Actor de Reparto Masculino – Capítulo 21 – Arco 3: Fantasía Occidental

Traducido por Shiro

Editado por Ayanami


—Eres tan testarudo, siempre cargando con todo tú solo. Somos compañeros, ah… —La mano de Osmund presiona gentilmente la herida en el hombro de Sui Yuan, mientras que con la otra lo agarra firmemente por la cintura, estabilizando su tambaleante figura. Rayos plateados de luz envuelven la herida, conteniendo rápidamente el sangrado y uniendo la piel nuevamente, sin dejar rastro alguno en su pálida piel. Inmediatamente después de que ésta sana, algo de color regresa a su rostro ceniciento.

El aliento que Sui Yuan ha estado reteniendo finalmente escapa de sus labios en una larga exhalación. Sin importar cuántas veces ocurra, sigue sin poder acostumbrarse al dolor.

—Aún tengo que reconocerte como mi compañero —le dice apenas Osmund baja su mano al terminar de tratar su herida.

—Tienes razón, fui yo quien insistió en venir. Es muy benevolente de tu parte permitirme tratar tus heridas —le contesta y ríe ligeramente, mostrando indulgencia.

Sui Yuan guarda silencio.

— ¡Sanación! ¡Es…requerida…por…aquí! Por favor, ¡dejen de ser tan melosos y mírenme! Mírenme, ¡ah! ¡¡Estoy prácticamente muerta!! —Ríos de lágrimas bajan por sus mejillas.

Al oír los miserables lamentos de la protagonista, un destello de impaciencia recorre los ojos de Osmund. Al final, se aleja de Sui Yuan y agita su cetro en dirección a Aurora, entretanto el elfo hunde su rostro en sus manos, mientras la impotencia embarga su corazón.

Una luz plateada envuelve a la heroína, a quien poco le falta para comenzar a sollozar debido a que una bestia demoníaca la ha perseguido incesantemente, y finalmente se recupera. Sus extremidades ya no se sienten agotadas, llena de energía, salta por el aire haciendo una pirueta hacia atrás. La espada larga que se encuentra en sus manos, corta la cabeza de la bestia, poniendo fin a esta breve escaramuza.

Aterriza de pie jadeando, limpia el sudor en su frente y le da una violenta patada al costado de la bestia ya muerta.

— ¡Osmund, eres demasiado parcial! —Se queja haciendo un mohín —Apenas Nardred se hace una pequeña cortada lo mimas, en cambio a mí que casi muero, mientras una bestia me persigue, ¡ni siquiera me prestas atención! No trates a tus compañeros de forma tan diferente, ¡ah!

—Mis disculpas. A veces me es imposible dividir mi atención. Apenas veo a Nardred herido, todo lo demás desaparece —explica Osmund con una sonrisa gentil. Como su personaje trata favorablemente a todos por igual, añade otra frase hipócrita —Afortunadamente, no resultaste gravemente herida. La próxima vez, estaré más atento a tus circunstancias.

Aurora agita su mano y pone sus ojos en blanco Ella sólo quería quejarse. Es evidente, para todo aquél que tenga vista, cuán tierno es el trato de él hacia Nardred. Sería difícil que le prestara atención a alguien más, estando el elfo presente. A pesar de que Osmund le gusta un poco, siendo una persona con tacto, entierra ese sentimiento en lo profundo de su corazón, mirando con envidia a la persona que recibe todos estos afectos y atenciones.

Sin embargo, pelear con un compañero, debido a un amor no correspondido es algo que sólo los tontos harían. Es difícil encontrarse con personas capaces, por lo que Aurora los atesora mucho, valorando sus habilidades por encima de su encaprichamiento.

Además, ¿quién le dijo que se entrometiera y los siguiera? No esperaba que la hicieran a un lado, pero ella cree firmemente que siempre y cuando interactúen lo suficiente, conseguirá que ambos la acepten incondicionalmente.

Apretando los puños con determinación, Aurora avanza hasta donde se encuentra Nardred, mirándolo con ojos brillantes le propone alegremente:

— ¡Nardred, déjame enseñarte a manejar la espada!

Sui Yuan parpadea, inclinando la cabeza a un lado, mientras la mira inexpresivamente. Sin embargo, al ver a la protagonista, su mirada se suaviza inconscientemente. Habiendo perdido la primera oportunidad para establecer las bases de su relación con la heroína, tiene que aprovechar las ocasiones que se le presentan y permitirle a su personaje que desarrolle sentimientos por Aurora para que la historia avance. ¡Pero el bastardo de Zhao Xihe siempre impide su progreso! Lo que hace que le den ganas de echarse a llorar.

—No te han enseñado a manejar la espada a través de un entrenamiento apropiado, ¿estoy en lo correcto? —Era más una afirmación que una pregunta —Me doy cuenta, por la forma en la que luchas. Para salir adelante en una batalla te apoyas más en tus reflejos y habilidades élficas. De aprender correctamente esto, sumado a tus talentos naturales, ¡estoy segura de que eso te hará un gran espadachín!

Un brillo furtivo surca los ojos de Nardred, y da la sensación de haber sido persuadido un poco.

— ¿Qué dices? —Al verlo dudar, Aurora le insiste haciendo un gran esfuerzo por profundizar su relación con sus compañeros de equipo— ¡Definitivamente, te ayudaré a convertirte en un gran espadachín! Aunque no tanto como yo, por supuesto.

Sui Yuan no puede evitar que las comisuras de sus labios se eleven ligeramente, revelando una pequeña sonrisa y dice:

—Está bien, enséñame. Pero quiero ser un asesino, no un espadachín.

Este gesto se ve radiante en su rostro, dándole un aire más infantil que contrasta radicalmente con el aspecto severo y el aura gris que siempre le acompañan. Los miembros de la raza élfica son hermosos por nacimiento, agraciados por los Dioses al igual que la raza Celestial. A pesar de que Nardred ha tenido una vida difícil, y en apariencia, se ve algo mal nutrido, esto no disminuye su atractivo ni un poco. Al contrario, hace que el corazón de las personas se llene de compasión apenas ven su frágil cuerpo.

En este momento, Aurora siente pena y arrepentimiento. Comparado con su complexión fuerte y sana, resultado de haber entrenado desde joven y una buena alimentación, era obvio que él era más débil. Por lo tanto, es comprensible que Osmund le preste más atención. Con sólo ver las cicatrices en su piel cuando se cambia, hace que su corazón se encoja. En un nivel inconsciente, ella también está desarrollando sentimientos protectores hacia este elfo.

— ¡Es una promesa! —Aurora sonríe de oreja a oreja, dándole una palmadita en el hombro a Nardred, mientras que con su otro puño golpea su pecho —Si quieres ser un asesino, ¡eso serás! ¡Déjamelo a mí!

A unos pasos de distancia, Osmund está de pie viendo cómo los dos interactúan alegremente, una sonrisa gentil adorna su rostro, haciéndolo ver suave e inofensivo. Sin embargo, al mirarlo con detenimiento, un rastro oscuro puede percibirse dentro de sus ojos azules.

5237, quien lo ha estado observando de cerca, siente un escalofrío helado. En silencio, enciende una vela para la heroína, quien sigue hablando tranquilamente con su compañero, totalmente ajena a esto.

Deseo llegues a tu destino con bien y que Dios te ampare de cierto hombre. Amén.

♦ ♦ ♦

Aurora es muy estricta durante las prácticas. Gracias a la superioridad física de nacimiento de los elfos, y a su inhumana capacidad de absorber conocimiento, Sui Yuan avanza a la velocidad de la luz. Al ver esto, la profesora autoproclamada, se pone eufórica, deseando enseñarle todo lo que ha aprendido a lo largo de su vida.

Esto hace que Sui Yuan se vuelva gradualmente más fuerte, pasando de salir con moretones y maltrecho de una pelea, a ser capaz de lidiar fácilmente con bestias demoníacas de gran tamaño. Por fin, se puede decir que tiene las habilidades para  pasearse solo en este mundo sin preocupaciones.

De cualquier modo, en el futuro, espera poder ver a Aurora, después de absorber la fuente de la oscuridad y ocupar su lugar como BOSS malvado, y preguntarle: ¿qué se siente haber cultivado a su propio enemigo…?

Bajo la protección de los protagonistas, la que debió ser una ardua y amarga travesía, pasó a ser un viaje de turismo donde, ocasionalmente, son atacados por bestias que tratan de devorarlos y bandidos que intentan asesinarlos, mientras duermen. De acuerdo a la trama original, Nardred debería ser capturado y vendido como esclavo, ser desdeñado por los nobles, pisoteado y torturado por la tribu de los elfos de luz, y así sucesivamente. Sin embargo, todo esto es sustituido por tareas varias que surgen debido a la predisposición natural que los protagonistas tienen de ayudar a otros en necesidad, como: ayudar a una abuela enferma a recoger hierbas medicinales, lidiar con una bestia demoníaca peligrosa y salvar a una aldea, ayudar a que la gente del pueblo se rebele contra un lord tirano, etc.

Sui Yuan sólo puede lamentarse por el hecho de que alguien, que debió haber sido mancillado después de haber sido sometido a tratos injustos e inhumanos, ahora está experimentando un rápido incremento de moralidad durante este viaje.

De este modo, ayudando aquí y allá, a lo largo de todo el trayecto, este grupo de tres llega eventualmente a Ciudad Obsidiana, la cual se encuentra al borde de las Tierras Oscuras prohibidas. Al atravesar las puertas, reciben una cálida bienvenida, liderada por la Señora de la ciudad.

La persona que ocupa esta posición es la hermosa y seductora Sansa, la cual puede ser considerada la líder del club de fans de Osmund. En la historia, es la rival más importante de Aurora. Originalmente, su aparición debería ser cuando Nardred logra secuestrar a la heroína y Osmund se dedica a perseguirlo hasta Ciudad Obsidiana, donde Sansa lo asiste. Ahora que el protagonista ha entrado en escena antes de tiempo, naturalmente, ocurre lo mismo con ella.

Apenas posa sus ojos sobre Osmund, el corazón de Sansa late erráticamente, recibiéndolo con una gracia encantadora dice:

—Le damos la bienvenida a Ciudad Obsidiana, Lord Osmund.

Él al decirle sonriendo, que no tiene por qué ser tan formal en su presencia, hace que Sansa levante su cabeza y mire a Osmund con ojos llenos de emociones durante tres segundos completos. Al no ver ninguna reacción de su parte, de mala gana, prosigue a saludar a la persona a su lado y se encuentra con Aurora, quien está concentrada observando sus alrededores con los ojos muy abiertos.

Quizás es la fuerza misteriosa de la escritura del autor, o la intuición natural femenina, pero cuando se encuentra con una rival en el amor, sin mencionar que Aurora es una belleza, la Señora de la ciudad esconde su hostilidad detrás de una tensa sonrisa, oponiéndose a su presencia.

— ¿Esta joven es…?

—Aurora. Es una compañera con la que estoy viajando —Osmund la presenta.

Sansa la saluda cortésmente. No es tan tonta como para demostrar el resentimiento que siente en su corazón frente a Osmund. Abrumada por la demostración de gracia de una mujer de clase social superior, Aurora le devuelve el saludo torpemente. Evidentemente, no está familiarizada con las etiquetas de los nobles, consiguiendo que ésta la mire con desdén.

—La señorita Aurora, inesperadamente, es capaz de ser la compañera de Su Santidad en su viaje. Ciertamente, muchos sentirían envidia infinita de su buena fortuna —La Señora de la ciudad, elegantemente, hace un movimiento circular con un brazo para invitarlos a que la acompañen a su residencia, luego suspira con tristeza —Si no tuviera tantos deberes que me atan como Señora de esta ciudad, definitivamente seguiría a Su Santidad adonde sea que fuera.

Tratando de sintonizarse con las palabras que acaba de escuchar, Aurora parpadea confundida.

— ¿Su Santidad? —Inquiere.

—Así es. No me digas que no estabas al tanto de su identidad —Sansa está un poco sorprendida — ¡Lord Osmund es el Santo Hijo de la raza Celestial!

Aurora se queda boquiabierta, girando su cabeza para mirar al sonriente Osmund. Pasa mucho tiempo, antes de que su boca vuelva a funcionar. Ella asumió que el hombre era solo otro miembro sobresaliente de la raza Celestial, nunca se imaginó que fuese el Santo Hijo.  Hablando de eso, ¿por qué alguien con un estatus tan noble, sería tan amable y accesible?

Tan pronto como ve la expresión de sobrecogimiento en el rostro de Aurora, las comisuras de los labios de Sansa se elevan con petulancia. En su corazón, ella piensa que esta humilde mujer debe sentirse intimidada, y que ahora que conoce la verdadera identidad de Osmund, mantendrá su distancia. Sintiéndose satisfecha de haber aventajado a su rival, Sansa se dirige a Osmund:

—Su Santidad, con el fin de darle la bienvenida adecuadamente, preparé un banquete en su honor. Espero que nos honre con su presencia.

Osmund inclina su cabeza lentamente y dice:

—Negarme sería descortés.

En cuanto a Sui Yuan…um, en este corto período de tiempo, se ha vuelto invisible.

—Como se esperaba del halo de la protagonista. ¡Atrayendo fácilmente el odio de la rival en el amor a primera vista! ¡Casi lloro de lo conmovido que estoy! —Exclama 5237.

—Tus expectativas, cada vez son más bajas —le contesta Sui Yuan.

—No digas cosas como esas tan a la ligera, ¡como si no tuvieran que ver contigo! ¡¿De quién es la culpa?! ¡Idiota! —Brama a su vez.


[Shiro: Pobre Sui Yuan, lo ignoraron por completo, uwu. Pero no hay rivales para él. Ohoho~]

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