—Si no te detienes romperé nuestro compromiso, ¿entiendes?
—Hazlo.
—¿Eh?
—Ahora, si me disculpas, iré a hablar con mi padre Seguí leyendo “No existen las palabras mágicas – Capítulo único”
—Si no te detienes romperé nuestro compromiso, ¿entiendes?
—Hazlo.
—¿Eh?
—Ahora, si me disculpas, iré a hablar con mi padre Seguí leyendo “No existen las palabras mágicas – Capítulo único”

En un instante el carruaje aumentó la velocidad; Gui Wan giró la cabeza observando el desconocido lugar, e ignorando deliberadamente la ternura en los ojos de Ye Li. El canto que había llenado el espacio se detuvo, pero afuera, el cántico despreocupado todavía podía ser escuchado por Gui Wan débilmente, trayendo una melodía distintiva a este paisaje desolado, perdiéndose en el desierto. Seguí leyendo “El caos de la Belleza – Capítulo 14: El escenario de la capital Nu”