFang-Zun, Jin GuangYao—, intentó calmar la situación, le ordenó que se fuera. Entonces, después de una dura reprimenda, este se escondió detrás de Lan XiChen, no atreviéndose a decir nada más. Al final, la secta Lanling Jin no tuvo opción salvo ceder.

Desde que Xue Yang fue llevado a la Torre Jinling por Xiao XingChen, no había sentido temor alguno, y aún cuando Nie MingJue presionó su sable contra su cuello, su sonrisa nunca flaqueó. Antes de que se lo llevaran, le habló de manera cariñosa a Xiao XingChen:

—Sacerdote taoísta, no me olvidarás, ¿cierto? Esperemos y veamos.

Wei WuXian sabía que con estas palabras, Xue Yang estaba condenando Xiao XingChen a pagar un precio agonizante.

La secta Lanling Jin era, de hecho, la más desvergonzada. Aunque en la Torre Jinling prometieron frente a todas las sectas presentes que Xue Yang sería ejecutado, cuando este abandonó la vista de Nie MingJue, de inmediato lo encerró en los calabazos y cambió la decisión original a cadena perpetua. Al escuchar acerca del asunto, Nie MingJue se molestó y comenzó a presionarlos de nuevo. La secta Lanling Jin divagaba, negándose a entregarle Xue Yang sin importar cuánto lo intentara, y las demás sectas tan solo observaron desde la barrera. No obstante, poco después, Nie MingJue falleció a causa de una desviación de qi.

La velocidad de su cultivo fue la más rápida de entre todos los líderes de la secta Qinghe Nie, y también fue el que murió a más temprana edad.

Ahora que la persona más difícil de lidiar era no estaba, la secta Lanling Jin se volvió más temeraria, ocurriéndosele peores ideas. Jin GuangShan comenzó a hacer todo lo que podía por sacar a Xue Yang de las mazmorras de modo que pudiera continuar restaurando y examinando el Amuleto del Tigre Estigio.

Sin embargo, esto no era exactamente de lo que estar orgulloso. Era imposible para él salvar al asesino de un clan entero de las mazmorras sin una razón válida.

De este modo, centraron su atención en Chang Ping.

De coerción a acoso, al final, la secta Lanling Jin por fin obligó a Chang Ping a retractarse, anulando todas sus declaraciones previas y anunciando que la aniquilación del clan Chang no tuvo nada que ver con Xue Yang.

Al escuchar las noticias, Xiao XingChen lo visitó para inquirir acerca del asunto.

—¿Qué puedo hacer aparte de esto? —respondió impotente—. Si no hubiese cedido, la seguridad del resto de nuestro clan no habría durado por mucho tiempo. Le estoy muy agradecido, sacerdote taoísta, pero… por favor, no me ayude más. Ahora, ayudarme sería más bien hacerme daño. No quiero que este sea el final de la secta Yueyang Chang.

Y así, el tigre de nuevo quedó en libertad en las montañas.

Si él hubiese sido Chang Ping, no le habría importado cuán prominente o poderosa fuera la secta Lanling Jin, o cuánta gloria le ofrecía el camino frente a él; no habría dejado ir el asunto. En lugar de eso, habría ido a los calabozos él mismo a cortar la garganta de Xue Yang de manera que no fuera más que una masa de carne en el suelo, entonces invocaría de vuelta su alma y repetiría el proceso hasta hacerlo arrepentirse de haber nacido en este mundo.

Sin embargo, no todos eran como él, que prefería perecer junto con su enemigo. Algunos de los miembros del clan Chang seguían con vida. Chang Ping seguía siendo joven, soltero, y sin descendencia, habiendo apenas dado sus primeros pasos en el mundo del cultivo. Por lo que, ya fuera que lo amenazaran con la vida de los miembros restantes de su familia o con su futuro en el mundo del cultivo, debía pensar con cuidado.

Por supuesto, él no era Chang Ping. Molestarse o preocuparse en su lugar no era posible, y menos podía cargar con el tormento mental y psicológico.

Después que Xue Yang fue liberado, comenzó a vengarse de nuevo. No obstante, en esta oportunidad, no se vengó de Xiao XingChen como tal.

Este abandonó la montaña solo y no tenía familia. Lo único que tenía era un amigo llamado Song Lan, a quien había conocido luego y que también era un cultivador de la época. Era una persona determinada, justa y valorada. Ambos querían fundar una secta que valorara los ideales semejantes en lugar de los lazos de sangre, lo cual los convirtió en los amigos más cercanos y afines. La gente del momento describía a Xiao XingChen como la luna brillante y la suave brisa y a Song ZiChen como la nieve distante y la escarcha helada.

Xue Yang se fue por este lado. Repitiendo su técnica pasada, aniquiló el Templo Baixue, lugar donde Song Lan creció y estudió, y usó veneno para dejarlo ciego.

Esta vez, con su experiencia pasada, se aseguró de no dejar evidencia alguna; y aunque todos supieran que él había sido, ¿de qué servía? No había evidencia, y con la protección deliberada de Jin GuangShan y la violenta muerte de ChiFeng-Zun, nadie podía hacer nada al respecto.

Wei WuXian encontró esto un poco extraño. A pesar de que Lan Wangji lucía como si nada le importara, por lo que había visto de él en el pasado, tenía menor tolerancia que el hermano de Nie HuaiSang a los crímenes. En aquel entonces, la secta LanLing Jin hacía las cosas de manera deshonesta, y ser sutil con ellos nunca fue una de las cosas que le preocuparan a Lan WangJi. Incluso ahora, seguía negándose a asistir a sus conferencias. Si dos crueles masacres ocurrieron, los noticias probablemente se extendieron por todo el mundo del cultivo, y Lan WangJi, sin duda alguna, no habría hecho la vista gorda.

¿Por qué no fue a darle su merecido a Xue Yang?

Justo cuando estaba a punto de preguntar, recordó las cicatrices del látigo disciplinario.

Un solo azote del látigo disciplinario habría sido ya de por sí bastante severo. Si Lan WangJi cometió alguna clase de grave error y recibió tantos azotes, probablemente también estuvo castigado durante varios años. Era posible que durante los años en que ocurrieron los incidentes, estuviera castigado o esperando a que sus heridas sanaran. No era de extrañar que dijera que solo había «escuchado» acerca de lo sucedido.

Por alguna razón, en su corazón, Wei WuXian estaba bastante preocupado por esas cicatrices. Sin embargo, no era conveniente que preguntara de manera directa, por lo que tuvo que contener sus pensamientos por los momentos.

—Entonces, ¿qué le pasó luego al sacerdote taoísta, Xiao XingChen?

Lo que sucedió luego fue obviamente un final trágico. Cuando este dejó la montaña y a su maestra, juró no regresar nunca. Era un hombre de palabra, pero como Song Lan no solo estaba ciego sino también gravemente herido, quebrantó su juramento y lo llevó con él de vuelta a la residencia de BaoShan SanRen para pedirle que salvara a su amigo.

En honor a haber sido una vez maestra y pupilo, BaoShan SanRen accedió. Y así, Xiao XingChen abandonó la montaña y nunca más volvió a ser visto.

Un años después, Song Lan también dejó la montaña; y para sorpresa de todos, sus ojos, los cuales se encontraban completamente ciegos, vieron la luz de nuevo. Sin embargo, no se debió a que las habilidades de BaoShan SanRen hubiesen dado lugar a un milagro, sino que Xiao XingChen… se sacó sus propios ojos y se los dio, ya que él solo se vio involucrado en esto debido a su persona.

