Los gritos y el llanto del Pequeño Gordo resonaban en el parque, una y otra vez, como si quisieran destruir el resplandor de la tarde y tragarse toda la luz.
Con sus cuatro extremidades cercenadas y su lengua picada, Shi Xiaobai lloraba lágrimas de sangre, soltando sonidos de gemidos llenos de ira, odio y disgusto. Antes de marcharse, el Havoc le lanzó alguna “magia” desconocida, una luz negra lo envolvió y la zona de sus cuatro miembros cercenados dejó de sangrar. Por otra parte, era evidente que le dolía tanto que quería desmayarse, pero a pesar de todo no pudo caer completamente inconsciente. Seguí leyendo “Elección Absoluta – Capítulo 3: ¿Has experimentado la desesperación?”
