El Fundador del Diabolismo – Capítulo 3: Agresión (2)

Traducido por Shiro

Editado por Sharon


El primer pensamiento de Wei WuXian fue que algo salió mal con las banderas que los chicos colocaron.

Sus invenciones debían ser usadas con extremo cuidado, de lo contrario desastres podrían ocurrir. Esta también fue la razón por la que había ido a revisar que todo estuviera en orden con respecto a los dibujos.

Cuando una par de manos grandes se cernieron sobre él para arrastrarlo fuera, Wei WuXian enderezó su cuerpo y les facilitó el hacerlo, para así él no tener que caminar. El Salón del Este estaba lleno de gente, casi más concurrido que cuando los aldeanos se habían reunido durante el día. Todos lo sirvientes y parientes estaban presentes. Algunos llevaban puesto aún su ropa íntima, y no habían tenido tiempo de peinarse, pero todos lucían aterrorizados. Madam Mo estaba desplomada sobre su asiento, como si recién hubiese despertado de un desmayo. Sus ojos estaban llenos de lágrimas, y rastros de ellas quedaban en sus mejillas. Pero, tan pronto él fue arrastrado dentro, su triste mirada se llenó de odio.

Un objeto con forma humana yacía en el suelo, con el cuerpo cubierto por un pedazo de tela y sólo revelando su cabeza. Las expresiones de Lan SiZhui y los otros eran serias mientras se inclinaban para chequear la situación y hablaban entre ellos en voz baja. Su conversación llegó a oídos de Wei WuXian.

—¿Menos de tres minutos han pasado desde que descubrieron el cuerpo?.

—Después de someter al cadáver andante, nos apresuramos desde el Patio Oeste al Patio Este y encontramos el cadáver en el pasillo.

El objeto con forma humana era, aparentemente, Mo ZiYuan. Wei WuXian le dirigió una mirada y no pudo evitar mirar de nuevo.

El cadáver se veía como Mo ZiYuan en algunos aspectos, pero lucía diferente en otros. A pesar de que los rasgos eran claramente los de su mezquino primo, los pómulos estaban profundamente hundidos, los ojos saltones y la piel arrugada. En comparación al juvenil Mo ZiYuan de antes, parecía como si hubiese envejecido veinte años. También parecía como si su sangre y carne hubiesen sido succionadas, convirtiéndolo en un esqueleto con sólo una delgada capa de piel en el exterior. Si antes de esto Mo ZiYuan era sólo feo, ahora también era viejo.

Mientras Wei WuXian escudriñaba el cadáver, madam Mo de pronto corrió hacia él, con una reluciente daga en la mano. Siendo de pies ligeros, Lan SiZhui rápidamente le quitó el arma.

—¡Mi hijo tuvo una muerte trágica y sólo lo estoy vengando! ¿Por qué me detienes? —gritó madam Mo antes de que pudiera hablar.

Wei WuXian ya se encontraba de nuevo detrás de la espalda de Lan SiZhui.

—¿Qué tiene que ver la trágica muerte de tu hijo conmigo? —preguntó agachado en cuclillas.

Durante el día, Lan SiZhui vio a Wei WuXian hacer la escena en el Salón del Este y, después, escuchó muchos rumores exagerados de otras personas. Él sentía mucha empatía hacia los enfermos, y no pudo evitar ponerse de su lado.

—Madam Mo, por lo que se puede ver de la condición de su hijo, su carne y esencia han sido extraídas, lo que significa que fue asesinado por seres malvados, no por él.

El pecho de ella se agitó al escucharlo.

—¡No sabes nada! El padre del lunático era un cultivador. ¡Debe haber aprendido muchos hechizos demoníacos de él!

Lan SiZhui se dio vuelta para mirar al aparentemente tonto Wei WuXian y habló de nuevo.

—Uhm, madam, no hay suficiente evidencia, así que…

—¡La evidencia es mi hijo! —Madam Mo apuntó al cadáver en el suelo—. ¡Miren ustedes mismos! Los restos de A-Yuan ya me dijeron quién lo asesinó!

No necesitando que otras personas lo hicieran, Wei WuXian levantó la tela blanca él mismo, revelando desde la cabeza hasta los pies. Algo faltaba en el cadáver de Mo ZiYuan.

¡Su brazo izquierdo había desaparecido y había sido cortado por debajo de su hombro!

—¿Ven esto? Todos los que estuvieron aquí escucharon lo que ese lunático dijo, ¿verdad? ¡Él dijo que si A-Yuan tocaba sus pertenencias de nuevo le cortaría la mano! —Después del estallido emocional, se cubrió la cara y lloró—. Mi pobre A-Yuan… A pesar de no haberle hecho nada en absoluto, no sólo fue incriminado, sino también asesinado… El lunático se ha vuelto loco…

“¡Se ha vuelto loco!”

Habían pasado unos cuantos años desde la última vez que había escuchado a alguien usar esa frase para describirlo, por lo que fue bastante ameno. Wei WuXian se apuntó a sí mismo, pero no le dirigieron más palabras. No sabía si él era el enfermo o si más bien lo era madam Mo.

Cuando era joven, llegó a hablar mucho acerca de exterminar familias y clanes completos, matar a millones de personas, crear ríos de sangre, y otras crueles acciones. Pero, la mayor parte del tiempo, eran palabras vacías. Si el de verdad pudiera hacer las cosas que había dicho, hacía mucho tiempo que habría dominado el mundo del cultivo. La verdadera intención de madam Mo no era vengarse de él, sino encontrar a alguien sobre quien descargar su resentimiento.

Wei WuXian no quería molestarse con ella. Pensó por un momento, y con su mano comenzó a palpar los brazos de Mo ZiYuan. Rebuscó por un momento y sacó algo, desplegándolo frente a sí. Sorprendentemente, era una bandera de atracción fantasmal.

¡Se lo buscó!, pensó al darse cuenta de lo que estaba pasando.

Cuando Lan SiZhui y los otros vieron lo que Mo ZiYuan llevaba consigo, también comprendieron la situación. Asociando esto con la farsa que se había llevado a cabo ese día, la causa era fácil de adivinar. Durante el día, Mo ZiYuan había sido avergonzado debido al alocado comportamiento de Mo XuanYu y lo detestaba, por lo que quería ajustar cuentas con él. Sin embargo, Mo XuanYu deambuló por fuera durante mucho tiempo, por lo que Mo ZiYuan decidió acercársele sigilosamente por la noche cuando regresara.

Uno vez anocheció, salió en secreto, y mientras pasaba por el Patio Oeste vio las banderas de atracción fantasmal en las paredes. A pesar de que se le había dicho repetidas veces que no saliera y que no se acercara al Patio Oeste por la noche, especialmente que se mantuviera alejado de las banderas negras, Mo ZiYuan pensó que se lo habían dicho porque temían que personas robaran artículos de valor.

No tenía idea de los peligrosos efectos de estas banderas de atracción fantasmal, o que si la sostenía, se convertiría en un blanco viviente. Se había vuelto adicto a robar los talismanes y herramientas mágicas de su primo, y siempre se sentía tentado de apropiarse de extraños artículos como éste, sin rendirse hasta obtenerlos. Por lo tanto, cuando los dueños de las banderas estaban sometiendo a los cadáveres andantes, tomó una en silencio.

Esta formación mágica con banderas usaba seis de ellas, de las cuales cinco estaban ubicadas en el Patio Oeste, con los chicos de la familia Lan como carnadas. Sin embargo, todos llevaban consigo innumerables herramientas mágicas, y, aunque Mo ZiYuan sólo se llevó una única bandera, no llevaba nada en su persona que pudiera protegerlo. Era de sentido común escoger al más débil, por lo que naturalmente los seres malignos se verían atraídos hacia él. Si hubiesen sólo cadáveres andantes, no importaría mucho. Incluso si fuese mordido, no moriría de inmediato y podría ser salvado. Desafortunadamente, la bandera de atracción fantasmal atrajo algo peor que un cadáver andante. ¡El ser desconocido fue lo que asesinó a Mo ZiYuan y tomó su brazo!

