El Fundador del Diabolismo – Capítulo 5: Arrogancia (1)

Traducido por Shiro

Editado por Sharon


Sólo unos días pasaron, y Wei WuXian se dio cuenta que quizás tomó una decisión equivocada.

El animal que convenientemente tomó era demasiado difícil de complacer.

A pesar de ser un burro, solo comía grama tierna y joven con gotas de rocío aún sobre ella. Si la punta de la grama tenía un toque de amarillo, no la comería. Pasando por una granja, él robó unas pajitas de trigo para alimentarlo, pero después de masticarlo lo escupió, haciendo un sonido más estruendoso que el de sus contrapartes humanas. Si no le daba comida de alta calidad, no se movería, tras lo que se pondría furioso y comenzaría a patear. Estuvo cerca de ser golpeado múltiples veces. Aparte de eso, sus rebuznos también sonaban horrible.

Era inútil, ¡tanto como montura como mascota!

Wei WuXian no pudo evitar pensar en su espada. Probablemente había sido recolectada por un líder de un clan prominente y colgada en una pared como trofeo para enseñarla a otras personas.

Después de tirar y encoger por un trecho, el camino finalmente llegó a una vasta tierra de cultivo de un pueblo. Bajo el sol abrasador, había un enorme árbol de pagoda y bajo éste, grama verde y carnosa. Junto al árbol, había un viejo pozo, con un barril y un cucharón, colocado allí por los granjeros para que los transeúntes satisfacieran su sed. El burro corrió hasta allí y nada podía hacer que se fuera. Wei WuXian bajó de él y golpeó sus honradas nalgas.

—Definitivamente estás destinado a la riqueza, eres más difícil de complacer que yo.

El burro le escupió.

Mientras jugaban sin rumbo, un grupo de personas se acercó desde los campos.

Llevaban consigo cestas artesanales de bambú, y vestían ropas de algodón y sandalias de paja, además de emitir el aura rústica de aldeanos rurales. En el grupo, había una chica de rostro redondo que podía ser considerado como delicado. Posiblemente debido a haber caminado durante mucho tiempo bajo el sol, también querían descansar bajo la sombra y beber algo de agua. Sin embargo, al ver que había un burro salvaje atado al árbol y un lunático con mucho maquillaje y cabello despeinado, se veían reacios a acercarse.

Wei WuXian siempre se había considerado a sí mismo como alguien cortés hacia las mujeres, así que se apartó, haciendo algo de espacio, y fue a forcejear con el burro. Después de ver que era inofensivo, las personas finalmente se sintieron lo bastante tranquilas como para acercarse. Todos estaban bañados en sudor y tenían mejillas rojizas; algunos se abanicaban y otros buscaban agua. La chica se sentó junto al pozo y le sonrió a Wei WuXian, como si supiera que se había movido intencionalmente.

Una de las personas tenía una brújula en la mano. Miró hacia la distancia, y luego inclinó su cabeza inquisitivamente.

—Ya estamos al pie de la Montaña Dafan, entonces, ¿por qué el puntero no se ha movido aún?

Los diseños y el puntero del artefacto lucían extraños, indicando que no se trataba de una brújula normal. No era una que señalaba el norte, sur, este y oeste, sino que mostraba las direcciones de criaturas malévolas, también conocido como «brújula áurica demoníaca». Entonces, Wei WuXian se dio cuenta que este probablemente era un clan de cultivo humilde del campo. Aparte de los clanes cultos y afluentes, también había pequeños, los cuales cerraban sus puertas y cultivaban por su cuenta. Así pues, él pensó que ellos habían dejado su aldea para encontrar un clan del que eran parientes lejanos, o para ir de cacería nocturna.

El hombre de mediana edad que lideraba el grupo llamó a las personas para que bebieran un poco de agua.

—Tu brújula podría estar rota; te conseguiré una nueva luego. La Montaña Dafan está a menos de millas de distancia frente a nosotros, lo que significa que no podemos descansar durante mucho tiempo. Nos hemos esforzado a lo largo de todo el viaje, si nos relajamos ahora nos quedaremos atrás. Si otras personas nos ganan por eso, la cacería habrá sido en vano.

Como era de esperarse, se trataba de una cacería nocturna.

