El Fundador del Diabolismo – Capítulo 9: Arrogancia (5)

Traducido por Shiro

Editado por Sharon


La cabeza de Wen Ning estaba ligeramente inclinada hacia abajo, y sus brazos colgaban, como si fuera una marioneta a la espera de las órdenes de su amo.

Su rostro era pálido y delicado, y podía ser considerado atractivo en un sentido melancólico. Sin embargo, no había pupilas en sus ojos, sólo una nube blanca plana, junto con una serie de líneas negras que se asemejaban a grietas que subían desde su cuello hasta su rostro, convirtiendo a la melancolía en una pesadumbre aterrorizante. El dobladillo inferior de su ropa y mangas estaba roto y raído, mostrando un par de muñecas del mismo color de su rostro ceniciento, con negras esposas y cadenas tanto en sus tobillos como en sus muñecas. El sonido tintineante se producía cuando tiraba de las cadenas que arrastraba por el suelo. Si dejaba de moverse, todo caía en silencio nuevamente.

No era difícil adivinar por qué todos los cultivadores estaban asustados de muerte. Wei WuXian no se sentía más calmado que ninguno de ellos. De hecho, la tempestad en su pecho se había extendido hasta su cabeza.

No se trataba de que Wen Ning no debía estar aquí, sino de que no debía estar en este mundo en absoluto. Había sido reducido a cenizas incluso antes del asedio en la colina Luanzang.

Al escuchar a los otros llamar el nombre del General Fantasma, la hoja de Jin Ling, la cual originalmente apuntaba a la estatua, no pudo evitar moverse en una dirección diferente. Al verlo la distraído, la diosa alegremente extendió su brazo y lo agarró.

Cuando Wei WuXian la vio abrir su boca y acercarse a Jin Ling, no tuvo tiempo de sorprenderse. Alzó la flauta de nuevo pero como sus manos estaban ligeramente temblorosas, las notas también se sacudieron. Además de esto, éstas estaban elaborada bruscamente, por lo que el sonido producido podía describirse como tosco y no agradable al oído. Con dos notas, Wen Ning comenzó a moverse.

En un abrir y cerrar de ojos, ya se había desplazado frente a la diosa devora almas. En ese momento, usó el canto de su palma y le dio un golpe. El cuello de la estatua se agrietó, y aunque su cuerpo no se movió, su cabeza se retorció debido a la fuerza. Ahora miraba en la misma dirección a la que daba su espalda, pero conservaba la sonrisa. Wen Ning, entonces, dio otro golpe con su mano, y la mano que sostenía a Jin Ling, fue cortada.

Ella inclinó su cabeza para mirar la muñeca que había sido partida con brusquedad. Luego, en lugar de girar su cabeza hacia la dirección correcta, su cuerpo completo se volvió para encarar a Wen Ning con su cara y su espalda. Weu WuXian no se atrevió a relajarse. Tomó una inhalación profunda y comandó a Wen Ning a que peleara. No obstante, no mucho tiempo pasó, ¡y quedó aún más estupefacto!

Los cadáveres de bajo nivel eran incapaces de pensar por su cuenta, y necesitaban de órdenes para ser guiados. Los cadáveres feroces poderosos, por otro lado, usualmente deliraban o se encontraban inconscientes. Sin embargo, el caso de Wen Ning era diferente. Había sido creado por Wei WuXian, lo cual significaba que fácilmente podía ser llamado el cadáver feroz más fuerte en el mundo actual. Era el único capaz de pensar. Aparte de no temerle a las heridas, al fuego, al frío, al veneno, y lo que fuera que los humanos temieran; era igual a uno.

Aunque, en ese momento, ¡Wen Ning claramente no se encontraba consciente!

Estaba tanto atónito como dubitativo cuando algunos gritos de alarma se escucharon entre la multitud. Usando tanto sus brazos como sus piernas, Wen Ning había sujetado a la diosa devora almas en el suelo. Entonces agarró una roca que yacía a un lado, más alta que un humano, y la sostuvo sobre la estatua, para luego comenzar a golpearla con gran fuerza. Cada impacto sonaba tan fuerte como un trueno, continuando hasta que el cuerpo de la diosa fue hecho pedazos.

Entre la pila de rocas blancas dispersas sobre el suelo, una esfera del tamaño de una canica salió rodando, irradiando un círculo de luz del color de la nieve. Era el núcleo que se condensó en la estatua después de haber devorado tantas almas de personas vivas. Si alguien lo tomaba y lo manejaba con cuidado, aquellos a quienes le hubiesen devorado el alma recientemente podían ser devueltas a la vida. Sin embargo, en ese momento, nadie hizo ningún esfuerzo por recoger la esfera. Las hojas que habían estado dirigidas a la diosa devora almas cambiaron de dirección.

—¡Rodéenlo! —gritó un cultivador a todo pulmón.

Algunos contestaron, dudosos, pero más se encontraban indecisas, retrocediendo unos pasos.

—Compañeros cultivadores, tenemos que bloquearlo para que no escape. ¡Es Wen Ning a quien nos enfrentamos! —gritó el mismo cultivador.

Estas palabras convencieron a la multitud. ¿Qué era un mero monstruo devora almas en comparación al General Fantasma? Aunque el motivo de su aparición era desconocido, resultaba obvio que matar a mil espíritus devora almas no podía ni siquiera compararse con capturar a un solo Wen Ning. Después de todo, este era el perro loco más obediente bajo el comando del Patriarca de Yiling, el cual mordía a las personas sin hacer ruido alguno. De ser capturado, ¡con seguridad se harían famosos en el mundo del cultivo y rápidamente ascenderían al éxito! Su objetivo original era ir a la cacería nocturna en la montaña Dafan para pelear contra hadas [2], bestias, y espíritus malignos para obtener más experiencia. Por los gritos, era seguro que algunas personas estaban interesadas. No obstante, los cultivadores de mayor edad que habían visto con sus propios ojos cuán salvaje Wen Ning se tornaba cuando estallaba, aún eran cautelosos.

—¿De qué tienen miedo? ¡No es como si el Patriarca de Yiling estuviera aquí en este momento! —gritó esa persona una vez más.

Después de pensarlo, sus palabras tenían sentido. ¿Qué había que temer? ¡Su maestro ya había sido hecho pedazos!

Con este comentario, el anillo de espadas que lo rodeaba de pronto aumentó en tamaño. Wen Ning agitó su brazo, y las cadenas de hierro negras siguieron el movimiento con pesadez, golpeando las armas y haciendo que se inclinaran hacia un lado. Justo después, dio un paso hacia adelante y agarró el cuello de la persona más cercana. Con un ligero tirón, quedó suspendido en el aire. Al ver la situación, Wei WuXian supo que las notas de la flauta eran demasiado rápidas y abruptas, ocasionando que se incrementara su instinto asesino. Para calmarlo, primero aplacó sus sentimientos y luego, con seguridad, tocó otra melodía.

La tonada vino a su mente de forma natural. Era relajada y tranquila, contrastando con la extraña y estridente de antes. Al escuchar el sonido, Wen Ning se congeló, y lentamente miró hacia la dirección de donde provenía. Wei WuXian estaba de pie en el mismo lugar, mirando sus blancos ojos.

Después de un momento, Wen Ning relajó su mano, dejando caer al cultivador sobre el suelo. Entonces dejó caer sus brazos y caminó hacia Wei WuXian con pasos lentos.

Su cabeza estaba cabizbaja, y arrastraba largas cadenas de hierro, incluso pareciendo abatido. Wei WuXian retrocedió mientras continuaba tocando la flauta, instándolo a que lo siguiera. Caminando de este modo una corta distancia, se comenzaron a dirigir hacia el bosque, cuando de pronto, Wei WuXian percibió el frío aroma del sándalo.

Inmediatamente después, su espalda chocó contra alguien. Con un abrupto dolor en su muñeca, la melodía de la flauta se detuvo.

Oh, no, pensó y se giró para mirar.

Se encontró con los ojos de Lan WangJi. Eran de un color tan claro que hasta parecían ser físicamente fríos.

La situación lucía poco prometedora. Lan WangJi lo había visto usar la flauta para controlar cadáveres con sus propios ojos.

Él usó una mano para agarrar con firmeza a Wei WuXian. Wen Ning se quedó de pie a seis metros de distancia de ellos, mirando con lentitud a su alrededor, como si estuviera buscando la melodía que de repente había desaparecido. Lejos, en el interior del bosque, la luz de las llamas y el sonido de voces humanas se estaban extendiendo. Wei WuXian pensó rápidamente y tomó su decisión de inmediato. ¿Qué pasaba si Lan WangJi lo había visto antes? Habían decenas de miles de personas que sabían tocar la flauta, y aquellos que imitaban el método del Patriarca de Yiling de usarla para controlar cadáveres podían formar una secta por cuenta propia. ¡Él no confesaría sin importar qué!

Decididamente ignoró la mano que lo agarraba y levantó su brazo para seguir tocando. Esta vez, el tempo era más rápido, como si lo estuviera urgiendo o regañando. Su respiración no era estable y cada nota fluctuaba al final, sonando estridente y áspera. De pronto, la mano de Lan WangJi hizo más presión, casi fracturando su muñeca en el proceso. Los dedos de Wei WuXian se aflojaron del dolor y la flauta cayó al suelo.

Afortunadamente, sus órdenes fueron lo bastante claras. Wen Ning se retiró rápido, desapareciendo en el oscuro y sombrío bosque sin hacer sonido. Wei WuXian temía que Lan WangJi lo persiguiera, por lo que lo agarró también. Pero, sorprendentemente, éste no miró a Wen Ning ni siquiera una vez; en su lugar, sólo le miraba durante todo ese tiempo. Los dos estaban cara a cara, cada uno agarrando el brazo del otro, viéndose fijamente.

Al mismo tiempo, Jiang Cheng llegó.

Había permanecido con paciencia en Pies de Buda esperando el resultado, pero antes de poder terminar una taza de té, un discípulo corrió desde la montaña y apresuradamente le dijo acerca de lo poderosa y cruel que era la cosa en la montaña Dafan. Al escuchar esto, su corazón dio un vuelco y se apresuró de vuelta.

—¡A-Ling! —gritó.

A pesar de casi perder su alma hace unos momentos, Jin Ling ya se encontraba de pie.

—¡Tío!

Al ver que se encontraba a salvo, Jiang Cheng finalmente se calmó.

—¿No trajiste contigo bengalas? —Comenzó a regañarle furioso poco después—. ¿No sabes que debes usarlas cuando te encuentras con algo como esto? ¿Para qué estás fingiendo ser fuerte? ¡Ven acá!

Jin Ling también estaba molesto por no haber atrapado a la diosa devora almas.

—¿No fuiste tú quien me dijo que tenía que atraparla? ¿Y, que si no lo hacía, no fuera a verte?

Jiang Cheng verdaderamente quería abofetear al mocoso malcriado con tanta fuerza como para hacerlo regresar al interior del vientre de su madre. Sin embargo, él ciertamente había dicho eso, y no debería retractarse. Sólo le quedó volverse hacia los cultivadores que yacían colapsados en el suelo.

—¿Qué diablos pudo haberlos molido a palo de forma tan digna? —les preguntó satíricamente.

Entre los cultivadores que vestían túnicas de diversos colores, un montón eran discípulos disfrazados de la secta Yunmeng Jiang, a quienes Jiang Cheng había ordenado que asistieran a Jin Ling en secreto, en caso de que no pudiera superar el obstáculo por su cuenta.  A decir verdad, él era una person mayor bastante responsable habiendo llegado a tales extremos. Por otro lado, un cultivador aún no había salido de su asombro.

Shiro
Qué tío tan tsundere. :v

—Líder, líder de secta, es… es Wen Ning…

—¿Qué dijiste? —preguntó Jiang Cheng pensando que había entendido mal.

—¡Wen Ning regresó! —exclamó la persona.

En un instante, expresiones de asombro, asco, ira, e incredulidad pasaron por su rostro.

—Esa cosa fue hecha polvo frente a todos tiempo atrás, así que, ¿cómo pudo haber vuelto? —preguntó con amargura después de un largo rato.

—¡De verdad es Wen Ning! ¡No hay error! ¡Mis ojos no pudieron haber visto mal! —dijo el discípulo, de pronto apuntando hacia un lado—. ¡Él fue quien lo invocó!

Wei WuXian seguía en un punto muerto con Lan WanJi. Al instante, se convirtió en el centro de atención. La mirada ágil como el rayo de Jiang Cheng también se dirigió hacia donde él estaba parado.

Después de un momento, las comisuras de los labios de Jiang Cheng se curvaron en una sonrisa retorcida. Su mano izquierda comenzó a acariciar inconscientemente el anillo de nuevo.

—Bien, bien… ¿Así que regresaste? —dijo con suavidad.

Apartó su mano izquierda y un largo látigo colgó de ella.

Éste era extremadamente delgado, y como su nombre, un hilo eléctrico púrpura crepitante lo recorría, como si recién hubiese sido arrebatado de un cielo lleno de nubes tormentoso. Lo sostenía desde el mango, y al momento de blandirlo, ¡parecía liberar rápidos impactos eléctricos!

Antes de que Wei WuXian se moviera, Lan WangJi ya había colocado su cítara frente a él. Con un movimiento firme, fue como si una roca hubiese creado miles de ondas en el agua. El sonido del instrumento creó incontables vibraciones en el aire, chocando contra Zidian. El último menguó y el primero se extendió

Fue como si las consideraciones de Jiang Cheng acerca de «no pelear precipitadamente» y no «enemistarse con el clan Lan» hubiesen sido devoradas por los perros. El cielo nocturno de la montaña Dafan a veces resplandecía con una luz morada y otras veces se veía tan claro como si fuera de día; había momentos en que se escuchaban truenos ensordecedores y otros en los que predominaban las notas de una cítara. El resto de los cultivadores pronto retrocedieron estableciendo una distancia segura de la escena, y observando a los toros desde la barrera.

Estaban asustados de muerte, pero eso no evitaba que mirasen llenos de asombro. Después de todo, rara vez se tenía la oportunidad de ver a dos cultivadores famosos de familias prominentes enfrentarse de forma directa en un combate, la cual era la razón por la que todos esperaban que la pelea fuera más violenta e intensa. Entre estos pensamientos, también se encontraban aquellas esperanzas innombrables; esperaban que la relación entre los clanes Lan y Jiang se viniera abajo, creando un escenario interesante. Por otro lado, Wei WuXian esperó por una oportunidad y salió corriendo.

La multitud se encontraba extremadamente sorprendida. Aún no había sido azotado por el látigo porque Lan WangJi estaba haciendo de barricada. Para él, ¡escapar de este modo era equivalente a buscar su propia muerte!

Y ciertamente, como si le hubieran salido ojos en la espalda, Jiang Cheng se dio cuenta cuando salió del área de protección de Lan WangJi, y estaba determinado a aprovechar la oportunidad. Con una inclinación crepitante, Zidian fue blandido asemejando a un dragón venenoso, aterrizando con precisión en el medio de su espalda.

Wei WuXian poco le faltó para salir volando por lo aires a causa del fuerte impacto del látigo. De no ser por el burro que lo atajó, habría chocado directamente contra un árbol. Sin embargo, tras el golpe, tanto Lan WangJi como Jiang Cheng se detuvieron sorprendidos.

Wei WuXian se masajeó el lateral posterior de su cadera, y se alzó con la ayuda del burro.

—¡Qué maravilla! —gritó furioso mientras se escondía detrás del burro—. ¡Puedes hacer cualquier cosa cuando perteneces a un clan poderoso, ¿no es así?! ¡Incluso puedes golpear a quien quieras! —chasqueó la lengua.

Lan WangJi y Jiang Cheng estaban atónitos.

—¿Qué está pasando? —preguntó asombrado e iracundo.

Un poder único de Zidian era que, si golpeaba a alguien que se hubiese apoderado del cuerpo de otro, su alma y forma física serían separadas de inmediato. Sin excepción alguna, el alma de la persona sería expulsada del cuerpo. No obstante, Wei WuXian seguía moviéndose y corriendo tranquilamente después de haber sido golpeado. La única explicación era que hubiese fallado y no hubiese atinado el cuerpo.

Por supuesto que Zidian no puede expulsar mi alma. ¡No me apoderé del cuerpo de nadie sino que me fue entregado uno por la fuerza!

Confusión podía apreciarse en el rostro de Jiang Cheng, a medida que se preparaba para azotarlo nuevamente.

—¡Líder de secta Yunmeng Jiang, esto debería ser suficiente, ¿cierto?! —exclamó Lan JingYi de pronto—. ¡Es Zidian!

Era absolutamente imposible que el primer golpe fallara y que el segundo resultara exitoso para un arma mágica de tan alto nivel como Zidian. Si nada había sido expulsado, nada lo sería; si no se había apoderado del cuerpo, no se había apoderado del cuerpo. De hecho, el grito hizo que Jiang Cheng, a quien le importaba conservar su reputación por encima de cualquier cosa, fuera incapaz de blandir el látigo de nuevo.

Sin embargo, si no era Wei WuXian, ¿quién más podía haber invocado y controlado a Wen Ning?

Incluso después de haberlo pensado múltiples veces, Jiang Cheng seguía sin aceptar este hecho.

—¿Quién diablos eres? —preguntó señalando a Wei WuXian con el ceño fruncido.

Finalmente, un observador entrometido se incorporó a la conversación.

—Líder de secta Yunmeng Jiang, usted puede no haberle prestado atención por lo que es probable que no supiera de esto. Mo XuanYu era el… ahem, solía ser un discípulo foráneo de la secta Lanling Jin, pero como no se esforzó en sus estudios y también era un… Resulta que acosó a un compañero y fue echado de la secta. También escuché que se le zafó un tornillo después de eso. En mi opinión, se resintió por poder cultivar a través del método correcto, y se terminó aventurando por el camino oscuro. Podría no tratarse… del Patriarca de Yiling apoderándose de su cuerpo.

—¿Era qué? ¿A qué te refieres? —preguntó Jiang Cheng.

—Es un… Eso…

Alguien no pudo evitar comentar:

—¡Es un manga cortada! [2]

A pesar de su infame reputación, la gente tenía que admitir que, antes de que Wei WuXian, el Patriarca de Yiling, traicionara a la secta Yunmeng Jiang, era conocido por ser un atractivo hombre joven y un cultivador refinado diestro en las seis artes [3]. Estaba ubicado en el cuarto lugar de entre todos los jóvenes maestros del mundo de la cultivación, siendo descrito como animado y alegre. Por otro lado, el malhumorado líder de secta Yunmeng Jiang estaba en el quinto lugar, por lo que la mayoría de las personas no serían tan atrevidas como para mencionar el asunto. Wei Ying era una persona frívola y desenfrenada a quien le gustaba enredarse con chicas lindas. Nadie sabía con cuántas mujeres en el mundo del cultivo había tenido complicaciones debido a sus encantos, pero era desconocido si se sentía atraído por hombres también. Incluso si quisiera apoderarse de un cuerpo y buscar venganza… de acuerdo a sus gustos, ¡definitivamente no escogería a un lunático manga cortada que montaba a un burro mientras comía frutas y que pintaba su rostro como un fantasma ahorcado!

—No es él sin importar cómo lo mires… También tocó la flauta horrible… Habiendo escuchado cuán horrible sonó, este definitivamente es un caso en el que lo imitan a ciegas.

Durante la campaña Derribando al Sol [4], el Patriarca de Yiling participó en el campo de batalla y tocó su flauta a lo largo de toda la noche, controlando soldados fantasmas como si se tratara de un ejército de seres vivos. Acabó con todos los obstáculos, y ya fuera un humano o un dios el que estuviera frente a él, los derrotó. El sonido de su flauta era como si ésta fuera tocado por un inmortal, absolutamente incomparable con los horripilantes graznidos del hijo abandonado del clan Jin. Sin importar cuán horrible fuera su carácter, era demasiado insultante compararlos.

Wei WuXian se sintió algo ofendido…

¿Por qué no intentan ustedes tocar algunas notas después de no practicar durante unos diez años, usando una flauta horrible hecha con algunos cortes? ¡Si consiguen que suene placentera al oído me arrodillaré ante ustedes!

Un momento atrás, Jiang Cheng estaba seguro de que esta persona era Wei WuXian, y toda su sangre había comenzado a hervir. Aunque, ahora, Zidian claramente le estaba diciendo que no lo era. Zidian jamás lo engañaría ni cometería un error, así que pronto se calmó a sí mismo.

Esto no significa nada. Debería encontrar una excusa para llevarlo de vuelta conmigo y usar todo método posible para extraerle información. Es imposible que no confiese nada o que no diga algo que lo delate. Ya he hecho cosas como esta en el pasado.

Después de pensarlo a fondo, hizo un gesto. Sus discípulos comprendieron sus intenciones y se le acercaron.

Wei WuXian rápidamente saltó detrás de Lan WangJi junto con el burro.

—¡Ah! ¿Qué me vas a hacer? —exclamó con una mano sobre su pecho.

Lan WangJi lo miró, soportando su comportamiento extremadamente descortés, ruidoso y exagerado.

Al ver que no tenía intenciones de moverse, Jiang Cheng habló:

—Segundo joven maestro Lan, ¿está poniéndome las cosas difíciles adrede?

Todos en el mundo del cultivo sabían que el joven líder del clan Jiang buscaba a Wei WuXian casi de un modo enloquecedor. Prefería atrapar a la persona equivocada antes de dejar escapar una posibilidad, y se llevaba a la secta Yunmeng Jiang a quienquiera que pareciera tener el alma de Wei WuXian, infligiendo severas torturas a su víctima. Si quería llevarse a alguien, esa persona con seguridad perdería la mitad de su vida.

—Líder de secta Yunmeng Jiang, la evidencia es clara. El cuerpo de Mo XuanYu no ha sido poseído. Siendo así, ¿por qué querría usted causarle problemas a una persona tan poco importante como él? —le dijo Lan SiZhui.

—Entonces, ¿por qué el segundo joven maestro Lan está yendo a tales extremos para proteger a una persona tan poco importante? —le contestó Jiang Cheng con frialdad.

De la nada, Wei WuXian emitió algunos sonidos de risa contenida.

—Líder de secta Yunmeng Jiang, hmmm, me sentiré muy afligido si me sigue insistiendo de este modo.

Las cejas de Jiang Cheng se crisparon nuevamente. Sus instintos le decían que esta persona no diría nada que fuera de su agrado.

—Gracias por ser tan entusiasta. Sin embargo, me está malinterpretando. Si bien me siento atraído hacia los hombres, no me gusta cualquier tipo, mucho menos sigo a cualquiera que me salude. Por ejemplo, no estoy interesado en hombres como usted.

Wei WuXian estaba intentando ofenderlo. Jiang Cheng siempre había detestado perder al ser comparado con otros, sin importar cuán sin sentido fuera el motivo. Si alguien decía que él no era tan bueno como otra persona, se enfurecería y no pensaría en otra cosa hasta ganarle.

—¿Ah, sí? —Su rostro se oscureció como se esperaba—. Entonces, ¿puedo preguntar en qué tipo está interesado?

—¿Qué tipo? Bueno, me atraen mucho las persona como HanGuang-Jun —respondió.

Lan WangJi no podía tolerar este tipo de broma tonta y frívola en absoluto. Si se ofendía, sin duda alguna trazaría una línea entre ellos y guardaría distancia. Ofender a dos personas al mismo tiempo, ¡era como matar dos pájaros de un solo tiro!

No obstante, cuando Lan WangJi escuchó esto, se giró.

—Recuerda tus palabras —dijo sin emoción.

—¿Hmmm?

Lan WangJi se volvió, hablando de un modo educado aunque resuelto.

—Llevaré a esta persona a secta Gusu Lan.

Wei WuXian tardó unos segundos en registrar sus palabras.

—¿Huh?

[1] Hadas: este término no se refiere a las hadas de la cultura occidental. Serán explicadas más a fondo en capítulos posteriores pero, para un mejor entendimiento de la historia, un hada nace cuando un ser vivo obtiene consciencia. Esto es a veces traducido como espíritu, como el espíritu zorro en el folklore chino y japonés, pero el término «hada» será usado en este trabajo para que poder distinguir a estos seres de los espíritus malignos que con frecuencia son mencionados.

[2] Manga cortada: otro término para referirse a una persona homosexual (orientado hacia hombres únicamente), la cual tiene su origen en una historia de un emperador homosexual. Un día, el emperador se despertó mientras su amante aún dormía, sobre la manga del emperador. Por lo tanto, se cortó la manga antes de dejar la cama, para así no despertarlo. Esta expresión ha sido conservada porque el término «homosexualidad» suena muy científico, mientras que «gay» no tiene esa connotación romántica ni poética, sin mencionar que otros términos son algo ofensivos.

[3] Seis artes: tradicionalmente, involucraban ritos, música, arquería, carreras de carros (o equitación), caligrafía y matemáticas. Sin embargo, está bien no tomar esto literalmente y asumir que era hábil en muchas áreas, en general.

[4] Campaña Derribando al Sol: la traducción literal es «campaña para derribar al sol», pero ha sido simplificada. La naturaleza de esta será explicada luego en la historia.

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