La Legión del Unicornio – Tomo II – Capítulo 3: Un mensaje que trascendió en el tiempo

Traducido por Kavaalin

Editado por Nemoné


La puerta se abrió sola y entró un gato completamente negro, el cual saltó sobre los hombros del gran maestro.

—Mewlice —El gran maestro acarició la cabeza del gato, hablando gentilmente—. Tenemos invitados, jugaré contigo en unos momentos.

Al escuchar el nombre del gato, el elfo fijó su mirada en él.

—Señor Cavendish, ¿la academia mantiene registros de los estudiantes después de que estos se gradúan?

—Aunque mantenemos registros de acuerdo con lo normado, algunas personas no regresan para informarnos, por lo que no está completo. ¿Por qué?

—Quiero preguntar sobre lo que le sucedió a una maga llamada Anna Teal.

El gran maestro lo miró y luego sonrió levemente.

—Debería haberme dado cuenta antes, usted debe ser el sabueso del alba. Tengo una carta para usted —Se puso de pie, buscando entre las pilas de libros, seguidamente sacó de dentro de un grueso libro un pergamino bien conservado y se lo entregó al elfo—. Es de parte de mi maestra… de hace cincuenta años. Si hubiera venido unos años más tarde, me temo que esta misión hubiera sido pasada a mi aprendiz.

El elfo tomó el papel con la cabeza gacha e inmediatamente sintió dificultades para respirar.

No había nada escrito en el pergamino, sólo un simple dibujo infantil. En el centro del pergamino había una chica con un par de orejas de animales en la cabeza.

—¿Señor? —El gran maestro lo miró con preocupación—. ¿Necesita descansar? No luce bien.

—No es nada —El elfo sacudió la cabeza—. Por favor discúlpeme por un momento…

El elfo salió por la puerta tambaleándose. El caballero se puso de pie, disculpándose con la cabeza al gran maestro y se fue tras el elfo.

El gran maestro observó su entorno. Mewlice se encontraba sentada en el regazo del sireno, ronroneando con satisfacción, al recibir las caricias del joven.

—Ahora bien, señor enano —dijo el gran maestro de repente—. Me ha estado mirando desde hace bastante rato, ¿hay algo que quiera decirme?

El enano se levantó rápidamente de la silla, derramando la taza de té sobre la mesa.

♦ ♦ ♦

—¡Ellen! ¿A dónde vas?

El elfo siguió caminando rápidamente con la cabeza gacha, esta era probablemente la primera vez que ignoraba los llamados del caballero. El caballero sentía que esto era sumamente extraño, al final sólo podía acelerar sus pasos para alcanzar al elfo. Estiró la mano y lo agarró del brazo.

—¡Ellen!

Como si acabara de notar la existencia del caballero, el elfo se detuvo y se volteó para mirarlo.

—Caín —dijo con un tono distraído—. Es de Anna. La carta fue escrita por Anna. Mi… compañera de equipo del pasado.

Podía sentir el delgado brazo del elfo temblando ligeramente bajo el agarre de su mano, notando esto, el corazón del caballero se contrajo.

Por favor, Dios…

Aunque el pasado no se pueda cambiar, al menos no permitas que esta carta sean malas noticias.

No le agregues más peso a su carga.

Incluso cuando aún era paladín, el caballero no recordaba haber rezado tan desesperadamente.

El elfo respiró hondo intentando calmarse, pasó el dedo por la imagen en el pergamino y recitó el conjuro para un hechizo de aire.

Después de su encantamiento, la tinta en el pergamino comenzó a dispersarse, una vez que desapareció por completo, nuevas palabras comenzaron a formarse.

¡¡¡Ellen!!! ¡¡¡Eres un gran mentiroso!!!

Había muchos signos de exclamación. El elfo podía imaginar a la chica de cabello dorado parada frente a él, con una expresión llena de ira.

Pero como recordaste venir a la academia de magos para preguntar por mí, te perdonaré. ¡Hmph!

En estos doscientos años, he pasado mucho tiempo investigando sobre la curación mágica. Sobre tu situación, probablemente nadie la entienda más que yo.

A la luz de cómo siempre has sido tan imprudente, creo que debería decirte esto.

¡Estas palabras sólo aparecerán una vez! ¡Asegúrate de memorizarlas!

Físicamente, la pérdida de tu resistencia, sensibilidad, etc. no es permanente, probablemente puedas recuperar toda tu fuerza después de entrenar por un tiempo. La disminución del poder mágico es más grave, pero teniendo en cuenta que no eres un mago, esta parte puede ignorarse.

Tu defensa mágica también se redujo en un cierto porcentaje, lo que significa que el daño que recibirás de la magia será mayor que antes, probablemente alrededor de un veinte por ciento. Con la magia de caos podría llegar hasta un treinta por ciento. Así que no tomes riesgos luchando contra magos confiando en tu agilidad, si te golpean te dolerá mucho. Por favor, hazle saber esto al caballero en tu equipo.