Song Lan, en principio, quería vengarse de Xue Yang, pero en ese momento Jin GuangShan ya había fallecido y Jin GuangYao había tomado posesión de la secta Lanling Jin ocupando la posición de líder. Entonces, para demostrar que las cosas serían diferentes, lo primero que hizo cuando llegó al poder fue deshacerse de Xue Yang y, además de no volver a mencionar el Amuleto del Tigre Estigio, también buscó restaurar la reputación de la secta haciendo compensaciones y suprimiendo los rumores.

Por lo tanto, Song Lan fue a investigar el paradero de su antiguo amigo. Al principio, la gente aún escuchaba acerca del lugar al que viajaba, pero después de algún tiempo, también desapareció. Además, la secta Yueyang Chang era solo un pequeño clan del cual, en general, no se había oído hablar. Y así, muchas cosas se desvanecieron paulatinamente.

Habiendo terminado de escuchar la larga historia, Wei WuXian suspiró con suavidad; un sentimiento de arrepentimiento surgiendo en él.

Encontrar tal final por algo que no estaba relacionado con él en absoluto, de verdad fue… Si Xiao XingChen hubiese nacido unos años antes o yo hubiese muerto unos años después, las cosas no habrían tenido que resultar así. De haber estado vivo, ¿cómo no me habría involucrado en el asunto? ¿Cómo no me habría hecho amigo de una persona así?

Inmediatamente después, se rio de sí mismo con amargura.

¿De verdad habría podido hacer algo? ¿Qué? De haber estado aún vivo en aquel entonces, quizás ni siquiera habría habido necesidad de investigar el caso de la secta Yueyang Chang antes de que todos decidieran que yo lo había hecho. Si me hubiese encontrado, hablado e invitado a beber al sacerdote taoísta Xiao XingChen, es probable que me hubiese golpeado con el látigo de cola de caballo. Ja, ja.

Ya habían dejado atrás la residencia Chang y ahora iban en dirección a un cementerio cercano. Wei WuXian vio el carácter «Chang» en color rojo oscuro en el pailou [1] y preguntó:

—Entonces, ¿por qué murió Chang Ping luego? ¿Quién asesinó a los miembros restantes del clan?

Antes de que Lan WangJi pudiera contestar, una serie de estallidos se escucharon en medio del anochecer teñido de azul.

El sonido era similar al de un portazo pero no lo era. Golpeaban algo con fuerza y a paso rápido, sin un momento de descanso. También sonaban algo apagados, como si algo los separara del mundo exterior.

Su expresiones cambiaron de inmediato.

Las cincuenta o más personas de la secta Yueyang Chang yacían en sus ataúdes, golpeando las tapas desde el interior. Era de noche y estaban muertos de miedo; golpeaban con desenfreno las tapas, pero no había nadie que los pudiera dejar salir.

¡Esto era a lo que se refería el camarero de la licorería!

Sin embargo, él también dijo que el lugar había estado embrujado diez años atrás, y que había pasado mucho tiempo desde la última vez. ¿Por qué comenzaron a golpear las tapas de nuevo cuando ellos vinieron?

Sin intercambiar palabras, Wei WuXian y Lan WangJi calmaron sus respiraciones, moviéndose con sigilo y sin hacer ruido alguno.

Apoyándose contra los pilares del pailou, ambos vieron que, en el centro del cementerio, había un hoyo entre las tumbas.

El hoyo era profundo y había sido cavado recientemente, con pilas de tierra a su alrededor. Leves ruidos provenían de este.

Alguien estaba excavando una tumba.

Ambos contuvieron la respiración, esperando con atención que la persona del hoyo saliera por cuenta propia.

Antes de que pasara una hora, dos personas saltaron del interior.

Wei WuXian y Lan WangJi podían discernir que solo eran dos debido a su buena visión. Estos parecían siameses. Uno cargando al otro en la espalda, estrechamente unidos. Con ambos vistiendo ropa completamente negra, era difícil diferenciarlos.

