Los ojos de Simon se pusieron rojos como si fuera a llorar. Mason pregunto de vuelta ‘¿Perdón?’ sorprendido, y Simon apretó sus ojos con la mano y lo dijo enojado.
—Si eso no es así, ¿entonces qué es?
—¿Qué?
—Lloraste por una ambulancia cuando tuviste un rasguño en la mano mientras filmabas, ¡y ahora dices que estas bien! ¿No te acuerdas de que te desmayaste porque te cortaron algunos mechones de cabello? Estuviste en el hospital por un mes por tu uña rota… Y dijiste que estabas bien, ¿qué debería ser si no es una enfermedad mortal? Seguí leyendo “Apaga las Luces – Capítulo 2 (IV)”
Con una velocidad que hizo que mi columna vertebral tuviera escalofríos y fuera a la deriva, logró distraer a todos los periodistas y aparcar el coche en alguna clase de lugar abandonado. Respiró como si estuviera deshidratado y le dijo a Mason algo sorprendente.
—¿Qué estás diciendo?… Estás bromeando, ¿verdad? Seguí leyendo “Apaga las Luces – Capítulo 2 (III)”
Mason, quien vivió una dura vida luchando en Afganistán, murió, y ahora se convirtió en el chivo expiatorio de Hollywood, quien una vez había coqueteado con Raynoah y trato de suicidarse. Cada vez que trataba de cerrar y abrir los ojos, esta era la realidad.
Se sentía un poco aliviado, entendiendo algo de la situación real, pero aún sintiéndose muy confundido. Empezó a pensar, puede ser que no fuera tan malo después de todo. No, definitivamente estaba bien. Seguí leyendo “Apaga las Luces – Capítulo 2 (II)”
Ahora Haley, que era la perra y alborotadora de Hollywood, debutó en una película llamada ‘Dreaming for the Sea’.
La película era sobre un asesinato que ocurría en una ciudad, cerca de una playa. Excepto por los dos últimos recortes en los que apareció Haley, la película no tenía nada que mostrar. Obviamente fue un fracaso. Una crítica incluso dijo: —Primera película que he visto que me hizo pensar que era un desperdicio de película.— Excepto por esa crítica, nadie parecía haber visto la película. Así de horrible era. Seguí leyendo “Apaga las Luces – Capítulo 2 (I)”