Violette no recordaba cuántos años habían pasado. Ocurrió antes de que su madre quedara postrada en la cama, cuando Violette aún era una niña. Era más o menos la época en que sospechaba que ya no podía pasar por chico, y Marin ya había empezado a trabajar en la mansión.
Navidad causaba grandes fiestas en todas las casas nobles. No recordaba en qué casa estaba ni qué tipo de gente asistía. Sin embargo, durante aquella época de su vida, Violette apreciaba cualquier momento en el que pudiera estar lejos de su madre y volver temporalmente a ser una niña.
Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Historia Paralela: Navidad (2)”
