El Perseguido – Capítulo 1: Pesadilla

Traducido por Shisai

Editado por Sakuya

Corregido por Shiro


Chi Yan despertó de su sueño en estado de shock, empapado en sudor frío y su corazón latiendo como un tambor fuera de ritmo. Lentamente abrió los ojos, viendo el brillo naranja de la lámpara de su mesilla de noche y la luz brillante que entraba por la sala de estar, solo dejó escapar un suspiro de alivio cuando sus dedos encontraron el colgante de jade en su cuello. Había soñado que volvía a la universidad.

Cuando era estudiante, había vivido en los dormitorios compartiendo habitación con otros cuatro estudiantes. Los inodoros, duchas y áreas de lavado eran compartidos y estaban ubicados a lo largo de los corredores, con una o algunas habitaciones. Había soñado que había ido al baño, y al regresar se encontró sin poder entrar. No hubo respuesta, por más fuerte que gritara, o cuán duro golpeara la puerta.

—Abran la puerta, soy yo, Chi Yan —dijo mientras llamaba los nombres de sus compañeros, pero todo fue en vano.

Sin razón alguna, él podía ver y escuchar lo que estaba pasando adentro. Además de sus tres compañeros de cuarto, había otro él, otro ‘Chi Yan’, advirtiendo a sus compañeros que no abrieran la puerta.

—La persona que está afuera no es humana. —Ellos, las personas con quienes había pasado la mayor parte del tiempo, lo dejaron afuera.

El otro Chi Yan detrás de sus compañeros, aparentemente era capaz de verlo. Levantando repentinamente su cabeza, las comisuras de sus labios se estiraron y le sonrió.

En ese momento despertó en estado de shock.

No era un materialista, o podría decirse que no era escéptico en absoluto. No poseía ningún poder sobrenatural, ni un “tercer ojo” que permitiera ver fantasmas como se muestra en los libros y en la televisión; él solo sentía su presencia. Ellos vagaban a su alrededor, llenos de malas intenciones.

Había sido capaz de sentir estas cosas desde joven, pero nada más podía enfrentarlo solo, incapaz de dejar que otros lo supieran, hasta que lo empujaron por las escaleras cuando tenía 10 años. El CCTV del centro comercial mostró que estaba solo cuando ocurrió el accidente. Su abuela lo había estado cuidando en el hospital, y vio una pequeña huella roja casi invisible en su espalda cuando lo ayudó a cambiarse. Ella se sorprendió y comenzó a priorizar este problema, permaneciendo a su lado durante su hospitalización. Cuando se recuperó, lo llevó a un famoso templo taoísta.

Chi Yan todavía podía recordar claramente que un sacerdote, cuyo rostro se había borrado de su memoria, había atado una cuerda bendecida roja alrededor de su muñeca, aconsejando que se mantuviera alejado de esas cosas, ya que intentaban matarlo para poder reemplazarlo.

En ese momento, él todavía no entendía a qué se refería, pero un mes más tarde después de cenar, el hilo se partió en dos, con los extremos aparentemente quemados por un cigarrillo encendido.

Alarmada, su abuela rápidamente lo llevó al sacerdote otra vez, pero él no los recibió. A través de su discípulo, les informó que Chi Yan había nacido débil, y que sus poderes no eran lo suficientemente fuertes como para protegerlo, por lo tanto, deberían buscar ayuda en otra parte. El sacerdote se negó a reunirse con ellos por mucho que suplicara su abuela, pero finalmente accedió a  verla a solas. Cuando ella salió, tenía los ojos enrojecidos, como si acabara de llorar. Se fue con su nieto e intentó buscar la ayuda de otros sacerdotes, pero fue en vano. Si el famoso sacerdote tenía las manos atadas, ¿qué más podrían hacer? Nadie estuvo de acuerdo en ayudar.

Durante ese período, si su abuela no lo hubiera vigilado de cerca, probablemente hubiera muerto. Además, pudo evitar los peligros mientras se recuperaba bajo su atenta mirada en casa. Las cosas comenzaron a mejorar después de que ella pidiera ayuda a sus parientes, de quienes obtuvo con mucha dificultad un colgante de jade supuestamente ancestral, que luego le entregó a Chi Yan para que lo usase junto con una cuerda bendita roja.

Mientras que todavía podía sentir sus miradas omnipresentes, y a veces incluso escuchar los sonidos enojados y sin sentido que hacían, parecía como si hubiese una película que lo separaba de ellos, evitando que se acercaran y lo lastimaran.

Sin embargo, los poderes protectores del colgante de jade parecían estarse debilitando recientemente. Podía sentir cómo lo acechaban, cada vez más atrevidos e inquietos.

Sus padres fallecieron en un accidente cuando tenía nueve años, y había sido criado por sus abuelos desde entonces. Cuando era un estudiante de segundo año, su abuelo murió, seguido por su abuela en otoño, dejándolo sólo con un tío, quien siempre estaba ocupado con el trabajo, así que no eran cercanos. Además, él era escéptico de las cosas que su abuela había dicho, cómo que Chi Yan había nacido débil y atraía la atención de los espíritus malignos, o el llevarlo a rezar a los dioses y visitar a los sacerdotes. Si bien no la detuvo, él tampoco apoyó sus acciones. Así que ahora, Chi Yan sólo podía confiar en sí mismo para proteger su vida.

Gracias a sus padres y abuelos, al menos no necesitaba preocuparse por su sustento. Sus padres le habían dejado de herencia la casa y sus ahorros, así como sus acciones en la compañía de su tío. Además, sus abuelos también eran acomodados, y con el corazón roto por la difícil situación de su hija, él era el favorito de su abuela. Ella guardó cada centavo de su herencia e incluso lo ayudó a invertirlos. Después de fallecer, también le dejó muchas de sus propiedades.

Como Chi Yan siempre había vivido con un trasfondo de miedo por su vida, a diferencia de otras personas, no tenía objetivos de ser exitoso, y simplemente encontró un trabajo relacionado con su especialización y trabajó de manera constante.

Buscó su teléfono móvil y miró la hora. 3:59 a.m. Siempre era la misma hora y minutos exactos cuando se despertaba de una pesadilla. Pero como se había encontrado con espíritus malignos desde joven, se había vuelto despreocupado de esos pequeños detalles, siempre y cuando no fueran dañinos para él.

Ya sin sueño, sacó su teléfono y comenzó a desplazarse por sus aplicaciones, pasando por todo tipo de publicaciones en línea, así como las actualizaciones de sus amigos, sintiendo una sensación de vitalidad que lo tranquilizó, ralentizando su ritmo cardíaco y recobrando sus fuerzas. Pasó horas haciendo eso, hasta que la luz del sol comenzó a fluir a través de su ventana alrededor de las 7 a.m. Luego se levantó de la cama, apagó las luces de su habitación y sala de estar, y se preparó para lavarse.

El departamento que sus padres le dejaron, mientras se encontraba en la ciudad, estaba en una zona oscura, donde la iluminación no era buena. Siempre sintió como si su vida le fuera dada por el sol, y sólo podía sentirse relajado bajo la calidez y el brillo de éste. Así que había alquilado el apartamento que sus padres le habían dejado y en su lugar se mudó a un departamento bañado por el sol cerca de su oficina. Antes de alquilarlo, incluso le había pedido a alguien que echara un vistazo, para asegurarse de que era un lugar lleno de energía Yang y de buen Feng Shui. Puede que no sea muy importante para los demás, pero era importante para él.

Una cosa de la que debía estar agradecido por su difícil situación era que, ahora tenía buen ojo para los estafadores y podía discernir entre un maestro genuino y un fraude  en una corta conversación.

Debido a sus especiales “circunstancias”, Chi Yan siempre había sentido un cierto disgusto hacia los espejos, superficies reflectantes, pozos, cosas con mucha energía Yin y lugares sobrenaturales, por lo tanto, aunque no era saludable, todavía optó por utilizar utensilios desechables, ya que era más difícil que estos materiales sin vida fueran poseídos.

Sin embargo, aunque que no era posible que no tuviera ningún espejo, ya que todavía necesitaba verificar su apariencia; él había pedido consejo para colocar uno en la mejor posición posible en la casa.

Después de asearse, se peinó frente al espejo, y de repente su reflejo alzó la vista y le sonrió…

Arrojó su peine, agarró su bolso y salió corriendo de la casa, su corazón aún latía deprisa incluso luego de que él subiera al ascensor. Afortunadamente, era hora pico, y su propiedad era próspera con opciones de transporte convenientes ya que estaba cerca del CBD. El alquiler no era barato y la mayoría de los residentes eran trabajadores de oficina, por lo que el ascensor generalmente estaba lleno de gente. El olor del desayuno flotaba en el aire, y la vivacidad de los alrededores lo ayudaron a salir del susto.

Palpando su colgante, sintió la urgencia de la situación. Si bien no había experimentado ningún daño físico, señaló el aumento de extraños sucesos recientemente. El colgante podría perder sus encantos de protección algún día.

Debía encontrar un reemplazo antes de esa fecha. Al pensar esto, sacó su teléfono y solicitó un permiso.

Sakuya
Oh cielos.

Shisai
No soy fan del terror pero espero poder traducir esta novela de manera que ustedes se asusten conmigo

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4 thoughts on “El Perseguido – Capítulo 1: Pesadilla

  1. Vania Fuentes says:

    Shisai Creeme, lo lograste, creo sentir presencias en cada rincon de mi cuarto por tu culpa, gracias por la traduccion, me a gustado mucho el capitulo 😊

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