Apaga las Luces – Capítulo 1 (IV)


… Beep- Beep- Beep-

Había un sonido rítmico que venía de lejos. Y en otra parte había un sonido de bombeo de aire. No … parecía que venía de cerca ….

Mason no podía moverse y estaba pensando en qué eran esos ruidos, mientras todavía estaba medio dormido. Pensó que había oído esto en alguna parte, pero no pudo ubicarlo. ‘No’, pensó, ‘no puedo pensar porque mi cerebro está haciendo eco’. Sonaba similar a los monitores cardíacos y respiradores en un hospital, pero de ninguna manera, porque estaba definitivamente muerto.

No pensaba que pudiera milagrosamente sobrevivir y despertar en un hospital, en absoluto. Le dispararon en la parte posterior de la cabeza a una distancia muy corta. Podía darse cuenta de que la parte izquierda de su frente había volado aunque no pudiera verla. Por supuesto, el mundo es grande, por lo que probablemente hubo unos cuantos que habían sobrevivido a un tiro en la cabeza, pero él no era uno de ellos. El que le disparó fue Aarón, en medio del territorio enemigo. Es difícil sobrevivir incluso si te dispararon dentro de un hospital. Pero a él le dispararon en medio del desierto, dentro de un bunker, que estaba a 120 kilómetros de cualquier hospital. Y había un médico falso que se desmayó. Era obvio que Mason murió pero …

En medio de los sonidos de las máquinas, también había voces. Estaba seguro de que no era sólo una persona.

—…

—… tan embarazoso, en serio… ni siquiera puedo mostrar mi cara.

Había una voz molesta cerca. Sonaba como una transmisión de radio interrumpida.

—¿Vieron ustedes el periódico ayer? Los medios de comunicación estaban maldiciendo sobre cómo el peor granuja de Hollywood flirteaba con el santuario de los Estados Unidos. Dijeron que no conoce su lugar.

—Es verdad. Este tipo es un trapo sucio y obsoleto.

Después de escuchar sus agudas lenguas, una mujer se rió. Hubo un sonido de alguien sentándose en una silla.

—¿Y suicidio? ¿De verdad cree que alguien va a simpatizar con él?

—¿De qué estás hablando? Es tan estúpido que ni siquiera puede suicidarse. ¿No le ves respirando todavía?

—Probablemente fue porque estaba demasiado drogado para suicidarse. Un ataque al corazón —dijo la mujer —¡qué patético! Ni siquiera es un suicidio.

—Liz siempre fue así. Cantando como si estuviera gritando y siempre que aparecía en un programa de entrevistas, siempre mantenía la boca cerrada. Y cuando se abrió, siempre decía algo estúpido. Todo lo que hacía era actuar, pero ni siquiera podía actuar porque era demasiado estúpido para memorizar sus líneas… Lo único bueno de él era su cara, pero ahora, debido a las drogas, no parece nada especial, más como un drogadicto común. Pero lo estaba haciendo bien, haciendo problemas como cualquier otra estrella. Así que aquí estaba yo, con la esperanza de que iba a dejar toda su fortuna y morir de un ataque al corazón…

—¡Ah!

—¡Lo se, verdad!

Todos estuvieron de acuerdo en escuchar las palabras honestas de la mujer. Durante un tiempo, la gente suspiraba y no hablaba. Todo el mundo se miraba, y un tipo empezó a hablar.

—Liz aun no se despierta, ¿cierto?

Todo el mundo se enojó con él.

—¡De ninguna manera! El Dr. Joe ya dijo que es un milagro que esté vivo ahora mismo. Si el corazón se detiene durante cinco minutos, el cerebro deja de funcionar también. Este tipo es muy terco.

—No hay forma de que se despierte. —Una mujer dijo audazmente y todos estuvieron de acuerdo con ella. Pero otro estaba nervioso.

—Pero, ¿pero y si…? ¿Realmente despierta?

