El Fundador del Diabolismo – Capítulo 30: Rocío (4)

Traducido por Shiro

Editado por Sharon


Tras invocar a Wen Ning, el estado mental de Wei WuXian se encontraba algo aturdido, por lo que resultaba difícil estar continuamente alerta. Además, si Lan WangJi no quería que notaran su llegada, podía conseguirlo sin dificultad. Así pues, cuando se giró y vio el gélido rostro bajo la luz de la luna, su corazón casi dio un vuelco.

No sabía cuánto tiempo llevaba allí Lan WangJi ni si había visto y escuchado lo que había hecho. La situación sería incluso más incómoda si este desde un principio hubiese fingido beber para luego seguirlo. Especialmente porque Wei WuXian no le dijo nada y se escabulló para invocar a Wen Ning después que se quedara dormido.

Lan WangJi tenía los brazos cruzados, y en ellos se encontraba Bichen. Cabe mencionar que su expresión era particularmente rígida, Wei WuXian nunca lo había visto expresar su disgusto de manera tan franca. Sentía que necesitaba hablar primero y explicar la situación para calmar la atmósfera, por lo que se aclaró la garganta y dijo:

—Han-Guang-Jun.

Lan WangJi no contestó.

De pie frente a Wen Ning, Wei WuXian miró con detenimiento a Lan WangJi. Entonces se tocó su mentón y, por alguna razón, se sintió muy culpable.

En ese momento, Lan WangJi por fin bajó las manos que sostenían a Bichen y avanzó unos pasos. Cuando lo vio acercarse a Wen Ning con espada en mano, pensó que lo asesinaría.

Oh, no. Lan Zhan no pudo haber fingido embriagarse para poder matar a Wen Ning después que lo invocara, ¿cierto? Por supuesto, tiene sentido. Nadie se emborracha con una sola copa.

—HanGuang-Jun, escúchame… —dijo con velocidad.

Lan WangJi golpeó a Wen Ning y se escuchó un fuerte chasquido.

Aunque sonó con gran fuerza, no hizo daño realmente. Wen Ning solo trastabilló unos cuantos pasos hacia atrás después del golpe, tras lo que se bamboleó un poco y recuperó el balance, permaneciendo de pie con rostro inexpresivo.

El estado de Wen Ning no era uno en el que se enfurecería con tanta facilidad como en el pasado, pero su temperamento no era muy bueno tampoco. La noche que pasaron en la Montaña Dafan nadie pudo siquiera tocarlo con una espada cuando ya todos estaban en el suelo, incluso sostuvo a alguien por el cuello. Si Wei WuXian no lo hubiese detenido, habría estrangulado a todas y cada una de las personas presentes. Sin embargo, aunque Lan WangJi lo abofeteó, su cabeza seguía gacha, dando la impresión de no atreverse a resistirse. Wei WuXian encontró esto un poco extraño, aunque igual se sintió aliviado. Si regresara el golpe y los dos comenzaran a pelear, sería más difícil intervenir.

Como si pensara que una bofetada no fue suficiente para expresar su ira, Lan WangJi lo empujó, poniendo una distancia cercana a diez metros.

—Vete —le dijo a Wen Ning molesto.

Wei WuXian finalmente notó algo extraño.

Tanto el golpe como el empujón, así como su discurso, es decir, todo su comportamiento, eran inusualmente… infantiles.

Después de alejar a Wen Ning lo suficiente, Lan WangJi pareció sentirse satisfecho y a continuación, se giró y caminó hacia Wei WuXian, el cual aprovechó de inspeccionarlo.

No había nada malo con el rostro ni expresión de Lan WangJi… Lucía incluso más serio, y perfecto de lo usual. Su cara no se veía ruborizada, y su respiración no estaba agitada. Además, caminaba con estabilidad y confianza, su imagen siendo la del cultivador tranquilo e íntegro de costumbre.

Pero, a medida que bajaba la mirada, se dio cuenta que Lan WangJi llevaba las botas puestas al revés.

Antes de irse, le había quitado las botas, dejándolas a un lado de la cama.

Y, ahora, la bota izquierda estaba en el pie derecho y viceversa.

HanGuang-Jun, el sobresaliente cultivador que valoraba enormemente los modales, jamás habría salido así.

—HanGuang-Jun, ¿qué número es este? —le preguntó Wei WuXian tentativamente mientras le mostraba dos dedos de su mano.

En lugar de contestar, él estiró sus manos. Entonces, tomando con una el dedo de la izquierda y con la otra el dedo de la derecha, agarró con solemnidad a Wei WuXian.

En ese momento, se escuchó el estruendo perteneciente a Bichen chocando contra el suelo debido a la negligencia de su maestro.

Wei WuXian quedó estupefacto.

¡Este no era el Lan Zhan de siempre!

—HanGuang-Jun, ¿estás ebrio?

—No.

La gente ebria no solía admitir que lo estaba. Wei WuXian recuperó sus dedos y Lan WangJi conservó con atención su posición, ambas manos quedando en la posición de puños sueltos. Esto dejó a Wei WuXian sin palabras, y de pie en medio de la fría brisa nocturna, apartó la mirada de su compañero para mirar hacia la luna.

La mayoría de las personas primero se emborrachaban y luego se dormían, no obstante, Lan WangJi dormía antes de que su comportamiento se viera afectado por el alcohol. Y, estando ebrio, se veía igual a como de costumbre, lo que dificultaba discernir su condición.

En el pasado, Wei WuXian había bebido con un sinnúmero de amigos, y había visto el comportamiento de cientos y miles de personas borrachas. Algunos se lamentaban escandalosamente, otros reían tontamente, había quienes se tambaleaban, colapsaban de inmediato, gimoteaban cosas como «¿Por qué me abandonas?» y hasta quienes aseguraban que se quitarían la vida. Sin embargo, esta era la primera vez que se encontraba con alguien como Lan WangJi, quien no hacía ruido alguno y se veía decente pero actuaba de manera extraña.

Las comisuras de sus labios se crisparon, y tratando de no reír, recogió a Bichen del suelo y la colocó sobre su espalda.

—Está bien. Volvamos.

No podía permitir que Lan Wangji anduviera así por allí. Quién sabe qué otra cosa podría hacer.

Por fortuna, parecía que Lan WangJi era bastante llevadero cuando estaba ebrio. Asintiendo la cabeza con elegancia, partieron. Si alguien los hubiese visto, habría pensado que eran dos buenos amigos paseando por la noche; incluso elogiándolos.

Detrás de ellos, Wen Ning los seguía en silencio, y justo cuando Wei WuXian estaba por hablarle, Lan WangJi se giró y le propinó, molestó, otro golpe. Esta vez, se lo asestó en la cabeza.

Debido al golpe, la cabeza de Wen Ning quedó incluso más gacha. A pesar de que los músculos de sus rasgos faciales estaban rígidos y no podía hacer expresiones faciales, y aunque sus ojos blancos no podían transmitir nada, por alguna razón, lucía como si lo hubiesen agraviado. No sabiendo si fruncir el entrecejo o reír ante el comportamiento de Lan WangJi, Wei WuXian lo agarró del brazo.

—¿Por qué lo estás golpeando?

Entonces, Lan WangJi le dijo a Wen Ning con un tono amenazador que sin duda no habría usado de haber estado sobrio:

—¡Vete!

Wei WuXian sabía que no debía llevarle la contraria a alguien ebrio, por lo que se apresuró en decir:

—Está bien, está bien. Tú decides. Haré que se vaya si eso es lo que quieres. —Mientras hablaba sacó su flauta de bambú, pero antes de pudiera ponerla sobre sus labios, Lan WangJi la agarró.

—No toques para él.

—¿Por qué tanta agresividad? —bromeó.

—¡No toques para él! —repitió molesto.

Wei WuXian descubrió que, aunque las personas ebrias a menudo tenían mucho que decir, como a Lan WangJi no le gustaba hablar, repetiría siempre lo mismo. Sin embargo, sabiendo que este nunca fue aficionado de las técnicas demoníacas, era posible que debido no quisiera que usara su flauta para controlar a Wen Ning. De cualquier modo, tenía que acariciarlo siguiendo la dirección de su pelaje, por supuesto.

—Está bien. Solo tocaré para ti, ¿vale?

Lan WangJi anunció su satisfacción con un «mnn», pero siguió jugando con la flauta en sus manos, sin intención de retornarla.

A Wei WuXian solo le quedó la opción de silbar y darle un comando:

—Continúa escondiéndote. Asegúrate de que nadie te encuentre.

Wen Ning parecía querer seguirlos, pero habiendo recibido su orden, y temiendo que Lan Wangji lo siguiese golpeando, se dio la vuelta con lentitud. Entonces, arrastrando las cadenas detrás de él, se alejó afligido.

—Lan Zhan —dijo girándose hacia él—, ¿por qué tu rostro no se ve enrojecido aunque estés ebrio?

Como a Lan WangJi se le veía normal, incluso casi más que él, no pudo evitar hablarle como si fuera una persona ordinaria. No obstante, de forma inesperada, después que este lo escuchó, estiró su brazo, lo agarró por el hombro y lo trajo a sus brazos.

Tomado por sorpresa, la cabeza de Wei WuXian se estrelló contra su pecho.

A medida que se recuperaba del mareo, escuchó la voz de Lan Wangji desde arriba.

—Los latidos.

—¿Qué?

—No verás nada en mi cara. Escucha los latidos. —Mientras hablaba, su pecho vibraba a causa de la voz grave. Entonces se escuchó el latido constante y continuo de su corazón. Wei WuXian comprendió y lo miró de nuevo.

—¿No seré capaz de distinguirlo por tu rostro sino solo escuchando tu corazón?

—Mnn —respondió Lan WangJi con sinceridad.

Wei WuXian se dobló de la risa.

¿Acaso Lan WangJi era tan desvergonzado como para ni siquiera ruborizarse? Él no era esa clase de persona, ¿cierto?

Además, era tan honesto una vez ebrio. Sin mencionar que su comportamiento y sus comentarios eran también más… ¡audaces!

Dado que esta era una rara ocasión en la que podía ver a Lan WangJi siendo tan honesto y abierto, era imposible para Wei WuXian tratarlo con respeto y no jugarle ninguna broma.

Entonces apresuró a Lan WangJi de regreso a la posada. Una vez entraron en la habitación lo hizo sentarse en la cama y le quitó las botas que llevaba puestas al revés. Adivinando que posiblemente no sabría cómo lavarse la cara en ese estado, le quitó la cinta de la frente y trajo un recipiente con agua caliente junto con una toalla. A continuación, la exprimió y la dobló en un cuadrado, tras lo que con gentileza limpió el rostro.

Durante el proceso, Lan WangJi no se resistió en lo absoluto, permitiendo con obediencia que su rostro fuera amasado en todas las direcciones posibles. Aparte de entrecerrar los ojos cuando la toalla se acercó a ellos, estuvo mirando a Wei WuXian sin parpadear, el cual, a su vez, contemplaba en su mente una tonelada de ideas divertidas. Entonces se percató de la cristalina mirada de Lan WangJi y no pudo evitar rozar un dedo contra el mentón de este.

—¿Por qué me miras? ¿Te parezco apuesto? —preguntó riendo. Acababa de terminar de limpiarlo, y antes de que el otro pudiera contestar, arrojó la toalla en el recipiente con agua—. Tu rostro está limpio ahora. ¿Quieres beber algo de agua?

No habiendo recibido respuesta por parte de Lan WangJi, se volteó solo para verlo con el recipiente en sus manos y el rostro hundido en el agua.

Wei WuXian casi palideció a causa del impacto. Entonces agarró el recipiente y lo alejó de inmediato.

—¡No me refería al agua de allí!

Lan WangJi levantó su rostro con calma. Gotas transparentes de agua rodaron hasta su mandíbula, filtrándose en la parte delantera del cuello de su ropa. Observándolo, Wei WuXian no estaba seguro acerca de lo que sentía en ese momento…

¿Bebió o no? Espero que Lan Zhan no recuerde nada de esto cuando se despierte. De lo contrario, por el resto de su vida, no se atrevería a mirar a nadie.

Wei WuXian usó sus mangas para secar las gotas de agua en la mandíbula del otro, tras lo que puso sus manos en sus hombros.

—HanGuang-Jun, ahora, ¿harás todo lo que te diga?

—Mnn.

—¿Contestarás todo lo que te pregunte? —Puso una rodilla sobre la cama y sonrió satisfecho—. Está bien. Déjame preguntarte. ¿Has… bebido en secreto las jarras de Sonrisa del Emperador que tienes escondidas en tu habitación?

—No.

—¿Te gustan los conejos?

—Sí.

—¿Has violado alguna regla antes?

—Sí.

—¿Alguna vez te ha gustado alguien?

—Sí.

Wei WuXian solo tenía curiosidad, no era como si de verdad quisiera inquirir acerca de los asuntos privados de Lan WangJi. Simplemente quería saber si este contestaría o no lo que él le preguntara. Entonces continuó:

—¿Qué hay de Jiang Cheng?

—Hmph. —Frunció el ceño.

—¿Qué hay de Wen Ning?

—Uh —contestó con indiferencia.

Entonces sonrió mientras apuntaba hacia sí mismo.

—¿Qué hay de este?

—Mío.

Wei WuXian guardó silencio.

Lan WangJi clavó su mirada en él y declaró lenta y articuladamente:

—Mío.

Wei WuXian de pronto comprendió.

Cuando me apunté, Lan Zhan probablemente pensó que me refería a Bichen, pensó, quitándose el arma de su espalda.

Shiro
*Face slap* ¡Cuánta ingenuidad! TwT orz

Bajándose de la cama, comenzó a caminar por la habitación con Bichen en mano. De izquierda a derecha, de este a oeste. Como se había imaginado, la mirada de Lan WangJi lo seguía adondequiera que fuera, siempre sincera y frontal, contundente y transparente.

Las piernas de Wei WuXian casi flaquearon ante su mirada acalorada.

—¿La quieres? —preguntó mientras elevaba a Bichen a nivel de sus ojos.

—Lo quiero.

Como si pensara que esto no era suficiente para expresar su deseo, agarró la mano con la que este sostenía la espada y clavando sus pupilas claras en él, inhaló con suavidad y repitió las palabras haciendo hincapié en cada sílaba:

—Lo quiero…

Wei WuXian sabía que Lan WangJi estaba sumamente ebrio, y que su declaración no estaba dirigida a él, sin embargo, esas tres palabras tuvieron en él un gran impacto, llevándose en el proceso la fuerza de sus piernas y brazos.

Lan Zhan, qué persona… Si fuese así de sincero y entusiasta con una chica, ¡qué hombre sería!

Una vez recuperado del golpe, Wei WuXian preguntó de nuevo:

—¿Cómo me reconociste? ¿Por qué me ayudaste?

Lan WangJi abrió su boca y él se acercó un poco, queriendo escuchar su respuesta. No obstante, la expresión de este de pronto cambió, y con un empujón, presionó a Wei WuXian contra la cama.

La luz de las velas fue apagada con un movimiento de su mano y Bichen fue arrojada al suelo, una vez más, por su maestro.

La visión de Wei WuXian daba vueltas a causa del empujón, tras lo que de repente pensó que Lan WangJi había despertado de su estupor.

—¡¿Lan Zhan?!

Entonces, un lugar familiar en su espalda fue tocado e inmediatamente después sintió su cuerpo entumecido. No podía moverse en absoluto, tal como la primera noche que pasó en el Descanso en las Nubes. A continuación, Lan WangJi retiró su mano, se acostó a su lado y colocó la manta sobre ambos, asegurándose de que Wei WuXian estuviera bien arropado.

—Son las nueve. Descansa.

Así que, después de todo, se trataba de la aterradora rutina de sueño de la secta Gusu Lan.

Con el interrogatorio interrumpido, Wei WuXian miró el techo.

—¿No podemos descansar y hablar al mismo tiempo?

—No.

Oh, bueno. Algún día tendrá oportunidad de volver a emborrachar a Lan WangJi. De igual forma, la respuesta la sabrá tarde o temprano.

—Lan Zhan. Retíralo. Pagué por dos habitaciones. No tenemos que estar hacinados en la misma cama.

Después de pausar por un momento, las manos de Lan WangJi comenzaron a moverse bajo la manta, buscando a tientas, hasta que comenzó a desatar lentamente el cinto que sujetaba sus ropas.

—¡Está bien! ¡Suficiente! ¡¡Cuando dije «retíralo» no lo decía en ese sentido!! ¡¡¡Ya!!! ¡¡¡Estoy acostado y dormido!!!

Un silencio sepulcral se apoderó de la oscura habitación.

Después de permanecer en silencio por un momento, Wei WuXian habló de nuevo:

—Por fin entiendo por qué tu secta prohíbe el licor. Colapsan tan solo con beber una copa, y no pueden diferenciar el mal licor del bueno. Si todos los de la secta Gusu Lan se ponen como tú cuando están ebrios, es imperativo que prohíban la bebida. Deberían darle una paliza a cualquiera que beba…

Con los ojos cerrados, Lan WangJi levantó su mano y cubrió la boca de Wei WuXian.

—Shhh —lo silenció.

El aliento que Wei WuXian estaba a punto de exhalar se atascó entre su pecho y su boca, incapaz de subir o bajar.

Desde que había regresado, parecía que cada vez que quería molestar a Lan WangJi como solía hacerlo en el pasado, siempre sufría a causa de sus propias acciones.

¡Este no debió ser el caso! ¡¿Qué fue lo que salió mal?!

♦ ♦ ♦

El siguiente es un comentario favorecido por la misma autora:

«Hablando de eso, el nombre del amigo de Wei Ying que gimotea y pregunta “¿Por qué me abandonas?” cuando se embriaga es Luo BingHe, ¿cierto?».


Shiro
Sería divertido ver a Wei Ying y Luo BingHe juntos, ¿no lo creen? (☆∀☆) Si no saben quién es Luo BingHe, los animo a que lean el primer trabajo de la autora. ღゝ◡╹)ノ♡

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