Hablando de resistencia mágica, la magia de luz, es decir curación y apoyo mágico, es una excepción. Cuando esta es conjurada sobre ti, su efecto se vería reducida a la mitad de su eficacia original. La velocidad de curación de tus heridas también se vería significativamente disminuida, dile a tu sacerdote que no llore, que no es su culpa.

Además, sobre la absorción de energía de la Piedra Lunar, todos nuestros planes fracasaron. En conclusión, aparte del proceso natural, no hay otra forma de despertarte antes. Lo siento.

Pero no sientas pena por mí, no he malgastado estos doscientos años. Dado que Yang Wolfing es Anna, la mujer lobo, ¿pudiste darte cuenta? Soy la gran maestra. ¿Qué, no me crees? ¡¿Cómo te atreves?!

Muy bien, yo tampoco me lo creía al principio…

Por último y lo más importante, si actualmente te encuentras leyendo esta carta, eso prueba una cosa…

La tinta comenzó a desaparecer y reaparecer, las palabras se hicieron aún más grandes.

¡Felicidades! ¡Lo hiciste! En la batalla contra el Dragón de la Muerte, la maldición no tuvo efecto, ¡todos los miembros de la Legión del Unicornio están vivos! ¡Demos una ronda de aplausos!

El caballero extendió un brazo para rodear la cintura del elfo, apegando su cuerpo tembloroso contra el suyo.

—Entonces no tengo arrepentimientos —El elfo apoyó la cabeza contra su hombro, hablando apaciblemente—. Todo valió la pena.

—Todavía no ha terminado —El caballero observó cómo nuevas palabras comenzaban a aparecer en el pergamino.

No puedo decir más, estoy a punto de entrar en un profundo sueño.

La esperanza de vida de un hombre lobo, sólo pudo llevarme a este punto.

Me siento un poco insatisfecha, si tan sólo pudiera vivir unas décadas más, entonces podría haberte visto despertar.

Pero está bien, porque en estos momentos, alguien debe estar a tu lado presenciándolo todo.

Futuro compañero de equipo de Ellen, por favor cuídalo en nuestro lugar. Porque él es un importante miembro de nuestra familia, el mejor compañero y un idiota que no sabe cómo cuidarse.

—No podría estar más de acuerdo —dijo el caballero.

El elfo no discutió, sólo volteó su rostro como para tratar de esconderse y continuó leyendo.

Además, hemos dejado algo para ti, asegúrate de ir a buscarlo.

Pero para no dejar que otra persona se lo llevara, puede que pusiéramos demasiadas trampas.

Por lo que, por razones de seguridad, espera hasta que hayas reunido al menos a seis personas antes de ir.

¡Advertencia! ¡Esto no es una broma!

¡Es realmente peligroso!

Las palabras desaparecieron, la tinta se reunió para formar una nueva imagen. Después de unos minutos, no aparecieron nuevos cambios. Al final, el pergamino se convirtió en un mapa del continente. En una esquina lejana, había una pequeña marca de una estrella.

『 Anna Teal 』

Se había unido en el segundo año desde la formación de la Legión del Unicornio, una aprendiz de maga de catorce años.

En lugar de decir que se había ofrecido voluntariamente para unirse, más bien le había rogado a la legión que la dejaran unirse para ocultar los cambios físicos causados por la mordedura de un hombre lobo.

Su personalidad era demasiado amable, casi podría decirse que era débil. Extrañaba la academia de magos, extrañaba a su gatita, Mewlice, la cual había acogido y lloraba en su cama todas las noches hasta que terminaba hecha un desastre.

La primera vez que fue testigo de la muerte de alguien, debido a sus sentidos agudizados, terminó vomitando durante todo el día. Y no pudo recuperarse ni siquiera después de que la sacerdotisa Rita lanzara varios hechizos relajantes sobre ella.

Nadie podría culparla, después de todo, sólo era una niña de catorce años, poder aguantarlo ya era extraordinario. Pero en este tipo de ambiente, había crecido a una velocidad asombrosa. En el quinto año desde la fundación de la legión, ella ya era una de las principales fuerzas de combate del equipo. Además, ya fuera por el cambio en el entorno o por el efecto de la sangre de hombre lobo, incluso su personalidad había cambiado para volverse más enérgica y extrovertida.

A pesar de que aparentaba ser directa, estaba especialmente interesada en los detalles y tenía instintos agudos. La noche antes de la batalla contra el Dragón de la Muerte, había obligado al elfo a hacer todo tipo de promesas, el que todos sobrevivirían también incluía al elfo mismo.

Casi no había logrado convencerla.

Por supuesto, estrictamente hablando, el elfo no había mentido, sólo ocultado el hecho de que se sumiría en un largo sueño.

Pero para ella, para todos los demás en la Legión del Unicornio, era una mentira.

Había gastado por completo los diez años de confianza de todos, dejando una carta de despedida. Además, aparte de detallar el ritual necesario para despertarlo, todo estaba lleno de disculpas.

Había una gran posibilidad, que ellos vivirían, él también, pero sin posibilidad de reencuentro. No se podía decir que la muerte los había separado, ni que habían tomado caminos diferentes en vida. Sólo habían sido separados por un periodo de trescientos años.

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