—Necesito renovar el interior de mi casa, pero si Liz no muere, eso significa que tendría que hacerlo con mi propio dinero. —Sus palabras irreflexivas hacían que todo el mundo se sintiera incómodo.

—…

Mason trató de abrir sus pesados ​​ojos. ‘¿Qué están diciendo?’ Escuchar los sonidos del monitor cardíaco y el respirador era bastante confuso. No creía que estuviera oyendo la voz de los ángeles. Tampoco puede ser el diablo, porque era demasiado irreal para ser cualquiera de ellos. Estaba tan confundido.

Estoy definitivamente muerto, ¿pero que son estas historias seculares? ¿La gente muere y cae siempre en este tipo de mundo? Mason frunció el ceño e intentó abrir los ojos. No podía mover un músculo como si estuviera en una cerradura de tijera. Bueno, ya estoy muerto, así que es obvio que no puedo moverme. Pero algo se sentía incómodo, y puede ser que sí lo intento un poco ¿me podría mover?

—… .. Creo que estaré un poco triste. Si Liz desaparece, no puedo vender ninguno de sus chismes para mi mesada.

—¿Quién compraría sus chismes? Hizo tantas cosas que incluso si vendemos su video de sexo, probablemente se llevaría menos de $ 500.

—Lo siento, Liz.

‘Definitivamente vamos a darle un buen uso a tu fortuna’. Su voz no sonaba sentida de ninguna manera. Su voz estaba justo al lado de su cabeza. Mason respiró profundamente y trató de mover el dedo. Mientras que su enfoque estaba en su dedo para que se mueva …

—¡…!

La mano de alguien se acercó a su rostro y aterrizó en su máscara de oxígeno. Cuidadosamente la máscara fue quitada. El aire frío le golpeó la cara. Un pequeño aliento salió y el dedo que tenía toda su fuerza empezó a moverse, y el cuerpo que se sentía pesado como una roca comenzó a aflojarse. Había una pequeña luz que se filtraba entre sus párpados.

—…

Techo blanco, y había gente de pie alrededor de la cama. Beep- Beep- monitor cardíaco lento y estable, y también había el sonido del respirador.

… ¿Así que era un hospital?

Mason miró fijamente al techo y miró a su alrededor. Todo parecía tan realista. ¿Qué… todavía estoy vivo? ¿Por qué estoy vivo?. Él abrió y cerró lentamente los ojos. Estaba oscuro durante un segundo y el brillante mundo se precipitó hacia atrás con una cruda realidad.

—¿Por qué no se está apagando? ¿No se suponía que iba a morir después de hacer un ruido?

Todo sucedió como en los dramas. Una mujer atónita estaba sosteniendo la máscara de Mason y hablando, “¿Esta máquina está rota?”. Miró hacia abajo y vio a Mason mirar el techo. Al principio se sobresaltó y gritó.

—¡Aaaah!

—Uh, ¿uh? ¡Oh dios, oh dios, oh dios! —Hubo sonidos por la sorpresa de la gente.

Mason parpadeó para ajustar sus ojos borrosos. Cuando se acostumbró a la luz, poco a poco el mundo se aclaró.

Hacía un poco de frío dentro de la habitación del hospital. Todos lo miraban conmocionados.

—Oh, Dios mío, ¿Liz …?

¿Liz? Mason frunció el ceño ante lo que le llamaban y se levantó. Estaba un poco mareado y tieso, pero no era tan malo que no pudiera moverse. Mason parpadeó y miró a la gente que lo miraba, tocó suavemente su frente. No había agujero. Ni siquiera había un vendaje alrededor.

—¿Estoy realmente vivo? —Mason estaba parpadeando mientras miraba alrededor de la habitación. Había una ligera brisa fuera de la ventana y la cálida luz del sol estaba entrando. No parecía en absoluto la vida después de la muerte.

—Oh, oh dios…. estas, estas, ¿estas bien? —preguntó una mujer tartamudeando.