La persona que saltó tenía piernas, brazos largos y se encontraba de pie de espaldas a ellos. Mientras que a quien cargaba parecía sin vida, su cabeza y extremidades colgando. Esto era natural, dado que la persona fue sacada de la tumba, debía estar muerta.

Mientras reflexionaba, el sepulturero de pronto se giró y los vio.

Una espesa capa de bruma negra ocultaba el rostro del hombre, de modo que nadie podía ver cómo lucía.

Wei WuXian sabía que debía haber lanzado alguna clase de hechizo extraño para ocultar su rostro. Lan WangJi desenvainó a Bichen, se lanzó al cementerio y comenzó la pelea. El sepulturero reaccionó con suma rapidez. Al ver el ataque resplandeciente de Bichen, hizo un sello [2] y también invocó una espada. Al igual que con su rostro, estaba rodeada por una densa bruma, haciendo imposible ver su color y apariencia. Con un cadáver en su espalda, el sepulturero luchaba de manera extraña. La energía espiritual que los combatientes condensaban en sus respectivas espadas chocaron un par de veces, y Lan WangJi terminó invocando a Bichen de vuelta y la sostuvo con la mano, una capa de escarcha extendiéndose por su rostro.

Wei WuXian sabía por qué su expresión se había tornado gélida. Esto se debía a que, durante la confrontación, ¡incluso un simple observador como él podía ver que el sepulturero estaba familiarizado en demasía con los movimientos de Lan WangJi!

Aunque no dijo nada al respecto, los ataques de Bichen se tornaron cada vez más feroces, arremetiendo con increíble fuerza. El sepulturero cayó de espaldas unas cuantas veces. Como si supiera que con una persona muerta en su espalda no sería capaz de ganar contra Lan WangJi y que, si continuaba luchando sería capturado con vida, de pronto sacó un talismán color azul oscuro de su cintura.

¡Un talismán de teletransportación!

Esta clase de talismán podía transportar a alguien de manera instantánea a cientos de kilómetros, pero también consumía una gran cantidad de energía espiritual. Al usuario le tomaría un largo tiempo recuperarse, y aquellos que no tuvieran suficiente energía espiritual no podrían usarlo. Por lo tanto, aunque de muy alta calidad, era raro que alguien los usara. Al ver que estaba a punto de escapar, Wei WuXian aplaudió de prisa, se arrodilló y golpeó el suelo con el puño.

El poder de su puño atravesó las capas de tierra, alcanzó las profundidades del suelo e hizo reverberar las gruesas tapas de los ataúdes, provocando a los cadáveres atrapados en el interior. Con ruidos crepitantes, cuatro brazos ensangrentados salieron disparados del suelo, agarrando ambas piernas del sepulturero.

A este pareció no importarle en absoluto. Enviando su energía espiritual hacia la parte inferior de sus piernas, hizo volar las extremidades de los cadáveres. Wei WuXian entonces sacó su flauta de bambú, y una melodía penetrante y estridente destruyó el manto oscuro que había caído. Dos cabezas humanas emergieron del suelo junto con sus cuerpos, escalando las piernas del sepulturero y serpenteando alrededor de su cuerpo, tras lo que abrieron sus bocas y se prepararon para morderle el cuello y los brazos.

El sepulturero resopló con desdén como si dijera: «Qué truco tan insignificante». A continuación, energía espiritual fluyó a través de su cuerpo. Sin embargo, esta vez, solo después de liberar su energía se dio cuenta que había sido engañado.

¡Había enviado volando el cadáver que llevaba en la espalda también!

Wei WuXian rio con desenfreno mientras golpeaba la lápida de una tumba, y Lan WangJi atrapó el cadáver flácido con una mano y atacó con Bichen usando la otra. Al ver que le arrebataron lo que recién había desenterrado y que no podía ganarle a su adversario, sobre todo con las travesuras de alguien más, no se atrevió a quedarse. Arrojando el talismán de teletransportación al suelo, llamas azules se elevaron hacia el cielo después de un fuerte ruido, su figura desapareció en ellas.

Wei WuXian sabía que el sepulturero tenía un talismán de teletransportación con él, lo que significaba que, incluso si lo atrapaban, podía encontrar una oportunidad para escapar. El cadáver que había desenterrado ya era una pista, por lo que no tenía arrepentimientos. Caminando hacia Lan WangJi le preguntó:

—Veamos a quién desenterró.

Cuando lo miró, se sorprendió un poco. La cabeza del cadáver ya había sido abierta, y en el interior del corte, en lugar de sangre o sesos, había bolas de algodón ennegrecidas.

Wei WuXian le arrancó con facilidad la cabeza al cadáver.

—¿Qué se supone que significa esto? —preguntó con la cabeza elaborada con delicadeza en sus manos—. ¿Hay un cadáver falso hecho de algodón y harapos enterrado en el cementerio del clan Chang?

Habiendo pesado el cadáver en sus manos cuando lo tomó, Lan WangJi sabía lo que sucedía.

—No todo es falso.

Wei WuXian palpo el cadáver desde la cabeza hasta los pies y descubrió que, aparte de sus extremidades colgantes, solo su pecho y abdomen se sentían firmes y reales. Después de rasgar las prendas de ropa, como había esperado, comprobó que solo su torso era verdadero. Todas las otras partes eran falsas.

La cabeza y las extremidades de algodón eran para «engañar» al torso, para que así este pensara que aún se encontraba unido a su cuerpo original. Por el tono de la piel y cómo estaba cercenado donde debería ir el brazo izquierdo, este debía ser el torso del amigo muerto. Por esa razón había estado allí el sepulturero.

Wei WuXian se enderezó.

—Parece que la persona que ocultó el cuerpo ya se dio cuenta que estamos investigando el asunto y vino para trasladar el torso a otro lugar para evitar que lo encontrásemos. Llegar temprano no es tan útil como llegar a tiempo. Simplemente nos topamos con él. Ja, ja. Pero… —Cambiando el tono de voz continuó—: ¿Por qué el sepulturero con bruma en la cara estaba tan familiarizado con el estilo de esgrima de tu secta?

Era obvio que Lan WangJi también estaba reflexionando acerca de ese asunto, la frialdad en su rostro aún no se desvanecía.

—Su cultivo es bastante alto, suficiente para soportar la energía consumida por un talismán de teletransportación —continuó hablando Wei WuXian—. Lanzó hechizos tanto en su cara como en su espada. Se entiende que lo haya hecho en su cara, después de todo, no quería ser visto. Pero la mayoría de los cultivadores no tendrían la necesidad de lanzar un hechizo para ocultar su espada, a menos que, por supuesto, fuera alguien famoso en el mundo del cultivo. Entonces sí necesitaría ocultarla porque todos reconocerían el resplandor de su espada, siendo su identidad revelada tan pronto usara su espada.

»HanGuang-Jun, con el enfrentamiento que acabas de tener, ¿piensas que se trata de una persona que conoces muy bien? —preguntó sugestivamente.

Sería inconveniente para él ser más específico, mencionando un nombre como el de Lan XiChen o Lan QiRen.

—No —respondió con seguridad Lan WangJi.

Wei WuXian tenía confianza en su respuesta. Para él, Lan WangJi no era la clase de persona que se escondería o huiría de la verdad. Si lo negaba, quería decir que su suposición estaba equivocada. Según la opinión de Wei WuXian, si alguien le pidiera a Lan WangJi que mintiera, preferiría silenciarse y no hablar en absoluto. Por lo tanto, Wei WuXian de inmediato excluyó la posibilidad de que el sepulturero fuera alguno de ellos dos.

Lan WangJi almacenó el torso en otro estuche dimensional de capa doble y lo guardó apropiadamente. A continuación caminaron un rato por los alrededores y regresaron a la calle de la licorería.

El joven camarero resultó ser fiel a sus palabras. La mayor parte de las licorerías de esa calle habían cerrado ya, pero su cartel seguía izado en lo alto y las luces estaban aún encendidas. El camarero estaba afuera comiendo de un cuenco enorme y al verlos, sonrió.

—¡Regresaron! Mantuvimos nuestra promesa, ¿no es así? ¿Vieron algo?

Wei WuXian rio mientras le contestaba, y con Lan Wangji, regresó a la mesa que habían ocupado antes.

Con jarras de licor colmando la mesa y algunas por sus pies, Wei WuXian habló:

—Cierto, ¿por dónde íbamos? El sepulturero nos interrumpió de pronto y sigo sin saber cómo murió Chang Ping.

Entonces, Lan WangJi continuó su explicación con palabras simples y directas.

Xue Yang, Xiao XingChen y Song Lan se fueron uno a uno. Algunos desapareciendo, otros falleciendo. Algunos años después del incidente, un día, Chang Ping y el resto de los miembros de su clan también fueron asesinados de la noche a la mañana con el método del Ling Chi. Y no conforme con eso, a Chang Ping le sacaron los ojos.

En esa oportunidad, nadie pudo descubrir al culpable. Después de todo, todos los involucrados habían desaparecido. Sin embargo, una cosa pudo determinarse.

Debido a las heridas infligidas, pudo comprobarse que la espada que se utilizó para la masacre fue la de Xiao XingChen, Shuanghua.

El cuenco de licor que Wei WuXian sostenía se detuvo frente a su boca. El giro de los acontecimientos lo dejó estupefacto.

—¿Le hicieron Ling Chi con la espada de Xiao XingChen? ¿Entonces fue él quien lo hizo?

—Xiao XingChen había desaparecido para ese momento. No hubo evidencia concluyente.

—Si no pudieron encontrarlo con vida, ¿alguien ha intentado invocar su alma?

—Sí. No se pudo.

No se pudo. O no murió o su alma fue disuelta. Como especialista que era en el área, Wei WuXian tuvo que comentar acerca del asunto:

—No puedes confiar mucho en la invocación de almas. El tiempo, el lugar y la persona juegan parte importante en ello, así que, es natural que a veces no salga bien. Imagino que muchas personas piensan que fue la venganza de Xiao XingChen. HanGuang-Jun, ¿qué hay de ti? ¿Tú qué piensas?

Lan WangJi sacudió su cabeza con lentitud.

—No se debe comentar sin comprender el panorama completo.

Wei WuXian admiraba mucho su actitud y sus principios. Sonriendo mientras bebía otro trago de licor, escuchó a su acompañante hablar de nuevo:

—¿Qué hay de ti?

—El Ling Chi es un método de tortura; el «castigo» va intrínseco en él. Por otro lado, que le sacara los ojos dificulta mucho no asociarlo con Xiao XingChen, quien también se sacó sus ojos. Por lo tanto, es natural que estas personas piensen que fue la venganza de Xiao XingChen. Sin embargo… —Reflexionó acerca de cómo decirlo—. Pienso que, desde el principio, Xiao XingCheng nunca exigió la gratitud de Chang Ping cuando decidió intervenir. Yo…

Antes de que terminara de considerar las palabras que diría a continuación, el camarero trajo, entusiasmado, dos platos de maní. Habiendo sido interrumpido, Wei WuXian no continuó. Miró a Lan WangJi y sonrió.

—HanGuang-Jun, ¿por qué me miras así? No he dicho nada. Al igual que tú, no comprendo el panorama completo, por lo que me reservaré mis comentarios. Tienes razón. Antes de conocer todas las vueltas y giros, las causas y los efectos, nadie debe presumir nada. Pedí cinco jarras pero me compraste cinco más, me temo que no podré beberlas todas yo solo. ¿Qué tal si bebes conmigo? No estamos en el Descanso en las Nubes, por lo que no estamos violando ninguna regla, ¿cierto?

Ya se había preparado para ser rechazado sin ceremonia alguna, pero quién se imaginaría que Lan WangJi respondería:

—Beberé.

Wei WuXian chasqueó la lengua.

—HanGuang-Jun, de verdad has cambiado. Antes, te enfureciste tanto cuando bebía una pequeña jarra frente a ti. Incluso me tiraste de la pared y luego me pegaste. Ahora, en cambio, escondes jarras de la Sonrisa del Emperador en tu cuarto y bebes en secreto.

Arreglando su collar, le contestó con voz sosegada:

—No he tocado ninguna jarra de la Sonrisa del Emperador.

—¿Por qué las escondiste si no las estás bebiendo? ¿Las estabas guardando para mí? Vale, vale. No las tocaste. Te creeré, ¿está bien? Hablemos de otra cosa. Ven. De verdad quiero averiguar cuántas copas se necesitan para emborrachar a un discípulo abstemio de la secta Gusu Lan.

A continuación le llenó un cuenco a Lan WangJi, el cual bebió sin pensarlo. Wei WuXian estaba inusualmente emocionado, mirando con detenimiento el rostro del otro para notar de inmediato apenas este enrojeciera. Sin embargo, después de observarlo un rato, ni el color ni la expresión de su rostro cambiaron, y sus ojos claros continuaban mirándolo con calma. ¡No hubo cambio alguno!

Wei WuXian se sintió muy decepcionado, y cuando estaba a punto de urgirlo para que bebiera más, de pronto, Lan WangJi frunció el entrecejo y se masajeó un poco dicha zona. Entonces, después de unos momentos, con una mano soportando su frente, cerró sus ojos.

¿Se quedó dormido?

¡Se quedó dormido!

La mayoría de las personas, cuando bebían mucho licor, se embriagaban primero y luego dormían. ¡¿Cómo pudo Lan WangJi saltarse la primera etapa y simplemente quedarse dormido?!

¡La parte de la «embriaguez» era precisamente la que quería ver!

Wei WuXian agitó su mano frente al otro, cuyo rostro permaneció serio incluso mientras dormía, y acto seguido aplaudió cerca de su oído.

No hubo reacción.

Lan WangJi, sorprendentemente, era la clase de persona que colapsaba tan solo después de beber una copa.

No se esperaba que algo como eso ocurriera. Pensando mientras sacudía sus piernas, puso un brazo de Lan Wangji alrededor de su cuello y salió con él de la licorería.

Habiéndose familiarizado ya con el acto de rebuscar cosas en la persona de Lan WangJi, después de sacar la bolsa del dinero, entró a una posada y pidió dos habitaciones. Entonces llevó al hombre a una de ellas, le quitó las botas, lo arropó y se deslizó en la profundidad de la noche.

Entonces, deteniéndose en un área desolada, tomó la flauta de su cintura y la colocó sobre sus labios para tocar una melodía. Tras lo que esperó en silencio.

En estos últimos días, Wei WuXian y Lan WangJi pasaban tanto el día como la noche juntos. No había tenido tiempo a solas, por lo que no había podido invocar a Wen Ning. Al principio había sido porque quería ocultar su identidad, pero aparte de eso había otra razón.

Wen Ning había asesinado a discípulos de la secta Gusu Lan antes, e incluso si Lan WangJi trataba bien a Wei WuXian, no podía invocarlo frente a él. O, quizás, precisamente porque lo trataba bien era que no tenía la desfachatez de hacerlo. Este no era momento de ser un desvergonzado.

Antes de que se diera cuenta, los espeluznantes tintineos se comenzaron a escuchar.

Con su cabeza gacha, la figura de Wen Ning apareció de entre las sombras.

Estaba vestido por completo de negro, fundiéndose con la oscuridad que le rodeaba. Solo sus ojos carentes de pupilas eran de un blanco espantoso y deslumbrante.