Muchos clanes refinados de cultivo le llamaban «cacería» a viajar a otros lugares y exorcizar seres malignos. Como las criaturas a menudo salían de noche, también era llamado «cacería nocturna». Habían incontables clanes de cultivo, pero sólo unos pocos eran distinguidos. Sin la contribución de sus ancestros, si un clan promedio quería volverse famoso y ser respetado en el mundo del cultivo, tendría que demostrar sus habilidades. Sólo si capturaban a un monstruo feroz o a un ser aterrorizante, podrían ser tratado con seriedad.

Esta era originalmente el área especializada de Wei WuXian. Sin embargo, durante los días de viaje, a pesar de haber destruído algunas tumbas, sólo encontró algunos fantasmas menores. Necesitaba de un soldado fantasma para que hiciera el mal por él, por lo que decidió ir a la «montaña de Arroz»[1] a probar suerte. De encontrar uno, lo capturaría y lo pondría en uso.

Después que el grupo terminó de descansar, se prepararon para continuar. Pero antes de irse, la chica de rostro redondo tomó una pequeña manzana relativamente madura de su canasta y se la entregó.

—Aquí tienes.

Él extendió su mano para recibirla, sonriendo de oreja a oreja, pero el burro también abrió su boca, mordiéndola. Wei WuXian rápidamente le quitó la manzana, pero al ver que el animal la anhelaba tanto, se le ocurrió una buena idea. Buscó un palo largo y un hilo de pescar, colgó la fruta en un extremo, y la balanceó frente al burro, ofreciéndosela como incentivo, el cual olió el refrescante aroma de la manzana frente a él y quiso morderla, persiguiendo la fruta que siempre estaría a un centímetro de distancia. Su velocidad era mayor que la de los mejores caballos que Wei WuXian había visto en su vida, sólo dejando polvo atrás.

Sin detenerse, llegó a la Montaña Dafan antes de que oscureciera. Al llegar al pie, finalmente se dio cuenta que el «fan» no era el que él había pensado. En cambio, había recibido ese nombre porque cuando se miraba desde lejos, parecía un buddha amable y rechoncho. También había un pueblo pequeño bajo la montaña llamado Pies de Buda.

El número de cultivadores que estaban allí reunidos era mucho mayor de lo que había pensado. Todo era un batiburrillo, con personas de diferentes sectas y clanes caminando por las calles, en uniformes de diferentes colores, cosa que casi cegaba la vista. Aunque, por alguna razón, no había alguien que no se viera angustiado. Nadie se molestó siquiera en reírse de él a pesar de ver su extraña apariencia.

En el centro de la larga calle, un grupo de cultivadores estaba reunido mientras hablaban en tono serio. Parecía que sus opiniones diferían enormemente. Incluso desde lejos, Wei WuXian podía escucharlos hablar. Al principio, todo iba bien, pero de pronto se alteraron.

—Pienso que no hay bestias que consuman almas ni espíritus en el área. Está claro que ninguna de las brújulas áuricas demoníacas muestran actividad alguna.

—De no haberlos, entonces, ¿cómo perdieron las almas esas siete personas? No pudieron haber contraído todos la misma enfermedad, ¿o sí? ¡Por mi parte nunca he escuchado de tal enfermedad!

—¿Acaso el que la brújula áurica demoníaca no muestre nada quiere decir que no hay nada en el área? Sólo puede apuntar hacia direcciones aproximadas, sin ningún detalle, no se puede confiar plenamente en ella. Quizás aquí hay algo que puede interferir con la dirección del puntero.

—¿Recuerdas quién creó la brújula áurica demoníaca? Nunca he escuchado de algo que pueda interferir con la dirección del puntero.

—¿Qué quieres decir? ¿Estás implicando algo con ese tono de voz tuyo? Por supuesto que sé que Wei Ying[2] la creó, pero no es como si sus creaciones fueran perfectas. ¿Acaso ni siquiera tenemos derecho a dudar?

—Nunca dije que no pudieras dudar, y mucho menos dije que sus creaciones fueran perfectas, así que, ¿por qué me acusas?

Así pues, su discusión tomó un rumbo diferente. Wei WuXian les pasó por un lado en su burro, riendo entretenido. No esperaba seguir con vida en las conversaciones de los cultivadores después de tantos años. Esto era el llamado «mucho ruido y pocos Wei».[3] Si alguna vez se llegara a hacer una encuesta para averiguar quién era el cultivador cuyo nombre más se pronunciaba en el mundo del cultivo, el ganador no sería otro que Wei WuXian.

En realidad, no estaba equivocado. Las brújulas áuricas demoníacas que se usaban  hoy en día eran la primera versión que hizo, y de hecho, no eran lo suficientemente específicas. Estaba en medio de mejorarla cuando su «guarida» fue destruida, por lo que tuvo que hacer que todos pasaran por la incomodidad de usar la imprecisa versión uno.

De cualquier modo, las criaturas que se alimentaban de carne y sangre eran usualmente de nivel bajo, tales como los cadáveres andantes. Sólo los monstruos o fantasmas de alto nivel más refinados eran capaces de comer y digerir almas. Este se había comido siete ya, con razón tantos clanes estaban aquí reunidos. Como la presa no era bajo ninguna circunstancia un asunto trivial, era inevitable que las brújulas áuricas demoníacas cometieran errores.

Wei WuXian tiró de la rienda y bajó de la espalda del burro, sosteniendo la manzana, la cual había estado delante de éste durante todo el viaje, frente a su boca.

—Una mordida. Una sola mordida… Hmph, ¿estás tratando de comerte mi mano completa con esa boca tuya?

Le dio algunos mordiscos al otro lado de la manzana para luego metérsela al animal en el hocico, reflexionando acerca de cómo había llegado al punto de compartir una manzana con un burro cuando, de pronto, alguien chocó contra su espalda. Se volvió para ver a una chica. A pesar de haber chocado contra él, no se inmutó en lo absoluto. Sus ojos estaban opacos y sonreía mientras miraba a la distancia sin parpadear.

Wei WuXian siguió su mirada, y vio la densa cima de la Montaña Dafan.

De repente, la chica comenzó a bailar frente a él sin decir nada.

El baile era intenso, sus brazos revoloteando salvajemente. Wei WuXian estaba mirando su presentación con gran placer cuando una mujer corrió hacia ella, ordenando su ropa ligeramente.

—¡A-Yan, volvamos! ¡Volvamos! —exclamó, abrazándola.

A-Yan la rechazó con fuerza sin dejar de sonreír, mostrando un afecto aterrador, y siguió bailando. La mujer tuvo que perseguirla por la calle, llorando mientras iba tras ella.

—Qué terrible. A-Yan, de la familia del herrero Zheng, escapó de nuevo —dijo a un lado un vendedor ambulante.

—Debe ser horrible para su mamá. A-Yan, el esposo de A-Yan, y su esposo… Todos ellos…

Wei WuXian deambuló por el lugar, reconstruyendo el extraño evento que allí ocurrió al juntar los fragmentos de las diferentes conversaciones de las personas.

En la Montaña Dafan, había un cementerio. La mayor parte de los ancestros de las personas del pueblo Pies de Buda estaban allí enterradas y, a veces, también les darían lugar junto con una lápida de madera a cadáveres no identificados. Unos meses atrás, durante una oscura y tormentosa noche, el viento y la lluvia ocasionaron que una parte del terreno de la montaña se deslizara y colapsara sobre el cementerio. Muchas tumbas antiguas fueron destruidas, lo que hizo que algunos ataúdes quedaran expuestos a la intemperie y que un rayo los golpeara, ocasionando que tanto los cadáveres como lo ataúdes quedaran carbonizados.

Los aldeanos de Pies de Buda se sentían muy intranquilos. Después de unas rondas de plegarias, reconstruyeron nuevamente el cementerio, asumiendo que todo estaría bien. Sin embargo, desde entonces, personas en el pueblo comenzaron a perder sus almas.

El primero fue un holgazán. Era un pobre desgraciado que haraganeaba y no trabajaba. Como le encantaba escalar la montaña y atrapar pájaros, se quedó atrapado la noche del desliz. Estaba asustado de muerte, pero, por suerte, estaba a salvo. La cosa peculiar fue que, unos días después, de pronto de casó con alguien. Su boda fue bastante grande, y él dijo que quería ser caritativo y sentar cabeza.

La noche de la boda, luego de acostarse emborrachado, no volvió a despertarse después de dormirse. La novia no recibió respuesta cuando lo llamó, sólo cuando le dio la vuelta fue que se dio cuenta que los ojos del novio estaban grises y su cuerpo frío. Aparte de ser capaz de respirar, no había otra diferencia entre él y un cadáver. Después de unos días de permanecer acostado en cama, sin comer y beber nada, fue enterrado. Desfortunadamente, la novia enviudó poco después de casarse.

La segunda fue A-Yan, de la familia del herrero Zheng. La chica apenas se había comprometido cuando su futuro esposo fue asesinado por un lobo dos días después, mientras cazaba en las montañas. Después de recibir las noticias, ella también se volvió holgazana. Por suerte, después de un tiempo, la enfermedad que la había hecho perder su alma se curó por sí sola. Sin embargo, luego de esto, enloqueció, danzando alegremente para otras personas cuando salí de su casa.

El tercero fue el padre de A-Yan, el herrero Zheng. Hasta ahora, esto le ha ocurrido a siete personas.

Wei WuXian consideró la situación, y llegó a la conclusión de que lo más probable era que se tratara de un espíritu que consumía almas, y no una bestia.

Aunque sólo una palabra era lo que los diferenciaba, eran seres completamente diferentes. Un espíritu era un fantasma, mientras que una bestia era un monstruo. Para él, era probable que el deslizamiento hubiera destruido una tumba antigua, y, con el rayo destruyendo el ataúd y dejándolo abierto, el espíritu que allí descansaba había quedado suelto. Si pudiera ver el tipo de ataúd y confirmar si había sellos en él, podría descubrir si éste era o no el caso. Sin embargo, los aldeanos de Pies de Buda habían ya enterrado los ataúdes carbonizados en otro lugar, poniendo los cadáveres a descansar de nuevo, lo que significaba que ya no debía quedar mucha evidencia.

Para subir la montaña, uno debía seguir un camino que comenzaba en el pueblo. Wei WuXian se sentó sobre su burro y empezó a escalar lentamente la colina. Después de un rato, algunas personas bajaron con expresiones ominosas.

Algunos tenías cicatrices en sus rostros, y hablaban al mismo tiempo. Con el cielo oscureciéndose, todos brincaron al ver a una persona que parecía una fantasma ahorcado acercárseles. Luego de maldecir, lo rodearon apresuradamente.

¿Quizás estaban frustrados porque era una presa fuerte?, pensó Wei WuXian volviendo su cabeza y siguiéndolos con la mirada.

Decidió no pensar mucho en ello y en su lugar golpeó el trasero del burro, haciéndolo trotar con mayor rapidez.

Coincidencialmente, se perdió los quejidos del grupo, los cuales iniciaron poco después.

—¡Nunca había visto a alguien así!

—El líder de un clan tan grande como ese, ¿tenía necesidad de pelear con nosotros por un espíritu consumidor de almas? Es probable que haya matado toneladas de ellos cuando era joven.

—¿Qué podemos hacer? Es el líder de una secta. No importa a cuál clan decidas ofender, no debes ofender al clan Jiang, y sin importar a quién decidas ofender, no debes molestar a Jiang Cheng. ¡Simplemente recojamos nuestras cosas, vámonos, y sintamos pena por nosotros mismos!


[1] El último carácter en Dafan puede ser confundido con el de arroz, por lo que Wei WuXian piensa que el nombre es Gran Montaña de Arroz.

[2] Wei Ying es el nombre de nacimiento de Wei WuXian. En la China antigua, las personas usualmente no son llamadas por su nombre de nacimiento, a menos que sean de la misma edad o sean cercanos. Incluso es considerado irrespetuoso pronunciar el nombre de nacimiento de una persona mayor. El nombre común, o el «zi», era otro nombre otorgado por los padres, y que puede ser usado libremente por otras personas. En este caso, al referirse a Wei WuXian por su nombre de nacimiento, el hablante está mostrando su desconsideración hacia él.

[3] Es un juego de palabras con el dicho que dice «mucho ruido y pocas nueces». Esto se debe a que los cultivadores están demasiado obsesionados con la «apariencia» de Wei WuXian a pesar de que él mismo la considera insustancial. Espero se entienda mi aclaratoria.

| Índice |

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *