Katarina – Volumen 10 – Capítulo 1: La vida en el Ministerio de magia (5)

Traducido por Shisai

Editado por Sharon


Yo, Keith Claes, estaba solo en mi habitación tratando de recuperar algo de control sobre mi rostro, que todavía estaba en llamas. Sin embargo, cada vez que recordaba cómo se sentía el abrazo de Katarina y las palabras que me había susurrado al oído, podía sentir la sangre correr por mis mejillas una vez más.

Katarina no parecía entender que era una mujer, con todo lo que eso implicaba. Si lo hiciera, ciertamente lo pensaría dos veces antes de abrazar a un hombre contra su pecho mientras le decía que lo ama.

Si hubiera sido Jared en mi lugar, ¡quién sabe qué habría hecho! Y honestamente, ¿quién sabe qué podría haber hecho? Expresé mi desdén por las acciones de mi hermana dentro de mi corazón, sacudiendo mi cabeza como para lavar la sensación de su cuerpo contra ella.

—Probablemente ya haya olvidado la confesión que le hice… Y pensar en el esfuerzo que me costó —murmuré para mí mismo con un suspiro, entristecido por mis propias palabras.

Durante mi segundo año en la Academia, finalmente había logrado transmitirle los sentimientos que había tenido durante muchos años, pero con la ceremonia de graduación, el inicio de su trabajo en el Ministerio y todos los demás eventos relacionados, mis palabras parecieron haberse borrado de su memoria, para mi consternación.

De todos modos, estaba en desventaja. La única forma de aclarar mis sentimientos a alguien tan desinteresada en el romance como Katarina sería insinuarme implacablemente con ella, tal como lo hacía Jared. Desafortunadamente, no me sentía muy cómodo haciendo ese tipo de cosas.

Actualmente, sin embargo, Katarina debe haber tenido cosas más importantes en la cabeza. Desde que se había unido al Ministerio, claramente había estado preocupada por algo. Estaba tratando de ocultarlo, pero era dolorosamente obvio. Recordé que ella había parecido preocupada de manera similar antes de comenzar su tiempo en la Academia, por lo que era posible que sus problemas recientes fueran de un tipo similar. Ojalá supiera más, pero considerando cómo había esquivado mis preguntas, probablemente quería guardar los detalles para sí misma.

Habiendo dicho eso, mirar su expresión aterrorizada fue suficiente para decir lo serio que era su miedo de lastimar a otros con Magia Oscura. En cuanto a mí, nunca podría imaginar a Katarina lastimando a nadie ni a nada, con magia oscura o sin ella. También la había consolado sobre ese hecho en el pasado, pero su miedo, que debió ser realmente intenso, aparentemente no se había disipado por completo. Este miedo probablemente fue motivado por algo que ella me estaba ocultando.

Por mucho que deseara que revelara este secreto, me preguntaba si alguna vez lo haría. Incluso ahora, mientras trabajaba para el Ministerio, su compromiso con Jared seguía en pie. Este año cumpliría dieciocho, edad suficiente para casarse. Quería estar a su lado el resto de mi vida, pero no estaba seguro de poder hacerlo. Si Katarina terminaba casándose con Jared, tendría que casarme con otra persona como el futuro jefe de la familia Claes.

Madre se opone a su matrimonio y dice que nunca podría ser miembro de la realeza, pero no sé lo que piensa padre. Estoy demasiado asustado para preguntarle y escuchar una respuesta que tal vez no me guste.

Pensar en estos problemas finalmente había hecho que el sonrojo desapareciera. Mi alivio, sin embargo, pronto fue interrumpido por el sonido de un golpe en la puerta.

—Lord Keith, el Maestro lo ha convocado —escuché decir a un sirviente desde afuera. No fue sin una pizca de nerviosismo, dado lo que estaba pensando, que salí de mi habitación y me dirigí hacia la oficina de mi padre.

♦ ♦ ♦

—Padre, soy yo, Keith —llamé a la puerta.

—Perdón por molestarte. Entra —me saludó en un tono animado. Entré y lo encontré detrás de su escritorio, mirando papeles.

Cuando me gradué de la Academia, comenzó a enseñarme sobre su trabajo y pronto supe que siempre había mucho que hacer. Sin embargo, esto no fue un problema para él, ya que era tan agudo en su trabajo que se veía aburrido cuando descansaba. No era de extrañar que la gente le tuviera tanto respeto.

—Sé que es tarde, pero tengo que pedirte un favor. Finalmente recibí estos documentos que necesitaré usar mañana. Ya los he leído, pero me gustaría que hicieras lo mismo antes de que acabe el día, por si acaso —explicó, entregándome una gran pila de papeles. Me impresionó el hecho de que él ya había leído y comprendido todo este material en tan poco tiempo, y pensé que tenía que mostrarme digno y hacer lo mismo.

Comencé a caminar para poder leer cuidadosamente los documentos en mi habitación, pero me detuvo.

—Por cierto, escuché que le prestaste tu hombro a Katarina nuevamente.

La sorpresa de comprender que él ya sabía lo que había sucedido me golpeó al mismo tiempo que el miedo de que también supiera cómo me había abrazado. Padre es una persona inteligente y racional, pero cuando se trata de su esposa e hija, a menudo deja que sus emociones tomen el control.

—Solo escuché sus preocupaciones porque parecía algo cansada. No he hecho mucho —respondí con cuidado.

—No, tu apoyo significa mucho para Katarina, especialmente ahora que está trabajando. Gracias, Keith —respondió con una sonrisa.

—Por cierto, padre, ¿cómo planeas lidiar con el compromiso de Katarina?

¡Se me escapó! Escucharlo hablar sobre Katarina y su trabajo me obligó a preguntarle… ¿Y si me dice que quiere que se case con el príncipe lo antes posible?

Ladeó la cabeza y consideró brevemente qué decir, justo cuando yo estaba considerando huir antes de escuchar la respuesta a la pregunta que yo mismo había hecho.

—Creo que no interferiré con su decisión, sea cual sea. Si quiere cancelar el compromiso, es libre de hacerlo —afirmó.

Me quedé muy sorprendido, ya que esta era la respuesta que menos esperaba. Por mucho que no quisiera, no pude evitar hacerle otra pregunta.

—¿Pero el compromiso con un miembro de la realeza no es un tema muy importante?

—Realmente no. La familia Claes no tiene una necesidad urgente de esa conexión política, y el rey actual, a diferencia de su predecesor, no es el tipo de persona que guarda rencor por tales trivialidades.

—Pero cuando Katarina se comprometió por primera vez con el príncipe, parecías estar particularmente entusiasmado —observé, consciente de lo desconcertada que debió verse mi expresión.

—Por supuesto —respondió el padre, sin notar mi confusión—, porque tu hermana parecía quererle mucho en ese momento. Sin embargo, diría que esos sentimientos parecen haberse desvanecido con el tiempo.

Ese razonamiento era tan típico de él que casi me decepcionó a mí mismo por preocuparme.

—Aún así, me preocupa que cancelar el compromiso dañe su reputación —agregué, sin estar seguro de por qué diría algo así a pesar de lo mucho que quería que ella se liberara de Jared. Debo haber estado tan sorprendido por la indiferencia de mi padre que comencé a expresar la opinión de las masas.

—Eso tiene sentido, sí, pero hoy en día cancelar un antiguo compromiso para casarse por amor ya no es tan infrecuente. El matrimonio del rey tampoco fue político. Y luego está el canciller… Esa historia casi se ha olvidado, pero se casó con una mujer que ya estaba comprometida con otra persona. Fue todo un escándalo en ese entonces —reveló.

Había conocido al canciller, el padre de Nicol, algunas veces, pero siempre me pareció una persona mansa y tranquila. No podía imaginarlo robando la prometida de otro hombre.

—Y, bueno, eso también se aplica a mí. Estoy ligado a alguien a quien amo, y deseo lo mismo para mi hija —concluyó sonriendo. Después de preocuparme durante tantos años acerca de cuáles eran sus planes para el matrimonio de Katarina, escuchar su respuesta casual me dejó estupefacto. Entonces padre me miró a los ojos y volvió a hablar—. Y para mi hijo también, por supuesto.

De alguna manera, sus palabras prendieron fuego a mi corazón. Habían pasado casi diez años desde que me convertí en parte de la familia Claes, y esta casa me había hecho más feliz de lo que jamás hubiera esperado. Durante todo ese tiempo, ni una sola vez me habían presionado para encontrar un cónyuge por razones políticas.

—Gracias, padre —respondí, listo para partir con mi corazón finalmente en paz.

—Oh, para que lo sepas —me detuvo—, de quién se enamore Katarina, tendrá mi bendición. No tienes nada de qué preocuparte —agitó su mano, mostrándome una sonrisa traviesa.

Me fui, sin apenas creer lo que acababa de escuchar.

Si debo tomar eso al pie de la letra, él sabe lo que siento por ella. Claro, esperaba que alguien tan inteligente como él se diera cuenta, a diferencia de Katarina y Madre, que son… no tan inteligentes. Pero escucharlo así, de su propia boca, me pone nervioso. Por otra parte, eso también significa que no necesito renunciar a ella.

Hasta ahora, había asumido que Katarina, obligada a seguir adelante con su compromiso, eventualmente se casaría con Jared, y que todo lo que podía hacer era aceptar esa realidad. Sin embargo, después de expresarle mis preguntas a nuestro padre, llegué a creer que todavía tengo una posibilidad de convertirla en mi esposa, siempre que pudiera ganarme su corazón. Después de imaginar el futuro más feliz, aquel en el que ella está a mi lado, no podría rendirme incluso si quisiera.

Y no me rendiré, pensé, sintiendo mis labios curvarse en una sonrisa.

El trabajo me esperaba al día siguiente, pero ya sabía que mi cerebro no me dejaría dormir hasta la mañana.

Shisai
Y esto fue el cap 1. Ya por la portada y el contenido que hemos leído hasta ahora, se deben estar dando una idea de que tratará este volumen, ¿cierto? Aunque Katarina siempre puede terminar sorprendiéndonos...

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3 thoughts on “Katarina – Volumen 10 – Capítulo 1: La vida en el Ministerio de magia (5)

  1. Raipe says:

    Recuerden que era originalmente un casanova… Así que tiene gracia que sea tímido. Y mencionaron de nuevo a él padre ni nícol… Espero mas desarrollo de los hermanos. Es la ruta menos explorada

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