Wei WuXian alzó sus muñecas. Efectivamente, una de las cortadas en su muñeca derecha había sanado. Parecía que gracias a un golpe de suerte el contrato sacrificial había juzgado la muerte de Mo ZiYuan como su obra.

Madam Mo estaba al tanto de las manías de su hijo, pero no estaba dispuesta a admitir que Mo ZiYuan buscó su propia muerte. A causa de su impaciencia e ira, agarró una taza de té y la lanzó en dirección a la cabeza de Wei WuXian.

—Si no lo hubieras incriminado ayer frente a tantas personas, ¿hubiese salido por la noche? ¡Todo esto es tu culpa, hijo de puta!

Wei WuXian lo vio venir, y esquivó la taza moviéndose hacia un lado. Madam Mo se giró hacia Lan SiZhui y chilló:

—¡Y tú! ¡Una pila de tontos! ¡Ustedes cultivan y alejan a malos espíritus, pero ni siquiera pudieron protegerlo! ¡A-Yuan era todavía un niño!

Los chicos aún eran jóvenes. No habían salido mucho y tenían muy poca experiencia como para detectar que había algo mal en el lugar, por lo que se sentían apenados por no haber detectado a un ser maligno tan feroz como éste. Aun así, después del regaño sin sentido, todos estaban hartos.

Después de todo, ellos habían crecido en una familia prominente, por lo que nadie se atrevía a tratarlos así. Pero el clan Gusu Lan era extremadamente estricto con sus discípulos, prohibiendo la violencia contra toda persona impotente, ni siquiera permitiendo la falta de respeto. Por lo tanto, incluso si sentían descontentos, tenían que permanecer callados con expresiones oscuras.

Sin embargo, Wei WuXian no podía soportarlo más.

Han pasado tantos años, pero los valores del clan Lan siguen siendo los mismos. ¿Qué utilidad tiene su llamado «autocontrol»? ¡Mírenme hacerlo de la forma correcta!

—¿En quién piensas que estás descargando tu rabia? ¿De verdad pensaste que eran tus sirvientes? Han venido desde muy lejos para exorcizar espíritus malignos por ti sin que les pagaran un centavo. ¿Te deben algo? ¿Cuántos años tenía tu hijo? Por lo menos debía de tener diecisiete años, entonces, ¿era aún un «niño»? ¿Qué tan pequeño debe ser un niño como para no entender el idioma humano básico? ¿Le dijeron o no repetidas veces que no tocara nada de la formación mágica y que no se acercara al Patio Oeste? Tu hijo se escabulló sigilosamente por la noche por su cuenta. ¿Es acaso mi culpa? ¿O es de él? —escupió sus palabras audiblemente.

Lan JinYi y los otros dejaron escapar un suspiro, sus rostros ya no tan oscuros. Madam Mo se sentía extremadamente triste y resentida, y en todo lo que podía pensar era en la palabra «muerte». No en la suya propia para poder reunirse con su hijo, sino en la muerte de todos en el mundo, especialmente de los que estaban frente a ella en este momento.

Tenía el hábito de ordenarle a su esposo que hiciera todo, por lo que lo golpeó.

—¡Llama a todos! ¡Llama a todos a quienes están adentro!

Aun así, su esposo estaba en un trance. Posiblemente debido al trauma ocasionado por la muerte de su único hijo, fue tan lejos como para empujarla con el dorso de su mano. Esta acción sorprendió a madam Mo, y cayó al suelo.

En el pasado, ella ni siquiera necesitaba empujarlo, con sólo alzar su voz era suficiente para que él cumpliera con lo que le pedía de inmediato. ¿Cómo podía atreverse a golpearla hoy?

Los sirvientes estaban aterrorizados debido a su expresión. A-Ding la ayudó a levantarse mientras temblaba.

—Tú… Tú… ¡Tú también vete de aquí! —exclamó madam Mo con voz temblorosa mientras se agarraba el pecho.

Su esposo parecía no haber escuchado nada. A-Ding le dirigió varias miradas a A-Tong, y éste con prisa ayudó a su maestro a salir de la habitación. El Salón del Este estaba en caos. Cuando Wei WuXian vio que la familia finalmente se había callado, tuvo la intención de examinar el cadáver de nuevo. Sin embargo, antes de volver a mirarlo, otro grito agudo atravesó el aire proveniente del patio.

Toda la gente del salón se apresuró a salir. En el suelo del Patio Este, había dos cuerpos sacudiéndose. El primero era de A-Tong, aún con vida, colapsado en el suelo. El otro cuerpo también estaba tirado en el piso, pero estaba arrugado y marchito, como si la sangre y la carne le hubiesen sido succionadas hasta dejarlo seco. El brazo izquierdo tampoco se encontraba, pero la herida no sangraba. La condición del cadáver era la misma que la de Mo ZiYuan.

Madam Mo se había sacudido la mano de A-Ding hacía un segundo, pero apenas vio el cadáver en el suelo, abrió mucho los ojos, y finalmente se quedó sin la energía para hacer otro episodio. Cuando se desmayó, resultó que Wei WuXian estaba a su lado, y le dio una mano, pasándosela a A-Ding, quien había venido corriendo. En ese momento, miró su muñeca derecha para que otra de las cortadas había desaparecido.

Habían pasado apenas unos segundos desde que habían salido al pasillo, ni siquiera habían pasado el Patio Este cuando vieron morir angustiosamente al marido de madam Mo. Lan SiZhui, Lan JinYi, y los otros palidecieron. Lan SiZhui fue el primero en calmarse.

—¿Viste lo que lo hizo? —le preguntó a A-Tong, quien yacía en el suelo.

Éste estaba asustado de muerte, y no era capaz ni siquiera de abrir la boca. Incluso después de unos momentos de haberle preguntado, seguí sin poder responder, y sólo sacudía la cabeza repetidamente. Lan SiZhui estaba ardiendo de la ansiedad. Le pidió a otro discípulo que lo llevara adentro y se volvió hacia Lan JingYi.

—¿Enviaste la señal?

—Lo hice, pero de no haber alguien de rango superior que pueda asistirnos en el área, le tomaría al menos una hora a nuestra gente llegar. ¿Qué deberíamos hacer? Ni siquiera sabemos qué lo hizo.

Por supuesto, era imposible para ellos irse. Si a los discípulos de un clan les importara sólo su bienestar cuando se enfrentaban a espíritus malignos, no sólo le traería desgracia al clan, ellos también se sentirían avergonzados frente a otros. La gente asustada de la familia Mo tampoco podía irse, porque era probable que el ser maligno estuviera entre ellos, por lo que no ganarían nada con irse. Lan SiZhui apretó los dientes.

—¡Esperar aquí por los refuerzos!

Ahora que la señal de ayuda había sido enviada, otros cultivadores vendrían a ayudarlos dentro de un corto período de tiempo. Para evitar que las cosas se salieran de control, Wei WuXian debería retirarse y alejarse de la situación. Si resultaba que las personas que vienen lo conocieron o pelearon con él antes, sería difícil saber lo que ocurriría después.

Sin embargo, con la maldición, no podía abandonar la aldea Mo en el futuro cercano. Además, el ser que había sido atraído había acabado con la vida de dos personas en tan poco tiempo, lo que significaba que debía ser extremadamente cruel. Si él se fuera en este momento, cuando la ayuda llegara, las calles de la aldea Mo podrían estar llenas de cadáveres que perdieron el brazo izquierdo, incluyendo algunos discípulos consanguíneos del clan.

Terminaré rápido con esto, se dijo a sí mismo después de reflexionar por un momento.

Nota: El fanart no nos pertenece. En caso de conocer el nombre del artista responsable, por favor, hacérnoslo saber para darle su merecido crédito. Gracias~.

| Índice |

One thought on “El Fundador del Diabolismo – Capítulo 3: Agresión (2)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *