El Fundador del Diabolismo – Capítulo 8: Arrogancia (4)

Traducido por Shiro

Editado por Sharon


Por otro lado, Lan SiZhui y los otros discípulos no encontraron nada alrededor del área de las tumbas antiguas, por lo que se desplazaron al Templo de la Diosa en busca de pistas.

En la Montaña Dafan, aparte de las tumbas de los ancestros de Pies de Buda, también se encontraba el Templo de la Diosa. La deidad a quien adoraban no era Buda ni GuanYin [1], sino la estatua de una «diosa danzante».

Unos cientos de años atrás, un cazador de Pies de Buda se adentró en las montañas, y encontró una roca extraordinaria en una cueva. Medía alrededor de tres metros de altura, se había formado de manera natural, y curiosamente se parecía a un humano, con cuatro extremidades en una posición danzante. Aunque, lo más peculiar de todo era que podían verse vagamente facciones humanas en la estatua, pareciendo las de una dama sonriente.

Los aldeanos de Pies de Buda estaban sorprendidos, y pensaron que era una piedra mágica que se había formado al reunir la energía del Cielo y la Tierra, lo cual dio origen a una serie de leyendas acerca de ella. Algunos contaban la historia de un inmortal que se enamoró de la Diosa de los Nueve Cielos [2], quien esculpió una estatua de piedra con la apariencia de la diosa para expresar las dificultades de cuando se está enamorado perdidamente. Después de descubrir esto, la diosa enfureció, por lo que la estatua fue abandonada sin terminar.

Otros decían que era la historia el Emperador de Jade [3] y su amada hija, quien falleció cuando era joven. El anhelo que el emperador sentía a su hija llevó a que creara esa estatua.

Sea como fuere, había toda clase de mitos, capaces de dejar a cualquiera boquiabierto. Al final, los aldeanos mismos comenzaron a creer en esta leyendas que habían salido de sus propias bocas. Y así, alguien transformó la cueva en un templo, y la plataforma de piedra en un asiento sagrado. La estatua fue llamada Diosa Danzante, y tenía fieles durante todo el año.

El interior de la cueva era espaciosa, similar al tamaño de un templo erjin [4], con la estatua ubicada en el centro. A primera vista, de verdad parecía humana; la cintura de la dama podía incluso considerarse ágil y agraciada. Sin embargo, después de mirarla de cerca, se notaría la aspereza. De igual forma, una estatua que se hubiese formado de forma natural y que luciera similar a un humano era suficiente para hacer que la mayor parte de la gente quedara atónita.

Lan JingYi elevaba y bajaba la brújula áurica demoníaca, pero su puntero seguía sin moverse. Una densa capa de cenizas de incienso cubrían la mesa de las ofrendas, y velas colocadas de forma desorganizada yacían sobre ella. Un olor dulzón repugnante provenía de los platos con frutas. La mayor parte de las personas de la secta Gusu Lan tenían cierto grado de misofobia [5].

—Los lugareños dijeron que es bastante efectivo rezar en el Templo de la Diosa, ¿pero cómo puede estar así de ruin? —dijo mientras abanicaba el aire frente a su nariza—. Deberían venir y limpiar de vez en cuando.

—Ya hay siete personas que han perdido sus almas. Todos dicen que el rayo dejó libre una criatura feroz de las tumbas antiguas en Pies de Buda, así que, ¿se atrevería alguien a subir la montaña? No hay quienes visiten el templo y, por lo tanto, no hay nadie que limpie el lugar —le contestó Lan SiZhui.

Una voz desdeñosa se escuchó afuera de la cueva.

—Es sólo una estúpida piedra a la que le dieron el título de diosa, ¡y hay gente que se atreve a venir aquí a quemar incienso y orar! —entró Jin Ling , con las manos cruzadas detrás de su espalda. El tiempo límite del hechizo silenciador no era largo, por lo que ya podía abrir la boca. Sin embargo, nada agradable salía de ella, mientras miraba a la diosa y se quejaba—. Estos aldeanos rurales no se esfuerzan lo suficiente cuando se encuentran con dificultades, en lugar de eso le rezan a Buda y otras cosas todos los días. Hay miles de millones de personas en el mundo, pero los dioses y Budas ya tienen las manos llenas con sus propios asuntos, ¿quién se preocuparía por ellos?

»Ni se diga de una diosa impotente y sin estatus como esta. Si de verdad es tan efectiva, entonces oraré para la que la criatura devoradora de almas de la Montaña Dafan aparezca frente a mí ahora mismo. ¿Puede la estatua hacerlo?

Algunos cultivadores de clanes pequeños entraron detrás suyo, y todos rieron después de escucharlo, mostrando su acuerdo con sus palabras. El originalmente silencioso templo se llenó de ruido, y luego de que el grupo entró, el espacio parecía más estrecho. Lan SiZhui negó con la cabeza en silencio, volviéndose y observando a su alrededor. Su mirada entonces se posó sobre la cabeza de la estatua de la diosa. Podía ver vagamente las facciones de un rostro sonriente y compasivo.

No obstante, sintió que esta sonrisa era extrañamente familiar, como si la hubiese visto en alguna parte antes.

¿Dónde demonios fue?

Lan SiZhui pensó que se trataba de un asunto importante, y no pudo evitar acercarse a la estatua, queriendo examinar los rasgos con mayor detenimiento. Al mismo tiempo, alguien chocó con él.

Un cultivador que inicialmente estaba parado detrás se había caído sin hacer ruido alguno. Los otros se pusieron alerta por la sorpresa.

—¿Qué le pasó? —preguntó Jin Ling con tono vigilante.

Lan SiZhui sostuvo su espada y se agachó para examinarlo. No había nada malo con la respiración del hombre, era como si de pronto se hubiera quedado dormido. Sin embargo, no importaba qué tan fuerte fuera empujado o llamado, no despertaría. Al ver que era inútil, se levantó.

—Pareciera como si…

Antes de que pudiera terminar su oración, la oscura cueva se iluminó abruptamente, quedando cubierta por una luz roja, como si una cascada de sangre estuviera bajando por las paredes. Las velas en la plataforma de las ofrendas y en las esquinas de la cueva se habían encendido solas.

Esto fue seguido al instante por el sonido de espadas desenvainándose, y talismanes siendo sacados. Al mismo tiempo, una persona de repente irrumpió desde el exterior del templo, sosteniendo un calabacino de alcohol medicinal. La arrojó hacia la estatua de piedra y de ella emergieron llamas furiosas, iluminando a tal punto la cueva que parecía de día.

Wei WuXian usó todos los artículos que encontró en el estuche dimensional.

—¡Todos salgan! ¡Tengan cuidado con la diosa devoradora de almas del interior! —gritó, desechando los objetos.

—¡La pose de la diosa cambió! —gritó alguien sorprendido.

Antes, la estatua claramente tenía un pie y ambos brazos levantados, de los cuales uno estaba apuntando hacia el cielo, su figura agraciada. En medio de las llamas carmesí y amarillas, había bajado tanto sus brazos como su pie. ¡No había duda alguna, no era una ilusión!

Al siguiente momento, la estatua levantó su pie de nuevo, y salió del fuego que la envolvía.

—¡Corran, corran, corran! ¡No se queden ahí parados! ¡No funcionará!

La mayoría de los cultivadores lo ignoraron. El monstruo devorador de almas que tanto se habían esforzado por encontrar había aparecido por fin, ¿por qué iban a perder esta oportunidad? No obstante, incluso con tantas personas cortando y perforando, así como con tantos talismanes y herramientas mágicas siendo usadas, el avance de la estatua no se detuvo en lo más mínimo. Medía alrededor de tres metros de alto, luciendo como un titán cuando se movía, transmitiendo una fuerte sensación de opresión. Agarró a dos cultivadores y los levantó frente a su cara. La boca de piedra pareció abrirse y cerrarse, y las espadas en manos de éstos cayeron al suelo con un ruido sordo. Sus cabezas colgaban inertes.

Sus almas habían sido succionadas.

Con ningún ataque funcionando apropiadamente, los otros por fin estaban dispuestos a escuchar las palabras de Wei WuXian. Todos salieron, separándose en todas direcciones tan rápido como pudieron. Con tantas personas y rostros, mientras más ansioso se sentía, más demoraba en encontrar a Jin Ling. Terminó cabalgando sobre su burro hacia un bosque de bambú, donde se encontró con los jóvenes del clan Lan.

—¡Niños! —los llamó.

—¿Quiénes son tus niños? ¿Sabes de qué secta somos? ¿De verdad pensaste que serías tratado como un mayor sólo porque te lavaste la cara? —le contestó Lan JingYi.

—Vale, vale, vale… hermanos mayores. ¡Envíen una señal y hagan que su… HanGuang-Jun venga!

Los jóvenes asintieron un par de veces, y comenzaron a ir de un lado a otro mientras buscaban las señales.

—Las bengalas… usamos aquella noche en la aldea Mo —dijo Lan SiZhui.

—¿No se reabastecieron después de eso? —preguntó Wei WuXian atónito.

Las bengalas usualmente eran necesitadas una vez cada ochocientos años.

—Se nos olvidó —contestó apenado Lan SiZhui.

Wei WuXian trató de asustarlos.

—¿Es este un asunto del que puedan olvidarse? Si HanGuang-Jun se enterara, hará que se arrepientan.

El rostro de Lan JingYi estaba pálido del miedo.

—Se acabó. Esta vez, HanGuang-Jun nos castigará hasta la muerte…

—¡Ciertamente, debería castigarlos! Si no los castiga, lo olvidarán de nuevo.

—¡Joven maestro Mo! ¡Joven maestro Mo! ¿Cómo supo que no era una bestia o espíritu devorador de almas sino la estatua de la diosa?

Wei WuXian buscaba a Jin Ling mientras corría.

—¿Cómo lo supe? Observé.

Lan JingYi también los alcanzó. Cada uno corría a un lado de él.

—¿Qué viste? Nosotros también vimos muchas cosas.

—Ya vieron, entonces, ¿qué sigue? ¿Qué había en el área de las tumbas antiguas?

—¿Qué más podía haber? Sólo habían almas de los muertos.

—Correcto. Por esa razón no puede ser una bestia o espíritu devora almas. Es simple, si se tratara de uno de éstos, con tantos espíritus de muertos en la zona, ¿habría escogido no devorarlos? No, no lo habría hecho.

Esta vez, más de una persona preguntó:

—¿Por qué?

—Qué puedo decir acerca de su secta Gusu Lan… —Wei WuXian no podía tolerarlo más—. ¿Por qué no pueden enseñar tonterías menos fastidiosas y largas como la etiqueta en el cultivo, árboles genealógicos, e historia, que requieren de memorización, y más bien enseñar cosas más prácticas? ¿Cómo es esto difícil de entender? Las almas de los muertos son mucho más fáciles de absorber que las de los vivos. El cuerpo físico de una persona es como un escudo, y si se desea devorar el alma de un ser vivo, tendría que romper el escudo. Por ejemplo… —miró al burro, el cual jadeaba mientras corría, y puso los ojos en blanco—. Por ejemplo, si ponen una manzana frente a ti, y colocan otra dentro de una caja con llave, ¿cuál escogerías comer? Por supuesto que escogerías la que está frente a ti. Esta criatura sólo devora almas de seres vivos, y conoce un método para obtenerlas. Es tanto poderoso como selectivo en términos de comida.

—¿Así es como funciona? ¡Tiene mucho sentido! Espera, entonces, ¿realmente no eres un lunático?

—Todos pensamos que, como el deslave y el rayo condujeron a esta serie de eventos, debía de ser un espíritu devorador de almas —explicó Lan SiZhui mientras corría.

—Mal —le contestó Wei WuXian.

—¿Qué está mal?

—El orden y la correlación están mal. Déjame preguntarte, con respecto al deslave y los eventos en los que las almas fueron devoradas, ¿cuáles ocurrieron primero y cuáles después? La causa y el efecto.

—El deslave fue el primero y las almas devoradas el segundo —contestó Lan SiZhui sin pensarlo dos veces—. El primero fue la causa y el segundo el efecto.

—Completamente mal. Primero fueron devoradas las almas, y después ocurrió el deslave. ¡Las almas que fueron devoradas fue la causa y el deslave fue el efecto! Durante la noche del deslave, un tormenta inició de repente, y un rayo rompió un ataúd, recuerden esto. La primera persona que perdió su alma, el holgazán, estuvo atrapado en las montañas toda la noche, y se casó unos días después —les dijo Wei WuXian.

—¿Qué hay de malo en ello? —preguntó Lang JingYi.

—¡Todo está mal! ¿Adónde obtendría un bueno para nada sin un centavo el dinero para una boda tan grande?

Los jóvenes quedaron atónitos, pero, no había nada qué hacer, ya que la secta Gusu Lan no necesitaba preocuparse acerca de asuntos de dinero.

—¿Observaron todas las almas que flotaban en la Montaña Dafan? Había un hombre que murió de un golpe en la cabeza y que llevaba puestas prendas hechas con excelente destreza y tela de calidad. Con ropas de luto tan extravagantes, su ataúd no pudo haber estado vacío, debían haber varios artículos funerarios que lo protegieran. Es probable que el ataúd que haya sido abierto por el rayo haya sido el suyo. Sin embargo, las personas que recuperaron el cadáver no encontraron ninguno de estos artículos, lo que significa que seguramente fueron tomados por el holgazán, y esto explicaría cómo de pronto se hizo rico.

»El holgazán decidió casarse con alguien de repente, así que algo inusual debe haber ocurrido durante la noche del deslave. Esa tarde, hubo una fuerte tormenta, y buscó cobijo en la montaña. ¿En qué parte de la Montaña Dafan se pueden proteger de la lluvia? El Templo de la Diosa. Y, cuando la mayoría de las personas entran a un templo, hay algo que harán.

—¿Orar? —preguntó Lan SiZhui.

—Así es. Por ejemplo, oraría por gozar de buena suerte, hacerse rico, tener suficiente dinero para casarse, y así sucesivamente. La diosa cumplió su deseo con el rayo que abrió la tumba, permitiéndole así ver los tesoros que habían en el ataúd. Sus plegarias se hicieron realidad y, como sacrificio, la diosa lo buscó la noche de su boda, ¡y se llevó su alma!

—Todas estas son sólo tus conjeturas, ¿cierto? —dijo Lan JingYi.

—Sí, son mis conjeturas pero, siguiendo esta lógica, todas las cosas que ocurrieron después podrían explicarse.

—¿Cómo puede esto explicar lo que le ocurrió a la chica, A-Yan? —pregunto Lan SiZhui.

—Excelente pregunta. Ustedes probablemente preguntaron en el pueblo antes de subir a la montaña. A-Yan recién se había comprometido por esos días. Todas las chicas recién comprometidas tienen el mismo deseo.

—¿Qué deseo? —Lan JingYi estaba confundido.

—Ningún otro más que «deseo que mis esposo me ame y cuide de mí durante toda su vida, y que sólo guste de mí».

Los chicos no lograban entender.

—¿Un deseo así podría ser concedido?

Wei WuXian extendió sus palmas.

—Es sencillo. Si la vida del esposo termina de repente, ¿no contaría como «amar sólo a una persona durante toda su vida»?

—¡Oh, oh! ¡Así que, así que, su esposo fue devorado por lobos el día después de su compromiso porque A-Yan fue al Templo de la Diosa a rezar! —exclamó emocionado Lan JingYi.

Wei WuXian golpeó mientras el hierro estaba aún caliente [6].

—Es difícil asegurar si fue atacado por un lobo o por algo más. Hay un factor que es exclusivo de A-Yan. ¿Por qué es que, entre todas las víctimas, sólo el alma de A-Yan regresó? ¿Por qué es diferente del resto? Porque tiene un pariente que también perdió su alma. En otras palabras, ¡un pariente la reemplazó!

»El herrero Zheng es el padre de A-Yang, uno que amaba mucho a su hija. Así que, cuando éste vio que su hija había perdido su alma y no había forma de lidiar con ello, ¿qué era lo único que podía hacer?

Esta vez, Lan SiZhui fue rápido en contestar.

—Sólo podía confiarle su esperanza a los Cielos. ¡Por lo tanto, él también fue al Templo de la Diosa a orar, pidiendo que al alma de mi hija pueda ser encontrada!

—Esta es la razón por la que sólo el alma de A-Yan regresó, y también por la que el herrero Zheng perdió la suya. No obstante, a pesar de que el alma de A-Yan fue devuelta, seguía estando ligeramente fracturada. Después que su alma regresó, inconscientemente comenzó a imitar el baile de la estatua de la diosa, incluso su sonrisa —dijo Wei WuXian.

La estatua originalmente era sólo una roca común que lucía como una persona. Habiendo aceptado algunos cientos de años de alabanza sin razón alguna, obtuvo algunos poderes. Sin embargo, como era avara, sus pensamientos se aventuraron por el camino equivocado, queriendo incrementar sus poderes rápidamente al devorar almas, las que obtenía como intercambio al conceder deseos, lo cual podría considerarse como almas que los creyentes sacrificaban de manera voluntaria. El trato entre las dos partes era equitativo, un deseo por otro, y en apariencia era normal y justo. Esta era la razón por la que los punteros de las brújulas áuricas demoníacas no se movían, las banderas de atracción fantasmal no funcionaban, y los poderes de las espadas y talismanes fueron anulados. La criatura en la Montaña Dafan no era cualquier espíritu, demonio, fantasma, o monstruo, ¡sino una diosa!

Era una diosa sin título, nacida de los cientos de años de incienso. ¡Usar los artículos utilizados para lidiar con espíritus malignos bestias con ella era como usar fuego para distinguir al fuego mismo!

—¡Espera! Antes de esto, en el templo, el alma de alguien fue devorada, ¡pero no escuchamos su deseo! —exclamó en voz alta.

El corazón de Wei WuXian dio un vuelco y se detuvo sobre sus pasos.

—¿El alma de alguien fue devorada en el templo? Descríbanme todo lo que ocurrió antes, sin dejar una sola palabra por fuera.

Lan SiZhui contó el episodio clara y rápidamente. Cuando escuchó que Jin Ling dijo que oraría para que la criatura devoradora de almas de la montaña Dafan apareciera frente él, We WuXian interrumpió.

—¿Cómo puede este no ser un deseo? ¡Claro que lo es!

Los otros estuvieron de acuerdo con él, por lo que fue como si todos hubiesen deseado lo mismo. En ese momento, la diosa devora almas estaba justo frente a ellos, por lo que el deseo les fue concedido. Entonces, ¡quería apoderarse del sacrificio!

De pronto, el burro se detuvo, y comenzó a correr en la dirección opuesta. Wei WuXian de nuevo fue sacudido, sin estar preparado para ello, pero se agarró de las riendas como si su vida dependiera de ello. Sin embargo, en los arbustos frente a él, se escucharon sonidos de mordiscos, así como crujidos y sorbos. Una inmensa figura estaba agachada en el arbusto, su enorme cabeza en el suelo y desplazándose sobre su estómago. Al escuchar el ruido, inmediatamente alzó su cabeza. Entonces sus ojos se encontraron.

Al principio, las facciones de la diosa devora almas eran vagas, y sólo se veía a grandes rasgos la forma de los ojos, nariz, boca, y oídos en su cara; pero después de comerse las almas de algunos cultivadores, éstas podían ya verse con claridad. Era el rostro de una mujer sonriente, con sangre derramándose por las comisuras de su boca, masticando un brazo que había sido arrancado.

Todos, siguiendo al burro, comenzaron a correr en la dirección opuesta.

Lan SiZhui estaba colapsando.

—¡Eso se supone que no debe pasar! ¡El Patriarca de Yiling dijo que los de alto nivel sólo comen almas y los de bajo nivel sólo comen carne!

—¿Por qué lo idolatras ciegamente? —dijo Wei WuXian sin poder evitarlo—. ¡Incluso sus propias invenciones eran un desastre! No hay reglas que se apliquen para todas las situaciones. Piensa en un infante, cuando no tiene dientes, sólo puede comer congee y sopa, pero cuando crece, por supuesto que querrá comer carne usando sus dientes. Sus poderes acaban de incrementarse enormemente, ¡es natural que quiere probar algo nuevo!

La diosa devora almas se levantó del suelo. Su cuerpo era alto. Usando sus brazos y piernas para bailar con una emoción incontrolable, parecía estar extremadamente complacida. De la nada, una flecha acompañada de un sonido sibilante atravesó su frente; la punta del proyectil quedó en la parte posterior de su cabeza.

Al escuchar el sonido del arco siendo liberado, Wei WuXian miró hacia su dirección. Jin Ling estaba de pie en la alto de una colina, no muy lejos, y ya tenía cargada su segunda flecha emplumada. Tiró del arco al máximo, y otra flecha igual que la anterior fue lanzada. Su fuerza ocasionó que la diosa devora almas se tambaleara hacia atrás unos pasos.

—¡Joven maestro Jin! ¡Lance la bengala que tiene!

Jin Ling fingió no haber escuchado sus palabras, determinado a matar el monstruo. Con una expresión solemne, colocó tres flechas al mismo tiempo en su arco. Aunque la estatua había recibido dos disparos en la cabeza, la diosa devora almas no se enfureció. En su lugar, avanzó hacia Jin Ling con la misma sonrisa en su rostro. A pesar de que bailaba mientras caminaba, era terriblemente rápida, disminuyendo la distancia entre ambos a la mitad en sólo unos momentos. En ese momento, unos cultivadores aparecieron a un lado y pelearon con ella, entorpeciendo sus zancadas. Jin Ling disparó cada flecha con cada paso que la estatua daba, probablemente con la intención de usar todos los proyectiles antes de comenzar a pelear cuerpo a cuerpo con la diosa. Su brazo era bastante firme, y sus tiros eran certeros, ¡pero todas las armas mágicas eran inútiles contra ella!

Tanto Jiang Cheng como Lan WangJi estaban en Pies de Buda, esperando por noticias, así que quién podría saber cuánto les tomaría darse cuenta que algo iba mal e ir montaña arriba. Para extinguir el fuego, era necesaria el agua. Por lo tanto, si armas mágicas no funcionaban, ¿qué hay de la magia oscura?

Wei WuXian desenvainó la espada que estaba en la cintura de Lan SiZhui y cortó un pedazo de bambú fino, velozmente transformándolo en una flauta. La puso sobre sus labios e inhaló profundamente. El agudo timbre de la flauta fue como una flecha, atravesando el cielo nocturno y alcanzando las nubes.

Este debió haber sido un último recurso para él, sin embargo, con la situación como se encontraba, no importaba lo que invocara. Estaría bien siempre y cuando la energía negativa fuera fuerte y el instinto asesino estuviese lo suficientemente afilado, ¡de forma que hiciera pedazos a la diosa devora almas!

Lan SiZhui estaba tan impactado que no podía ni siquiera moverse, mientras que Lan JingYi se cubrió sus orejas.

—Mira en la situación en la que nos encontramos, ¿y tú estás tocando la flauta? ¡Suena horrible!

En la batalla, tres o cuatro de los cultivadores que estaban peleando contra la estatua habían perdido sus almas. Jin Ling desenvainó su espada. Estaba a menos de seis metros de distancia de la diosa devora almas. Su corazón latía erráticamente y toda la sangre de su cuerpo se le había subido a la cabeza.

Si no puedo cortarle la cabeza con esta golpe, moriré aquí. ¡La muerte será, entonces!

Al mismo tiempo, desde las profundidades de los bosques de la montaña Dafan, comenzó a escucharse un tintineo.

El sonido a veces era más rápido, otras más lento; a veces se detenía, luego continuaba. Hacía eco en el bosque silencioso, y entonces se escuchó el sonido de cadenas chocando y siendo arrastradas por el suelo, acercándose y haciéndose más fuerte.

Por alguna razón, el sonido le transmitía a las personas una incómoda sensación de amenaza. Incluso la diosa devora almas dejó de bailar. Levantó sus brazos, mirando inexpresivamente hacia la oscuridad de donde provenía el sonido.

Wei WuXian guardó su flauta y miró con atención hacia esa dirección.

La sensación ominosa que sentía se hacía más y más fuerte, pero como estaba dispuesto a venir debido a la invocación, al menos sería algo que lo escucharía.

En ese momento, de pronto, el ruido se detuvo. Una figura emergió de la oscuridad.

Después de ver con claridad a la figura y el rostro, las expresiones de los cultivadores se retorcieron.

Incluso enfrentándose a la estatua de la diosa que podía succionar sus almas en cualquier momento, el grupo no se acobardó ni mostró miedo alguno. No obstante, el clamor de sus voces en este momento estaba lleno de terror que no podían ocultar.

—¡El General Fantasma, es el General Fantasma, Wen Ning!

El título de «General Fantasma» era tan infame como el del «Patriarca de Yiling». La mayor parte del tiempo, los dos iban juntos.

¡El título se refería a una única persona, la mano derecha del Patriarca de Yiling, Wei Ying, el cual ayudó con los crímenes del tirano, agitó vientos y olas, fue el cómplice del tigre, puso el mundo de cabeza! ¡Por encima de todo, era un cadáver feroz que debió haber quedado hecho cenizas tiempo atrás: Wen Ning!

[1] GuanYin: esta es la diosa más famosa en la religión tradicional china.

[2] Diosa de los Nueve Cielos: esta es la diosa de la guerra, a sexualidad, y la longevidad.

[3] Emperador de Jade: Es el monarca de las deidades en el Cielo, desde el taoísmo al folklore chino en general.

[4] Templo erjin: es un tipo de templo usualmente ubicado en montañas y bosques remotos, con monjes viviendo en ellos y algunos visitantes. Debido a su naturaleza, los templos erjin son de tamaño bastante grande.

[5] Misofobia: el término proviene de la palabra mysos, «contaminación» y phobos, «miedo»; y significa miedo a la suciedad.

[6] Golpear mientras el hierro está aún caliente: este proverbio significa aprovechar una buena oportunidad cuando surge.

| Índice |

4 thoughts on “El Fundador del Diabolismo – Capítulo 8: Arrogancia (4)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *