Aunque fui invocada como un chivo expiatorio, encontré la felicidad ~Secuela~

Traducido por Kavaalin

Editado por Nemoné

Corregido por Sharon

Autor: Takatō Yū

Género: Fantasía, Romance, Vida diaria.

Sinopsis: Un círculo mágico envolvió a una hermosa chica de mi clase, pero ella me hizo su chivo expiatorio y fui invocada como una Santa.

¿”Oh, Gran Santa, subyugue al Rey Demonio”? ¡Deben estar bromeando! La secuela.


Mi nombre es Kashii Mikoto, soy la típica chica de secundaria que generalmente podrías encontrar en cualquier parte, bueno, era. En este momento, probablemente estoy muy lejos de lo típico.

Fui invocada como una Santa en lugar de una (¿bella?) p*rra de mi**da que me usó como chivo expiatorio. Ahora soy la Reina del Rey Demonio.

Sí, me casé, la luna de miel de una pareja recién casada es dulce.

Esto es satisfacción.

A mí, quien quedó vinculada con el Rey Demonio por un contrato, se me otorgó casi la inmortalidad. Las apariencias de los Demonios no son diferentes a las de los humanos, pero sus esperanzas de vida y fuerza no se pueden comparar.

Nunca podré regresar a Japón y no tengo intenciones de hacerlo. Aunque, no poder ver a mis padres me hace sentir un poco solitaria después de todo. Pero, estaba agradecida por las palabras que alguna vez me dijeron.

“—Si conoces a tu persona destinada, corre hacia ella sin preocuparte por los demás.’’

Luego de hacerlo, los tipos que me acompañaron en la subyugación del Rey Demonio corrieron al territorio humano para salvar sus vidas. Eran personas cuyos rostros eran sus únicas cualidades favorables, así que era obvio que lo harían.

Aunque, aparentemente habían sido los más fuertes de su clase dentro del Reino, ¿qué les hizo pensar que podrían someter al Rey Demonio? Realmente no conocen su lugar.

No morir, ya es una gran felicidad. No es necesario preocuparse por ellos y ni siquiera quiero pensar en eso.

—Mikoto.

Sentí que sería incapaz de pararme después de escuchar esa voz dulce y profunda llena de encanto. Los brazos musculosos y largos envueltos a mi alrededor me hacían sentir fascinada.

—Vladimir.

Es el Rey Demonio y mi esposo, Vladimir. Fui levantada por mi amado, con su mirada cada vez más cerca de mí.

—Parece que los humanos han convocado a otra Santa.

Miré distraídamente a sus ojos que se habían convertido en los de una bestia.

—Eeh, realmente sólo hay tontos entre esas personas.

Mientras viajaba hacia el Castillo del Rey Demonio, la mayor parte de las tierras profanadas por el mal fueron purificadas por mí. Ya no debería haber necesidad de la Santa, ¿qué más desean?

Bueno, todavía hay monstruos…

Hagan algo ustedes mismos.

—Han sido una raza bastante absurda desde hace mucho tiempo. Por supuesto, Mikoto es una excepción.

La expresión de desprecio de Vladimir también es maravillosa. Mientras lo miraba fascinada, sus ojos rojos se fijaron en mí.

—Sí, lo sé. Tu amor es más que suficiente, no hay lugar para la duda.

—No, aún no es suficiente.

Mientras decía eso con una amplia sonrisa, Vladimir caminó por la habitación conmigo en sus brazos.

♦ ♦ ♦

¿Cuántos días han pasado?

Yo, quien soy amada, dormitaba en los brazos de Vladimir, con mi corazón y mi cuerpo satisfechos, cuando…

— ¡Señor Rey Demonio! El grupo de la Santa ha llegado a la entrada del Castillo.

Fruncí el ceño ante el hombre sin tacto que golpeaba a la puerta del dormitorio.

¿El grupo de la Santa? ¿Llegaron a lastimarse de nuevo?

Qué tontos.

—Jueguen con ellos un poco —respondió Vladimir a su subordinado en un tono desinteresado.

Después de tomar una pequeña siesta, ambos nos dirigimos a la sala del trono. Aparentemente, ordenó que los llevaran allí después de que jugaran con el grupo de la Santa.

Vladimir, quien parecía imponente sentado en su trono, me sentó en su regazo. Sí, nada extraño aquí, esto es lo usual después de todo.

—Señor Rey Demonio, los hemos traído.

La pesada puerta doble se abrió y entró el grupo. Para ponerlo simple, estaban completamente heridos. Solo jugaron con ellos, por lo que no hubo muertes.

— ¡Entonces tú eres el Rey Demonio!

— ¿Qué? ¿… Santa? Está viva.

Los tipos del grupo de la Santa me miraron y varias clases de expresiones se asomaron por sus rostros. La Santa entre ellos me miró y abrió aún más los ojos.

—… ¿Kashii?

La Santa, no, la p*rra murmuró mi nombre distraídamente.

Cabello esponjoso y largo hasta los hombros de color castaño, ojos grandes con pestañas frondosas, una piel blanca sin impurezas y labios de color rosa. Sí, es la apariencia de una belleza.

Al parecer, la z*rra fue invocada como la Santa. Al final no pudo evitar su destino.

Que desafortunado.

—Mucho tiempo sin verte, p*rra de mi**da. Gracias a ti encontré la felicidad.

La saludé con una sonrisa. Aunque ella me convirtió en su chivo expiatorio, yo soy muy amable. Que proclamara correctamente mi felicidad era inevitable, ¿no?

—… ¿Eh? ¡Ah! ¿Por qué me dices p*rra de mi**da?

La p*rra recordó enojarse con mis palabras y su cara se tiñó de rojo.

— ¡Santa! ¿Cuál es el significado de esto? ¿Por qué está viva y junto al Rey Demonio? —gritó el caballero guapo No.1 mientras me miraba.

— ¿Santa? La Santa es esa mujer de allí, ¿no? Yo sólo fui invocada como su reemplazo.

Cuando transmití la verdad, los tipos expusieron su estupidez al no entender el significado de mis palabras de inmediato. Pero, en el momento en que lo hicieron, una expresión de ira apareció en sus rostros.

— ¡Nos ha engañado!

—Entonces era falsa. No es de extrañar…

¿No es de extrañar, qué cosa? ¿Que no soy hermosa? Bien podría matar a estos tipos.

—Díganme. ¿Son estúpidos? ¿Son idiotas? No entiendo de qué engaños están hablando. Hice correctamente la purificación, ¿no? ¿Cuánto más útil creen que fui comparada con ustedes? Piensen antes de hablar.

Me enojé un poco. Por un momento quise destrozarlos. Piensen más cuidadosamente antes de hablar.

—Juju, solo hay idiotas entre los humanos.

Vladimir se rió alegremente junto a mi oreja. Cuando levanté la vista, besó suavemente mi mejilla. Ah, Vladimir es tan maravilloso que me preocupa.

Mientras tanto, el grupo de la Santa no sabía qué decir ante tal escena.

— ¿Por qué… ? ¿Por qué una mujer como tú es amada por un hombre tan bueno? ¡Se supone que ese es mi lugar!

¿Sí? ¿Qué está diciendo esta p*rra de mi**da? ¿Se ha vuelto loca?

— ¿Santa? ¿Qué pasa?

Al ser llamada por el guapo mago, la z*rra mostró una expresión de sorpresa.

Su verdadera personalidad llena de deseos fue expuesta, lo entiendo. Pero, la p*rra tiene a los tipos de allí, ¿verdad? Confórmate con ellos.

—Es mío. Este lugar es mío y sólo mío —dije riendo mientras la miraba a los ojos. Su rostro se deformó por la frustración. Es lamentable, a pesar de que es una belleza.

—Naturalmente. Después de todo, Mikoto es mi única y querida Reina. No me interesa ninguna mujer repugnante como tú.

Mis mejillas se enrojecieron cuando Vladimir declaró eso.

El rostro de la p*rra empalideció al ser llamada repugnante, no obstante, todavía me miraba intensamente.

— ¡Pero tú eres una mujer ordinaria! ¡No te dejes llevar solo porque tienes pechos un poco más grandes!

¿Eh? ¿Pechos más grandes? No, no, son normales, ¿sabes? Es sólo que tú eres muy plana. Debería estar bien hacer a un lado a esta tonta persona, ¿verdad?

—Entonces, ¿para qué han venido?

Me dirigí a los tipos, ignorando a la p*rra de mi**da.

— ¿Para qué? Por supuesto, vinimos a subyugar al Rey Demonio.

Vladimir lanzó un fuerte poder mágico después de escuchar las palabras del Caballero guapo No.2.

Sufriendo bajo el peso del poder mágico, el grupo de la Santa se arrodilló. La p*rra de mi**da debería tener habilidades trampa por ser la Santa.

Haz tu mejor esfuerzo.

—Oh. ¿Me van a matar? Qué maravilloso. Háganlo, si es que pueden.

Observé cómo sus expresiones se deformaban por el miedo debido a la sonrisa distorsionada de Vladimir.

—Hmm. En primer lugar, la subyugación del Rey Demonio no tiene ningún propósito, a menos de que seas un candidato para el suicidio, quiero decir —dije, sin importarme la tensa atmósfera.

Entonces, el poder mágico de Vladimir desapareció al instante. La verdad es que no le importaron en absoluto las palabras del Caballero grupo No.2.

Vladimir besó mi nuca. Eres demasiado despreocupado, marido mío.

—Ah… Ah… ¿qué quiere decir? —preguntó jadeando el mago guapo No.1. Parece que los otros no pueden hablar todavía.

—Lo que quiero decir es que la fuente de sus problemas es incorrecta. No es culpa de Vladimir que los monstruos estén atacando los territorios humanos.

Los tipos quedaron estupefactos por mis palabras. La p*rra de mi**da se encontraba llorando, sin embargo, fue ignorada por todos.

— ¡Entonces! ¡¿De quién dice que es la culpa?! —gritó el caballero guapo No.2 mientras me miraba.

— ¿Eh? Es culpa de los humanos.

La respuesta fue clara. Es culpa suya, humanos. ¿Por qué no lo entienden?

— ¿Ah? Eh, no entiendo qué quiere decir. ¿Por qué dice que es nuestra culpa?

Realmente no parecen comprender. Frunciendo el ceño, el grupo de la Santa (excepto por la p*rra de mi**da) inclinaron la cabeza.

Miré a Vladimir. En lugar de que yo lo explicara, sería mejor que lo hiciera él mismo. Vladimir adivinando mis intenciones, rodeó mi cintura con sus brazos y dirigió su mirada hacia ellos.

—Es porque son codiciosos. Para expandir su territorio, ustedes destruyen los bosques en donde residen los monstruos. ¿Por qué creen que no dejan de atacar a los humanos?

Los monstruos no poseen mucha inteligencia, pero protegen sus viviendas. Se enojan si se les roba e intentan recuperarlo.

—Eso no puede ser, nosotros sólo creamos lugares para que puedan vivir los humanos.

Si la población aumenta año tras año, el terreno comienza a escasear. Cuando eso sucede, es necesario desarrollar nuevos territorios. Es una cuestión natural para los humanos.

—Ustedes destruyen las viviendas de los monstruos y las hacen suyas. Si quieren seguir haciéndolo, tendrán que seguir recibiendo la ira de los monstruos. Dejen de culpar a los demás.

Este mundo se trata sobre la supervivencia del más apto. Sucede lo mismo incluso en la Tierra; al igual que en el pacífico Japón. Que los fuertes sobrevivan no cambiará, aun si hay vidas en juego.

—No diré que la avaricia es mala. Pero, tendrán que pagar el precio. Si no quieren eso, arréglenselas con sus propias manos, pisotéenlos justo como yo lo hice.

Vladimir sonrió y se rió brutalmente. Él, quien gobierna como el Rey Demonio, obtuvo el puesto por su cuenta, no hay nadie más fuerte que Vladimir en este mundo.

—Ah… Vladimir es tan genial, ¿qué debería hacer?

Sin querer, pensé en voz alta. Después de todo las conversaciones serias no son mi fuerte.

—Juju. Solo tienes que amarme. Simple, ¿verdad?

Los ojos rojos de Vladimir brillaron y en un instante nos teletransportó a ambos a la habitación mientras me besaba profundamente.

Después de eso, el grupo de la Santa se dirigió hacia los territorios humanos. Derrotaron a los monstruos mientras trataban de persuadir a la inútil Santa, quien no dejaba de llorar, que los purificara.

Luego, después de que regresaran a la Capital Real, hubo una gran invasión de monstruos que causó muchas víctimas. De alguna manera lograron derrotarlos y actualmente están reconstruyendo el Reino.

Ya no sueñan con subyugar al Rey Demonio y se enfrentan a la realidad.

Qué admirable.

Me alegro de que no sean tan estúpidos como para no reconocer la brecha entre ellos, el Rey Demonio y los mismos Demonios. Después de todo, podríamos eliminar a los humanos al instante si nos pusiéramos serios.

La Santa p*rra de mi**da expuso demasiado de su verdadera personalidad y fue seducida por los tipos guapos, que cómico. Parece que está siendo utilizada convenientemente, y no siento ni un poco de lástima por ella.

Conocerá a su persona destinada algún día… probablemente.

Mientras que yo elimino a todas las mujeres que intentan acercarse a Vladimir, mi esposo me ama hoy, y mañana también.

Ese es un hecho eterno e inmutable.

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