‘Tienes razón ¿Estoy vivo?’. Mason trató de preguntarle, pero se detuvo. Vio manos pálidas y flacas. Por un segundo, pensó que eran las manos de otra persona, pero eran manos que estaban bien sujetas a sus brazos.

—Uh …

¿Qué pasa con mis manos? Mason miró fijamente sus manos. La forma de sus manos y palmas eran nuevas para él. Era un mercenario de casi dos metros de altura. Era huérfano y creció en un barrio pobre. No había cosas duras que no hiciera. Cuando creció, se convirtió en un mercenario y todos los días bajo el sol caliente, empujó, disparó, luchó, e hizo mucho más. Nunca descansaba las manos. Sus manos y palmas estaban llenas de callos, pequeños arañazos, y la piel era oscura, bronceada. Pero en este momento, sus manos que estaban pegadas a sus brazos eran nuevas. Estas manos tenían vasos azules debajo de la piel pálida y tenían dedos largos en su lugar.

—…..

Mason comprobó nerviosamente todo. La silueta de sus piernas, que yacía bajo la manta, parecía muy delgada comparada con la suya. Se puso ansioso, y su corazón comenzó a latir como loco.

—¿¡… Liz, Te estoy preguntando si estás bien!?

Esta mujer de mediana edad le estaba gritando y un confundido hombre de mediana edad tosió fuerte y salió de la habitación. Un joven dijo: “Voy a llamar al médico” y salió corriendo. Mason miraba fijamente sus manos y miraba a la mujer que parecía loca.

—¿Qué estás mirando?

—¿… Quién es Liz?

Una voz ligeramente seca surgió. Fue seca, pero la voz sonaba muy ligera. Era extraño, pero trato de pensar que podría ser porque acababa de despertar. Todo estaba en su cabeza que sus manos parecían extrañas y que sus brazos y piernas parecían más delgados que antes. Es todo porque nunca les prestado atención antes y ahora me se habia dado cuenta de que se veía extraño. -Mason trató de evitar esta realidad, y la mujer pareció un poco sorprendida de que Mason le hiciera esa pregunta. Pero pronto frunció el ceño.

—Ok. Perdón por llamarte ‘Liz’, Haley, no tienes que ser grosero, sé que nos hemos negado, aun así, corrí todo el camino hasta aquí porque estaba preocupada de que fueras a morir… Eres tan insolente como siempre, no debería haber venido.

Dijo ella y tomó su bolso de la mesa. ¿Haley? ¿Preocupación? ¿Negado? Mason frunció el ceño al oír todas estas palabras que no reconocía, y la mujer se enojó y se fue. La puerta se estrelló fuertemente y había una mujer detrás de esa mujer. Miró a su alrededor nerviosamente y sonrió a Mason.

—Ella se acostumbró a tu apodo. Ustedes eran muy cercanos cuando eras niño. Tía Anna y tú.

—¿… Yo era cercano a esa mujer?

Después de la pregunta de Mason, ella sonrió torpemente y dijo: —Tú, tú no pareces sentirte bien hoy. Te ves saludable, así que me voy llendo.— Se apresuró a salir de la habitación casi como si huyera. No había tiempo para detenerla y  preguntar qué estaba pasando.

—…

Mason se quedó solo en el cuarto del hospital. Miró la puerta durante un rato y volvió a mirar sus manos. Estas manos delgadas parecía que nunca hicieron ningún trabajo. Se levantó lentamente de la cama. Había muchos alambres pegados a su pecho, manos, y por todas partes. Se los quitó, uno por uno, pero pronto lo sintió molesto y los arrancó todos de una vez. De alguna manera se sentía inquieto. Con un par de piernas vacilantes, se detuvo frente a la puerta del lavabo.

Giró el pomo de la puerta y respiró hondo. No sabía por qué, pero se sentía nervioso. Habrá un espejo justo después de que él abriera la puerta y como de costumbre, habrá un rostro indiferente como su yo habitual. Tragó saliva en su boca seca, giró la perilla y abrió la puerta. Y se congeló enseguida.

—¡…!

Frente a él, el rostro reflejado en el espejo no era suyo. En el espejo, en vez de su feroz yo de aspecto regular, su cabello negro normal y su figura alta, había un joven pálido de cabello rubio platinado que parecía a punto de desmayarse en cualquier momento.

¿Qué es esto? Mason tragó su seca saliva. ¿Qué es esto? ¿Qué pasó? ¿Quién es ese?

Mason miró al espejo como si lo hubieran clavado en el lugar. Dio un paso hacia atrás justo cuando se abrió la puerta y el doctor y las enfermeras entraron corriendo en la habitación. El tipo que dijo que iba a llamar al médico no regresó, pero supongo que los llamó después de todo.

—¡Oh dios, Señor Lusk! ¡No puedes levantarte así!

—¡Te quitaste todas las agujas! —Las dos enfermeras sonaron un poco molestas. Presionaron su brazo, donde la sangre estaba goteando hacia abajo, con una fría toallita empapada de alcohol. Lo vislumbraron, y parecía que estaba un poco drogado. Mason miró a las enfermeras que trataban el dorso de su mano y miró al médico que miraba su historial médico.

—¿Has estado despierto por un tiempo? ¿Recuerdas lo que pasó? Llegaste a este hospital por un ataque al corazón anoche. Y tu corazón se detuvo por unos minutos. No sé cómo sigues vivo, y por qué estabas caminando, goteando sangre por todo el lugar. ¿No vas a la iglesia, verdad?

—No te pareces al tipo que cree en un milagro —El doctor dijo en una manera insultante.

Mason tuvo sudores fríos. ¿Ataque al corazón?

—¿Vine aquí por un ataque al corazón? ¿No es una herida de bala?

—… -Haley. Es muy grave si no puedes distinguir la realidad de la alucinación. Estoy seguro de que lo entiendes.

El médico estaba mirando a Mason como si fuera el peor drogadicto que haya visto. Mason se volvió y volvió a ver el espejo. Estaba el hombre rubio en el espejo, temblando. ¿Están mis ojos mal? Él intentó parpadear un par de veces, pero ese hombre seguía allí de pie, mirándolo fijamente. Estaba parpadeando estúpidamente porque no sabía lo que estaba pasando.

—¿Haley? ¿Qué estás haciendo? Vuelve a tu cama.

—¿-Quién es Haley?

Mason tartamudeó y preguntó:

—¿Es ese hombre, Liz, Ha, Haley?

Mason señaló el espejo que lo reflejaba. Eso hizo que el médico y las enfermeras lo miraran con sorpresa y susurraron entre ellos. ‘¿Qué está haciendo? ¿que está mal con él? ¿Es por las drogas? ¿Tal vez se avergüenza de haber sobrevivido cuando pensó que estaba muerto?’ Tocó su cara escuchando algunas de las cosas de las que estaban hablando. El hombre en el espejo se movía exactamente de la misma manera. Él parpadeó, y el hombre bonito en el espejo parpadeó al mismo tiempo. Vio el hombre en el espejo moviendo los labios, él tocó los suyos y sintió el labio seco que temblaba un poco.

—¿…Ese soy yo?

Su voz era ronca. ‘Eso, el hombre extraño en el espejo, ¿soy yo? ¿Yo soy el hombre llamado Haley?’ preguntó Mason con miedo. El médico y las enfermeras dejaron de hablar y lo miraron e intercambiaron algunas miradas.

—¿De qué estás hablando, Haley?

El doctor preguntó con sorpresa. Mason volvió a mirar el espejo. El espejo seguía reflejando al joven rubio platino.

—¿Haley? ¿Estás bien?

—….

No. No, no estoy bien… ¿Qué está pasando? ¿Quién es ese? No, ¿quién soy yo? Había muchas cosas andando en su cabeza, pero Mason no podía decir nada en voz alta. Su cuello se estaba enfriando de sudor.

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