Después del desayuno, cuando Lilia se dirigía hacia su habitación, Alisa ya se encontraba frente a su puerta. Antes de que Lilia lo supiera, Alisa ya estaba haciéndole una reverencia respetuosa. Ignorandola paso junto a ella y entró.
—Señorita, ¿qué deberíamos hacer acerca de la escuela?
Para empezar, Lilia se detuvo en seco.