Wei WuXian llevó sus manos detrás de su espalda y comenzó a caminar con lentitud alrededor alrededor de este, quien hizo además de moverse, como si quisiera seguir sus pasos y caminar en círculos también.

—Ponte de pie como es debido —le ordenó.

Obedeciendo, dejó de moverse. Sus delicados rasgos daban la impresión de lucir más abatidos.

—Mano.

Wen Ning extendió su brazo derecho. Entonces Wei WuXian tomó su muñeca y la levantó para examinar con detenimiento el grillete de hierro y la cadena fijada a este.

Esta no era cadena ordinaria. Cuando Wen Ning perdía el control, se volvía en extremo violento, capaz de convertir el hierro en desechos, y sin duda no las habría dejado arrastrar de este modo. Era probable que este fuera un material creado especialmente para restringirlo.

¿Que lo habían convertido en cenizas?

Así como le habían puesto tanto esfuerzo en restaurar la pieza faltante del Amuleto del Tigre Estigio, también había sectas que salivaban por el General Fantasma. ¿Cómo podían estar dispuestos a convertirlo en cenizas?

Con una risa amarga, se quedó de pie junto a Wen Ning, y después de considerarlo por un momento, comenzó a presionar sus dedos en la cabeza de este.

La persona que lo conservó y restringió debió haberle impedido que pensara por su cuenta. Para conseguir que escuchara las órdenes de otras personas, su sanidad debía ser primero destruida, lo cual significaba que debieron haber colocado algo en su cabeza.

Como se había imaginado, después de palpar un par de veces, Wei WuXian sintió algo pequeño y duro en un punto de acupuntura por el lado derecho. Entonces puso su otra mano en el lado izquierdo de la cabeza de Wen Ning y, efectivamente, se encontró con lo mismo. Parecía la punta de una aguja.

Wei WuXian pinchó los extremos de ambas agujas al mismo tiempo y paulatinamente sacó dos clavos largos y negros del cráneo de Wen Ning.

Los clavos enterrados en el interior medían alrededor de tres centímetros y eran tan gruesos como las cintas con frecuencia usadas para los pendientes de jade.

Tan pronto como los clavos abandonaron su cabeza, sus rasgos se estremecieron levemente. A continuación, hebras negras parecidas a vasos sanguíneos se extendieron por sus ojos blancos. Parecía esforzarse por soportar el dolor.

Qué extraño resultaba que, aunque había muerto ya, seguía experimentando «dolor».

A juzgar por el patrón de líneas complejo e intrincado tallado en los clavos, no eran muchas las personas que podían hacer algo similar. El creador era bastante habilidoso. Le tomaría algo de tiempo a Wen Ning sanar por completo.

Guardándolos, Wei WuXian bajó la mirada y se enfocó en las cadenas en sus muñecas y tobillos mientras pensaba para sí que sería inconveniente que siguieran colgando y haciendo ruido. Necesitaría una espada de cultivo para cortarlas.

La primera que se le vino a la mente fue, por supuesto, Bichen. Aunque era algo inapropiado usar la espada de alguien de la secta Gusu Lan para cortar las cadenas de Wen Ning, era la mejor espada de cultivo que tenía a su alcance. Sin mencionar que permitirle continuar arrastrando cosas tan pesadas y engorrosas no era una opción.

Está bien. Primero regresaré a la posada. Si Lan Zhan está despierto, no haré nada. Si está dormido, tomaré a Bichen prestada por un momento, pensó.

Habiendo tomado una decisión, se giró. Sin embargo, no esperaba que Lan WangJi estuviera de pie detrás suyo.


[1] Paifang, también llamado pailou, es un estilo de puerta de la arquitectura tradicional china, parecido a un arco. Más info aquí.

[2] Sello: Movimientos con las manos que se usan para activar técnicas. Piensen en Naruto, por ejemplo.

Shiro
Raioz. Atrapado in fraganti. :v

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